viernes, 14 de marzo de 2014

LA VIDA DE ADELA

Emma ...item 2.. Why being a lesbian isn't all...

Adela era una estudiante de 15 años que conoció a Emma, una joven de pelo azul, que le propuso jugar a rugby. Adela se quedó asombrada, apenas había visto a Emma por el Instituto y nunca había tenido mucho interés en el deporte y menos en el rugby. Pero la mirada chispeante de la chica de pelo azul le impulsó a aceptar su propuesta y en quedar con ella en realizar una prueba en algún entrenamiento.

El entrenamiento estaba señalado para aquella misma tarde. A pesar de que Emma le dijo que no hacía falta que llevara más que ropa deportiva y unas zapatillas, Adela se empeñó en ir lo más equipada posible, tuvo que pedir unas botas de tacos a un primo que jugaba al fútbol pero omitió todas explicaciones. Aun no sabía que su vida iba a cambiar mucho a partir de aquel encuentro con Emma, no solo porque ya no iba a usar faldas –los pantalones disimulan mejor los cardenales de las piernas- sino porque ya no iba a dejar la melé nunca y aprendió que la melé es una demostración de interdependencia “ya que no podemos competir sin sostenernos las unas a las otras”, como le gusta repetir ahora.

Los contactos, al llegar al campo, le daban miedo pero descubrió que el rugby es combate y evitación, pasar hacia atrás el balón para hacer avanzar el equipo y, sobre todo, que es respeto y convivencia. Adela fuera del rugby sigue siendo una estudiante un poco tímida aunque ya no le cuesta mucho relacionarse. Emma, ella y el resto del equipo no son “inseparables” sino que son “esas chicas que juegan al rugby” pero esta etiqueta no tiene un carácter peyorativo, como temían sus padres. Su madre le compró el casco y el protector dental para su primer partido serio y cada fin de semana se preocupa de que el maquillaje, para después, nunca falte en su bolsa de deporte y está encantada con que Eva conociera a la chica del pelo azul, el color de su equipo de rugby.



  



Enhanced by Zemanta

No hay comentarios: