miércoles, 15 de octubre de 2008

GIMNASIO

En el estático pelotón, 150 pulsaciones por minuto. Como un hámster en su jaula, viendo el mundo pasar. Schweppes, beefeater, gotas de lunes encharcan el suelo. Te echo de menos una vez más y parece surgir una barra horizontal en la bicicleta estática, espejismo de culotte. El riesgo del infarto diezma a los participantes más que la EPO y la esforzada gregaria de la derecha ha reventado una rueda de su cintura. La horizontal serpiente multicolor no avanza a ninguna parte más que a la nostalgia del tiempo que se fue. Es hora de recuperar calorías.

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