Burdeos de mi adolescencia era una ciudad en ebullición que me hizo saltar de la infancia al vacío individual, a la consciencia de que uno depende de su propio esfuerzo para devenir una persona y que nadie, al final, más que uno mismo acaba de ser responsable de lo que haga con su juventud. Quizá tengo, por esa deuda personal, un especial vínculo con Burdeos y sus habitantes.
Una imagen de aquel tiempo es la imagen de la victoria de Bégles, población colindante donde el balón oval estaba verdaderamente enraizado, parte del Gran Burdeos, en el viejo campeonato francés de rugby con el maillot ajedrezado blanquiazul – como el del Atlético San Sebastián durante años -. En rugby, Bégles se unió al Stade Bordelais y ahora el equipo, vestido de rojo vino, se le conoce por UBB.
UBB lleva unas temporadas muy buenas, disputando títulos y ganándolos, es el gran rival del Stade Toulousain en Francia y en Europa y aporta muchos jugadores a la selección francesa… el Aviron Bayonnais no.
Pero hay una relación especial entre la Union Bordeaux Bègles y el Aviron Bayonnais que tiene sus raíces, ante todo, en una evidente proximidad geográfica y cultural, al compartir la región de Aquitania y la pasión por el rugby, ambos clubes encarnan una identidad marcada ciertamente por el buen juego, el fervor popular – en Burdeos reciente y gracias al hundimiento del Girondins futbolero -, y un fuerte arraigo territorial.
Más allá de un simple derbi regional, esta conexión se ha nutrido a lo largo de los años gracias a un notable vínculo humano y deportivo ; varios jugadores y entrenadores han defendido los colores de ambas instituciones en todo tipo de transiciones de una a otra, no siempre pacíficas, generando un cierto respeto mutuo entre los clubes y sus respectivas aficiones junto a resentimientos y algunas enemistades personales entre los protagonistas -nunca es agradable sentir que los cuernos crecen -.
Como consecuencia, en el plano deportivo, los duelos entre la UBB y el Aviron suelen destacar por una intensidad inusual y una entrega total, manteniendo al mismo tiempo un ambiente festivo y de camaradería en las gradas. El hecho de que los aficionados bayoneses se desplacen en gran número a Chaban-Delmas, y que los girondinos respondan de igual manera en Jean-Dauger, ilustra una rivalidad sana, matizada por una fraternidad « malgré tout » entre vascos y girondinos que destaca en el panorama del Top 14.
Y este sábado, lo que ha pasado es consecuencia de todo lo anterior, a pesar de una enfermería bastante llena y de tener a siete jugadores clave convocados con la selección francesa, la Union Bordeaux Bègles, el equipo de mayor presupuesto, se ha impuesto este sábado por la tarde al Aviron Bayonnais. Con ventaja al descanso (14-0), la UBB pasó apuros tras la entrada de los suplentes del equipo vasco, pero terminó llevándose la victoria (19-14) gracias a un ensayo a dos minutos del final.




