Un amigo me pasa un enlace a un vídeo de Youtube, el vídeo es de unos tristes imitadores de Federico Jiménez Losantos. Federico « el enano saltarín de la derecha » nunca me ha gustado pero durante un tiempo era inevitable escucharle, su voz asaltaba mis meninges inesperadamente en un taxi madrileño o en el coche de un socio con el que hacía un viaje profesional y así. Ciuando Zapatero ganó las elecciones, lo puse voluntariamente en la radio del coche para disfrutar de su apocalíptico enfado… fue formidable pero casi tengo un accidente de tráfico en un ataque de risa. Sus imitadores, deben abundar por youtube, no le llegan al tobillo y no lo digo irónicamente, son meros fachas insultadores sin la mínima calidad literaria. La obra literaria de Federico es su programa diario de siempre, lleva lustros haciendo el mismo programa y siempre lo tiene muy bien preparado, no se deja espacio paras la improvisación. Creo que ya ha sido estudiado por profesores universitarios y ha merecido alguna tésis pero no tengo ganas de buscarlo.
El pensamiento de Federico, el ridículo J. Losantos, se vertebra sobre una transición del maoísmo de juventud – El Viejo Topo recogía sus diatribas juveniles -, hacia un iliberalismo o paleolibertarismo ilustrado con un fuerte componente de esencialismo nacionalista hispano de raíces en el primitivo Movimiento Nacional de la dictatorial derecha española. Algunos puntos a destacar de lo que deja traslucir en su verborrea infatigable :
• La Libertad Individual: Es el valor supremo, cualquier forma de colectivismo es tratada como una patología social y moral, sobre todo el timorato socialismo español, su mayor obsesión.
• El Racionalismo Crítico: bebe directamente de la Ilustración despótica. Su defensa de su "verdad" no suele ser mística, sino basada en los hechos y la lógica formal, aunque teñida de una subjetividad feroz o paroxística.
• España como Unidad Cultural: Para Federico como para los profesores de la Formación del Espíritu Nacional de nuestra infancia, España no es solo un estado, sino un destino universal y el ecosistema literario por excelencia del mundo mundial. Sus referentes son el Siglo de Oro y la Generación del 27, viendo la lengua española como la principal herramienta de resistencia política frente a las amenazas interiores y exteriores.
La "enciclopedia" mental de Losantos es vasta y se manifiesta en constantes alusiones que exigen un barniz cultural medio por parte del oyente pero que no sea de un nivel demasiado alto para conservar un espíritu crítico.
• El Barroco Español es, sin duda, su mayor referente, su uso del insulto y la caricatura tiene algo del Quevedo más tópico.
• La Tradición Liberal: Referencias constantes a autores como Jean-François Revel, Hayek o los clásicos del pensamiento político español como Cánovas del Castillo, oportunamente traídos a sus peroratas.
• La Cultura Popular y la "Copla" ; como su « amigo » Carlos Herrera -otro insoportable voceras matutino de nuestras ondas -, mezcla la « alta » cultura con la cultura popular española (la copla, el romancero) y esta amalgama es muy funcional para captar y retener a su público que así se siente reconfortado en su españolidad.
Se puede decir que lo más distintivo de Federico, y lo que jamás alcanzan otros charlatanes fachos de las redes sociales, es su capacidad de transmutar la literatura en oralidad, Fedérico es un gran retórico en el mejor y clásico sentido y emplea técnicas de comunicación y recursos literarios muy evidentes :.
A. La Onomástica Satírica (El Apodo) : Es su recurso más evidente. Siguiendo la tradición de la caricatura literaria, rebautiza a sus sujetos pasivos, sean o no sus adversarios (P, ej. : su insistencia en sacar del armario a Rajoy al que calificaba de « Maricón plejines »). Con cada metonimia: busca reducir al personaje a su defecto más visible o a su supuesta esencia moral, delante de los oyentes hasta que, a base de repetir su injuria, éstos la hagan suya..
B. El Conceptismo y la Agudeza : en sus textos predomina la densidad de significado con paranomasias, esto es, juegos de palabras basados en el sonido (ej. cambiar una letra de un nombre o apellido para alterar su sentido: Nada Colau) y antítesis, al enfrentar conceptos opuestos de forma violenta para generar un efecto de choque en el oyente
C. El Ritmo y la Cadencia : en sus exposiciones editoriales, momento clave de su programa casi siempre, utiliza la isocronía (un ritmo constante) y la enumeración gradativa ; sus monólogos suelen empezar con una calma aparente que va desapareciendo al aumentar la intensidad rítmica, como una sinfonía en varios movimientos, mediante el uso de adjetivos trimembres (usar tres adjetivos seguidos para rematar una idea), lo que genera una sensación de sentencia inapelable en el apoteosis final.
D. La Intertextualidad : es común que en su personal análisis político de su charla intercale versos de nuestros poetas barrocos o clásicos o citas de pensadores del pasado. Incluso de los que podrían ser muy lejanos de su ideología, lo que acredita la cuidada preparación que él y su equipo realizan de sus intervenciones. Estas píldoras elevan, a juicio de su ganada audiencia, el registro del discurso y sitúan la actualidad política en un marco histórico y literario más amplio, dotando a su opinión de una "autoridad" académica para sus seguidores.
En resumen : mientras que este ridículo y mala baba Federico es tan admirable como aborrecible, sus imitadores de la fachosfera no pasan de aborrecibles.






