sábado, 13 de septiembre de 2014

DUCHA ESCOCESA

Uma vista do Castelo de Edimburgo, num dos par...
Uma vista do Castelo de Edimburgo, num dos parques da cidade. Francisco Miguel Rodrigues (Photo credit: Wikipedia)
-          El pueblo se ha quedado vacío –comenta un tipo entrando en la sociedad-, han debido  poner vuelos “loucosto” (sic) a Escocia porque se ha ido incluso casi todo el ayuntamiento y su cuadrilla…
-          Pero si el VI Naciones no ha empezado aún –le comento junto a los fogones-, y esos no han ahorrado como nosotros todo el año para pagarse el viaje de su bolsillo.
-          ¡Qué no te enteras “contrateras” (sic)!  Que se van a lo del referéndum.
-          ¡Cualquier excusa es buena para darse una vuelta por Edimburgo!
Los rugbiers tenemos una parte del corazón muy escocesa. Desde que en 1925 Murrayfield, antiguo terreno de polo, sustituyó a Inverleith porque allí no cabían los 60.000 espectadores que el entonces excelente XV del cardo arrastraba a sus partidos, este estadio se ha convertido en un lugar de peregrinación sino anual –la economía no lo permite-, al menos, frecuente, con ocasión de alguno de los partidos del más prestigioso torneo del hemisferio norte, sobre todo contra alguna de las otras naciones celtas.
Aunque oficialmente caben 62.000 espectadores sentados, se dice que en 1975 en el partido contra Gales, llegaron a entrar 104.000, quedándose unos miles más fuera a pesar de tener entrada. Estos excesos no son posibles ahora, las medidas de seguridad y el doble recinto con sus consiguientes dobles controles que hay que atravesar lo impiden.
Va a hacer 25 torneos con el próximo que Escocia no realiza un Gran Chelem, ganar a todas las demás naciones, más bien suele pelear por no ganar la cuchara de madera, perder con todas las demás naciones, pero en todo caso merecerá la pena darse una vuelta por Edimburgo antes, durante y, sobre todo, después de cada uno de los partidos del Torneo de las VI Naciones del 2015.



domingo, 7 de septiembre de 2014

UN CIERTO PERFUME DE HISTORIA DEL RUGBY

Foie gras "en cocotte" with mustard ...
Foie gras "en cocotte" with mustard seeds and spring onions in duck juice. (Photo credit: Wikipedia)
Los 7.463 espectadores se horneaban en Aguilera, viendo como el Stade Montois controlaba el encuentro  con su juego abierto y osado frente a un encogido Biarritz Olympique al que el miedo a perder se le trasluce demasiado,  pero pasado el minuto 60, segunda pausa para refresco de los jugadores, al que se llegaba con un 9-17 corto para la superioridad visitante, el talonador local remplazante ha logrado un primer ensayo que no se ha transformado que ha sido seguido inmediatamente de un segundo ensayo entre palos del ala, dando total vuelta al marcador que ha cerrado con un 24-20 a favor del sorprendido equipo biarrota que solo ha necesitado jugar 20 minutos y aburrir otros 60 para llevarse unos puntos muy necesarios. Mientras, en Mont de Marsan, se está preguntando cómo han perdido –menos un bonus defensivo-, lo que ganaban con total facilidad pero fallando dos golpes y despreciando superioridades manifiestas ante una defensa blandita y caótica.
Aguilera ha recibido un derby vascolandés –en los sanfermines de la vieja Iruña hemos visto anuncios de festivales de recortadores que se anunciaban como “corridas vascolandesas”-, uno de esos encuentros en que los prolegómenos hablan del glorioso pasado de los clubes y de su azaroso presente.
La leyenda marina dice que las ratas, pobres ratas, huyen del buque que se va a hundir cuando la realidad demuestra que hay capitanes capaces de abandonar el barco en primer lugar. Calificativos aparte, el Olympique se hundió con sus capitanes ausentes del puente pero sembrando la discordia en las máquinas, y ahora alguno hay que ha resucitado milagrosamente en su nuevo club, dando así una nueva lección de ética deportiva en el mundo del rugby.
El Stade Montois ha pasado dos veces brevemente por la máxima categoría profesional del rugby francés con una fidelidad a los principios sustanciales de su juego colectivo que resulta asombrosa y del que surgen jugadores que luego destacan otras formaciones pero que no dejan, en su salida, regusto amargo en las gargantas de los fieles seguidores de las Landas.
La corrida vascolandesa de esta tarde en Aguilera ha sido un enfrentamiento entre un club que había olvidado la dureza del profundo rugby regional- la D2 francesa es todavía más sureña que el Top14 que también lo es-, de los desplazamientos en autobús en el día y un club que se faja desde tiempo inmemorial por estadios rurales de la Galia de la boina, la baguette bajo el brazo con el Sud Ouest, además del  foie gras,  ricard o pernod o pastis o los tres, los quesos que cantan y la digestión con armagnac.
Tres horas antes del pitido inicial han empezado las animaciones que el club anfitrión había previsto para ambas aficiones y que han calentado fraternalmente sus motores.  Luego un match de los que no hacen afición, con algunos silbiditos y gritos jaculatorios a la Presidencia, y los de aquí han pasado de la depresión a la breve euforia del resultado, los de allí lo contrario.


sábado, 6 de septiembre de 2014

EL RUGBY ES UN DEPORTE DE BALÓN

Español: Mele en partido de División de Honor ...
Español: Mele en partido de División de Honor de rugby. CRC-Cajasol Ciencias (Photo credit: Wikipedia)
Solemos decir que lo más difícil de demostrar en un juicio es lo evidente, lo que se ve. Llevar a que el Juez vea lo que es obvio para nuestra parte tropieza con todas las dificultades de la comunicación entre humanos: no hay peor sordo que el que no quiere oír. Decir que el rugby es un deporte de balón parece que es una cosa innecesaria, innecesaria porque parece que todo el mundo lo sabe: el rugby se juega con un balón oval.
Los partidos que se están jugando en el torneo de las IV Naciones del Hemisferio Sur son partidos en que se “ve” el balón, esto es que el oval circula de un jugador a otro y que sale rápidamente al juego  cuando queda atrapado bajo un ruck o se disputa una melé. Sin embargo, hemos visto muchos partidos la temporada pasada, incluso en nuestra División de Honor A, en los que el rugby se convierte en un combate entre quince bisontes de un lado frente a quince bisontes del otro lado que colisionan cuerpo a cuerpo con la excusa de que uno de ellos lleva agarrado un balón oval que no soltará, si se acuerda de hacerlo, hasta que no pase por el suelo.
El rugby es un juego de balón y de contacto, por tanto es lógico que además de verse el balón se vean choques físicos pero lo que aspiramos los espectadores es que se vean proporcionadamente –como sucede en esos partidos del Sur-, y que no nos conviertan este deporte en una especie de “sumo” en grupo que vacía las gradas, sobre todo nuestro rugby a XV masculino que tiene una salud delicada.
Hay quien habla de establecer categorías por pesos, como en la sokatira, para que el juego sea más vistoso pero es de esperar que este deporte evolucione en todo el mundo sin dejar de ser un deporte de balón… y de contacto.


sábado, 30 de agosto de 2014

DEPORTE AFICIONADO. HECHA LA LEY


No hay que hacer trampa, hay que cumplir con la ley. Por tanto lo primero que hay que hacer con las personas que ponen su esfuerzo individual a disposición del Club es aclarar cuál es su relación.
Las relaciones laborales se deben de ajustar a la legislación laboral aplicable sea la del contrato de trabajo común sea la de la relación laboral especial de deportistas profesionales para jugadores y entrenadores.
Las otras relaciones, las vamos a calificar de relaciones “sociales” en este texto, también deben de regularse desde el principio, esto es, desde los Estatutos Sociales en los que los derechos y deberes de los socios deben de estar claros. En segundo lugar hay que establecer un sistema o reglamento de estas prestaciones que dependen de personas con relación social con el Club si en los Estatutos no está totalmente establecido. En tercer lugar, se debe extremar la diligencia en la tesorería para que los pagos que haya que realizar a las relaciones “sociales” no presenten indicios de ser salarios ocultos a ojos de terceros. Por último, todas y cada una de estas relaciones sociales deben ser auditadas jurídicamente por el abogado del Club tanto o más que las relaciones laborales.

Se podrían dar más reglas y detallar más las anteriores pero quizá no nos convenga a nadie hacerlas desde esta tribuna, hay cosas que solo se hacen en la cancha y que deben de quedar en la cancha.

viernes, 29 de agosto de 2014

EL ABUELO JUGADOR DE RUGBY

English: View of Donostia - San Sebastian from...
English: View of Donostia - San Sebastian from Igeldo. Español: Vista de la ciudad de San Sebastian desde Igeldo. Euskara: Donostia hiria, Igeldotik ikusia. (Photo credit: Wikipedia)
Martín Echezarreta “El abuelo” llevaba toda su vida, tenía 39 años en la época de estos desgraciados hechos que vamos a relatar, jugando a rugby. Fuera del rugby últimamente era mecánico-conductor de camiones pero con anterioridad había sido algunas otras cosas: electricista, albañil, socorrista, pescador…  Vinculado al club de rugby de su localidad –no me acuerdo bien si ésta se encontraba más cerca de Obaba que de Eibain pero se encontraba en Euskadi, seguro-, seguía teniendo ficha de jugador del primer equipo con el que estuvo en todas las divisiones de honor y de más honor por las que el equipo fue pasando.
La dedicación fundamental estos últimos años del “abuelo” para el club era la formación, llevaba la escuela y los equipos de edades inferiores pero como nunca se hizo un organigrama, su título técnico era para todo el mundo del rugby local la de “El abuelo”.
Martín no era rico precisamente, lo que ganaba se lo gastaba en el rugby, con el que estaba casado, aunque se le conocieron un par de novias sucesivas que le duraron unos pocos terceros tiempos, así que vivía con su amá que lo mantenía más o menos presentable o limpio planchado que es lo que entienden las amás que es ir presentable.
Como no era rico, la directiva le apoyaba económicamente, ingresándole en la cuenta corriente materna unos euros casi todos los meses. Esto se hizo regularmente hasta  su muerte. Porque su muerte fue dolida –un infarto en la banda mientras el árbitro pitaba el final y el equipo por fin ascendía hacia el cielo del rugby-, pero los desgraciados hechos que se sucedieron, a los que me refería antes, casi dolieron más: declaración de accidente laboral de su muerte con responsabilidad del club por falta de alta en la Seguridad Social, cotizaciones incrementadas con recargos, sanciones económicas, ingreso de capital coste renta a favor de la madre…
 La nueva tribuna, bautizada “El abuelo” en su honor, ya nunca se construirá en aquel campo de rugby, hay que seguir pagando el pufo.
En el organigrama que hizo el Inspector de Trabajo para el acta le adjudicó el título de Director Técnico.


miércoles, 27 de agosto de 2014

DEPORTE AFICIONADO Y LEGISLACIÓN LABORAL VIGENTE

English: French rugby union player Imanol Hari...
English: French rugby union player Imanol Harinordoquy during 2011 Rugby World Cup match against Tonga. (Photo credit: Wikipedia)
Son deportistas  profesionales  los individuos que, en virtud de  una  relación establecida  con carácter regular, se dediquen  voluntariamente a  la  práctica del deporte –incluyendo la función de entrenar a otros-, por cuenta y dentro del   ámbito  de organización  y  dirección  de un club o  entidad  deportiva  a cambio de una retribución (Real Decreto de 26 de junio de 1985).

Las notas de esta relación laboral, a pesar de la defectuosa redacción del texto legal, son evidentes: a) Existencia de una relación con derechos y obligaciones mutuas; b) la voluntariedad de la prestación por parte de quien la realiza; c) la obligación que éste asume de prestar su práctica deportiva o de entrenador; d) el aprovechamiento de esa prestación por parte de un club o de una entidad deportiva que puede no tener fin de lucro pero que puede ser a su vez una persona física y e) la retribución económica, el pago de un salario por esa prestación.

Y la relación laboral existe aunque el trabajador renuncie expresamente a la misma siempre que se den estas notas en una determinada relación, siendo nula radicalmente esa renuncia al contrato de trabajo.

El prestatario, de ahora en adelante el Club para simplificar,  es el primer obligado a solicitar la afiliación al sistema de Seguridad Social de quienes, no estando afiliados, ingresen a su servicio como deportistas profesionales. El incumplimiento de esta obligación, además de constituir una infracción grave por tanto sancionable con multa proporcional a la gravedad, determina la responsabilidad del Club por todas las prestaciones que se pudieran derivar (Enfermedad, accidente común, accidente laboral, maternidad, invalidez, muerte, jubilación etc.). También cabe la afiliación a instancias del deportista y de oficio por la Tesorería de la Seguridad Social, a instancias, por ejemplo, de la Inspección de Trabajo. Lo mismo es de aplicación en cuanto al alta de quien ya estuviera afiliado y a la obligación de cotizar por el deportista que debió estar de alta por ser profesional.

Y la obligación de retener, en su caso, la contribución del trabajador en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas con el correspondiente ingreso en Hacienda también es de plena aplicación a este tipo de relaciones.


Por tanto, a modo de ejemplo o caso práctico, si el Club de Rugby Gora Gora llega a un acuerdo con Imanol Harinordoquy para que asesore a sus entrenadores graciosamente y le paga por ello un euro que exceda de los gastos acreditados que tenga el susodicho… ¿Existe relación laboral con todas las consecuencias?

domingo, 24 de agosto de 2014

CUATRO MILLONES DE EUROS

English: Pottoka, mascot of the French rugby u...
English: Pottoka, mascot of the French rugby union team Aviron Bayonnais. Français : Pottoka, la mascotte de l'Aviron bayonnais, club de rugby à XV français. (Photo credit: Wikipedia)
Aristide Labarthe siempre pide pimientos rellenos de colesterol en La Espiga y un tinto Apamplao también, luego saca una novela negra, de esas historias de detective increíble en la corte de un rey francés del pasado, y se sienta a esperar que su esposa regrese de pegarle una buena sacudida a la tarjeta Visa de la BNP por las tiendas donostiarras.  Cuando salgo de hacer gestiones por la notaría de enfrente suelo acercarme a tomar algo al mismo bar y a hablar de rugby, del Aviron Bayonnais sobre todo, con el bueno de Aristide.
-          ¡Cuatro millones de euros! ¿Tienes tú cuatro millones de euros? –Me dice, al verme-. Necesitamos cuatro millones de euros para cuadrar las cuentas del equipo ¿Alguno de tus clientes vascos vascos no quiere patrocinar la camiseta del único equipo vasco que juega en la mejor liga de rugby del mundo? Desde que Afflelou ha dado un paso atrás se ha quedado vacía.
-          Mis clientes y yo estamos muy contentos cuando podemos pagar el alquiler mensual o la hipoteca. No me parece que en todo Euskadi encuentre a nadie que tenga tantas necesidades de buena reputación en Francia como para invertir cuatro millones de euros en salir con Pottoka por la tele del otro lado de la muga.
-          ¿Y mil euros? Creo que por mil euros le podríamos sacar en la pegatina del sobaquillo del maillot.
-          El Aviron Bayonnais es una buena jugada en marketing e imagen pero tendríais que mirar en Madrid y alrededores. Ni las empresas ni las instituciones vascas están para más dispendios de los que han hecho últimamente por necesidades futboleras e identitarias…  
-          ¡Merde!
-          Pues sí.
La verdad es que el Top 14 exige otra lucha agónica a los equipos sin mecenas, tienen que cubrir los presupuestos y no dejar deudas porque la guillotina del organismo fiscalizador les cortará la cabeza y los mandará a divisiones tan inferiores que nadie querrá fichar por ellos, algunos vuelven a resurgir a base de años y de sacrificios locales pero la seriedad de quienes aplican las normas del juego limpio financiero en el estado vecino obliga a ello.