sábado, 21 de febrero de 2026

ARIMEN KRESALA

PROYECTO: ARIMEN KRESALA

Género: Comedia Negra / Sátira Social. Formato: Cortometraje (15-20 min) / Posible Piloto de Miniserie

1. LOGLINE:  Un respetado abogado de San Sebastián ve cómo su vida —basada en la rutina, el prestigio y el silencio— salta por los aires cuando una joven modelo revela en un programa de *prime time* que perdió la virginidad con un abogado donostiarra cuando ella era menor.

2. SINOPSIS CORTA (STORYLINE): El protagonista es un hombre de 50 años que vive en "piloto automático", convencido de que su aventura clandestina  fue un crimen perfecto de discreción. Sin embargo, la rutina se rompe cuando una joven se sienta en el plató de un polémico *late show* nacional. Ante las preguntas impertinentes del presentador, ella narra con total naturalidad su "primera vez" con un "Sugar Daddy" guipuzcoano, un intelectual que leía a Mintzberg mientras ella le engañaba con su edad. Aunque no da nombres, los detalles son tan específicos —el deportivo rojo del socio, el hotel, las citas literarias— que la sociedad donostiarra no tarda en ponerle cara. El escándalo no solo amenaza su matrimonio y su carrera, sino que lo obliga a enfrentarse a la patética realidad de su propia decadencia.

Basada en un relato de hace más de 20 años, publicado hace tiempo en otro blog con el título de "becarias"

Ilustración de Nano Bananas

INT. SALÓN - DÍA

La luz de la tarde entra por las persianas a medio bajar. El televisor emite el murmullo monótono de un concurso. José (50) duerme en el sofá con la boca abierta. 

Unas llaves tintinean. Su esposa (40) entra en cuadro y le deja caer una bolsa de viaje sobre las piernas. Él se sobresalta.

ESPOSA

Esta noche no duermes aquí. Ha llamado "el gerente".

JOSE (Aturdido)

¿Qué?

ESPOSA

Cámara de Comercio en Pau. Cena y reunión mañana. Toma el libro que estás leyendo en la cama.

Ella le entrega el libro: "El Proceso Estratégico" de Henry Mintzberg. José lo mira como quien mira un objeto sagrado pero inútil.

EXT. CALLE - DÍA

Un taxi espera con el motor en marcha. Mikel (50) asoma la cabeza por la ventanilla, impaciente. José  sube.

INT. TAXI - MOVIMIENTO - DÍA

MIKEL

Ignacio se ha rajado. Se le ha muerto el suegro. Pero lo tengo todo pagado.

 Mikel le mete una caja de condones en el bolsillo de la chaqueta a José.

JOSE

¿Y tu coche?

MIKEL (Sonrisa de tiburón)

Lo trae el relevo.

EXT. HOTEL AIETE - DÍA

El taxi se detiene. Un deportivo rojo chillón frena en seco frente a ellos. De él bajan dos chicas espectaculares: Idoia I e Idoia II.

MIKEL (Presentando)

Idoia e Idoia. Para que no te líes: Senior y Junior.

INT. COCHE DEPORTIVO - MOVIMIENTO - TARDE

El espacio atrás es claustrofóbico. José está pegado a Idoia I.. Mikel conduce como un loco mientras ríe a carcajadas contando una anécdota exagerada. Idoia II (18?) ríe también.

IDOIA I (25) (Al oído del José)

Me recuerdas a mi profesor de Derecho del Trabajo.

Ella le despeina el flequillo. Él sonríe.

JOSE (V.O.)

Le conté la vida de mi primo Jorge. Es más interesante que la mía y, además, nunca le cuento la verdad a desconocidas.

INT. HOTEL "LE SPLENDIDE" (DAX) - TARDE

Un hotel Art Déco, elegante y decadente. Los cuatro entran en una suite de techos altos con vistas al río Adour.

 José se acerca a Idoia I por la espalda en la terraza. Sus manos buscan sus pechos. Ella le detiene con un golpe juguetón en los dedos.

IDOIA I

Ahora toca shopping, no fucking. Las tiendas cierran pronto.

.../....


Otra ilustración de Nano Bananas.

jueves, 19 de febrero de 2026

KRESALA 3

Estas secuencias son de un guion que no se rodó y que trataba de:
En una capital vasca gris y deudora de sus propias jerarquías, el "prestigio" es el mejor escondite para la depravación. Una joven modelo rompe el silencio contra el fotógrafo de la élite, un hombre cuyos hilos alcanzan los palcos del poder local. Lo que comienza como una denuncia por abuso se transforma en un thriller judicial y psicológico sobre la "omertá" de una sociedad que prefiere la estética a la ética. Ella no es la "víctima perfecta": carga con la herencia de una familia rota y una adicción que el sistema usará para desmantelarla. Su única alianza es otro fotógrafo que recupera su piel de abogado para librar una guerra perdida. En una ciudad donde la niebla lo confunde todo, la verdad no es el destino, sino el primer sacrificio.
Illustración de Nano Banana

SECUENCIA 3

INT. WHISKERÍA - NOCHE

Música de hace un tiempo, éxitos de La Oreja de Van Gogh, Duncan Dhu... a un volumen que impide pensar. Vanesa baila, entregada. Asunción se mueve con ella, pero sus ojos están en otra parte. Se ríen con dos tipos de cincuenta años que las miran desde la barra. El barman observa la escena mientras sirve gintonics. Es una coreografía ensayada: las chicas ríen, los hombres pagan. Cuando el camarero toca la campana de cierre, uno de los hombres deja un billete de cincuenta sobre la barra sin mirar la cuenta. Las mujeres no tocan el bolso.

SECUENCIA 4

EXT. WHISKERÍA - NOCHE

El aire frío de la noche les pega en la cara. Los hombres intentan retenerlas, una mano en el hombro, una broma al oído. Asunción se zafa con una sonrisa. Un taxi para. Las chicas suben rápido. Al arrancar, vemos por la luneta trasera a los dos hombres discutiendo en la acera. Lo que era camaradería se convierte en empujones en un segundo.

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sábado, 14 de febrero de 2026

AZNAR EN LOS PAPELES DE EPSTEIN PERO NO EN LOS DE CABEZUDO

Nano Banana puso esta imagen, inspirada en el primer viernes de mayo, fiesta en Jaca.

La ventisca arrecia en la silla de La Raca. El viento silba entre los cables congelados y el remonte lleva parado diez minutos. Manu Majors, impecable en su traje de esquí de Bogner, se sacude la nieve de los guantes con elegancia. A su lado, Jon Galtzagorri intenta proteger con la mano un habano que se resiste a morir, mientras exhala un vaho que huele a malta y a viejo pesimismo. Dos cornejas planean contra el viento.

- ¿Sabes, Jon? Estar aquí colgados me hace pensar en la posteridad - se ajusta las gafas protectoras y hace chocar los dynastar para quitarse la nieve -, al final, todos somos solo nombres en los papeles de otros, agendas, correos, alguna foto comprometida en un cajón... Estamos a merced de la memoria ajena.

- La posteridad es un invento para los que no tienen nada mejor que hacer que heredar, Manu. A mí me importa un bledo en qué carpeta me tenga un fiscal o un bedel. Si alguien guarda mi contacto, es su problema; si lo borra, su alivio. Y si el tipo es un delincuente, - chupada forzada en lo que resta del puro -, pues oye, conocer a un mangante no te hace cómplice, solo te hace un hombre de mundo o un abogado, que para el caso es lo mismo.

- Siempre tan pragmático. Me ha encantado la reacción del Director General de Hermès con lo de los papeles de Epstein, el hombre ha estado soberbio, elegancia pura. Ha dicho que conocer a indeseables va con el cargo, pero ha dejado caer que "ya tenía mala fama y no me apetecía tratar con él". Et voilà,  asunto zanjado.

- ¡Ja! Hermès... seda y cinismo. "Va con el cargo", dice. Lo que va con el cargo es el sueldo para pagar a los que limpian las manchas pero,  claro, luego tienes al otro, al de la "pajita" en el bigote.

- ¡Ah, nuestro expresidente! El mediocre que puso activos de España al servicio de una potencia extranjera de tradicional... enemistad hacia nosotros ¡Qué tipo tan ridículo, Jon! Su precio por la traición fue que lo invitaran a ese club de élite mundial para codearse con fantoches.

- Un fantoche entre fantoches. - dando un trago a una peteca de whisky que le ha aparecido en la mano -. Epstein tomó nota de que Aznar existía porque, supongo que hasta la mediocridad puede ser útil. Quizá el pedófilo también pensó que "conocer indeseables iba con el cargo", aunque ya no pueda confirmarlo desde el otro barrio.

- Apuesto mi abono de temporada a que Aznar borró a Epstein de su agenda... pero sospecho que lo hizo después de que el tipo apareciera muerto, no antes. Es una corazonada, claro. No un hecho probado.

- Hechos... ¿Quién quiere hechos? En este país solo importan los papeles según quién salga en ellos. Por cierto, Manu, ya que nos hemos puesto tan "internacionales" con los papeles de Epstein... ¿qué me dices de los papeles de "gure" Cabezudo?

-  ¿Los de San Sebastián? Bien, gracias. Durmiendo el sueño de los justos en algún sótano, supongo.

- Lo de siempre. Unos papeles arden en el Caribe y otros se hunden en el Cantábrico. ¡A ver si arranca este trasto de una vez, que se me está congelando el orgullo gay!

Los dioses de la montaña se apiadan de los congelados esquiadores y la telesilla se pone en marcha para dejarlos en el inicio de la pista, no se paran un instante y se lanzan entre ráfagas de ventisca hacia el refugio de la atiborrada cafetería, donde inteligentes las mujeres de los dos abogados toman chocolate, hoy se ha acabado el esquí.

sábado, 7 de febrero de 2026

LA LUJURIA DEL BIDASOA 1

 Sigo vaciando de trastos la habitación del fondo con la idea de ordenar un poco el piso y sigo encontrando cosas que creía quemadas en la chimeneta de Villanúa.     El 17 de octubre de 1997 acabé de escribir una novelita nunca publicada y hoy, sin buscar, encuentro un capítulo. Lo publico tal cual, sin corregir (dejo a mis dos lectores la ardua tarea de señalarme las pifias, muchas gracias). Le pongo a la IA como ilustrador. 

   Los lehendakaris, como todo el mundo sabe, deben cenar cocina vasca sólo. Ya sea la tradicional ya sea la nueva, pero cocina vasca por los ocho costados. Sin embargo, a este lehendakari se le ocurrió ir a cenar en un restaurante chino. Era el cumpleaños de su quinceañero chaval que insistió en ello. Y allí, en el chino, tomándole la comanda, estaba sonriente, impecable, el japonés. 

   Un lehendakari no tiene por qué distinguir a un chino de un japonés. Pero apenas una semana antes, el lehendakari había inaugurado La Lujuria del Bidassoa, S.A., una fábrica de sucedáneo japonés de angulas bidasotarras. Con subvenciones millonarias de las comunidades autónomas afectadas y ayudas financieras de las diputaciones forales, se había instalado una fábrica espectacular en plena zona industrial, en el declive entre la carretera y el río fronterizo. En ella, metiendo pescados poco apreciados en una especie de picadora electrónica, se producían fideos bicolores que iban a sustituir a las angulas, esas angulas que algunos abuelos aún se empeñan en pescar junto a la Isla de los Faisanes. 

    El lehendakari, vestido como un donostiarra la víspera de su fiesta patronal pero sin el barril, había recorrido las inmaculadas instalaciones -tan inmaculadas como su cocineril atuendo-, en unión de quien le habían presentado como el ingeniero japonés responsable del knowhow, del intérprete y de los dos industriales promotores de la idea. El lehendakari intentó hablar en vascuence con el ingeniero japonés, porque un tío suyo jesuita, hablando despacio euskera, se había misionado aquellas lejanas tierras años ha. Pero el japonés sólo le sonreía y le daba la mano con una inclinación reverencial. Al día siguiente, la prensa afecta había recogido la foto del presidente autonómico y del ingeniero japonés en uno de aquellos apretones con un explicativo pie de foto, suscitando el enfado de los otros cargos políticos vascos que llevaban algún tiempo sin poderse retratar con un alemán, un ruso o cualquier otro foráneo que pareciese confiar mínimamente en nuestro pais. 

El lazo azul que el lehendakari llevaba en la solapa tanto en la visita a la fábrica como en la cena es el símbolo de los que piden inútilmente a Eta que libere a alguno de sus secuestrados sucesivos. El lazo azul destacaba tambien en las fotos que recogieron la inauguración.

   El mosqueo del lehendakari con el servicial oriental fue tremendo. No pudo comer ni un rollo de primavera. El camarero, aterrado por las furibundas miradas que el lehendakari le echaba, se refugió en la cocina y no salió hasta que el escolta armado con un Deia, doblado por la foto de la inauguración, le hizo salir al comedor.

   Identificado el ingeniero japonés como un camarero chino, nuestro lehendakari ordenó una investigación que alcanzó desde la siberiana llanada alavesa -donde se implantó en su día el aparato administrativo de la autonomía vasca-, hasta la cocina de la irunesa sociedad gastronómica donde se había iniciado un año antes el plan estratégico para obtener los fondos públicos. 

   El lehendakari ordenó al Consejero de Industria que presentase una querella criminal contra los responsables de la burla. El consejero, sin encomendarse a nadie, la presentó por la burla y por haber indicios de falsedad en algunos de los documentos en japonés obrantes en el expediente. 

   Y un día de otoño los dos promotores principales de la Lujuria del Bidassoa, S.A. tenían que declarar en el correspondiente juzgado de Irún. 

domingo, 1 de febrero de 2026

KRESALA 1

En una capital vasca gris y deudora de sus propias jerarquías, el "prestigio" es el mejor escondite para la depravación. Una joven modelo rompe el silencio contra el fotógrafo de la élite, un hombre cuyos hilos alcanzan los palcos del poder local. Lo que comienza como una denuncia por abuso se transforma en un thriller judicial y psicológico sobre la "omertá" de una sociedad que prefiere la estética a la ética. Ella no es la "víctima perfecta": carga con la herencia de una familia rota y una adicción que el sistema usará para desmantelarla. Su única alianza es otro fotógrafo que recupera su piel de abogado para librar una guerra perdida. En una ciudad donde la niebla lo confunde todo, la verdad no es el destino, sino el primer sacrificio.

SECUENCIA 1

INT. ACADEMIA DE MODELOS - NOCHE

Una sala amplia, blanca. Espejos del suelo al techo que duplican la ansiedad de las alumnas, docena y media de jóvenes chicas y un par de chicos, belleza y juventud adolescente, sentados en sillas plegables. ASIER (50) de pie frente a los pequeños grupos contra una de las paredes.

ASIER (Sin gritar)

El book no es un álbum de fotos. Es vuestro contrato. Es la diferencia entre ser una imagen o ser ruido. Y para eso, Ricardo Gaztelu es el mejor. Es caro, sí. Pero con vosotras hace una excepción. Lo hace por la academia.

En una de las sillas, ASUNCIÓN (20) no toma apuntes. Garabatea en el margen de un cuaderno una figura pequeña, casi infantil, frente a una sombra gigante. En la carpeta, una tarjeta de visita sujeta con un clip, de "Gaztelu – Fotografía" brilla bajo el fluorescente.

ASIER (CONT'D)

Mañana, cara lavada. Nada de maquillaje. Quiero ver qué hay debajo. Hasta mañana.

Las chicas recogen con prisa. El roce de las sillas sobre la madera chirría. Asunción se limpia la nariz con un pañuelo. Está resfriada o cansada. Al salir, pasa junto a una papelera: dentro hay varias tarjetas de Ricardo, arrugadas como colillas. Asunción guarda la suya en el bolsillo del abrigo.

- continuará -

martes, 27 de enero de 2026

La capital de mi país es Tolosa

El 11 de diciembre del año 2000, yo vivía en el reino de la Zurriola, allí escribí esta cosa, impulsado por la resaca hormonal, cosa que ha sobrevivido a la gran quema, escondida en un remoto rincón. Le pongo ilustración erótica por IA.



La capital de mi país es Tolosa

A este lado de los Pirineos y de la historia

Porque ella está allí

Asomándose sobre el Oria


La capital de mi país es Tolosa

Dibujen los mapas lo que sea

Digan los libros lo que digan

Y ella crea lo que crea

   

Por su cuello del domingo

Mi vista no vuela, navega

No hay llanura sino profundo valle

Y espero, más profunda, su vega.


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Más que de Tolosa, la musa parece de la Ribera del Duero como el buen vino.

domingo, 25 de enero de 2026

ALERTA ROJA EN LA COSTA



La terraza del café bajo los arcos del Boulevard apenas ofrece protección, ante un cielo que amenaza tempestad, creo que esta vez con nombre de princesa vikinga. Jon Galtzagorri, con la mirada gélida, ojeras de tristeza -acaba de enterrarse a una amiga abogada con la que compartió momentos de plena vida -, parece que esta mañana ya no espera nada, apura su vino, blanco de Rueda, excelente. Frente a él, el Barón de la Florida mantiene la espalda recta y la serenidad de quien confía en el tradicional negroni bien preparado. Galtzagorri parece que lee el diario local pero en realidad comprueba que, una vez más, los números que han salido de los bombos no coinciden con los que él puso en la papeleta y lo deja sobre la mesa, colocando el platillo vacío encima para evitar que el viento se lo lleve inmediatamente.

- Míralo, Barón. No hay palabras. Los diccionarios de sinónimos son hoy papel mojado; no existen calificativos para describir la actuación de las tropas de Trump, dentro y fuera de sus fronteras. Es la agonía de un imperio y, con él, de toda esa cultura que nos inyectaron en vena.

- La decadencia es un proceso natural, Jon – con voz pausada el Barón prosigue -. Las instituciones son como los cuerpos: nacen, crecen y se corrompen. Lo que ves no es el fin del mundo, sino el giro de la rueda. El sabio acepta que el poder cambia de manos.

- ¡Pero esta vez la rueda se está saliendo del eje! Esto solo puede acabar mal. Y no mires a Putin o a Xi esperando un contrapeso; son espejos del mismo monstruo, o peores. Ya lo decía Tucídides: la paz es solo un espejismo que ocurre cuando las potencias se igualan. En cuanto uno tiene el garrote más grande, aplasta al vecino. Es la ley de la selva disfrazada de geopolítica.

- Es cierto que el fuerte impone su voluntad, pero el estoico sabe que la verdadera libertad no reside en no ser dominado por un imperio, sino en no ser dominado por las propias pasiones. Trump y sus iguales son esclavos de su ambición. El orden del Logos prevalecerá, aunque sea a través del fuego purificador.

- ¿El Logos? Por favor – Galtzagorri se ríe por no llorar -. El ser humano es el animal más absurdo que ha pisado la tierra. Somos la única especie con conductas conscientemente orientadas a la autodestrucción del grupo. Los ciudadanos americanos han elegido a un guía hacia el abismo, hacia la nada. Y como somos sus colonias culturales, nos arrastran con ellos. No hay Providencia, Barón, solo un suicidio colectivo.

- Te dejas llevar por el juicio, amigo mío. La muerte no es un mal, es una restitución. Si la sociedad estadounidense decide caminar hacia su fin, es parte del destino de las naciones. El optimismo no es creer que todo saldrá como queremos, sino que todo lo que sucede tiene un lugar en la economía del universo.

- Míranos: somos materia oscura que, por un azar estúpido y ciego, cobró vida por un instante. Un error biológico en un rincón del cosmos. Volveremos a ser esa misma materia oscura, sin rastro de nuestras glorias ni de nuestras matanzas. Trump es solo el síntoma final de que el azar se ha cansado de jugar a la civilización.

La tempestad ha obligado a los empleados del bar a salir a recoger la terraza y dejan solo la mesa y las dos sillas de los dos paquidermos que soportan inmutables las ráfagas de lluvia como si estuvieran en la cubierta de un velero navegando en los 40 rugientes.

- Si somos materia, seamos materia noble mientras dure el aliento. Aunque el barco se hunda y el capitán sea un loco, mi deber es mantener la calma en mi puesto – el Barón se abrocha hasta el cuello el mullido impermeable y se levanta agarrando la mesa y su silla para que no bailen -. La extinción es solo el regreso al hogar de los átomos. ¿Por qué temer a la nada si ya estuvimos en ella antes de nacer?

- Porque antes de nacer no teníamos conciencia de lo que íbamos a perder. Ahora sabemos que somos nada, y esa es la broma más pesada de la existencia.

Galtzagorri se levanta también y se atornilla la boina. Un camarero corre a atrapar la silla que ha comenzado un sprint hacia ninguna parte. 

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Ilustración con IA: Rodin y Camille Claudel invitan al aperitivo a un grupo de amigos.