viernes, 19 de febrero de 2010

TIRANDO A DAR

Donostia figura, es un decir, desde hace cincuenta años en el mapa de Ovalia, pero sólo la visita del Olympique para disputar en Anoeta algunos partidos nos recuerda nuestra vocación de región transfronteriza también en el deporte. Hay tiempo para organizar otros pequeños eventos complementarios de esta nueva visita que contribuyan tanto a la mejora de la presencia del rugby en Gipuzkoa como a la mejora de la presencia de Gipuzkoa en el rugby. No puede ser que nos volvamos a quedar solos y pocos cuando se hayan apagado las últimas notas de Paquito Chocolatero, después de un partido casi siempre poco vistoso en el campo.

Porque este domingo nuestros clubes retoman la competición y el calor de sus seguidores les va a faltar, salvo las honrosas excepciones de Ordizia –a Gernika le seguirá su afición-, y de Hernani. Bera Bera tiene un partido decisivo cada fin de semana y, sin embargo, los entendidos donostiarras prefieren comentar los partidos del VI Naciones frente a la televisión a esforzarse en acudir al pequeño estadio de Anoeta los domingos por la mañana, a pesar de la opinión general de que sin asistencia de espectadores no tiene cura el raquitismo de nuestro rugby.

Donostia es un pequeño punto, apenas una cagada de mosca, en el mapamundi del rugby y todos somos responsables de que, cincuenta años más tarde, siga siendo así. No vale sólo echar la bronca a quien no encuentra atractivo alguno para ir al campo pero es un círculo vicioso que tenemos que romper.

No quiero pronosticar resultado alguno para nuestros clubes porque mis equivocadas profecías empiezan a ser una constante de esta columna, pero el trabajo bien hecho durante esta interrupción liguera les tiene que dar sus frutos y al final de la temporada el champagne desbordará nuestras copas todas.

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