miércoles, 8 de abril de 2026

MEJOR CARA

 Ha un tiempo escribí este artículo TIENES MEJOR CARA inspirado por el bello rostro de una joven trabajadora autónoma a la que he tratado en tiempos de Gros -siempre nos quedará Gros, pequeña -. Le he pedido a la IA que me lo reescriba en plan guion y esto es lo que hay, después de inevitables correcciones. Además le pido que lo ilustre y, después de la corrección, esto es lo que queda




ESCENA 1. INTERIOR. CAFETERÍA - MAÑANA

El local está limpio. La luz de la mañana.

LAURA sirve un café con leche y una chocolatine sobre la barra. Sus movimientos son mecánicos, eficientes. Se esfuerza en mantener la espalda recta. GALTZAGORRI observa a Laura. 

GALTZAGORRI

(Con tono dubitativo)

Tienes mejor cara.

Laura se detiene un milisegundo. No sonríe.

GALTZAGORRI (V.O.)

Mentira. Debería haber dicho: "La mejor cara te tiene a ti". No es el reflejo de su alma, es el impulso que la sostiene. Un diseño eléctrico para aguantar un día más de autónoma.

ESCENA 2. INTERIOR. CAFETERÍA - CONTINUACIÓN

Una MADRE con sobrepeso empuja comida hacia su HIJO, que está hipnotizado por una consola.  Galtzagorri retoma la conversación, bajando la voz.

GALTZAGORRI

Laura, trabajas demasiado. Los tiempos de pandemia pasaron, pero estás al borde de cruzar una frontera peligrosa. Todos tenemos un límite.

Laura deja de limpiar la barra. Lo mira fijamente.

LAURA

¿Hoy te toca el día de "padre increíble"? Tengo que pagar la renta a los caseros, la luz a los oligopolios y el préstamo a la Kutxa sanguijuela. Mis clientes ahora trabajan en pijama en su cocina y las señoras que llenaban esto después del colegio se han extinguido.

Laura se acerca, apoyando las manos agrietadas sobre el mostrador.

LAURA (CONT.)

Abro quince horas al día yo sola. Si no abro veinticuatro como los vietnamitas es porque el cuerpo no me da, que si no, algunos céntimos más sacaba.

GALTZAGORRI

Solo tenemos una vida, Laura. O paras y ordenas este caos, o la vida te va a parar a ti por sorpresa. Y ese frenazo no te va a gustar.

Laura suelta una risa.

LAURA

¿Y qué quieres? ¿Que me meta a puta? ¿Crees que ahí no se es esclava? Esto es el paraíso, señor letrado. El puñetero paraíso en comparación con aquello.

ESCENA 3. INTERIOR. CAFETERÍA - SEGUNDOS DESPUÉS

La madre de la mesa se levanta. Laura cobra con una amabilidad profesional y recoge los platos sucios en un segundo.

LAURA

(A Galtzagorri)

Enseguida vuelvo. Voy al baño.

Laura camina hacia el fondo del local, a medida que se aleja de la zona de clientes, sus hombros caen, su paso se hace pesado y su figura parece encogerse. El sonido de la puerta al cerrarse retumba en el local.

FUNDIDO A NEGRO


miércoles, 1 de abril de 2026

SILENCIO CLAMOROSO; HA PASADO TIEMPO

 Hace ocho años,  en el otro blog, planteaba una preocupación que el tiempo, lejos de mitigar, ha convertido en una urgencia democrática. EL SILENCIO CLAMOROSO

Y una amiga periodista me pasa un clip de video con una entrevista al maestro Jorge Fernández que recuerda su paso por Diario 16 y por El Mundo. Lo que me ha llevado a aquel texto ingenuo.

Cuadro de Usandivaras

Releer aquel texto hoy produce una mezcla de melancolía y alarma. La erosión de la independencia mediática ha pasado de ser una amenaza latente a un fenómeno estructural que socava los cimientos de nuestra convivencia.

El periodismo, si aspira a ser algo más que una simple extensión del departamento de marketing de los poderes fácticos, debe recuperar su esencia: la servidumbre exclusiva hacia el ciudadano. Sin embargo, observamos con estupor cómo el silencio se ha convertido en una moneda de cambio habitual. Un silencio que no es neutral, sino profundamente violento.

En las facultades de Comunicación se solía – creo recordar -,  enseñar que la omisión es una forma de mentira. Callar una verdad incómoda para proteger una inversión publicitaria, una alianza política o un interés de grupo no es "prudencia editorial"; es una claudicación ética.El periodismo independiente no se mide por lo que publica cuando todos gritan, sino por lo que se atreve a denunciar cuando el poder exige silencio.

Cuando los medios deciden mirar hacia otro lado ante la injusticia, las primeras víctimas no son las audiencias, sino los propios afectados por los abusos de poder. La falta de ética de quien calla es doblemente grave porque revictimiza a quien ya sufre. Una víctima sin voz en los medios es una víctima invisible para el sistema judicial y social. El silencio mediático otorga impunidad al verdugo y soledad al vulnerable.

Para que el periodismo vuelva a ser ese "contrapoder" necesario, debemos incidir en tres conocidos ejes fundamentales:

    1. Independencia Financiera y Editorial: Un periodista que teme por su salario al escribir una verdad incómoda es un periodista maniatado. Necesitamos estructuras que blinden la redacción de las presiones de los consejos de administración.

    2. La Verdad sobre la Objetividad: La objetividad no es dar el mismo peso a la víctima y al opresor. La ética nos obliga a tomar partido por los hechos comprobables y por la dignidad humana. Ser "neutral" ante la vulneración de derechos es, de facto, colaborar con la injusticia.

    3. Responsabilidad Social: El derecho a la información no pertenece a los editores, sino a los ciudadanos. El periodista es solo un custodio temporal de ese derecho.

No podemos permitir como sociedad democrática que el periodismo se convierta en un eco de consignas predigeridas. La libertad de prensa no es un privilegio de los periodistas, sino un seguro de vida para la democracia.

Si hace ocho años ironizaba sobre la transparencia, hoy -me incluyo en el cupo de los que carecemos de título -, los plumillas debemos exigir valentía. Porque en el balance final de la historia, no solo seremos todos juzgados por las palabras que escribimos, sino —especialmente— por aquellas que, por miedo o conveniencia, decidimos callar. Es hora de romper el letargo y recordar que nuestra única lealtad se debe a la verdad, especialmente cuando esa verdad es el último refugio de quienes han sido despojados de todo.


miércoles, 25 de marzo de 2026

JUSTICIA

Beduino, obra de Germán Villachica Bacquelaine, lápiz, carboncillo, sanguina, tinta china, sobre papel.


Sobre las 01,45 horas del día 21 de octubre de 1987, Pedro Jesús, de 18 años de edad, sin antecedentes penales, domiciliado en un pueblo de Albacete, soltero, sin profesión especial, afecto, según el médico forense – ignorante total de siquiatría -,  de un trastorno disociativo  conocido como « fuga sicógena » por lo que, según sentencia, tiene muy mermada su imputabilidad, con ocasión de encontrarse en Zaragoza, a donde había llegado por ferrocarril sobre las 23 horas del 20 de octubre, 2 horas y 45 minutos antes, entró en los servicios de caballeros de la estación de « El Portillo », donde únicamente se encontraba Germán de 75 años de edad, procedente de Jaca y que debía coger un tren con destino a Bilbao y que estaba orinando de espaldas a Pedro Jesús, el cual cerró la puerta de entrada, empuñando un cuchillo de caza, de hoja de 18 centímetros de longitud y mango de madera, sin pronunciar palabra alguna, se acercó por detrás a Germán, al que no conocía de nada ni había visto antes y le propinó hasta 11 puñaladas dirigidas a órganos vitales, 3 de ellas le atravesaron, acto seguido lavó puñal y manos y se ocultó en la estación. Un camarero de la cantina de la estación entró a los servicios de 10 a 15 minutos más tarde y encontró a Germán ya cadáver en un charco de sangre, pidiendo ayuda a voces, a lo que acudieron dos policías de servicio en el hall de la estación que avisaron por radio a la Comisaría que se encuentra enfrente de la propia estación, procediendo los efectivos a registrar el recinto ferroviario. Sobre las 04,15 Pedro Jesús de presentó en la misma Comisaría, identificándose como Gerard Biurrun, luego rectificó, dio su nombre y anunció que había asesinado a un hombre, le fueron intervenidos el puñal y una pistola de aire comprimido… (Relato extraído de la sentencia de 27 de enero de 1989 de la sección segunda de la Audiencia Provincial de Zaragoza y de mi memoria pero pueden consutarse las hemerotecas, sobre todo El Heraldo de Aragón).

En el momento de su asesinato, Germán estaba jubilado, bilbaíno, vivía en Jaca (Huesca) pero iba todos los meses en tren a Bilbao. Dejaba mujer, cuatro hijos, ocho nietos… Su hija Isabel era mi mujer, se personó como víctima en el proceso pero pusimos a una abogada de Zaragoza, abogada del hijo mayor, para que velara por los derechos de todos los afectados por el asesinato, esta abogada apenas hizo nada en la fase de instrucción y lo que hizo lo hizo mal. Por una casualidad mi mujer se enteró el viernes 21 de enero de 1989 de que el juicio oral iba a ser el lunes 24 de enero, cuando estábamos en Jaca pasando el puente de San Sebastián y, acto seguido, nos enteramos de que el escrito de conclusiones que yo, a petición de la abogada, tras un viaje a Zaragoza y un estudio de la causa, le había redactado, no había sido presentado.

La instrucción del asunto, confeso el autor desde el minuto uno, fue nula, tanto por la policía como por el Juzgado, el médico forense omitió manifestar que no conocía el mínimo necesario de siquiatría para pronunciarse sobre la mente del reo. El Fiscal hizo el mínimo rutinario, su escrito de conclusiones se asemejaba a un escrito de defensa más que a un escrito de acusación. La abogada de la familia víctima presentó un escrito de adhesión al del Fiscal. El abogado de oficio de Pedro Jesús cumplió con su deber.

Mi mujer relevó a la abogada y tuve que asumir la defensa de mi familia en ese momento. Tengo la conciencia profesional tranquila, creo que hice bien el juicio porque fui reprendido varias veces por el presidente de la sala, que no ocultaba su interés en abreviar el trámite, y que defendió al médico forense de mis críticas – preparadas gracias a que un siquiatra forense auténtico me atendió personalmente el domingo -. La sentencia es de 3 días más tarde del juicio, siempre he pensado que estaba redactada antes y solo se fechó y se rellenaron los blancos que se habían dejado en el formulario.

Pedro Jesús fue condenado a 15 años de prisión, por asesinato con dos circunstancias atenuantes de enfermedad mental y arrepentimiento espontáneo. La sentencia fue confirmada por el Tribunal Supremo el 24 de diciembre de 1990 (Localizable Poder Judicial (Roj. : STS 14062/1990).

Poco después, 1992 creo, el Procurador de Zaragoza se enteró en el Juzgado que el condenado había disfrutado de varios permisos por buena conducta y que no había vuelto a la cárcel del último de ellos, encontrándose en paradero desconocido. Gracias a una amiga periodista donostiarra, informamos a la prensa local de Albacete que difundió mi nota de prensa inmediatamente, el prófugo fue detenido en la casa de sus padres donde se encontraba residiendo.

Mi mujer empezó a tener los primeros síntomas del tumor cerebral que la mató en la primavera de 1988. Pienso que el asesinato de su padre y el proceso judicial propiciaron la enfermedad. 

 

     

viernes, 20 de marzo de 2026

GABON ZURIAK

Ilustración, pintura inacabada.


ESCENA... : HABITACIÓN DEL HOSPITAL (NOCHE)

CONTEXTO: ANTTON (75, débil, abogado veterano), postrado en la cama del hospital, tubos y monitores cerca. NEKANE (55, elegante, su secretaria y amante) está sentada junto a él, sosteniendo su mano. La luz es tenue y dramática.

ANTTON,"(Con voz fatigada, pero firme) Nekane... tengo que contarte algo sobre Pelayo. Antes de que sea demasiado tarde."

NEKANE,"(Acaricia su mano) Lo sé, Antton. No te esfuerces."

ANTTON,"Es mi deber. Durante más de cincuenta años de abogado, jueces, fiscales... otros colegas, me han pedido consejo. Siempre he colaborado. Siempre."

ANTTON,"Pero esa colaboración, Nekane... ese opinar, se hizo bajo el más estricto secreto profesional. Es la piedra angular de esto."

NEKANE,Por supuesto. Nunca revelaste nada.

ANTTON,"Jamás. Revelar el contenido de una conversación profesional... puede ser delito. Y siempre es una infracción de las normas de la abogacía en España. Lo que hablamos, las notas que se toman... todo es parte de ese secreto."

ANTTON,El secreto profesional no es un privilegio. Es un deber.

ANTTON,"Y ahora... hay versiones publicadas. De mi reunión con Pelayo, en mi despacho, en el verano de 2017. Él era el abogado de aquellas víctimas."

NEKANE,"El gurú, el fotógrafo... el abogado improvisado."

ANTTON,"Eso es. Y mira lo que ha pasado. Se ha presentado una nota, supuestamente de mis apuntes, pero escrita por el puño y letra de Pelayo. ¡Como si fuera mía!"

ANTTON,"Esa nota... esa misma nota, la ha metido en autos judiciales donde comparecí como testigo. Yo no soy el autor de esa nota. Yo no la presenté en el proceso. Yo no la difundí. Mi ética, la deontología, el Código Penal... me lo impiden."

NEKANE,Te utilizaron.

ANTTON,"Al atender a Pelayo, yo no estaba haciendo una obra de misericordia. Estaba cumpliendo con mi deber de abogado y con mi conciencia."

ANTTON,"La reparación del daño a esas víctimas... un daño que se agravó por cómo actuaron luego los agentes de justicia, los medios... Mi empatía me impulsó desde 2016, cuando supe que la denuncia de una de ellas estaba atascada."

ANTTON,"(Pausa, un suspiro difícil) Pero mi último contacto con Covadonga fue el 1 de febrero de 2019. Salvo error."

ANTTON,"Y luego, fui llamado a declarar. He cumplido con mi deber ciudadano. Fui como testigo cuando me citaron."

ANTTON,Pero la citación fue sin previo aviso. Sin mi consentimiento. Me pusieron la etiqueta injustificada de testigo protegido... ¡A la que renuncié en el acto! Y para responder a preguntas admitidas por el Juez de Instrucción.

ANTTON,"Evacuar una consulta nunca me convierte en testigo. Ni en perito. Ni en protegido. Pero Pelayo, el Fiscal y el Juez... decidieron por mí."

NEKANE,"Están jugando sucio.

ANTTON(Niega lentamente con la cabeza) Y ahora esto... El documental.

 NEKANE Sí. El que ha producido su amigo Flechilla.

ANTTON,Me negué expresamente a colaborar. No lo he visto. Pero me han dicho que recogen mis imágenes y mis palabras de esa comparecencia judicial.

ANTTON,"No han pedido mi consentimiento para su difusión pública. No hay acuerdo. No hay acuerdo tácito. Es una grabación de una diligencia judicial, sin relación con mis actividades públicas."

ANTTON,La usan fuera de su contexto. Están violando mis derechos constitucionales de intimidad. ¡Y los de otras personas!

ANTTON,Me pregunto qué pensarán el Juez y el Fiscal de esta difusión. También les afecta a ellos.

ANTTON,(Nekane se inclina y le besa la frente. Cierra los ojos. Su respiración se hace más pausada)

miércoles, 18 de marzo de 2026

CENAS

 El 15 de marzo de 2018 publiqué un post en el otro blog LA CENA .  Lo he revisado con la IA pero el resultado no me ha gustado. Me ha salido un guion de cortometraje tipo softporno, no lo publico ni con las correcciones que le he metido, aunque lo conservo para quien me lo pida.

La historia que me inspiró el argumento está en la frase que habla del último amor en la vida. Todos recordamos el primer amor, el primer beso etc. pero, al final de la vida, lo esencial es quien está junto a ti cuando dejas de ser, el cierre de la vida.

Hoy, como hace ocho años, vivo este día como si fuera el último, recordando mucho pasado, sin arrepentimiento.

(Obra de Ramón Álvarez Dorronsoro)

Hace un días espléndido, salgamos a disfrutarlo.



miércoles, 11 de marzo de 2026

LEONORA CARRINGTON

La pintura surrealista no me dice nada, paso de ella normalmente, todo sea dicho, salvo Picasso que es mucho más que surrealismo, admiro la tècnica de Dalí y me he parado a observar las obras  de Picabia, Klee, Miró etc. cuando me ha coincidido. Estando en París estos días, me he acercado a ver la exposición de Leonora Carrington en el Museo de Luxemburgo, exposición que creo que ya pasó por Madrid hace algo más de dos años, motivo por el que leí en la prensa sobre esta pintora algunas referencias. Con cierta aprehensión comencé mi visita, a pesar de las elogiosas reseñas que había ternido la antológica de esta pintora inglesa.



Conmocionado por lo visto y vivido en esta mañana parisina. Una exposición que merece verdaderamente la pena. 

Leonora (1917 – 2011) nació en una familia católica y rica en Inglaterra – las familias católicas inglesas como las familias protestantes francesas son un filón literario inagotable -, educada por una madre y una nanny irlandesas en los mitos y leyendas católicos – inmaculada concepción, apariciones de ángeles y demonios, milagros absurdos, torturas beneficiosas para la persona, resurecciones, ascensiones etc. -. Sin embargo, apenas adolescente (19) se precipita al lecho fornicatorio de Max Ernst (45 entonces) y vive en Francia bajo su influencia total, siendo Ernst un híbrido de semental equino y de pájaro de cuenta que va a reflejarse en la obra de la bella pintora (La relación se plasma también en una fotografía exhibida en la que el maduro pintor aferra con sus garras las tetas de la veinteañera). 



Leonora (22) sufre el apresamiento de su compañero por los franceses al estallido de la guerra en 1939 y luego por la Gestapo y sus colaboracionistas católicos  del régimen fascista de Petain. Este golpe va a provocar unos acontecimientos dramáticos que tienen gran relación con España. 

El relato de la estancia de Leonora Carrington en España es uno de los capítulos más desgarradores de su larga biografía.En 1940, Carrington huyó a España con dos amigos, buscando llegar a Portugal. Según su biógrafa, Joanna Moorhead, y los propios relatos de Leonora, fue atraída a una situación y llevada a un piso, aíslada de sus amigos,  donde fue brutalmente violada en grupo por cinco oficiales de los católicos Requetés (quizá voluntarios alfereces carlistas) y abandonada  sin medios y sin ropa en un descampado. La policía que la encontró se limitó a llevarla al hotel, nada de investigaciones, sumarios, justicia o reparaciones en aquel Madrid lleno de svásticas, altares, procesiones, ejecuciones sumarias, desapariciones… aquellos años de paz que nos trajo el régimen nacionalcatolicista.

Hay expertos que dicen que Leonora antes de la violación ya sufría alguna perturbación mental, yo creo que simplemente era joven y que no tenía un comportamiento aceptable socialmente, llevando aquella vida pública de pecado y adulterio (Ernst estaba casado), por lo que su familia quiso protegerla tachándola de loca.

La violación grupal actuó como la "gota que colmó el vaso" para su familia. Poco después, su padre — industrial británico y probablemente simpatizante de los fascistas hispanos, los católicos nacionalistas que habían vencido a los rojos comecuras — organizó su internamiento en un sanatorio en Santander, en lugar de ayudarla a reparar las secuelas del trauma o a regresar a Inglaterra.

El horror, otro tipo de horror, continuó en el manicomio de Santander bajo el "cuidado" del Dr. Luis Morales. Leonora fue sádicamente sometida a la terapia de Cardiazol, un precursor de la terapia electroconvulsiva que inducía convulsiones violentas y terroríficas, semejantes a crisis epilépticas. Ella describió este período no solo como un tratamiento médico, sino como un despojo sistemático de su humanidad.


La joven finalmente escapó del control del asilo huyendo a la Embajada de México en Lisboa, pero la múltiple "violación" de su mente y cuerpo permaneció dentro de ella – al final de su vida, en una entrevista para un documental que se puede ver en la propia exhibición, Leonora dice que « no quiere hablar de ello » -.



Bibliografía, que no he consultado : Down Below (1944) memorias de Leonora. The Surreal Life of Leonora Carrington by Joanna Moorhead. Leonora Carrington: Romantic Spirit by Anne Kushner. Leonora by Elena Poniatowska. Leonora Carrington en España, Fruns, María Luisa.



Con la ayuda de Leonora Carrington, Éditions Beaux Arts, para Musée du Luxembourg, he navegado un poco para escribir esto. Las ilustraciones son mías, hechas con el móvil.

jueves, 5 de marzo de 2026

EL CULO DE LA PINTORA

 Hace unos años escribí un post EL CULO DE LA PINTORA ES OTRA HISTORIA , pequeño homenaje a una persona admirada. El algoritmo lo ha resucitado y lo he revisitado, haciendo una versión en "stand up" o un soliloquio.

Nano Banana lo ha ilustrado.

El escenario improvisado en el pub de Gros está a oscuras. Se enciende un foco. Celia aparece en el centro, junto con un caballete y un lienzo a medio pintar. Deja un pincel sobre una mesita y mira al público.

- Gabon denoi!

Soy Celia. Ex-telefonista del 112. Un aplauso para la peña que curramos en emergencias, ¿eh? Que entras con 20 años y sales con 40, ojeras de mapache y un tic en el ojo que parece que estás ligando con el de la ambulancia, pero no, es el estrés post-traumático de que una señora de Éibar te llame a las tres de la mañana porque su gato no baja del castaño.

Total, que me cogí la baja. "¿Qué te pasa, Celia?", me decían. Pues que veo muertos, Borja, ¡qué me va a pasar! Así que me puse a pintar. Al principio mis cuadros eran... bueno, como un lunes de lluvia en el muelle de Donostia: todo negro, marrón, burdeos ennegrecido... Parecían manchas de chapapote. Mi marido, Roberto, conocido por Rober, —que es un santo, o un optimista patológico, no lo tengo claro—, me compraba óleos carísimos de Windsor & Newton pensando que así vería yo la luz.

"¡Cariño, vete al monte!", me dijo. Y me mandó al Baztán. A la casa de Txema R. Oinetakogilea, el maestro, el pintor vasco vivo más importante...

Txema. Sesenta años, una cabeza que no le entran las boinas y unas orejas... ¡Redios! Parecían dos alcachofas después de una melé contra el Biarritz Olympique. Fue talonador en el Hernani, así que imaginaos el panorama. Yo llegué allí con mis ojos de bruja y mi pelo negro y aquello fue... bueno, fue una "explosión creativa".

Pasé de ir un día a la semana a quedarme a dormir. Y Roberto, el pobre, encantado de la vida. Venía los fines de semana con botellas de vino de las buenas, nos sentábamos a la mesa con Amaia —la mujer de Txema— y brindábamos por el arte.

Y de repente, ¡clac! Mis cuadros cambian. Adiós al chapapote, hola a la luz. Empecé a pintar desnudos. Específicamente, mi propio culo.

"Celia, hija, qué perspectiva, qué volúmenes", me decía Roberto mientras se convertía en mi marchante. El tío iba por ahí fardando en las sobremesas: El culo de mi mujer está llegando a las mejores colecciones del Estado.

A ver, Roberto, cariño... que lo decía con un orgullo que ni que yo fuera la ganadora de la Bandera de la Concha.

La cosa es que Txema también empezó a evolucionar. En sus cuadros de caseros y pelotaris, de repente, siempre aparecía un culo femenino al fondo. Como un « Easter Egg », pero con celulitis de la buena.

Y llegó el día. La exposición en el Kursaal al Kubo. Amaia, que es una bendición de mujer, entró en el taller sin avisar para decirnos que ya teníamos fecha. Y claro, se encontró con la "colaboración artística" en vivo.

Dice que parecíamos dos galgos en el suelo. Txema encima de mí como una prensa neumática. Yo ahí, con mis nalgas famosas en pleno proceso de inspiración divina. ¿Y qué hizo Amaia? ¿Montar un cristo? ¿Sacar el hacha de cortar troncos?

¡Qué va! Es vasca. Es práctica. Hizo la maleta, se fue a Donostia y le presentó un *Business Plan* a mi marido.

Al final, oye, todos contentos. Roberto se lo pensó cinco minutos. Miró el mercado, miró sus cuentas y dijo:

Mira, yo no quiero ver el culo de mi mujer... a no ser que sea en pintura.

Así que aquí sigo. Yo pinto, Txema empuja, Amaia gestiona y Roberto vende. Tenemos el monopolio de las nalgas en el mercado del arte contemporáneo vasco.

¿Inmoral? Puede. Pero escuchadme bien: después de diez años cogiendo llamadas de gente infartada, si me tengo que ganar la vida con el culo en pompa en un valle del Baztán, ¡ni tan mal, oye! ¡Ni tan mal!

¡Eskerrik asko!


Pequeño homenaje personal a Otto Mueller para terminar.