viernes, 17 de julio de 2026

LO QUE DICE LA POLICÏA COMO PRUEBA ANTE LOS TRIBUNALES

 1. El atestado como mera denuncia

Históricamente, el punto de partida normativo lo hallamos en la Ley de Enjuiciamiento Criminal que establece con claridad que los atestados redactados y las manifestaciones hechas por los funcionarios de la Policía Judicial “consideraránse como denuncias para los efectos legales”.

Bajo esta premisa y en base a la Constitución, la regla general ha sido que el atestado no es, por sí mismo, prueba de cargo. La actividad policial se incardina en la fase de instrucción o investigación; por tanto, para que los hechos recogidos en el atestado tengan virtualidad probatoria y puedan desvirtuar la presunción de inocencia, deben ser introducidos en el juicio oral mediante la declaración testifical de los agentes firmantes, bajo los principios de inmediación, contradicción y oralidad.

2. La evolución jurisprudencial.

La jurisprudencia del Tribunal Supremo y del Tribunal Constitucional  empezó a diferenciar a partir de 1981  nítidamente entre varios componentes del atestado:

* Hechos de constatación objetiva y percepción directa: Aquellos elementos del atestado que no son meras opiniones, sino realidades verificadas por los agentes (por ejemplo, el resultado de un test de alcoholemia, un croquis de un accidente de tráfico, la aprehensión de droga o fotografías del estado de un lugar).

* Las manifestaciones de terceros: Las declaraciones de testigos o del propio investigado en sede policial siguen manteniendo el valor de mera denuncia o de sospecha, careciendo de valor probatorio por sí mismas si no son ratificadas en el juicio oral.

A partir de esta distinción, la jurisprudencia consolidó que los datos objetivos e irreproducibles contenidos en el atestado pueden adquirir el rango de prueba documental o “prueba pericial institucional”, siempre que se incorporen al juicio mediante su lectura o mediante la ratificación de los agentes, permitiendo, en todo caso, la contradicción de las partes. Pero los tribunales, como hemos advertido en otras publicaciones, se olvidan de que los policías son humanos y tienden a considerarlos “objetivos” siempre, lo que nos parece excesivo.

3. La situación actual en 2026.

Las fuerzas y cuerpos de seguridad (Policía Nacional, Guardia Civil y policías autonómicas/locales) cuentan con unidades altamente especializadas (Policía Científica, Información, Delincuencia Tecnológica, etc.) que no se limitan a constatar hechos, sino que elaboran verdaderos “informes técnicos y periciales” incluso en materias reservadas hasta ahora a los propios jueces de instrucción y que son publicadas de forma inmediata en determinados medios, portavoces acríticos de contenidos siempre reservados a las partes del proceso.

Actualmente, el valor probatorio de estas actuaciones en nuestros tribunales se puede decir que se “estructura”  de este modo:

A) Distinción entre Dictamen Pericial y Atestado Común

El Tribunal Supremo de nuestras españas y de sus componentes españoles y muy españoles distingue entre el contenido ordinario de un atestado y los informes técnicos: cuando la policía actúa en funciones científico-periciales (análisis químicos de sustancias, informes balísticos, análisis informáticos forenses de discos duros o informes dactiloscópicos), estas actuaciones no son meras "denuncias" sino “auténticas pruebas periciales”. Efectivamente, pruebas periciales, que se basan en la suposición de que quienes las elaboran, las redactan y las firman son expertos objetivos en la materia en cuestión… y que no tienen un sesgo previo en favor o en contra de las partes.

B) La dispensa de ratificación en el procedimiento abreviado:

 Los informes emitidos por laboratorios oficiales u organismos públicos sobre la naturaleza o cantidad de sustancias estupefacientes, alcohol en sangre, etc., tendrán el valor de “prueba pericial documental”, y no será obligatoria la comparecencia de los peritos en el juicio oral, salvo que el tribunal juzgador lo considere necesario o que alguna de las partes lo solicite de manera fundada motivando la necesidad de su tacha o contradicción.

C) ¿Pueden los jueces fundamentar sentencias exclusivamente en informes policiales?

Un tribunal solo puede legalmente fundamentar una sentencia condenatoria en un informe policial si este reúne los requisitos de una prueba pericial o documental legítima:

1. Que el informe verse sobre materias que exijan conocimientos científicos o técnicos especiales, por tanto que quienes lo hayan elaborado, dado forma y firmado sean verdaderamente expertos en la materia del informe.

2. Que se haya garantizado el derecho de defensa (permitiendo a la defensa impugnar el informe en todos sus elementos subjetivos y objetivos, proponer contrapericiales de expertos en las mismas materiaso solicitar la citación de todos los agentes intervinientes al juicio para ser interrogados).

Por lo demás, los hechos aportados como tales hechos por los policías (p. ej.: una transferencia bancaria entre dos cuentas) en sus informes requieren que el tribunal los examine con la misma objetividad crítica que los demás testimonios, no son hechos fehacientes de por sí. Pero quizá la valoración crítica sea pedir mucho a nuestros tribunales desbordados y sometidos a jornadas laborales fuera de lo común.

(Elaborado con ayuda de la IA que me ha hecho la ilustración también)

 


domingo, 12 de julio de 2026

KAIXO


(Ilustración de Nano Bananas)

 - Kaixo !

- ¿Qué es eso de la UCO ? ¿La Unión Carpetovetónica Occidental ? ¿Unidad Cristiana Opresora? ¿Unión Confederal de Obsesos ? Lo que no creo es que sea la Unidad Central Operativa de la policía militarizada al servicio del bien público, cada vez que se puede leer uno de sus informes lo que trasciende es un sesgo neo-falangista preocupante para preparar a la sociedad para la toma del poder por los putos amos de España de nuevo….

El Barón de la Florida, con el aperol casi terminado, recibe a Jon Galtzagorri con un rosario de preguntas que se autorresponden mientras que la gaviotas de la Zurriola rebuscan entre las sillas de la terraza sin ningún temor a los olorosos pies de los clientes. Esa especie de Venecia Beach entre Sagüés y el Urumea está llena de corredores y corredoras al anochecer, la canícula es más soportable, pero también estos deportistas urbanos tendrían problemas para no dar positivo de productos estimulantes en un análisis serio, no de los que se hacen en el Tour de France, sino de los que hacían nuestras madres cuando nos esperaban despiertas a que regresáremos después de dar una vuelta con la cuadrilla.

- ¿No les llamaban los pata negra a estos guardias civiles ? Pues son la pata más negra de ese siniestro diplopodos que es la parásita justicia hispana…

- Estás muy cabreado con la benemérita esta noche. Pero no hay motivos, los servidores verdes del Estado siempre han sido iguales, todo por la patria es su lema, pero la patria de la españa eterna, imperial e inquisitorial, de los militares señoritos y de los señoritos militares, negada a la reconciliación y al abrazo, dispuesta a hacer un nuevo democidio para acabar con los enemigos internos de quienes verdaderamente merecen tener la sartén por el mango y que impidieron la depuración de los aparatos del movimiento nacional en su momento. Es la guardia civil que tenemos y nosotros desapareceremos y la guardia civil allí seguirá.

- Después de haber leído en mi juventud aquel borrador del informe « navajas » que me enseñaste, tuve pesadillas una semana, y cada vez que leo el diario y veo esos titulares…

-  Inexactos, escritos para confundir a sus escasos lectores y llevarlos al matadero de librepensadores…

- Esos titulares redactados por cucos y colaboradores del imperio del mal y que son asumidos por los abundantes nostálgicos del pardo pasado, que siempre han tenido miedo a la libertad de pensar, que añoran el sacrificio impuesto por los dictadores españoles y son acríticos, irreflexivos, egoístas y gregarios en su manada de lobos aullantes.  

- Yo también echo de menos al jubilado cronista de los tribunales, aquella pluma magistral de Soraluze, pero es lo que hay. Ahora te encuentras publicadas entrevistas a jueces locales y todo, que no son más que « pregúntames » repugnantes.

- ¿Por eso me has saludado con esa « vizcainada » de « kaixo » ?

viernes, 10 de julio de 2026

BALNEARIOS

(Ilustración de Nano Bananas)
 

A pesar de la temperatura, alta muy alta incluso para un mes de julio, bajo los árboles del parque, cerca del río, un gran torrente que ha nacido en los cercanos montes, el ambiente es soportable, Estas jornadas de discusión literaria y filosófica que una fundación aristocrática ha organizado en un pequeño palacio son agradables, dejan la tarde libre para poder ver la etapa del Tour, etapa que no transcurre lejos ¿Cómo Jon Galtzagorri y Manu Majors han acabado invitados allí ? Los misterios del algoritmo de la entidad organizadora y la coincidencia con un hueco en la agenda de ambos. Mientras que las mujeres se aburren en un decadente balneario local, los dos abogados pasan las mañanas en apasionantes charlas con otros hombres,, demasiados, y algunas intelectuales, pocas y francesas.

El grupo bajo los árboles habla de todo y de nada, pasa del mundial de fútbol a los poderes que impulsan el ascenso del neo-fascismo en el mundo… entre los asistentes, callado, hay un hombre en sus cuarentas, rubio, con una barbichuela que le enmarca su rostro, vestido con chilaba blanca marfil, cubierto con un capelo y que ni Jon ni Manu habían visto en los coloquios matutinos. De repente el salafista civilizado habla en un francés de acento parisino refinado :

- ¿Cuántos de los aquí presentes creen en dios ?

Manu se asombra de la cuestión, se hace el sordo y busca la complicidad de Jon con la mirada pero Galtzagorri ha desaparecido, se ha evaporado, no está, ha debido aprovechar una cabezada de su amigo, la hora invita a la siesta, y el donostiarra ha dejado solo al bilbaíno. De los seis presentes, nadie responde positivamente.

- ¿Cómo se puede vivir sin dios ? ¡ Qué soberbia tienen ustedes¡ ¿Cómo están seguros de la inexistencia de dios ?

Una de las mujeres, prestigiosa escritora en sus sesenta años, inicia una respuesta racional y un poco irónica pero el interpelante le apostrofa de inmodesta e inmoral y se pone de pie. Inmediatamente, un gorila de seguridad, que ha aparecido como el genio de la lámpara en una película de dibujos animados, genio al que se parece, le dice algo al oído y se marcha con él. La escritora, que no se ha alterado, plantea el choque entre descendientes de colonizados y esclavizados que se está dando en los estadios americanos estos días, unos al servicio de las potencias coloniales y otros defendiendo los países de sus raíces ancestrales. Galtzagorri ha vuelto con una bebida en las manos e impasible se sienta de nuevo.

- ¿Por qué te has ido ?

- Cuando uno ha tenido hijos, por la cara de los niños, sabe que se están preparando a hacer fuerzas para expulsar la caca que tienen dentro...


domingo, 5 de julio de 2026

JUEZ DE CARRERA

 


- Me gusta el olor de las cuadras de caballos, ese olor fuerte de las boñigas excretadas, el sudor de los animales, la paja, el desinfectante que impregna cada box… me trae recuerdos de mi pasado feliz en Jaca, aquellos veranos de paseos a caballo, de vestirse como un lakota dispuesto a defender su hogar de las hordas terroristas de blancos depredadores, de bañarse desnudo en las agua frías del río…

Galtzagorri habla de sus ensoñaciones mientras Manu Majors y él buscan la sombra a lo largo de los boxes del hipódromo, acercándose a la pista de calentamiento donde algunos jockeys hacen dar vueltas a los purasangres, apenas unos potros, antes de que la primera carrera empiece.

- Yo no hablo de esos caballos de recreo de tu juventud, hablo de un juez que tiene una cuadra de caballos de carreras, cosa que me pone los pelos como escarpias y que no parece preocupar a ningún periodista de investigación de este reino.

- Desde que Pedro Jota se cargó el periodismo de investigación a base de pagar exclusivas para rellenar titulares, no hay periodistas en el país, valga la redundancia, ni en el mundo, quizá, y, añado redundancia, ni en los otros.

Jon Galtzagorri enciende un habano después del comentario y prosigue su marcha. Los caballos siguen dando vueltas bajo la mirada de las entendidas y entendidos. Galtzagorri parece que solo mira una entendida que tiene un escote por el que asoman protuberantes obstáculos.

- Empecé a fumar puros por la mañana, un verano que tuve que limpiar las cuadras de aquella finca porque no me acuerdo quién no pudo encargarse y el olor dulce de la mierda de caballo por toneladas dejó de gustarme un tiempo…

- Pero todos sabemos, al menos los abogados de negocios, que el mercado de caballos como el mercado del arte o como el de los futbolistas… es una actividad que es muy útil para teñir el dinero del color que se necesita o sea para blanquear el negro y para ennegrecer el dinero blanco y no es un negocio que me gustaría que mi suegro tuviera, por ejemplo, si yo fuera un personaje con poder, con el poder inmenso de un juez de instrucción.

- Tu suegro está enterrado en un cementerio chino y tú estás tan lejos del batzoki que jamás te va a cobijar la sombra del poder ni la del árbol de Gernika.

- Tú me entiendes, lo de este juez de carrera, apuesto que tarde o temprano explotará, más bien tarde, claro.

- Majors, yo apuesto después de ver los ojos del animal en este paseíllo previo, y el 3 tiene mirada de vencedor, vamos corriendo a las taquillas.



sábado, 27 de junio de 2026

REFORMAS CANICULARES DEL CÓDIGO PENAL


(Ilustración de Nano Bananas 2)


 Bajo el sol provenzal de las 3 de la tarde, en plena canícula, los cuatro curas de la izquierda avanzaban, vestidos con sotanas negras preconciliares, cubiertos por sombreros de teja y portando mochilas oscuras, eran jóvenes, Galtzagorri había visto sus caras cuando pasaron cerca de la piscina del hotel rural por la mañana, cuando la temperatura ya era alta pero soportable dentro del agua. Ahora se dirigían claramente, entre campos amarillos y rojizos, hacia un gran edificio eclesiástico, una basílica posiblemente, que destacaba en el horizonte hacia la derecha. Desde el ventanal del salón climatizado del establecimiento rural, la imagen le parecía un cuadro de Van Gogh no catalogado.

- Deben ser de alguna corriente integrista – dijo Coro, levantando los ojos del libro de Jan Patocka que se había traído para combatir los insomnios que no tenía, tomó un trago del agua “pedorretas” que le habían servido -, habrán hecho un voto a la santa virgen mariana de morir deshidratados todos juntos… que los cuervos alimenten a los cuervos.

- ¡Cómo eres, mujer!

Jon Galtzagorri leía las noticias en su teléfono, cabeceando de vez en cuando, ni el fútbol conseguía apartar de los titulares las intimidades diarias del tal “zapatero” de la tierra de la cecina de vaca. La escapada romántica, para jugar al golf por el sur francés, habíase quedado en romántica por los calores despiadados de aquellos días. La climatización excelente de su habitación permitía a la pareja encontrarse en juegos de adolescentes, juegos que nunca se olvidan.

- ¡ Debían de reformar el código penal español y también la ley de enjuiciamiento criminal de una vez. No se puede seguir así, sin actualizar la legislación española!

- ¿Qué le pasa al veterano profesor? - Coro interrumpió su somnolienta lectura.

- Hay que incluir en las circunstancias del delito, la circunstancia agravante de ser demócrata y la circunstancia condenatoria de ser de izquierdas… retirar de la ley de procedimiento todos los derechos a quienes tengan esas circunstancias congénitas o sean parientes de quienes las tengan. También hay que incluir la eximente total o parcial de ser falangista o de un partido político derivado de aquel movimiento nacional para investigaciones y condenas sobre mangancias cometidas y negligencias criminales de la gente de bien de toda la vida.

- Estamos de vacaciones, deberías desconectar de la hispanidad y de los jueces de tus pesadillas.

- Es que el juez es la voz de la ley y con las leyes actuales tienen, los jodidos, que prevaricar mucho para poder hacer lo que realmente quieren.

- ¿ Te pido otra “pedorretas” con hielo, cariño?


lunes, 22 de junio de 2026

ZP Y MI DELITO

Llevarse bien con la gente es importante, abre puertas. Conocer a autoridades y que reciban a las personas que necesitan ser oídas por quien puede resolver alguno de sus problemas – casi siempre tienen más problemas que soluciones -, es una de las herramientas que los abogados utilizamos. No se nos paga por llevarnos bien con jueces y fiscales en sala o en las diligencias judiciales, momentos y lugares que requieren enfrentarse a su autoridad. Pero estos enfrentamientos pueden provocar un “tercer tiempo” en el que basar una buena relación. Aunque después de más de 50 años de ejercicio profesional es inevitable que también se cosechen odiadores y odiadoras dentro del sistema judicial, como es mi caso con media docena de operadores jurídicos, quizá solo sean cinco… 

(Ilustración de Nano Banana 2)

En las distintas administraciones que tenemos, estatales, autonómicas, provinciales, municipales y asimiladas, también creo que he conseguido que se me abren puertas con una sonrisa y así abrírselas a mis clientes. Haber pasado 36 años en la ESTE (Universidad de Deusto, campus donostiarra) con más de 4.000 alumnos míos que se han ido incrustando en los engranajes del poder, no solo en las empresas, pues me ha dado impulsos positivos en muchos asuntos, algunos francamente complejos.

Y he cobrado honorarios por usar mi agenda de contactos, directa o indirectamente he cobrado por usar y quizás abusar de las relaciones con autoridades, funcionarios, políticos, dirigentes, empresarios y un largo etcétera.

En el despacho profesional de abogados que fundé se fueron incorporando miembros cuyo mérito jurídico principal o único era ser “hacedores de lluvia”, facilitadores con su directorio de contactos de que se nos regara con asuntos desde diferentes ámbitos. En algún caso, sin mi aprobación e, incluso con mi inútil oposición. En su momento tuve la sensación de que estas incorporaciones, sumadas a algunos contactos francamente al margen de toda ética que se fomentaron por quienes se hicieron con el poder de la firma, yo no las podía soportar en mi relación con aquel grupo. Los valores son los valores y el nivel de porquería puede alcanzar límites insoportables de altura. Pero yo debía estar equivocado porque el despacho ha sobrevivido 20 años desde mi salida y, hasta su fusión por absorción con otra entidad, nadie ha ido al infierno, al contrario, algunos disfrutan de un cielo azul y blanco o txuriurdiñ, como se dice por aquí.

O sea que, no estando libre ni liebre de pecado, no puedo echar piedra alguna a la zapatera prodigiosa, ZP para los tribuletes, por haber abierto puertas y haber recibido retribución a cambio pero no veo en su conducta delito alguno. Creo que un expresidente de gobierno tiene menos influencia sobre un actual funcionario ministerial, aunque le conozca de toda la vida, que un abogado ejerciente pero magistrado en excedencia, siempre temporal, sobre un antiguo colaborador o subordinado (el 90% de la justicia no es función de los jueces) , así que esto debiera quedarse en aguas sucias de borrajas fétidas.

lunes, 15 de junio de 2026

EL DIARIO

 EL DIARIO

De adolescente llevé un diario, un tiempo, un año quizá. No me acuerdo el motivo, había leído que era algo que se hacía en la juventud y que servía para meditar sobre el sentido de la vida. La verdad es que el sentido de la vida era una cuestión que me daba vueltas en la cabeza antes de dormir desde muy niño. El diario se convirtió en un relato de mis amores, entre la atracción y el pecado, me gustaba una chica y mi amor hacia ella dejaba de ser platónico inmediatamente lo cual me abocaba al infierno eterno… no encontré el sentido de aquella vida cuyo único objetivo era librarse del castigo eterno para alcanzar un paraíso extraterrestre donde no había chicas sino ángeles y los ángeles tenían un aire amariconado evidente en mi imaginación, dejé de escribir el diario.

Esta semana pasada, he tenido tentaciones de iniciar un diario, un diario serio y formal, a mis 77 años, he dejado de preocuparme por el sentido de la vida, no tiene. El absurdo existencial es lo que es, estamos aquí y ahora, monos con chaqueta, por azares de la materia y de la evolución y no estarnos dentro de un tiempo más o menos breve, no estaremos ninguno.

La Côte des Basques, foto mía.

Lo del diario actual venía provocado por las dos camisetas de la trainera de Ondárroa. Me explico, mi mujer el otro día en Castro Urdiales se encaprichó con la camiseta del Club de Remo de Ondárroa, una camiseta a rayas horizontales rojas y negras, como el maillot clásico del Stade Toulousain pero en más veraniego, atuendo que llevaban los aficionados de Ondárroa que habían venido a apoyar a las tripulaciones que competían en el Campeonato de España de trainerillas, lo de competir es un eufemismo porque Ondárroa vio pasar a las otras embarcaciones a una cierta distancia. Los ondarroartarras que estaban en la cafetería ignoraban si se podían comprar o no fuera del local social del pueblo así que me dirigí a otro grupo que tenía más pinta de dirigentes deportivos y que estaban sentados en un banco del exterior. Muy amables me atendieron y uno de ellos se comprometió a llevarme las prendas a Donostia donde podíamos coincidir los dos.

Y el pasado lunes el simpático vizcaíno apareció en Donostia y mi mujer y yo estamos ya provistos de las camisetas necesarias para animar a la trainera de Ondárroa en septiembre en la Concha, solo falta que se clasifiquen, así que, por si acaso, iremos a animarles a la regata clasificatoria.

Una semana que empieza así da por un diario en el que contar la visita al masajista por una lesión en el tendón de hombro, trabajos de abogacía inevitables, las mejoras en la práctica del golf, preparación de una demanda personal por un impago, la visita de unos amigos de Laval en su peregrinación a Santiago de Compostela, los ensayos con el grupo de teatro,  las clases del curso de pintura donde estoy intentando hacer unos desnudos femeninos, el gimnasio para mantener la forma, el espectáculo del torneo de golf la Coupe des Capitains, la comedia teatral de la cuñada con su grupo, nuestro turno para representar la nuestra como fin de curso -la primera vez que un curso de teatro se me hace largo – y el aperitivo del domingo… pero tengo pereza de escribir ese diario.