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jueves, 6 de agosto de 2026

MENTIROSO

Imagen generada por Nano Banana 2


Dicen que a mi edad las viejas amistades  se reencuentran en los funerales solamente, pero a mí el funeral del viernes pasado me sirvió para resucitar un insulto que lleva diez años aquí dentro.

No sé por dónde empezar. Ver brevemente a la hija de X el pasado viernes – un funeral, a mi edad los reencuentros son en funerales -,  me ha recordado esta historia, o historieta más bien. 

Era una comida con un matrimonio de  amigos, no los veía mucho, vivíamos en ciudades próximas pero a unos pocos kilómetros de distancia, sus ocupaciones de abuelos no les dejaban libres los fines de semana y yo no tenía muchas oportunidades de liberarme en días laborables. Así que la comida nos permitió ponernos al día mutuamente de nuestras peripecias. Al finalizar, me hablaron de una amiga común, viuda reciente de un buen amigo, X, me afearon de que, sabiendo sus problemas financieros por la herencia magra del difunto, yo no le llamase ni hiciese nada por ayudarle. No era cierto, les dije, yo había puesto mi esfuerzo y había conseguido que un profesional preparado se encargase de liquidar correctamente el negocio ruinoso que milagrosamente sostenía el muerto – posiblemente arrastrado a la tumba por el esfuerzo sobrehumano de mantener en pie su actividad, pedaleaba a tope en una bicicleta sin cadena, decía -, además yo sabía que ella hablaba mal de mi en círculos comunes, no comprendiendo ni queriendo comprender cuál era la realidad que la enfermedad y muerte le habían revelado, así que tenía que obligarme a mi mismo para velar por unos intereses ajenos y que yo sabía que no me lo iba nadie a agradecer. Por fin, les confesé mi derrota en aquel momento ante el mutismo total de la desolada viuda que no me descolgaba mis llamadas ni atendía los mensajes que yo le dejaba en el contestador automático, buzón de voz, del teléfono móvil.

- Mentiroso – me dijo la sicóloga de la esposa -, ella no tiene contestador en su teléfono.

Jamás olvidaré la injuria. Me dejó herido. Y han pasado diez años o así.

(Los soliloquios de Manu Majors)


miércoles, 29 de julio de 2026

LA PELÏCULA DE ZAPATERO

(Ilustración de Nano Banana 2)


Miércoles caluroso de julio en Bilbao, son las 9 de la mañana, Jon Galtzagorri con una camisa blanca, las mangas recogidas a la altura del codo, una corbata chillona en el bolsillo superior de la camisa, espera tomando un cortado a Manu Majors en el Café Iruña. El abogado bilbaíno llega impecable, traje de verano confeccionado a medida.

- Buenos días, camarada ¿Nos han suspendido ya la vista o hay que esperar a que Su Señoría llegue a sala?

- No me han dicho nada, estoy esperando que la procuradora nos diga algo y aprovecho para leer lo de la zapatera prodigiosa y sus joyas en la prensa local.

- Feo asunto, tan feo como alguna procuradora que yo me sé.

Begoña P. Garmendia, conocida como la cucaracha, procuradora de los tribunales, aparece en ese momento por la puerta del café.

- Que nos la vuelven a señalar y ya nos dirán en septiembre para cuándo -dice la profesional de los recados jurídicos con su desafinada voz matutina- ¿Motivos de la suspensión? Que al juez suplente le parecía muy gordo el asunto pero nos dirán cualquier cosa de defecto de notificaciones o yo qué sé…

Y se va como ha llegado, sin decir nada más, como una blattodea sorprendida por la luz de una cocina en la madrugada.

- Pues se me ha ocurrido un guion de cine – dice Galtzagorri dejando la prensa a un lado – y como tenemos tiempo te lo resumo:  Durante la visita de una delegación comercial china a Euskadi, Jet Chan (alto cargo chino) entrega en depósito unas valiosas joyas al reputado abogado bilbaíno Manu Majors. La operación se gesta en un céntrico restaurante de Bilbao regentado por Leung Li, hombre de rostro amable, gracias a los lazos familiares de la esposa de Majors, Lin Chi-Ling. Sin embargo, el joven y perverso juez Fernando Acedo, que tú conoces, investiga un supuesto fraude en ayudas de la SPRI a una empresa guipuzcoana cliente de Majors y de su socio donostiarra, Jon Galtzagorri. Acedo ordena un registro policial en el despacho de Majors, donde la Ertzaintza, brigada central operativa, halla las joyas en la caja fuerte. Amparándose en el secreto profesional para proteger la vida de Jet Chan, Majors se niega a revelar el origen de las joyas. La prensa destroza la reputación de los abogados. Agentes del gobierno chino y la mafia persiguen las joyas con tiroteos en puntos icónicos de Bilbao y San Sebastián. La magistrada Zulema Agorría, cegada por un viejo resentimiento amoroso con Majors, presiona para su encarcelamiento y expulsión del colegio de abogados. Galtzagorri, fuera de sí y ahogado en alcohol, amenaza públicamente a los jueces con destapar trapos sucios, poniendo en peligro su propio nombre. Cuando la soga aprieta el cuello de los protagonistas, el mafioso Leung Li entra en juego: chantajea al juez Acedo mostrándole una grabación comprometedora de sus orgías clandestinas junto a la jueza Agorría. Simultáneamente, un recadista entrega a Galtzagorri un documento "oficial" desde Hong-Kong con traducción jurada, acreditando que las joyas pertenecen por herencia a la madre de Lin Chi-Ling. Ante la presión del chantaje y la coartada legal impecable, el juez Acedo sobresee la causa y limpia el nombre de los letrados. Celebrando la victoria en el restaurante de Leung Li, Majors le enseña orgulloso a su esposa el documento original en chino que les ha salvado del presidio... Lin Chi-Ling lo mira con una sonrisa irónica y le confiesa la verdad: el ostentoso documento traducido "oficialmente" no es más que la antigua receta imperial del pato laqueado… Y fin de la historia. ¿Qué te parece?

- ¿Tú eres amigo de Zapatero y Sánchez?

- Sabes que ninguno de los dos me parece de fiar desde el principio de los tiempos, pero que se deje gobernar el país por el partido judicial es de ignorantes.

- Pásame a limpio esa idea, que mi mujer conoce a un productor chino de la televisión británica.


domingo, 12 de julio de 2026

KAIXO


(Ilustración de Nano Bananas)

 - Kaixo !

- ¿Qué es eso de la UCO ? ¿La Unión Carpetovetónica Occidental ? ¿Unidad Cristiana Opresora? ¿Unión Confederal de Obsesos ? Lo que no creo es que sea la Unidad Central Operativa de la policía militarizada al servicio del bien público, cada vez que se puede leer uno de sus informes lo que trasciende es un sesgo neo-falangista preocupante para preparar a la sociedad para la toma del poder por los putos amos de España de nuevo….

El Barón de la Florida, con el aperol casi terminado, recibe a Jon Galtzagorri con un rosario de preguntas que se autorresponden mientras que la gaviotas de la Zurriola rebuscan entre las sillas de la terraza sin ningún temor a los olorosos pies de los clientes. Esa especie de Venecia Beach entre Sagüés y el Urumea está llena de corredores y corredoras al anochecer, la canícula es más soportable, pero también estos deportistas urbanos tendrían problemas para no dar positivo de productos estimulantes en un análisis serio, no de los que se hacen en el Tour de France, sino de los que hacían nuestras madres cuando nos esperaban despiertas a que regresáremos después de dar una vuelta con la cuadrilla.

- ¿No les llamaban los pata negra a estos guardias civiles ? Pues son la pata más negra de ese siniestro diplopodos que es la parásita justicia hispana…

- Estás muy cabreado con la benemérita esta noche. Pero no hay motivos, los servidores verdes del Estado siempre han sido iguales, todo por la patria es su lema, pero la patria de la españa eterna, imperial e inquisitorial, de los militares señoritos y de los señoritos militares, negada a la reconciliación y al abrazo, dispuesta a hacer un nuevo democidio para acabar con los enemigos internos de quienes verdaderamente merecen tener la sartén por el mango y que impidieron la depuración de los aparatos del movimiento nacional en su momento. Es la guardia civil que tenemos y nosotros desapareceremos y la guardia civil allí seguirá.

- Después de haber leído en mi juventud aquel borrador del informe « navajas » que me enseñaste, tuve pesadillas una semana, y cada vez que leo el diario y veo esos titulares…

-  Inexactos, escritos para confundir a sus escasos lectores y llevarlos al matadero de librepensadores…

- Esos titulares redactados por cucos y colaboradores del imperio del mal y que son asumidos por los abundantes nostálgicos del pardo pasado, que siempre han tenido miedo a la libertad de pensar, que añoran el sacrificio impuesto por los dictadores españoles y son acríticos, irreflexivos, egoístas y gregarios en su manada de lobos aullantes.  

- Yo también echo de menos al jubilado cronista de los tribunales, aquella pluma magistral de Soraluze, pero es lo que hay. Ahora te encuentras publicadas entrevistas a jueces locales y todo, que no son más que « pregúntames » repugnantes.

- ¿Por eso me has saludado con esa « vizcainada » de « kaixo » ?

lunes, 22 de junio de 2026

ZP Y MI DELITO

Llevarse bien con la gente es importante, abre puertas. Conocer a autoridades y que reciban a las personas que necesitan ser oídas por quien puede resolver alguno de sus problemas – casi siempre tienen más problemas que soluciones -, es una de las herramientas que los abogados utilizamos. No se nos paga por llevarnos bien con jueces y fiscales en sala o en las diligencias judiciales, momentos y lugares que requieren enfrentarse a su autoridad. Pero estos enfrentamientos pueden provocar un “tercer tiempo” en el que basar una buena relación. Aunque después de más de 50 años de ejercicio profesional es inevitable que también se cosechen odiadores y odiadoras dentro del sistema judicial, como es mi caso con media docena de operadores jurídicos, quizá solo sean cinco… 

(Ilustración de Nano Banana 2)

En las distintas administraciones que tenemos, estatales, autonómicas, provinciales, municipales y asimiladas, también creo que he conseguido que se me abren puertas con una sonrisa y así abrírselas a mis clientes. Haber pasado 36 años en la ESTE (Universidad de Deusto, campus donostiarra) con más de 4.000 alumnos míos que se han ido incrustando en los engranajes del poder, no solo en las empresas, pues me ha dado impulsos positivos en muchos asuntos, algunos francamente complejos.

Y he cobrado honorarios por usar mi agenda de contactos, directa o indirectamente he cobrado por usar y quizás abusar de las relaciones con autoridades, funcionarios, políticos, dirigentes, empresarios y un largo etcétera.

En el despacho profesional de abogados que fundé se fueron incorporando miembros cuyo mérito jurídico principal o único era ser “hacedores de lluvia”, facilitadores con su directorio de contactos de que se nos regara con asuntos desde diferentes ámbitos. En algún caso, sin mi aprobación e, incluso con mi inútil oposición. En su momento tuve la sensación de que estas incorporaciones, sumadas a algunos contactos francamente al margen de toda ética que se fomentaron por quienes se hicieron con el poder de la firma, yo no las podía soportar en mi relación con aquel grupo. Los valores son los valores y el nivel de porquería puede alcanzar límites insoportables de altura. Pero yo debía estar equivocado porque el despacho ha sobrevivido 20 años desde mi salida y, hasta su fusión por absorción con otra entidad, nadie ha ido al infierno, al contrario, algunos disfrutan de un cielo azul y blanco o txuriurdiñ, como se dice por aquí.

O sea que, no estando libre ni liebre de pecado, no puedo echar piedra alguna a la zapatera prodigiosa, ZP para los tribuletes, por haber abierto puertas y haber recibido retribución a cambio pero no veo en su conducta delito alguno. Creo que un expresidente de gobierno tiene menos influencia sobre un actual funcionario ministerial, aunque le conozca de toda la vida, que un abogado ejerciente pero magistrado en excedencia, siempre temporal, sobre un antiguo colaborador o subordinado (el 90% de la justicia no es función de los jueces) , así que esto debiera quedarse en aguas sucias de borrajas fétidas.

domingo, 17 de mayo de 2026

MÁS SOBRE EL SECRETO PROFESIONAL

En 2019 escribí un artículo, a raíz de la revelación sesgada y tendenciosa por parte de una persona, que tenía el título de derecho y estaba colegiado, de una conversación entre ambos LAS CONVERSACIONES ENTRE ABOGADOS artículo que hoy me comunica Google que está recibiendo muchas visitas, lo que me ha hecho releerlo años después.
(Mi mujer hace escultura en su jubilación y me ha hecho este abogado francés)

Que un aparente colega de profesión rompa el sigilo deontológico —y además de forma tendenciosa— no solo es una profunda deslealtad personal, sino un ataque directo a la línea de flotación de nuestra profesión: la confianza mutua. Sin esa red de seguridad, el ejercicio de la defensa se vuelve impracticable.

Para actualizar mi texto de 2019, he introducido  modificaciones normativas  y he enriquecido el enfoque con los argumentos que las nuevas herramientas como la IA nos aportan y con mis lecturas de artículos franceses varios y eso me reafirma en una convicción :  el secreto profesional no es un "privilegio" del abogado, sino una garantía institucional del derecho de defensa y un pilar del orden público.

Cuando los profesionales del Derecho se encuentran, es natural que compartan impresiones sobre su día a día. A menudo, estas conversaciones versan sobre asuntos en marcha y, en ocasiones, se bordea la ligereza con comentarios que rozan la infracción del deber de secreto. Si bien el ámbito estrictamente restringido en el que se producen suele amortiguar su trascendencia, la prudencia obliga a omitir cualquier dato que permita identificar la realidad del asunto. El riesgo de que la información sea recibida, directa o indirectamente, por terceros ajenos a la relación profesional exige un rigor extremo.

Sin embargo, el objeto de estas líneas no son las charlas banales "iocandi gratia" al calor de una barra, sino un asunto de una gravedad deontológica y jurídica mayúscula: las consultas estrictamente profesionales que se realizan los abogados entre sí, ya sea para solicitar el criterio de un colega o en el marco de negociaciones y estrategias de asuntos compartidos o contrapuestos.

La doctrina jurídica más autorizada ha insistido en que el secreto profesional no es un privilegio corporativo ni un derecho disponible de los letrados, sino una garantía institucional del derecho de defensa (artículo 24 de la Constitución Española) y un pilar de orden público.

Nuestra legislación procesal y orgánica es tajante. El artículo 542.3 de la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ) establece:
"Los abogados deberán guardar secreto de todos los hechos o noticias de que conozcan por razón de cualquiera de las modalidades de su actuación profesional, no pudiendo ser obligados a declarar sobre los mismos". 

Una consulta entre letrados es, indudablemente, una modalidad de actuación profesional. Por tanto, ambos interlocutores quedan indisolublemente vinculados por el deber de reserva sobre lo allí tratado. Ello no impide que la información legítimamente obtenida por otras fuentes pueda ser empleada en beneficio del cliente, pero obliga a salvaguardar el origen de la confidencia e, incluso, la mera existencia de la consulta.

El marco deontológico se ha renovado sustancialmente desde la redacción original de aquellas reflexiones. Hoy debemos remitirnos al Estatuto General de la Abogacía Española (EGAE), aprobado por el Real Decreto 135/2021, de 2 de marzo, y al Código Deontológico de la Abogacía Española aprobado en 2019.
    • El artículo 21 del vigente Estatuto de 2021 eleva el secreto profesional a la categoría de deber y derecho primordial e inherente al ejercicio de la Abogacía, vertebrador del derecho a la tutela judicial efectiva.
    • Por su parte, el artículo 5 del Código Deontológico de 2019 ratifica de forma nítida que la confidencialidad ampara no solo las confidencias del cliente, sino de forma expresa "las del adversario, las de los compañeros y todos los hechos y documentos de que haya tenido noticia [...]".

Los juristas especializados en ordenación profesional coinciden en que la confidencialidad de las comunicaciones entre compañeros es la regla de oro que permite la negociación y la resolución extrajudicial de conflictos. Su quiebra unilateral por parte de un letrado —especialmente si se hace de forma pública y sesgada— constituye una infracción deontológica grave que altera las reglas del juego limpio y de la lealtad que debe presidir la toga.

¿Qué ocurre con el entorno más íntimo del abogado? Es frecuente que en el ámbito familiar o sentimental se compartan cuitas profesionales. El consenso jurídico actual determina que el secreto profesional se extiende objetivamente a los socios, colaboradores y empleados de la firma (artículo 22.2 del EGAE 2021).

Sin embargo, respecto a terceras personas sin vinculación laboral o corporativa  -como la pareja o familiares -, la jurisprudencia penal es sumamente restrictiva. El artículo 199 del Código Penal castiga la revelación de secretos por razón de "oficio o relaciones laborales", o al profesional que incumpla su obligación de sigilo. Quien recibe la confidencia en un ámbito estrictamente doméstico o sentimental no comete, por lo general, el delito específico del artículo 199, quedando su conducta circunscrita, en su caso, al ámbito de la responsabilidad civil por intromisión en la intimidad o al mero reproche moral. Ello traslada una responsabilidad patrimonial y penal redoblada al propio abogado, quien debe extremar la cautela incluso en la almohada.

La doctrina y la norma recuerdan que el secreto profesional no es absoluto, pero sus excepciones son taxativas y restrictivas. El consentimiento del cliente, por sí solo, no excusa al abogado de la preservación del secreto frente a las confidencias hechas por un compañero (artículo 5.4 del Código Deontológico).
Solo en supuestos excepcionales de suma gravedad, donde el mantenimiento del secreto pueda causar perjuicios irreparables o flagrantes injusticias, el abogado podrá solicitar la dispensa del Decano del Colegio de la Abogacía. Será la Junta de Gobierno o el Decano quien, ponderando los bienes jurídicos en conflicto, oriente o autorice la revelación. La revelación unilateral, extemporánea y con fines espurios queda extramuros de cualquier amparo legal.

La inexperiencia nunca puede ser el salvoconducto de la deslealtad. Los profesionales del Derecho debemos ser firmes en la distinción: una cosa son los "cuentos de cazadores" o chismes de barra que nutren la ligereza de ciertos círculos, y otra muy distinta las informaciones y consultas compartidas en el ejercicio de nuestra función social. Romper el secreto entre compañeros de forma tendenciosa no es solo una falta de madurez profesional; es quebrar el pacto de confianza sobre el que se edifica la Justicia.

miércoles, 6 de mayo de 2026

MÁS SOBRE LA ÉTICA DE LA TOGA

A veces uno tiene ganas de llamar a la otra parte en un conflicto, prescindiendo del enfrontamiento y de las posturas que nos separan, para transmitir lo que su postura en el proceso transmite a su vez a quien tiene enfrente al margen del  proceso. No sé si me explico bien. La utilización de argucias procesales para dilatar el procedimiento hasta que la otra parte litigante desista parcial o totalmente  de su reclamación es muy habitual por parte de deudores, con independencia de que su deuda haya nacido de un contrato, de un hecho no contractual o de una infracción del código penal… este abuso puede provocar, y lo he visto en mi vida profesional  como abogado, que la víctima o el acreedor se aparte de la legalidad y acuda a la venganza, al castigo privado, se olvide de la justicia y el derecho… 

He consultado la IA sobre este tema para pedirle un  storytelling. Y ésta, con algunas correciones personales inevitables, es esencialmente la respuesta.

Es una reflexión muy profunda y, lamentablemente, muy real en el ejercicio de la abogacía. Lo que planteas es el « invierno del Derecho »: ese punto donde la técnica procesal deja de ser una garantía para convertirse en un arma de desgaste, y cómo ese abuso puede terminar por deshumanizar tanto al acreedor que este acaba buscando fuera de la ley lo que la ley le prometió pero no le entrega.

Aquí tienes una propuesta de storytelling titulada "El eco del mazo vacío" :

El Escenario

Inazio no es un gran empresario; es un hombre que puso los ahorros de su vida en una reforma para su pequeño local. El contratista cobró, dejó la obra a la mitad y desapareció. Inazio demanda. Tiene razón, tiene pruebas y tiene un contrato firmado.

En el otro lado está el letrado de la parte deudora. Un estratega impecable. No niega la deuda (sería torpe), simplemente hace que el tiempo se detenga.

El Nudo: La "Estrategia del Desgaste"

Pasan dos, tres, cuatro o más... años. El abogado del deudor utiliza todo el catálogo que el Derecho Procesal le permite:

- Excepciones dilatorias sin fundamento real pero que requieren resolución.

-Incomparecencias injustificadas, forzando suspensiones.

-Recursos  contra resoluciones  de trámite, sabiendo que serán desestimados, pero ganando otros seis meses de oxígeno.

Para el abogado del deudor, esto es una "victoria técnica". Para Inazio, cada notificación es una bofetada. Su local sigue cerrado, las deudas crecen y su fe en el sistema se desmorona.

El Punto de Quiebra: El "Abismo"

Un día, tras la tercera suspensión de una ejecución de bienes, Inazio llama a su abogado. Pero ya no pregunta por la fecha del siguiente trámite. Su voz es distinta. Está fría. Dice algo que debería helarnos la sangre:

"Ya no quiero que me devuelva el dinero, letrado. Ya no me importa el local. Solo quiero que él sienta el mismo miedo que siento yo cuando abro el buzón."

Inazio ha dejado de ver al deudor como un "sujeto procesal" y ha empezado a verlo como una presa. Ha decidido que si la justicia es lenta hasta la inexistencia, la venganza es, al menos, puntual.

El Cierre: La Lección

Como abogados, tenemos una herramienta poderosa: la Ley. Pero la ley sin ética es solo un manual de instrucciones para el caos.

Cuando abusamos de las argucias para dilatar lo inevitable, no solo estamos "defendiendo a nuestro cliente". Estamos:

1.  Envenenando la paz social.

2.  Empujando a ciudadanos honestos hacia la autotutela (el castigo privado).

3.  Desvirtuando nuestra profesión, convirtiéndonos en cómplices de una injusticia.

El concepto del "Abuso del Derecho": el artículo 7.2 del Código Civil no es adorno; es una frontera ética y legal.

La Responsabilidad Social: "¿Vale la pena ganar un honorario extra por dilatar un proceso si el precio es que una persona pierda la fe en la civilización?"

El éxito de un abogado no debería medirse por cuántos años logra retrasar una ejecución, sino por cuántas soluciones reales es capaz de construir sin que nadie tenga que tomarse la justicia por su mano.


jueves, 16 de abril de 2026

BILBAINITA

Una historia muy personal y que me pesa del pasado, no sé por qué escribí un texto  BILBAINITA y he pedido a la IA que lo convierta en guion y lo ilustre.

INT. HABITACIÓN DE HOTEL - NOCHE

La luz es cálida, filtrada por una lámpara de mesa con pantalla de tela. Fuera, se escucha el rumor lejano de la autopista y la lluvia golpeando suavemente el cristal. Una maleta a medio abrir, dos copas de vino vacías sobre la cómoda, la ropa de ZULEMA (40) y MIKEL (50) entrelazada en el suelo.

ZULEMA sale del baño. Está desnuda. Su piel brilla ligeramente por la humedad del vapor.  MIKEL está en la cama, apoyado contra el cabecero, con las sábanas a la altura de la cadera. La observa.

ZULEMA (Con una sonrisa)

¿Sigues enamorado de la bilbainita?

Mikel suelta una risa corta, sacudiendo la cabeza. Estira la mano hacia ella.

MIKEL

No seas tonta... Estoy enamorado de ti. Te lo he demostrado hace un rato y, en cuanto te metas aquí, te lo vuelvo a certificar.

Zulema se sienta en el borde de la cama, fuera del alcance de su mano. Le mira a los ojos.

ZULEMA

Los hombres tenéis una fe ciega en la mecánica. Creéis que un "te quiero" susurrado entre gemidos es un contrato de exclusividad. Pero lo que sientes ahora es la urgencia de la piel, la victoria de haberme tenido... no es amor, Mikel. Es el triunfo de la memoria sobre el deseo.

Ella se desliza bajo las sábanas. hay roce de sus muslos, contraste de sus pieles. Mikel la abraza. Sus manos comienzan a recorrer la espalda de Zulema con ritmo lento. Ella cierra los ojos.

ZULEMA

Está bien parar en estos hoteles para quitarnos el polvo del camino, como dice tu colega... Pero ayer, cuando Sebastián mencionó que había quedado con "tu bilbainita"... se te paró el pulso. Fue un instante, pero vi tu biografía sentimental entera pasar por delante de mis ojos.

Mikel detiene el movimiento de sus manos.

MIKEL

Confundes la acidez del bacalao con los celos, de verdad. Esa mujer es la herida de Sebastián, no la mía.

Mikel se incorpora un poco. Sus ojos están ahora empañados.

MIKEL (CONT.)

La conoció cuando ella llevaba uniforme de colegio y él ya se creía un hombre. La usó, la dejó, volvió para dejarla embarazada y desapareció otra vez para casarse con otra. Un ciclo de crueldad infinita. Me la encontré hace años en Bilbao, bajo un paraguas roto, y me lo contó todo. Me dejó el alma helada. Y ayer, ese tipo nos cuenta que va a volver a jugar con ella mientras su prometida actual le espera en Barcelona... Es la desfachatez lo que me dolió, Zulema. No ella.

Zulema le observa en silencio. Ve la humedad en sus ojos. Baja su mano por el abdomen de Mikel.

La mano de Zulema acaricia a Mikel. Su erección ha desaparecido.

ZULEMA

Eres demasiado bueno para este mundo, cariño.

Zulema se acerca al máximo y le besa el cuello, subiendo hacia la oreja. Susurrando.

ZULEMA (CONT.)

Tú escuchas las historias ajenas con avidez de novelista, pero te equivocas. Hay amores que solo funcionan así: de forma intermitente. Se aman porque solo se encuentran cuando la marea sube. Si tuvieran que compartir el mismo rollo de papel higiénico y la rutina del desayuno, se odiarían en una semana. Su amor es el privilegio de los que no tienen que convivir.

Zulema lo mira. Empieza a besarlo de nuevo. Mikel cierra los ojos.

ZULEMA (CONT.)

Ahora, deja de arreglar el mundo... y vuelve a este hotel.

Sus cuerpos vuelven a sincronizarse.

FADE OUT.

miércoles, 1 de abril de 2026

SILENCIO CLAMOROSO; HA PASADO TIEMPO

 Hace ocho años,  en el otro blog, planteaba una preocupación que el tiempo, lejos de mitigar, ha convertido en una urgencia democrática. EL SILENCIO CLAMOROSO

Y una amiga periodista me pasa un clip de video con una entrevista al maestro Jorge Fernández que recuerda su paso por Diario 16 y por El Mundo. Lo que me ha llevado a aquel texto ingenuo.

Cuadro de Usandivaras

Releer aquel texto hoy produce una mezcla de melancolía y alarma. La erosión de la independencia mediática ha pasado de ser una amenaza latente a un fenómeno estructural que socava los cimientos de nuestra convivencia.

El periodismo, si aspira a ser algo más que una simple extensión del departamento de marketing de los poderes fácticos, debe recuperar su esencia: la servidumbre exclusiva hacia el ciudadano. Sin embargo, observamos con estupor cómo el silencio se ha convertido en una moneda de cambio habitual. Un silencio que no es neutral, sino profundamente violento.

En las facultades de Comunicación se solía – creo recordar -,  enseñar que la omisión es una forma de mentira. Callar una verdad incómoda para proteger una inversión publicitaria, una alianza política o un interés de grupo no es "prudencia editorial"; es una claudicación ética.El periodismo independiente no se mide por lo que publica cuando todos gritan, sino por lo que se atreve a denunciar cuando el poder exige silencio.

Cuando los medios deciden mirar hacia otro lado ante la injusticia, las primeras víctimas no son las audiencias, sino los propios afectados por los abusos de poder. La falta de ética de quien calla es doblemente grave porque revictimiza a quien ya sufre. Una víctima sin voz en los medios es una víctima invisible para el sistema judicial y social. El silencio mediático otorga impunidad al verdugo y soledad al vulnerable.

Para que el periodismo vuelva a ser ese "contrapoder" necesario, debemos incidir en tres conocidos ejes fundamentales:

    1. Independencia Financiera y Editorial: Un periodista que teme por su salario al escribir una verdad incómoda es un periodista maniatado. Necesitamos estructuras que blinden la redacción de las presiones de los consejos de administración.

    2. La Verdad sobre la Objetividad: La objetividad no es dar el mismo peso a la víctima y al opresor. La ética nos obliga a tomar partido por los hechos comprobables y por la dignidad humana. Ser "neutral" ante la vulneración de derechos es, de facto, colaborar con la injusticia.

    3. Responsabilidad Social: El derecho a la información no pertenece a los editores, sino a los ciudadanos. El periodista es solo un custodio temporal de ese derecho.

No podemos permitir como sociedad democrática que el periodismo se convierta en un eco de consignas predigeridas. La libertad de prensa no es un privilegio de los periodistas, sino un seguro de vida para la democracia.

Si hace ocho años ironizaba sobre la transparencia, hoy -me incluyo en el cupo de los que carecemos de título -, los plumillas debemos exigir valentía. Porque en el balance final de la historia, no solo seremos todos juzgados por las palabras que escribimos, sino —especialmente— por aquellas que, por miedo o conveniencia, decidimos callar. Es hora de romper el letargo y recordar que nuestra única lealtad se debe a la verdad, especialmente cuando esa verdad es el último refugio de quienes han sido despojados de todo.


sábado, 28 de febrero de 2026

Ate gorri itxietan

El 26 de julio de 2019 publiqué un relato en otro blog ATEGORRIETAK ITXI y ahora le he pedido

 a la  IA de hacer una versión audiovisual.

Le pongo un dibujo mío como ilustración.




ESCENA 1

. CALLE CENTRO - DONOSTIA - DÍA

Julio, mediados. El calor es una losa de hormigón. GALTZAGORRI espera en una esquina sombreada, frente a un local.

Mira su reloj. Sudor en la sien.

Un coche de alta gama se detiene brevemente en la esquina de la calle peatonal. MARTA baja. Camina con seguridad. Galtzagorri se endereza.

MARTA

(Sin detenerse, con una sonrisa felina)

Espero que no hayas pedido mesa todavía, Galtza.

Se saludan con dos besos.

GALTZAGORRI

Desde que me dejaron plantado en Horcher, espero fuera cuando me invitan. Especialmente si es aquí. El patrón sigue sin tener carta, ¿no?

MARTA

(Entrando al local)

El patrón pone lo que yo diga. Vamos.

INT. RESTAURANTE - CONTINUACIÓN

Una bodega angosta, ruidoso, con mesas incómodas. El PATRÓN recibe a Marta con una mezcla de respeto y temor. Los sienta en el rincón más discreto.

CORTE A:

MINUTOS DESPUÉS

Sobre la mesa: platos de calidad suprema (kokotxas, ventresca) y botellas de Rioja Alavesa. 

Marta bebe agua con gas mientras observa a Galtzagorri, sus ojos se desvían inevitablemente hacia el escote de ella.

MARTA

Son las mismas, Galtza.

Él se atraganta con el vino. Ella sonríe.

MARTA (CONT.)

Las mismas que acariciabas hace treinta años. Retocadas para que la gravedad no gane la batalla, pero las mismas. No me las quemes con tus rayos X.

GALTZAGORRI

La memoria es más peligrosa que la vista, Marta. Me alegro de que seas la... ¿PDG? del grupo ahora.

MARTA

(Saca una tarjeta de visita: diseño minimalista, relieve en oro)

Consejera Delegada. Y se lo debo al "colega" que tú y yo conocemos.

Marta apoya la tarjeta en la mesa y se inclina hacia adelante. 

MARTA (CONT.)

Escúchame bien. Yo le di mi sexo y él me dio mi carrera. Así de simple y así de asqueroso. Por eso, sería muy conveniente que no se hablase de ciertas personas... ni de ciertas cosas que pasaron hace mucho tiempo.

Galtzagorri deja la copa. 

GALTZAGORRI

¿Quién habla? Yo solo sabía que saliste con él un par de veces...

MARTA

(Corta)

Dos polvos de conejo, Galtza. No más de dos minutos y medio cada uno. Nada que ver contigo, que te creías Neruda. Pero lo suyo fue una inversión.

GALTZAGORRI

Marta, no sé a qué viene esto...

MARTA

Viene a que hay blogs, hay redes, hay gente revolviendo la mierda. Y la mierda, cuanto más se mueve, peor huele.

Marta golpea la mesa con el dedo, marcando el ritmo de sus palabras.

MARTA (CONT.)

El cast de esta película se reduce a uno: el que ya está en la cárcel. Nadie más. Al que está pagando, ya lo mandarán a una residencia en Málaga a dar clases de fotografía hasta que salga a pasear por playas nudistas. Punto final.

Marta saca un fajo de billetes, deja una cantidad sobre la mesa sin mirar la cuenta. Se levanta.

MARTA (CONT.) Espero que a nadie se le ocurra contar esta charla de "amigos". Agur, Galtza.

Le da un beso fugaz  y sale del local.

EXT. AVENIDA DE LA LIBERTAD - DÍA

Galtzagorri camina por la sombra de los árboles. Saca su teléfono. Marca un número.

GALTZAGORRI

(Al teléfono, voz baja, ininteligible, sólo se oye lo siguiente)

¿Eres consciente de todas las puertas de Donostia que se te han cerrado ? Me ha dicho...

Galtzagorri sigue caminando mientras el Tour de Francia suena de fondo en la radio de un taxi cercano.

FADE OUT.


sábado, 14 de febrero de 2026

AZNAR EN LOS PAPELES DE EPSTEIN PERO NO EN LOS DE CABEZUDO

Nano Banana puso esta imagen, inspirada en el primer viernes de mayo, fiesta en Jaca.

La ventisca arrecia en la silla de La Raca. El viento silba entre los cables congelados y el remonte lleva parado diez minutos. Manu Majors, impecable en su traje de esquí de Bogner, se sacude la nieve de los guantes con elegancia. A su lado, Jon Galtzagorri intenta proteger con la mano un habano que se resiste a morir, mientras exhala un vaho que huele a malta y a viejo pesimismo. Dos cornejas planean contra el viento.

- ¿Sabes, Jon? Estar aquí colgados me hace pensar en la posteridad - se ajusta las gafas protectoras y hace chocar los dynastar para quitarse la nieve -, al final, todos somos solo nombres en los papeles de otros, agendas, correos, alguna foto comprometida en un cajón... Estamos a merced de la memoria ajena.

- La posteridad es un invento para los que no tienen nada mejor que hacer que heredar, Manu. A mí me importa un bledo en qué carpeta me tenga un fiscal o un bedel. Si alguien guarda mi contacto, es su problema; si lo borra, su alivio. Y si el tipo es un delincuente, - chupada forzada en lo que resta del puro -, pues oye, conocer a un mangante no te hace cómplice, solo te hace un hombre de mundo o un abogado, que para el caso es lo mismo.

- Siempre tan pragmático. Me ha encantado la reacción del Director General de Hermès con lo de los papeles de Epstein, el hombre ha estado soberbio, elegancia pura. Ha dicho que conocer a indeseables va con el cargo, pero ha dejado caer que "ya tenía mala fama y no me apetecía tratar con él". Et voilà,  asunto zanjado.

- ¡Ja! Hermès... seda y cinismo. "Va con el cargo", dice. Lo que va con el cargo es el sueldo para pagar a los que limpian las manchas pero,  claro, luego tienes al otro, al de la "pajita" en el bigote.

- ¡Ah, nuestro expresidente! El mediocre que puso activos de España al servicio de una potencia extranjera de tradicional... enemistad hacia nosotros ¡Qué tipo tan ridículo, Jon! Su precio por la traición fue que lo invitaran a ese club de élite mundial para codearse con fantoches.

- Un fantoche entre fantoches. - dando un trago a una peteca de whisky que le ha aparecido en la mano -. Epstein tomó nota de que Aznar existía porque, supongo que hasta la mediocridad puede ser útil. Quizá el pedófilo también pensó que "conocer indeseables iba con el cargo", aunque ya no pueda confirmarlo desde el otro barrio.

- Apuesto mi abono de temporada a que Aznar borró a Epstein de su agenda... pero sospecho que lo hizo después de que el tipo apareciera muerto, no antes. Es una corazonada, claro. No un hecho probado.

- Hechos... ¿Quién quiere hechos? En este país solo importan los papeles según quién salga en ellos. Por cierto, Manu, ya que nos hemos puesto tan "internacionales" con los papeles de Epstein... ¿qué me dices de los papeles de "gure" Cabezudo?

-  ¿Los de San Sebastián? Bien, gracias. Durmiendo el sueño de los justos en algún sótano, supongo.

- Lo de siempre. Unos papeles arden en el Caribe y otros se hunden en el Cantábrico. ¡A ver si arranca este trasto de una vez, que se me está congelando el orgullo gay!

Los dioses de la montaña se apiadan de los congelados esquiadores y la telesilla se pone en marcha para dejarlos en el inicio de la pista, no se paran un instante y se lanzan entre ráfagas de ventisca hacia el refugio de la atiborrada cafetería, donde inteligentes las mujeres de los dos abogados toman chocolate, hoy se ha acabado el esquí.

domingo, 1 de febrero de 2026

KRESALA 1

En una capital vasca gris y deudora de sus propias jerarquías, el "prestigio" es el mejor escondite para la depravación. Una joven modelo rompe el silencio contra el fotógrafo de la élite, un hombre cuyos hilos alcanzan los palcos del poder local. Lo que comienza como una denuncia por abuso se transforma en un thriller judicial y psicológico sobre la "omertá" de una sociedad que prefiere la estética a la ética. Ella no es la "víctima perfecta": carga con la herencia de una familia rota y una adicción que el sistema usará para desmantelarla. Su única alianza es otro fotógrafo que recupera su piel de abogado para librar una guerra perdida. En una ciudad donde la niebla lo confunde todo, la verdad no es el destino, sino el primer sacrificio.

SECUENCIA 1

INT. ACADEMIA DE MODELOS - NOCHE

Una sala amplia, blanca. Espejos del suelo al techo que duplican la ansiedad de las alumnas, docena y media de jóvenes chicas y un par de chicos, belleza y juventud adolescente, sentados en sillas plegables. ASIER (50) de pie frente a los pequeños grupos contra una de las paredes.

ASIER (Sin gritar)

El book no es un álbum de fotos. Es vuestro contrato. Es la diferencia entre ser una imagen o ser ruido. Y para eso, Ricardo Gaztelu es el mejor. Es caro, sí. Pero con vosotras hace una excepción. Lo hace por la academia.

En una de las sillas, ASUNCIÓN (20) no toma apuntes. Garabatea en el margen de un cuaderno una figura pequeña, casi infantil, frente a una sombra gigante. En la carpeta, una tarjeta de visita sujeta con un clip, de "Gaztelu – Fotografía" brilla bajo el fluorescente.

ASIER (CONT'D)

Mañana, cara lavada. Nada de maquillaje. Quiero ver qué hay debajo. Hasta mañana.

Las chicas recogen con prisa. El roce de las sillas sobre la madera chirría. Asunción se limpia la nariz con un pañuelo. Está resfriada o cansada. Al salir, pasa junto a una papelera: dentro hay varias tarjetas de Ricardo, arrugadas como colillas. Asunción guarda la suya en el bolsillo del abrigo.

- continuará -

domingo, 25 de enero de 2026

ALERTA ROJA EN LA COSTA



La terraza del café bajo los arcos del Boulevard apenas ofrece protección, ante un cielo que amenaza tempestad, creo que esta vez con nombre de princesa vikinga. Jon Galtzagorri, con la mirada gélida, ojeras de tristeza -acaba de enterrarse a una amiga abogada con la que compartió momentos de plena vida -, parece que esta mañana ya no espera nada, apura su vino, blanco de Rueda, excelente. Frente a él, el Barón de la Florida mantiene la espalda recta y la serenidad de quien confía en el tradicional negroni bien preparado. Galtzagorri parece que lee el diario local pero en realidad comprueba que, una vez más, los números que han salido de los bombos no coinciden con los que él puso en la papeleta y lo deja sobre la mesa, colocando el platillo vacío encima para evitar que el viento se lo lleve inmediatamente.

- Míralo, Barón. No hay palabras. Los diccionarios de sinónimos son hoy papel mojado; no existen calificativos para describir la actuación de las tropas de Trump, dentro y fuera de sus fronteras. Es la agonía de un imperio y, con él, de toda esa cultura que nos inyectaron en vena.

- La decadencia es un proceso natural, Jon – con voz pausada el Barón prosigue -. Las instituciones son como los cuerpos: nacen, crecen y se corrompen. Lo que ves no es el fin del mundo, sino el giro de la rueda. El sabio acepta que el poder cambia de manos.

- ¡Pero esta vez la rueda se está saliendo del eje! Esto solo puede acabar mal. Y no mires a Putin o a Xi esperando un contrapeso; son espejos del mismo monstruo, o peores. Ya lo decía Tucídides: la paz es solo un espejismo que ocurre cuando las potencias se igualan. En cuanto uno tiene el garrote más grande, aplasta al vecino. Es la ley de la selva disfrazada de geopolítica.

- Es cierto que el fuerte impone su voluntad, pero el estoico sabe que la verdadera libertad no reside en no ser dominado por un imperio, sino en no ser dominado por las propias pasiones. Trump y sus iguales son esclavos de su ambición. El orden del Logos prevalecerá, aunque sea a través del fuego purificador.

- ¿El Logos? Por favor – Galtzagorri se ríe por no llorar -. El ser humano es el animal más absurdo que ha pisado la tierra. Somos la única especie con conductas conscientemente orientadas a la autodestrucción del grupo. Los ciudadanos americanos han elegido a un guía hacia el abismo, hacia la nada. Y como somos sus colonias culturales, nos arrastran con ellos. No hay Providencia, Barón, solo un suicidio colectivo.

- Te dejas llevar por el juicio, amigo mío. La muerte no es un mal, es una restitución. Si la sociedad estadounidense decide caminar hacia su fin, es parte del destino de las naciones. El optimismo no es creer que todo saldrá como queremos, sino que todo lo que sucede tiene un lugar en la economía del universo.

- Míranos: somos materia oscura que, por un azar estúpido y ciego, cobró vida por un instante. Un error biológico en un rincón del cosmos. Volveremos a ser esa misma materia oscura, sin rastro de nuestras glorias ni de nuestras matanzas. Trump es solo el síntoma final de que el azar se ha cansado de jugar a la civilización.

La tempestad ha obligado a los empleados del bar a salir a recoger la terraza y dejan solo la mesa y las dos sillas de los dos paquidermos que soportan inmutables las ráfagas de lluvia como si estuvieran en la cubierta de un velero navegando en los 40 rugientes.

- Si somos materia, seamos materia noble mientras dure el aliento. Aunque el barco se hunda y el capitán sea un loco, mi deber es mantener la calma en mi puesto – el Barón se abrocha hasta el cuello el mullido impermeable y se levanta agarrando la mesa y su silla para que no bailen -. La extinción es solo el regreso al hogar de los átomos. ¿Por qué temer a la nada si ya estuvimos en ella antes de nacer?

- Porque antes de nacer no teníamos conciencia de lo que íbamos a perder. Ahora sabemos que somos nada, y esa es la broma más pesada de la existencia.

Galtzagorri se levanta también y se atornilla la boina. Un camarero corre a atrapar la silla que ha comenzado un sprint hacia ninguna parte. 

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Ilustración con IA: Rodin y Camille Claudel invitan al aperitivo a un grupo de amigos.

domingo, 18 de enero de 2026

OASIS VASCO



8 de julio, el rastro de la pólvora todavía flotaba en el aire, aunque la batalla se hubiera librado entre legajos, libros de actas y balances de sumas y saldos. Jon Galtzagorri, el togado, regresaba a San Sebastián con el sabor amargo de quien ha ganado una guerra para descubrir que el terreno conquistado estaba minado de antemano.
Todo había empezado un par de meses atrás. Un pleito mercantil de los que quitan el sueño, de esos donde la cuantía tiene demasiados ceros y el honor de las partes se mide en dividendos. Galtzagorri, perro viejo en estas lides, se había echado el asunto a la espalda junto a sus colaboradores. La apelación fue una carga de caballería en toda regla: un tema árido, seco como el esparto, donde explicar la realidad de una empresa a tres magistrados es como intentar describirle el color de la mar a un ciego de nacimiento. Galtzagorri, que tiene lecturas y memoria, siempre recordaba las sombras de la cueva de Platón al entrar en sala; allí dentro, la vida real es solo un reflejo confuso que los jueces vislumbran entre bostezos y formalismos.
Salió de la vista exhausto, con la boca pastosa y la sensación de haber vaciado el cargador. Pero lo hizo con la íntima satisfacción del que ha dado en el blanco: el letrado contrario se había quedado balbuceando, desarbolado por la lógica de Galtzagorri.
La noticia llegó un mes después, pero no por los cauces que manda la decencia. Le llamó el cliente desde Madrid – sus negocios le habían llevado a vivir en la villa y corte -.
—Ha salido la sentencia, Jon. Ganamos. Todo a favor.
Ni un «gracias», ni un «buen trabajo». Galtzagorri, que es vasco y hombre de modales antiguos, tragó saliva ante la descortesía, pero el verdadero zarpazo llegó cuando sacó la cuenta de los honorarios en la conversación. Al otro lado de la línea, la voz del cliente sonó con una naturalidad que helaba la sangre:
—Oye, ¿y de esa minuta tengo que descontar lo que ya le solté al Magistrado Presidente?
Ahí se acabó la elegancia. El Presidente de la Sección era un tipo peculiar, de esos que en la sociedades gastronómicas o, lo que es lo mismo, en los mentideros de San Sebastián despiertan sospechas o risas, según el día. Unos decían que era un tonto de remate; otros, con más colmillo, que era un corrupto de los de sobre y mano extendida. Galtzagorri, que prefiere la estupidez a la maldad por pura higiene mental, se inclinaba por lo primero, a pesar de que el tren de vida del juez —viviendas, viajes y lujos que no se pagan con un sueldo del Estado— gritaba lo contrario a los cuatro vientos.
Se citaron, al día siguiente,  en Casa Ojeda, en Burgos, porque esas cosas no se hablan por teléfono ni en despachos con paredes de cristal. Entre el aroma del cordero asado y el vino de la tierra, el cliente soltó la lengua. La historia era vieja como el mundo. Un economista, de esos que siempre orbitan como buitres en las suspensiones de pagos y que Galtzagorri conocía de algún expediente turbio, se había pasado por casa del cliente en una urbanización cerrada. Diez millones de pesetas sobre la mesa para asegurar el tiro. El intermediario sabía hasta el último punto y coma del caso, información de primera mano servida por el propio juez.
—Me dijo el fallo exacto y la fecha en que se publicaría —confesó el cliente, limpiándose los labios con la servilleta—. Me pidió que no te dijera nada hasta entonces.
Ese era el último clavo. Galtzagorri recordó que, cuando el cliente le dio la noticia, llamó al procurador y la sentencia no aparecía. Incluso allí mismo, en Burgos, mientras comían, volvió a preguntar. Nada. Un fallo informático en la Audiencia había retrasado la notificación oficial unos días.
Jon Galtzagorri miró el fondo de su copa de vino. Había ganado el caso, sí. Su estrategia había sido brillante y su exposición impecable. Pero en aquel tablero de sombras, su talento solo había sido el decorado para que otros hicieran caja. San Sebastián se perfilaba en el horizonte, fría y lluviosa para variar, mientras Galtzagorri comprendía que, a veces, la justicia no es ciega, sino que simplemente está esperando a que alguien le pague el precio adecuado.
La noche era una boca de lobo - ¿dónde estaban las estrellas? -, a lomos de la nacional, de esas que en España huelen a gasoil, a soledad y a cuenta pendiente. Galtzagorri detuvo el coche, entre un par de camiones de un transportista conocido de Zaisa,  frente a un neón que parpadeaba con una desgana casi humana: “El Oasis”. Un nombre optimista para un garito de carretera donde la esperanza se pudre antes de que cierren la barra.
Entró con los hombros cargados, todavía sintiendo en el paladar el regusto graso del cordero de Burgos y la bilis de la traición. Se sentó en un taburete de escay rajado, pidiendo un whisky de marca conocida para no tentar a la suerte más de lo estrictamente necesario. Detrás de la barra, un sosías de Arturo Pérez Reverte actuaba de barman, como un secundario de comedia española.
A su lado, apoyada en la barra con la indolencia de quien ha visto naufragar a muchos hombres, había una chica. Joven, de rasgos suaves y ese acento dulce, musical, que llega del otro lado del Atlántico para decir verdades amargas. Colombiana, apostó Jon.
—Tiene cara de haber perdido un hijo, caballero —dijo ella, sin mirarlo, observando su propio reflejo en el espejo turbio de las botellas.
Gaktzagorri soltó una risa seca, que sonó a cristales rotos.
—Peor, hija. He descubierto que he ganado una batalla que ya estaba comprada.
Ella se giró despacio. Tenía unos ojos oscuros, inteligentes, que habían aprendido a leer a los tipos como él en las distancias cortas.
—Eso duele en el orgullo, ¿verdad? —sonrió ella con una tristeza antigua—. En mi tierra decimos que el que paga para ganar, nunca sabe si es bueno en lo suyo. Pero el dinero es un lenguaje que todos entienden, desde Medellín hasta aquí ¿Me invitas a lo mismo?
Galtzagorri asintió con la nariz y dio un trago largo. El alcohol le quemó la garganta, pero no pudo apagar el incendio del pensamiento. Diez millones, se dijo. Diez kilos entregados a un intermediario con olor a despacho barato y a café recalentado. Recordó al magistrado, ese tipo pintoresco que jugaba a ser juez mientras se llenaba los bolsillos. En este país de pícaros y de hidalgos de vía estrecha, la justicia no era una balanza, sino una subasta de pescado al mejor postor.
Había pasado semanas puliendo la apelación, buscando la palabra exacta, el argumento jurídico que hiciera luz en la caverna de esos jueces de provincias. Y todo para nada. Su retórica, su conocimiento del derecho mercantil, su pasión en sala… todo papel mojado. Mientras él citaba a Mucius Scévola, un economista de medio pelo contaba billetes en un salón de estar.
—Lo peor —murmuró Galtzagorri, más para sí mismo que para la chica— es que la sentencia es perfecta. Si el juez fuera honesto, habría firmado lo mismo. Pero ahora ese papel no vale ni el sello que llevará. Está manchado.
La chica apoyó una mano pequeña, de uñas pintadas de un rojo violento, sobre la manga de su chaqueta.
—No sea usted tan romántico, patrón. En este mundo, el que tiene el oro hace la ley. Usted hizo su trabajo. El resto… el resto es el negocio de la vida. ¿O es que a sus años todavía cree en los finales limpios?
Galtzagorri la miró. Bajo la luz amarillenta del local, comprendió que aquella mujer y él, a pesar de los abismos que los separaban, estaban en el mismo bando: el de los que saben que el mundo es un lugar sucio, donde la dignidad es un lujo que se paga demasiado caro.
—No —respondió Galtzagorri, dejando unos billetes sobre la barra que cubrían de sobra la consumición—. A mls años ya solo creo en el silencio y en que mañana lloverá en San Sebastián.
Salió al calorcillo de la noche, dejando atrás el neón y la música barata. Al arrancar el motor, pensó que el verdadero problema no era que el juez fuera un corrupto o un tonto. El problema era que, a partir de ahora, cada vez que ganara un caso, se preguntaría cuánto le habría costado al cliente el favor de su señoría. Y esa duda, como el óxido, acaba por devorarlo todo.
Cuando el papel llegó por fin al despacho, la sentencia era un calco, palabra por palabra, de lo que el intermediario había vendido por diez millones de pesetas.

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Cuando el 30 de junio de 2005 cerré una etapa de mi vida profesional me encontré en mi casa una montaña de carpetas, folios, discos compactos, primitivos discos duros… montaña inclasificable y que me siguió unos años en los que tuve hasta tres locales como depósito de recuerdos varios. Todo prescribe, llegó un día en que los datos allí contenidos eran una molestia y hacer una selección una tarea ingrata. El fuego me echó una mano. He creido hasta hace poco que nada de antes del 30 de junio de 2005 quedaba en mi poder. 
Por razones de falta de espacio en mi actual vivienda, estoy destruyendo otros veinte años de “papeles” y ¡cosas de la vida! me encuentro cosas que no tenían que estar en este mundo, sobre todo, cosas literarias. Me apetece publicarlas. Procuro respetar el original pero hay actualizaciones inevitables a realizar. Confío las actualizaciones a la Inteligencia Artificial, herramienta que no existía cuando nacieron de mi imaginación, porque todo, absolutamente todo lo que consta en ese cuaderno es fruto de mi imaginación, solo puede ser fruto de mi imaginación, estas cosas no pasan en Euskadi.   






 

domingo, 28 de diciembre de 2025

APUNTES DE LOS DIARIOS DE UN BASAJAUN

El basajaun, nuestro yeti vasco, no es una especie en peligro de extinción, sigue vivo en nuestros bosques, incluso en los bosques artificiales de pino de papelera - yo me lo he encontrado estudiando las pinturas de Ibarrola por un bosque del Urdaibai -. El basajaun ha escrito sus memorias de la época en que ejerció de abogado y yo me he limitado a escribir algún guion de telenovela a partir de lo que me ha dictado en encuentros posteriores, usando de la ayuda de la IA sin escrúpulos, como en la imagen.


SECUENCIA

EXT. CALLEJÓN TRASERO - NOCHE

(Una zona de carga y descarga mal iluminada. La humedad del mar se pega a las paredes. NEKANE (50) espera junto a un contenedor, fumando compulsivamente. Sus manos tiemblan. Aparece Pelayo (30). Camina con un aire triunfal, consultando su móvil, que no para de vibrar. Lleva un abrigo de marca, mucho más caro que el que vestía en Pamplona. Al ver a Nekane, le dedica una sonrisa profesional, de esas que se practican frente al espejo.)

PELAYO

Nekane. ¿Has visto el contador de visualizaciones? Es una locura. Hemos roto el dique.

(Nekane no sonríe. Tira el cigarrillo al suelo y lo aplasta. Se acerca a él hasta invadir su espacio.)

NEKANE

¿"Hemos", Pelayo? ¿Quién te dio permiso para meter el audio de nuestra conversación en ese vídeo?

PELAYO (Sin inmutarse, con tono conciliador)

Está distorsionado, Nekane. Nadie puede reconocerte. Era necesario para darle veracidad, para que la gente entienda que esto no es solo la palabra de una chica, sino que hay una estructura detrás...

NEKANE

¡Me grabaste a traición! En mi propio puesto de trabajo, me prometiste que lo que hablábamos era para tu estrategia, no para que lo escuchara media España en una red social. En esta puta ciudad, mi voz se reconoce aunque la pases por mil filtros. Me has puesto una diana en la espalda.

PELAYO (Se cruza de brazos, adoptando pose de "maestro")

A veces hay que sacrificar la comodidad individual por el bien mayor. Estamos hablando de desmantelar una red de pederastas y corruptos. ¿De verdad vas a enfadarte por un clip de audio?

NEKANE

No es solo el audio, me acaba de llegar una citación como testigo protegido. Te dije mil veces que no me llamaras, que yo no podía pasar por eso otra vez, que mi vida aquí se acaba si entro en ese juzgado.

PELAYO (Se acerca y le pone una mano en el hombro; ella se la quita de un manotazo)

Escúchame. Eres la pieza maestra. Si tú declaras lo que viste hace veinte años, cerramos el círculo. No puedes ser tan egoísta de quedarte al margen ahora que tenemos a Gaztelu contra las cuerdas.

NEKANE

¿Egoísta yo? ¿Tú hablas de egoísmo? Has usado mi vida y la de Asunción para montarte un púlpito, en el vídeo solo sales tú,  tu cara, tu nombre, tu despacho, nosotras somos solo el ruido de fondo, las voces distorsionadas que te hacen parecer un héroe.

PELAYO

Sin mí, Nekane, seguirías doblando camisas y callando mientras Gaztelu se folla a otra niña cada día. Yo soy el que está poniendo el cuello. Si te he citado es porque legalmente es lo que debo hacer para ganar. Y vamos a ganar.

NEKANE

Tú vas a ganar, Pelayo, tú vas a ganar fama y dinero pero a nosotras nos vas a dejar en el mismo sitio donde nos encontraste: rotas. Solo que ahora, además, marcadas por tu "justicia".

(Nekane da un paso atrás, mirándolo.)

NEKANE (CONT'D)

Eres igual que ellos, ¿sabes? Ricardo usaba una cámara para desnudarnos, tú usas tu aura de gurú, de abogado de causas perdidas pero al final, los dos solo buscáis el ángulo que mejor os saque en la foto.

PELAYO

Otra que ha visto muchas telenovelas.

(Nekane se da la vuelta y se marcha. Pelayo se queda solo en el callejón. Mira su móvil. Una nueva notificación: una televisión nacional quiere una entrevista en directo. Se ajusta la chaqueta y empieza a ensayar su próxima respuesta frente a la pantalla oscura del teléfono.)

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Pitch del guion:

En una capital costera, una joven modelo denuncia abusos sexuales de un fotógrafo, que tiene buenas relaciones con el poder de la ciudad, y su vida se convierte en una lucha por la verdad y la justicia, enfrentada a una sociedad adormecida y a sus propios problemas con drogas y familia. En su camino de pesadilla, otro fotógrafo, que un día estudió derecho, se convierte en un abogado atípico para defenderla. Pero nadie es quien aparenta y su rumbo puede llevar a la nada.

miércoles, 24 de diciembre de 2025

NOCHEBUENA EN EL DIARIO DE UN BASAJAUN

 El basajaun, nuestro yeti vasco, no es una especie en peligro de extinción, sigue vivo en nuestros bosques, incluso en los bosques artificiales de pino de papelera - yo me lo he encontrado estudiando las pinturas de Ibarrola por un bosque del Urdaibai -. El basajaun ha escrito sus memorias de la época en que ejerció de abogado y yo me he limitado a escribir algún guion de telenovela a partir de lo que me ha dictado en encuentros posteriores, usando de la ayuda de la IA sin escrúpulos, como en la imagen.


ESCENA 3: DESPACHO DEL DECANO - COLEGIO DE LA ABOGACÍA (DÍA)

CONTEXTO: Un despacho imponente, con paredes forradas de libros jurídicos antiguos, los “aranzadis” y olor a madera cara. El DECANO (65, sobrio, cansado) termina de leer la carta enviada por Nekane. El VICEDECANO (50, más pragmático, con una tablet en la mano) espera de pie frente a él.

DECANO (Deja la carta sobre el escritorio del despacho con un suspiro) Es de la secretaria de Anttón. Bueno... de su "mano derecha". Es una denuncia formal contra Pelayo Covadonga. 

VICEDECANO (Se acerca) ¿Por lo de la reunión? ¿El secreto profesional y el documental de las plataformas? 

DECANO Exacto. Anttón asegura que Covadonga falseó sus notas y que usó su imagen judicial sin permiso para atacar a personas. Jurídicamente... es un misil. El secreto profesional ha sido pisoteado. 

VICEDECANO (Mira su tablet) Decano, antes de que decidas nada, echa un vistazo a esto. Pelayo Covadonga acaba de subir un vídeo. Tiene muchos seguidores. En los comentarios lo llaman "el azote de los corruptos".

DECANO (Se quita las gafas, frotándose el puente de la nariz) Es un *influencer*, un *youtuber*... más que un abogado. Pero tiene el altavoz más grande que el nuestro, ya lo sé, sus seguidores son conspiracionistas de la extrema derecha hispana… están en la cresta de la ola ahora, amparados por la fachosfera y muchos idiotas juveniles que no han leído un libro en su vida.

VICEDECANO Si abrimos un expediente disciplinario ahora, mañana tendremos a mil personas en la puerta gritando que el Colegio protege a violadores y a sus socios. Covadonga nos presentará como "la vieja guardia" que quiere callarlo. 

DECANO Anttón tiene setenta y cinco años. Está en el hospital, Nekane dice que sus días están contados. Alguno de los ofendidos ya no está en esta vida para defenderse. Si procedemos contra Covadonga... ¿qué ganamos? 

VICEDECANO Ganamos integridad, quizá. Pero perdemos la paz social del Colegio. Y Covadonga se alimentará de nuestro ataque para producir tres capítulos más de su serie con el Baltasar Frechilla de las narices.

DECANO (Mira la carta de Nekane y luego una pila de otras quejas similares sobre la mesa) La abogacía era un oficio de silencios, de caballeros. Ahora es un espectáculo de “likes”. 

DECANO (Toma la carta de Nekane y las otras quejas. Se levanta y camina hacia la destructora de papel en la esquina del despacho) 

VICEDECANO ¿Estás seguro? 

DECANO Anttón es un buen hombre. Un gran togado. Pero su tiempo ha pasado. Y el nuestro se está acabando. No voy a convertir este Colegio en el decorado de un vídeo de YouTube. 

SONIDO (El zumbido monótono de la destructora de papel llena la habitación mientras la carta de Nekane desaparece en tiras finas) |

DECANO (Volviéndose, con voz gélida) Díle a la Sra. Nekane, si vuelve a preguntar, que la carta "nunca llegó por los cauces oficiales". Que se pierda en el archivo... o en el olvido. |

CÁMARA 1: Plano corto del rostro impasible del Decano.

CÁMARA 2:Plano general del despacho, los dos hombres en silencio mientras la máquina termina su trabajo.

FUNDIDO A NEGRO.


Jai zoriontsuak guztioi!!!

jueves, 19 de junio de 2025

QUE TIRE LA PRIMERA PIEDRA


Junio no tiene r pero hay ostras en la terraza que da a la bahía, la marea está baja, muy baja, de los hilos de agua que buscan la orilla sube cierto olor de corrupción, quizá las conchas de ostra que algunos lanzan desde el bistró al agua se pudren antes de volver a convertirse en arena por el trabajo del agua sobre ellas, las gaviotas las desprecian y buscan alimento entre las mesas. Galtzagorri y Majors no han encontrado sitio en la sombra para dejar las motos, no tienen prisa, se han quitado los monos de protección y degustan los frutos de mar en camiseta y bermudas… Majors comenta que solo comía ostras por navidades porque un cliente, traficante de angulas, se las regala.

- « Si un cliente te hace un regalo por Navidad es que te equivocaste al pasarle la minuta por tu trabajo » es una frase que me dijo un magistral abogado fallecido en un desplazamiento que hicimos juntos en mi coche a un tribunal en otra ciudad hace cuatro o cinco décadas.

- Yo también quería mucho a Artemio Zarco.

- Teníamos un asunto entre manos, diferente del que nos obligaba a viajar, en el que se mezclaban caros regalos de Navidad a una funcionaria, comisiones a director de compras de una prestigiosa empresa, sobornos a director de una agencia bancaria y pago de factura de hotel de lujo con señorita incluida a un perito judicial… nuestros clientes, a mi parecer, tenían negro el porvenir con aquellas prácticas « comerciales » que no habían evitado la bancarrota de su sociedad y que ellos decían que eran habituales en el sector. Pero el ilustre togado estaba convencido de que no iba a producirse ninguna consecuencia de todo ello para su responsabilidad civil y menos penal. Los dos teníamos razón, hubo cierta responsabilidad a pagar en una cuantía mínima y que los clientes, declarados insolventes, pagaron sin problemas así como nuestros honorarios y nada más, pero ni Juez ni Fiscal vieron indicios de delito alguno.

- “Si te quiero condenar, te condeno, si quiero absolverte, te absuelvo” es otra frase que yo aprendí de mis mayores al comienzo de mi carrera profesional.

- Desde niño he conocido regalos navideños en dinero a vistas de aduana en Irún, comisiones a responsables de compras en fábricas guipuzcoanas, periódicos con billetes de alto importe entregados en oficinas ministeriales al recoger licencias administrativas, pagos simultáneos a amigos de quien preside la mesa que decide un concurso… como abogado se me ha pedido, indicado, amenazado, chantajeado etc varias veces por personas dotadas de poder en cualquiera de sus facetas. La corrupción existe y la he tocado, espero que sin mancharme, al menos, lo quiero creer. No puedo contar lo que conozco de algún cliente que me ha estafado mis honorarios a pesar de mi convicción de que sería la única forma de reparar el daño que me ha causado. La vida es así, una mierda, el nivel de la ética en los negocios es el mismo que existe en los demás aspectos de la sociedad española – conozco personalmente algunos sórdidos aspectos del pasado de plumillas que firman columnas moralizantes hoy en día -, y por recordar otra de las frases del difunto letrado que contribuyó a mi formación : « Es tenue la línea que separa un excelente negocio de una estafa en la economía general, en la del fútbol se olvidaron de pintar la línea ».

- ¿Prefieres venir a Gujan-Mestras o ir a Cancale?

- A pesar del atasco, esto está más cerca.




miércoles, 11 de junio de 2025

LA CRUZADA CONTRA LOS CÁTAROS

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Estoy leyendo una novela de cátaros, había comenzado una novela sobe libros de horas que me aburría y he cambiado a esta novela, también « histórica », en la que se describen los asedios, las batallas, las matanzas… que tuvieron lugar en el Languedoc hacia 1200 y que eliminaron físicamente a los seguidores de una corriente religiosa que no era apreciada por la católica iglesia. Los cátaros tienen buena prensa últimamente y la literatura escrita y dibujada está llena de obras que no ocultan su simpatía por los perdedores de aquella persecución « religiocida », se trataba de eliminar una herejía por la muerte de todos sus seguidores.

Es descorazonador que una creencia religiosa sin fundamento y basada en unos textos literarios mal interpretados justificara la eliminación de otra creencia religiosa sin fundamento y basada en esos mismos textos literarios mal interpretados de otra manera. Pero este fenómeno irracional, absurdo, se reproduce continuamente en la historia de la humanidad hasta nuestros días y, si no nos extinguimos pronto, se repetirá en el futuro. Los ateos, los agnósticos, salvo los que creemos que Cervantes es el verdadero profeta… también han efectuado masacres parecidas – las dictaduras rusas y chinas y sus imitadores tiránicos nos dan ejemplos contemporáneos -, lo que me lleva a pensar que el ser humano es inevitablemente asesino de diferentes, sobre todo si son más débiles, que la guerra está, hoy como ayer, para quedarse, sobre todo si se va ganando.

Para cambiar mis pesimistas pensamientos me paseo por las noticias de las españas nuestras, allá en el lejano sur, al otro lado de los Pirineos y es… inútil. La cruzada dogmática de las mesnadas al servicio de los putos amos contra el tal Sánchez - nunca me ha gustado pero reconozco que es un señor y un gigante acosado por los enanos malvados de todas las pesadillas españolas -, arrecia ridícula y triste, las nauseas que provoca me hacen volver con gusto a las torturas, las hogueras, las mutilaciones, las evisceraciones… que el autor describe con precisión en la novela de cátaros que, como he dicho, estoy leyendo, al menos, son hechos lejanos en el tiempo y en el espacio, aunque haya un hilo conductor ideológico entre aquellos verdugos eclesiásticos y los jueces opusianos, los periodistas que nunca aprobaron la asignatura de ética, los títeres políticos del poder económico especulativo… de nuestros días y de nuestras hispanidades.


lunes, 19 de mayo de 2025

BUENOS PROFESIONALES DEL DELITO



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Hace un tiempo escribí uno de estos posts titulado « Odia el delito, no compadezcas al delincuente » (el artículo). El artículo provocó alguna reacción de alguno de mis escasos lectores, un jurista de prestigio y de sabiduría pero más centrado en la enseñanza que en el ejercicio me lo reprochó.

La vida me ha hecho conocer a muchos delincuentes, por mi dedicación la mayoría de los que he conocido eran « de cuello blanco » o « sin violencia », tanto clientes como contrarios, pero también he conocido muchos de los que utilizan la herramienta de la fuerza, de la superioridad buscada, para obtener el beneficio que buscan… lo que menos he conocido son gente que comete un delito sin ser delincuente, los del delito único. La inmensa mayoría de los que he tratado eran y son profesionales del delito, su modo de vida es delinquir, aprovechar las oportunidades que se dan, ya fueran delincuentes económicos o delincuentes sexuales, se puede decir que el resto de sus ocupaciones es un entremés para estar preparado para el delito.

Supongo que sicólogos, criminólogos y demás tendrán su explicación sobre esta visión mía subjetiva pero jamás he visto arrepentimiento en estos señores o señoras -porque también hay mujeres vocacionales del delito -, sobre todo, si como es lo habitual no son castigados o lo son en las raras ocasiones en que los mecanismos institucionales represivos funcionan, los preventivos no son institucionales o no existen o no funcionan.

Sirva esta larga introducción para comentar la delincuencia sexual en los ámbitos institucionales de protección a la infancia y a la juventud, todos los días leemos noticias de explotación sexual de menores tutelados por las administraciones. Estos delitos se han producido desde la primera vez que en el siglo XIX a un pederasta se le ocurrió crear un orfanato para recoger a los niños de la calle, quizá no fue pederasta el primero pero el segundo sí que lo fue seguro ¿Dónde conseguir víctimas mejor que reuniéndolas bajo la coartada del bien público ? Llevamos cientos de año sabiéndolo pero saberlo no ha servido ni sirve de nada porque el pederasta vocacional es un buen profesional de lo suyo y siempre burla y burlará las medidas de prevención que se coloquen porque bien  es quien se encarga de esos controles bien está situado en una posición permanente de llegar a las víctimas y la burocracia es incapaz de esa permanencia todo el tiempo – un vocacional solo necesita unos minutos de descuido para poner el pie que impide cerrarse la puerta, mucho más si la puerta está en una red social -. 

Ya que sois inútiles, queridos especialistas en la protección de la infancia y de la juventud, no seáis proveedores de carne fresca de caperucitas rojas para lobos feroces, al menos, no lo seáis los que no seáis lobos.


lunes, 5 de mayo de 2025

LA TERRAZA DE LA CAFETERÍA


- Hace fresco para tomar el aperitivo en la terraza – dice Aristide Labarthe, frotándose las manos -, además puede que vaya a llover.

- No hay sitio dentro y esperemos que aguante un rato sin caer – responde Imanol Hiruntchiverry cogiendo una loncha fina de jamón de Bayona de la bandeja que un cordial camarero ha dejado sobre la mesa -, te conviene estar en la terraza para observar a los y a las paseantes por el pueblo.

- ¿Quién es ese de cabeza rapada que nos mira desde hace un rato ? – El Barón de la Florida sirve una ronda de un blanco « cru classé des Graves » de Pessac-Léognan en los vasos -. Parece más interesado en nosotros que en su mesa.

- ¿No lo reconoces ? – Jon Galtzagorri saborea el excelente vino francés -. Hace unos años salió bastante en la tele y en los periódicos durante un tiempo e inició una carrera de youtuber pero últimamente ha desaparecido de los medios, tuvo su cuarto de hora de fama…

- No me dice nada su cara, pero es verdad que su mirada refleja esa angustia que algunas figuras públicas experimentan cuando pierden relevancia o dejan de recibir la atención que solían tener – el Barón se esfuerza un poco por recordar al individuo pero prefiere concentrarse en pelear por las rabas que han llegado al centro de la mesa -. Es el síndrome de la celebridad olvidada que suelen tener los que una vez participaron en un concurso de la tele y así.

- Se relaciona con la identidad, la autoestima y la necesidad de validación externa – Labarthe tiene algo de sicólogo, quizá por su vida en la enseñanza tratando adolescentes -, algunos adolescentes que han sido famosos pueden sentir una profunda frustración al ver que su influencia disminuye, lo que puede llevarles a buscar desesperadamente reconocimiento o a experimentar ansiedad y depresión.

- No solo adolescentes, hay adultos que no tienen otra vida que no sea bajo los focos – Galtzagorri pide otra botella del excelente vino al patrón que está en la puerta de la elegante taberna -, sobre todo si el « famosete » montó un chiringuito para vivir de aquel cuento y el montaje va agonizando y dejándole sin ingresos.

- En ciertos casos – Labarthe, que se ha quemado los labios con una gamba a la gabardina, articula difícilmente-, esta situación personal puede derivar en comportamientos extremos para recuperar notoriedad e, incluso, en delitos. Muchos y muchas que padecen este síndrome se ven envueltos en sucesos patéticos.

- ¿Imanol conoces a los que estaban en aquella mesa ? – el bigote del patrón baila al ritmo de la furia de su voz-.

Todos miran hacia donde estaba el sujeto pasivo de sus comentarios hasta hace un instante, la mesa está vacía de comensales y llena de conchas de ostras de Arcachon. El enfadado hostelero concluye con una evidencia :

- ¡Se han escapado sin pagar !


martes, 29 de abril de 2025

EL APAGÓN MILAGROSO


No tengo ni idea de electricidad, yo desconecto la luz del hogar para cambiar una bombilla desde que, creyendo haber desconectado la de la fachada para arreglar una lámpara exterior, un calambre enorme me hizo saltar de la escalera metálica de mano al suelo de la terraza. Tengo mi apuesta personal, como todos, sobre cuál es la mano que dejó la península a oscuras pero dejo que los expertos de verdad, los que trabajan calladamente en ello y harán un informe en su momento que será ilegible para mi, esos expertos sigan investigando, aunque sepa que la realidad siempre se acaba pareciendo a lo que se presente como « versión oficial », la realidad siempre ha sido maleable en manos del poder.

Desde siempre, el ser humano, este mono con taparrabos, necesita responsables de su desgracia, no acepta que las cosas pasan, pasan unas detrás de otras o varias al mismo tiempo, porque pasan y es muy fácil echar la culpa a los especuladores bursátiles, a los jesuitas, a los judíos, a los agotes, a los rumanos chatarreros o a uno o varios dioses o diablos, a los puteros socialistas, a los hijos de los flechas y pelayos… así que estamos entretenidos.

Mientras, me ha sorprendido desagradablemente una lectura breve de algo que yo ignoraba: las perlas que el Talmud y sus derivados sagrados dedican desde tiempos inmemoriales a Jesús, el Cristo y a su familia y amigos. Yo, que he hablado tantas veces de mi pertenencia a la cultura judeocristiana como algo inevitable ya que me nacieron en ella, y que mi relación con los evangelios, excelente literatura de ficción, ha sido de absorber sus valores y de practicarlos conscientemente, a pesar de mi materialista y cuántica visión del universo y de mi falta de optimismo sobre la evolución de nuestra simiesca especie, nacida de un cúmulo de cosas que han pasado sucesivamente desde que la materia y la antimateria existen. Pues esa incómoda lectura judaica, aprovechando el silencio de mis ibéricos corresponsales,  me ha resultado didáctica también para entender el nulo porvenir de los habitantes actuales de Palestina cuyo exterminio está próximo porque no les nacieron en el pueblo elegido, en el pueblo iluminado.

O sea que, este apagón, que probablemente se repita, es una de esas cosas que fastidian pero que inevitablemente van en el lote de lo que estamos adquiriendo con la evolución de la cultura que hemos llamado judeocristiana, antes dominante en el mundo y hoy en dura competencia con la zaristaexpansionista y con la maoconfucionista. Y solo un milagro o la extinción lo arreglará, no creo en milagros.


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