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domingo, 7 de junio de 2026

CUALQUIER LUNES

 Eran las 9,17 de la mañana del lunes, el escarabajo, un notiobia cupripennis, apenas pudo esquivar la pisada firme de Zulema Agorría. La magistrada salió de su domicilio taconeando marcialmente, aquel lunes tenía mucho y desagradable trabajo en el despacho – el noventa y cinco por ciento de la justicia es despacho -. Los expedientes que había resuelto el domingo por la tarde pesaban en la bolsa de « el corte inglés » así que el escarabajo de tierra hubiera tenido nulas probabilidades de sobrevivir si le hubiera pasado por encima, de hecho sobrevivió unos segundos más, una gaviota que pasaba por allí no vio otra cosas más a mano para completar en proteínas su desayuno.

Africain, escultura de mi mujer, inacabada por ahora.


Mohamed estaba sentado en el banco en que había pasado la noche, un banco recién pintado de blanco en la plazuela – Mohamed le había llamado square en sus pensamientos, Mohamed pensaba en francés desde que había llegado a Europa, antes pensaba en peul, y los franceses utilizan un anglicismo para las plazuelas poligonales -. Mohamed observó a Zulema Agorría acercarse a su posición con su ritmo de comando paracaidista en desfile de la victoria, Mohamed estaba sentado, conservando aun la erección inevitable de la noche dentro de sus pantalones bombachos que había obtenido en el zoco de Orán unos meses antes. 

Zulema Agorría cambió de hombro el bolso bandolera de imitación de Louis Vuitton, que había adquirido en el puerto de Getaria un domingo por la mañana al llegar a la altura del banco enfrente del salón de bingo, en el banco había un vagabundo de color, posiblemente un migrante sin papeles, y pasó la bolsa de los expedientes a la otra mano. En el bolso llevaba cartera, cigarrillo electrónico, teléfono, llaveros con muchas llaves, perfume, desodorante, peine, crema hidratante, maquillajes varios, una pequeña agenda, pluma estilográfica y otros elementos necesarios para pasar el día en el trabajo.

Mohamed evaluó que aquella mujer blanca, color gachas de mijo, debía estar más cerca de los sesenta que de los cincuenta años de edad, que pesaba demasiado poco para su altura, un metro setenta, como él, y que, con cara de que le había picado esa noche alguna ladilla – phtirus pubis de nombre científico -, iba a pasar a escasa distancia de él, ya olía el Chanel n.º 5 que la rodeaba.

Entonces se rompió el bolso bandolera, el enganche plástico tenía menos resistencia que el asa de una bolsa de “el corte inglés”, y cayó abriéndose por sus costuras a los pies, calzados con unas “new balance” obtenidas en el mismo zoco de Orán, de Mohamed que se puso de pie inmediatamente para ayudar. 

Zulema, como luego contaría a la Letrada de la Administración de Justicia, se agachó a la vez y entre ambos recogieron el contenido del bolso bandolera y los metieron en la bolsa, encima de los expedientes judiciales. Agradecida le dio un billete de 5 euros que Mohamed le devolvió una primera vez, luego se lo guardó en el bolsillo del pantalón, cuya apertura se sostenía eficazmente en su enhiesta verga. Luego se volvió a sentar pensando en la cita que tenía al mediodía en la estación de autobuses con el tipo que le iba dar el billete para Baiona.

- No me lo podía creer, Canela, estos senegaleses en cuanto te acercas a ellos se excitan, menos mal que eran las nueve de la mañana, si me llega a pasar de noche, seguro que viola a esta servidora, no te digo.

La Letrada de la Administración de Justicia asintió sin palabras.

jueves, 21 de mayo de 2026

TRÁFICOS DE INFLUENCIAS QUE NUNCA SON DELICTIVOS

El delito de tráfico de influencias es el que realiza quien ( por ejemplo : un juez que está en excedencia ejerciendo de abogado) influye en una autoridad o funcionario público (por ejemplo : un juez en activo) prevaliéndose de su posición (por ejemplo : de juez de la misma asociación profesional o de su relación jerárquica anterior), para lograr una resolución o una decisión beneficiosa para sí o para un tercero, o quien trafica ( por ejemplo : un juez que está en excedencia ejerciendo de abogado) con dichas influencias, ofreciéndolas a cambio de honorarios, dádiva, remuneración o promesa.

Una justicia que está gangrenada por la corrupción, el amiguismo, el nepotismo y el opus dei persigue implacablemente el amiguismo de un antiguo presidente de gobierno, pero acepta la presencia de abogados que siguen siendo jueces aunque estén en excedencia y que siguen manteniendo su red de influencias dentro del aparato judicial.

Hay algo que choca en esto.

Sin hablar de generales en la reserva o exministros de defensa que aconsejan a industriales armeros que se forran con contratos públicos que se les adjudican por el glorioso ejército precisamente.

Hace unos años escribí unas breves escenas teatrales que la inculpación a la zapatera prodigiosa me ha recordado.LLAMADAS INEXISTENTES

Con la ayuda de la IA las he actualizado.

1)

INT. DESPACHO DE ABOGADOS - TARDE

Un despacho de diseño en un polígono empresarial donostiarra. Minimalista, pantallas curvas, archivadores retroiluminados. Gran ventanal (con grandes viales de autovía, luces de la ciudad y lluvia tras el cristal).

SERGIO (48) está de pie junto a la ventana. Entra ZULEMA (50) cerrando la puerta de un portazo seco. Viene de la calle, quitándose los guantes de piel.

ZULEMA

Cierra con llave.

SERGIO

(Calmado, sonriendo)

Tranquila, cariño. Los de Compliance ya se han ido y mi socio está en la notaría elevando una escritura. Aquí no hay micrófonos.

ZULEMA

Tu socio es un bocazas y el país entero está obsesionado con las filtraciones a la prensa ¡Vamos rápido !

Zulema se quita la gabardina, la tira sobre una silla de diseño y saca de su bolso Chanel, adquirido en la nueva boutique de la firma en Biarritz, un teléfono móvil "limpio" (antiguo, sin internet). Se sienta en una de las sillas de confidente y marca.

Sergio la observa desde su sillón de cuero, fascinado. Se inclina e intenta acariciarle la mano. Zulema le da un manotazo sin mirarle, esperando el tono.

ZULEMA

(Al teléfono, cambiando instantáneamente a una voz dulce y profesional)

¿Cosme? Hola, compañero... Sí, soy Zulema ¡Cuánto tiempo !

PLANO CORTO DE SERGIO sonriendo con suficiencia.

ZULEMA (CONT'D)

(Al teléfono)

Pues aquí, con el temporal, ya sabes... No te quejes, que en Cáceres tampoco os libráis. A ver cuándo te dejas caer por el marco incomparable, te llevaré a un restaurante con estrella que han abierto, no lo conoce nadie... Eso, hecho.

Zulema cambia el tono, poniéndose más al grano, pero manteniendo la ligereza.

ZULEMA (CONT'D)

Oye, te llamaba de pasada por el asunto de mi amigo Victorio, el tema del macro-hotel del valle. Sí, el recurso contencioso.

Sergio se inclina hacia delante, apoyando los codos en la mesa.

ZULEMA (CONT'D)

Tiene los fondos de inversión extranjeros apretándole el cuello para la inauguración y la Consejería de Turismo tiene la licencia paralizada hasta que tú resuelvas. Sé que me dijiste que meter unas cautelarísimas era demasiado descarado de cara a la opinión pública, pero... Claro... Ajá... ¿Ah, sí?

Zulema mira a Sergio y levanta el pulgar hacia arriba. Sergio da un puñetazo al aire, celebrando en silencio.

ZULEMA (CONT'D)

(Sonriendo)

Perfecto, Cosme. Inadmitir el recurso de la asociación ecologista por falta de legitimación activa... Impecable. Así la Consejería no tiene donde rascar. Eres un hacha. No te invito a la 'VIP preview' del hotel porque con los de la inspección de tribunales invitados  sería un cante, pero mi marido y yo te debemos una cena de tres tenedores. Un beso fuerte a la familia. Chao.

Zulema cuelga. El tono dulce desaparece en un milisegundo. Se levanta y coge su gabardina.

ZULEMA

Ya le puedes decir a tu amiguito que su hotel se abre. Y que los honorarios de éxito de este mes me van a financiar un viaje a las Maldivas, por lo menos.

SERGIO

Eres una diosa, Zule. Quédate a cenar, pido algo por Glovo y lo celebramos en el sofá del despacho...

ZULEMA

(Caminando hacia la puerta sin mirarlo)

Tengo tres sentencias de urbanismo en el maletín que tengo que firmar digitalmente antes de las doce si no quiero que el CGPJ me meta un paquete por retrasos. Cenarás solo. Si dejas los platos en el lavavajillas, ponle pastilla, que siempre se te olvida.

Zulema sale del despacho y pega un portazo.

Sergio se queda solo. Sonríe, saca su iPhone de última generación y abre la aplicación Signal. Teclea rápido mientras se sienta en su sillón.

SERGIO

(Al teléfono, voz de negocios)

¿Victorio? Descorcha el champagne. Está hecho. Mañana tienes la resolución en el BOE o en primera página del diario.

FUNDIDO A NEGRO.

(Eurovisión 2026, maternité palestinienne. Ilustración propia)


2)

INT. JUZGADO DE INSTRUCCIÓN - TARDE

Un despacho institucional claustrofóbico, típico de los Juzgados de cualquier capital de provincia. Las paredes están forradas de estanterías metálicas dobladas por el peso de cientos de cajas de archivo y legajos atados con gomas elásticas. En la pared, un retrato descolorido del Rey Felipe VI y una bandera de España un poco arrugada en una esquina, una ikurriña pequeña se ha caído de la mesa al suelo con su pequeño pedestal y todo hace un un año. La mesa está sepultada bajo montañas de expedientes criminales. Solo queda libre la pantalla de un ordenador con el sistema de gestión procesal abierto y parpadeando.

La JUEZ MARA (33) está repantigada en su sillón ergonómico gastado, con los pies apoyados sobre una caja de folios. Habla por el teléfono fijo, con el manos libres puesto (pero volumen bajo).

JUEZ MARA

¡Es que flipo, tía! ¡Flipo en colores! ¡Qué nivel de sinvergüenza!

INTERLOCUTOR (V.O.)

(Se oye un murmullo lejano de mujer al otro lado del teléfono)

JUEZ MARA

A ver, que me di cuenta en cuanto le tomé declaración el martes. Lo que tú me dijiste: una cazafortunas de manual, pero de las malas. ¿Qué se creía la tía? ¿Que conseguir una indemnización por daños morales en este país es como si te tocara el bote de Pasapalabra? ¡Que doble el lomo o que se ponga a estudiar judicaturas, no te jode!

Mara gesticula con un bolígrafo Bic.

JUEZ MARA (CONT'D)

Que sí, que el investigado es un baboso y seguro que la intentó toquetear, no te digo que no... Pero vamos a ver, si vas de "influencer" buscando un reservado VIP con artistas, futbolistas y empresarios, ya sabes a lo que juegas. En ese ambiente, la que algo quiere, algo le cuesta... o se acuesta, las cosas como son.

INTERLOCUTOR (V.O.)

(Murmullo aprobatorio)

JUEZ MARA

Tú dile a tu contacto que se relaje. Su colega puede dormir tranquilo. Todo el mundo en el Palacio de Justicia me ha hablado maravillas de él. No solo tú —que al fin y al cabo te debo el estar en esta plaza por el empujón en las listas de asociados—, es que ayer la de la sección penal de la Audiencia y la Fiscal sustituta me dijeron lo mismo. ¡Con lo puritana que parece la Fiscal! También le conoce... ¿De qué? Yo qué sé, tía, este pueblo es un pañuelo.

INTERLOCUTOR (V.O.)

(Murmullo)

JUEZ MARA

No, su abogado no me ha llamado. Sé que tuvo un cargo gordo en los noventa, pero no hace falta que venga a presionar. Yo me fío de tu criterio. Mañana entro de guardia, un horror... Para no pegarme un tiro entre los robos con fuerza y los controles de alcoholemia, me escapo a media tarde y nos tomamos un café.

Mara mira el reloj.

JUEZ MARA (CONT'D)

Venga, a las cuatro en la cafetería de la esquina de enfrente de los juzgados. Muxu bat, bero-bero. Chao.

Mara cuelga el fijo. Suspira con hastío.

En ese momento, dan dos golpes rápidos en la puerta de madera. Sin esperar respuesta, la puerta se abre. Entra PACO (55), el tramitador procesal, arrastrando los pies y con cara de querer jubilarse mañana. Trae una pila de carpetas rojas.

PACO

Buenas tardes, Señoría. Traigo la firma de los autos de prisión de los del alijo de ayer.

JUEZ MARA

Déjalos por ahí, Paco, donde quepan.

Paco mira la mesa sepultada de papeles, resopla y deja las carpetas en el suelo, apoyadas contra la bandera de España.

PACO

Ah, y ha entrado por el cacharro de la euskojustizia el nuevo escrito de la víctima de la agresión sexual de la semana pasada. El Fiscal ya ha emitido el informe... ¡Sorpresa! Esta vez viene favorable a las medidas de alejamiento. ¿Le preparo el auto denegando la orden de protección?

JUEZ MARA

(Sin mirar, tecleando en el ordenador)

Pásaselo al Letrado de la Administración de Justicia para que verifique las notificaciones, y ya lo miraré cuando acabe la guardia. No me da la vida, Paco.

Paco asiente con apatía, coge el expediente de la chica, se pone de puntillas y lo encaja a presión en la balda más alta de la estantería, sepultándolo detrás de unas cajas de mudanza viejas.

PACO

Entendido. Hasta mañana, Señoría.

Paco sale y cierra la puerta. La Juez Mara se queda mirando fijamente la pantalla del ordenador, aburrida, y saca su móvil personal para mirar Instagram antes de concentrarse en TikTok.

CORTAR A NEGRO.



jueves, 30 de abril de 2026

LE PETIT CADEAU

Otra excelente pieza literaria escrita hace tiempo PETIT CADEAU y ahora trabajada con la IA para convertirla en monólogo "stand up" con ilustración, un poco pacata, de Nano Banana


¡Buenas, panda de animales! ¿Me estáis preguntando por mi cara? ¿En serio? Peores caras he visto yo en la primera línea de una melé un domingo de resaca y nadie decía nada. 

Pero vale, lo reconozco: tengo la cara de un hombre que ha sobrevivido a un safari... pero sin salir de Burdeos.

Ya sabéis cómo son estos torneos de veteranos. El cuerpo te dice "retírate", pero el espíritu te dice "pide otra jarra". El caso es que el tercer tiempo se nos fue de las manos. Para cuando llegamos al quinto tiempo, nuestro guía —un francés que se nos pegó como una lapa— nos llevó al único sitio abierto: una discoteca de esas que huelen a desesperación y a desinfectante barato. 

Allí estaban todos nuestros compañeros, haciendo el gorila en la pista. Literalmente. Parecía un documental de National Geographic pero con tíos de 100 kilos en calzoncillos. 

Y de repente, la veo. Una chica en la barra. Imaginaos a Naomi Campbell, pero en pequeñito, formato viaje. Yo, que iba con el "combustible" a tope, me puse en modo galán culto. Le solté lo único que me queda del colegio: el monólogo del Cid de Corneille. En francés, con un par.

Ella me dijo que se llamaba Paqui. O eso entendí yo, porque con los graves del bafle podía llamarse Paqui o podía ser el nombre de un medicamento. La saqué a bailar y, oye... bailo mejor que Ryan Gosling. Bueno, al menos con el mismo nivel de laca y mucho más peligro de luxación de cadera.

En esto que me dice: Tu veux venir chez moi ? Esto es "¿Quieres venir a mi apartamento?"

¡A mí! ¡Que no me pasaba eso desde que las pesetas tenían la cara de Franco! Fuimos para allá. El "apartamento" era una habitación que parecía una sucursal del Zoo:

* Tenía una cotorra.

* Tenía un camaleón en una pecera.

* Y tenía una cama. Suficiente.

Nos pusimos "a jugar el partido", tomando posiciones en el lecho, y aquello era de locos. La cotorra empezó a retransmitir la jugada en cinco idiomas. Parecía una peli porno grabada en el Instituto de Idiomas. ¡Qué escándalo, tú! Casi reventamos el colchón, os lo juro.

Me quedo frito y, de repente, suena mi alarma interna: "¡El autobús a Donostia!". Me ducho rápido para quitarme el "aroma a pecado" y, cuando estoy a punto de salir por la puerta, Paqui se levanta de la cama... tal cual Dios la trajo al mundo. 

Se me acerca, me abraza, yo noto su calor —mi "Priapo" a punto de reventar la bragueta otra vez— y me susurra al oído:

"Et mon p’tit cadeau?"

¿Mi regalito? ¿Qué regalito? Y la cotorra, la muy maldita, despatarrada de la risa gritando: "¡MON PETIT CADEAU! ¡MON PETIT CADEAU!". El camaleón me miraba con una cara de sádico que no os podéis ni imaginar.

Resultado: 200 euros menos en la cartera. Salí corriendo por aquellas avenidas que parecían Nairobi al amanecer. Menos mal que los taxis en Burdeos aceptan tarjeta, porque me quedé más tieso que el palo de la bandera.

Llegué al bus por los pelos, me hice el dormido todo el viaje para que no me preguntarais, y lo primero que he hecho al bajar es ir a la farmacia. 

"Quiero el test ese de los anticuerpos", le digo al boticario. 

Y el tío me mira con una cara... y me dice que tengo "mala cara". ¡Mala cara la tuya, boticario de las narices! Que entre la cotorra, el camaleón y la Paqui, ¡bastante tengo con estar hoy aquí de pie! 

¡A vuestra salud, cabrones!

sábado, 25 de abril de 2026

OTRO BREVE ENCUENTRO

 Historieta escrita hace unos años TIPICA HISTORIA y que, una vez más, le pido a la IA que me la convierta en un guion ilustrado.


EXT. JARDÍN CASA LUZ-SAINT SAUVEUR - DÍA (PASADO, AÑOS 80)

Detalle de hierba alta y descuidada. El sol de los Pirineos es blanco, cegador. Oímos risas infantiles a lo lejos y el sonido de una manguera.

INT. CASA - PLANTA BAJA - DÍA

ARISTIDE (35) entra en la casa. Está sudado, con la respiración pesada tras una caminata. Se detiene frente a la puerta del baño de la planta baja. Oye el agua correr dentro.

La voz de su ESPOSA (O.S.) resuena desde el piso superior.

ESPOSA (O.S.)

¡Aristide! Estoy arriba. Las niñas se están duchando, usa el baño de la primera planta, que el nuestro está ocupado para rato.

Aristide sube las escaleras. El sonido de sus botas sobre la madera cruje en el silencio de la tarde.

INT. BAÑO PRIMER PISO - CONTINUO

Aristide abre la puerta. El vapor de agua sale como una exhalación, envolviéndolo. A través de la niebla del espejo, vemos el reflejo de CATHÉRINE (16). Está de espaldas, desnuda. Su piel es un mapa de contrastes: la espalda blanca, los brazos y el cuello bronceados por el sol de montaña. Aristide se queda petrificado. 

CATHÉRINE

(Sin darse la vuelta, secándose la cara)

¿Quieres ducharte? Ya he acabado.

Ella se aparta el pelo. Sus nalgas, de un blanco purísimo, brillan bajo la luz mortecina del baño.

CATHÉRINE (CONT'D)

La fregona está detrás de la puerta. He dejado todo encharcado.

Ella se enrolla la toalla al cuerpo. Se gira y camina hacia él. Aristide retrocede, pegándose al marco de la puerta.

CATHÉRINE (CONT'D)

¿Me dejas pasar? Me voy a secar en mi cuarto.

Ella pasa a su lado. El roce de la toalla húmeda contra el brazo de Aristide.

EXT. CEMENTERIO PIRINEOS - DÍA (PRESENTE, 30 AÑOS DESPUÉS)

Blanco absoluto. La nieve cae de forma mansa, silenciosa. Un grupo de paraguas negros se aleja hacia el atrio de la iglesia. Aristide (ahora de 65 años) se queda atrás. Su aliento forma nubes de vapor. Una mano enguantada le toca el hombro.

CATHÉRINE (V.O.)

No has cambiado nada, Aristide.

Aristide se gira. Frente a él, una MUJER (50). Se besan en las mejillas. El sonido del beso es húmedo en medio del silencio gélido.

ARISTIDE

(En shock)

¡Cathérine! ¡Eres Cathérine!

CATHÉRINE

(Sonriendo)

Me has reconocido. Pues yo sí he cambiado, encerrada en este poblacho del fin del mundo. ¿Cómo está tu mujer? ¿Y las niñas? Tendrás nietos ya, supongo.

Caminan por la nieve. A lo lejos, el ataúd baja a la tierra. Ellos hablan en susurros, como cómplices en un lugar donde no deberían estar.

INT. CASA DE CATHÉRINE - NOCHE

Una casa acogedora pero cargada de sombras. El crepitar de la chimenea es el único ritmo. Ambos sostienen vasos de whisky. Aristide mira las manos de ella.

CATHÉRINE

Mi último marido se murió siendo dueño de todas las riquezas del valle. Me dejó esto... confort en medio de ninguna parte, una jaula de oro con vistas a los pinos.

ARISTIDE

(Tras un silencio, mirando el fuego)

Aquel verano... en Luz-Saint Sauveur. Entré en el baño. Estabas tú. El espejo estaba empañado.

Aristide lo dice como quien confiesa un pecado.

CATHÉRINE

¿En el baño?

ARISTIDE

Estabas desnuda. No te reconocí al principio. Parecías una estatua de sal en medio del vapor. No he podido olvidar esa imagen en treinta años.

Cathérine suelta una risa corta. Se levanta y le tiende la mano.

CATHÉRINE

No me acuerdo de nada de eso, Aristide. Yo era una niña y tú eras más viejo que mi padre. Para mí, estar desnuda frente a ti era como estarlo frente a él. No significaba nada.

Ella lo ayuda a levantarse. Sus rostros están muy cerca. La luz de la chimenea baila en sus pupilas.

CATHÉRINE (CONT'D)

Pero nos hemos olvidado de preparar la cama de invitados. Tendrás que acostarte conmigo.

Aristide intenta decir algo, pero ella le pone un dedo en los labios.

CATHÉRINE (CONT'D)

Ahora ni yo soy una niña, ni tú un viejo. ¿Qué son veinte o treinta años en esta oscuridad?

Cathérine camina hacia el dormitorio. Aristide la sigue. En la chimenea, un tronco se rompe y las chispas saltan.

FADE OUT.

jueves, 16 de abril de 2026

BILBAINITA

Una historia muy personal y que me pesa del pasado, no sé por qué escribí un texto  BILBAINITA y he pedido a la IA que lo convierta en guion y lo ilustre.

INT. HABITACIÓN DE HOTEL - NOCHE

La luz es cálida, filtrada por una lámpara de mesa con pantalla de tela. Fuera, se escucha el rumor lejano de la autopista y la lluvia golpeando suavemente el cristal. Una maleta a medio abrir, dos copas de vino vacías sobre la cómoda, la ropa de ZULEMA (40) y MIKEL (50) entrelazada en el suelo.

ZULEMA sale del baño. Está desnuda. Su piel brilla ligeramente por la humedad del vapor.  MIKEL está en la cama, apoyado contra el cabecero, con las sábanas a la altura de la cadera. La observa.

ZULEMA (Con una sonrisa)

¿Sigues enamorado de la bilbainita?

Mikel suelta una risa corta, sacudiendo la cabeza. Estira la mano hacia ella.

MIKEL

No seas tonta... Estoy enamorado de ti. Te lo he demostrado hace un rato y, en cuanto te metas aquí, te lo vuelvo a certificar.

Zulema se sienta en el borde de la cama, fuera del alcance de su mano. Le mira a los ojos.

ZULEMA

Los hombres tenéis una fe ciega en la mecánica. Creéis que un "te quiero" susurrado entre gemidos es un contrato de exclusividad. Pero lo que sientes ahora es la urgencia de la piel, la victoria de haberme tenido... no es amor, Mikel. Es el triunfo de la memoria sobre el deseo.

Ella se desliza bajo las sábanas. hay roce de sus muslos, contraste de sus pieles. Mikel la abraza. Sus manos comienzan a recorrer la espalda de Zulema con ritmo lento. Ella cierra los ojos.

ZULEMA

Está bien parar en estos hoteles para quitarnos el polvo del camino, como dice tu colega... Pero ayer, cuando Sebastián mencionó que había quedado con "tu bilbainita"... se te paró el pulso. Fue un instante, pero vi tu biografía sentimental entera pasar por delante de mis ojos.

Mikel detiene el movimiento de sus manos.

MIKEL

Confundes la acidez del bacalao con los celos, de verdad. Esa mujer es la herida de Sebastián, no la mía.

Mikel se incorpora un poco. Sus ojos están ahora empañados.

MIKEL (CONT.)

La conoció cuando ella llevaba uniforme de colegio y él ya se creía un hombre. La usó, la dejó, volvió para dejarla embarazada y desapareció otra vez para casarse con otra. Un ciclo de crueldad infinita. Me la encontré hace años en Bilbao, bajo un paraguas roto, y me lo contó todo. Me dejó el alma helada. Y ayer, ese tipo nos cuenta que va a volver a jugar con ella mientras su prometida actual le espera en Barcelona... Es la desfachatez lo que me dolió, Zulema. No ella.

Zulema le observa en silencio. Ve la humedad en sus ojos. Baja su mano por el abdomen de Mikel.

La mano de Zulema acaricia a Mikel. Su erección ha desaparecido.

ZULEMA

Eres demasiado bueno para este mundo, cariño.

Zulema se acerca al máximo y le besa el cuello, subiendo hacia la oreja. Susurrando.

ZULEMA (CONT.)

Tú escuchas las historias ajenas con avidez de novelista, pero te equivocas. Hay amores que solo funcionan así: de forma intermitente. Se aman porque solo se encuentran cuando la marea sube. Si tuvieran que compartir el mismo rollo de papel higiénico y la rutina del desayuno, se odiarían en una semana. Su amor es el privilegio de los que no tienen que convivir.

Zulema lo mira. Empieza a besarlo de nuevo. Mikel cierra los ojos.

ZULEMA (CONT.)

Ahora, deja de arreglar el mundo... y vuelve a este hotel.

Sus cuerpos vuelven a sincronizarse.

FADE OUT.

miércoles, 8 de abril de 2026

MEJOR CARA

 Ha un tiempo escribí este artículo TIENES MEJOR CARA inspirado por el bello rostro de una joven trabajadora autónoma a la que he tratado en tiempos de Gros -siempre nos quedará Gros, pequeña -. Le he pedido a la IA que me lo reescriba en plan guion y esto es lo que hay, después de inevitables correcciones. Además le pido que lo ilustre y, después de la corrección, esto es lo que queda




ESCENA 1. INTERIOR. CAFETERÍA - MAÑANA

El local está limpio. La luz de la mañana.

LAURA sirve un café con leche y una chocolatine sobre la barra. Sus movimientos son mecánicos, eficientes. Se esfuerza en mantener la espalda recta. GALTZAGORRI observa a Laura. 

GALTZAGORRI

(Con tono dubitativo)

Tienes mejor cara.

Laura se detiene un milisegundo. No sonríe.

GALTZAGORRI (V.O.)

Mentira. Debería haber dicho: "La mejor cara te tiene a ti". No es el reflejo de su alma, es el impulso que la sostiene. Un diseño eléctrico para aguantar un día más de autónoma.

ESCENA 2. INTERIOR. CAFETERÍA - CONTINUACIÓN

Una MADRE con sobrepeso empuja comida hacia su HIJO, que está hipnotizado por una consola.  Galtzagorri retoma la conversación, bajando la voz.

GALTZAGORRI

Laura, trabajas demasiado. Los tiempos de pandemia pasaron, pero estás al borde de cruzar una frontera peligrosa. Todos tenemos un límite.

Laura deja de limpiar la barra. Lo mira fijamente.

LAURA

¿Hoy te toca el día de "padre increíble"? Tengo que pagar la renta a los caseros, la luz a los oligopolios y el préstamo a la Kutxa sanguijuela. Mis clientes ahora trabajan en pijama en su cocina y las señoras que llenaban esto después del colegio se han extinguido.

Laura se acerca, apoyando las manos agrietadas sobre el mostrador.

LAURA (CONT.)

Abro quince horas al día yo sola. Si no abro veinticuatro como los vietnamitas es porque el cuerpo no me da, que si no, algunos céntimos más sacaba.

GALTZAGORRI

Solo tenemos una vida, Laura. O paras y ordenas este caos, o la vida te va a parar a ti por sorpresa. Y ese frenazo no te va a gustar.

Laura suelta una risa.

LAURA

¿Y qué quieres? ¿Que me meta a puta? ¿Crees que ahí no se es esclava? Esto es el paraíso, señor letrado. El puñetero paraíso en comparación con aquello.

ESCENA 3. INTERIOR. CAFETERÍA - SEGUNDOS DESPUÉS

La madre de la mesa se levanta. Laura cobra con una amabilidad profesional y recoge los platos sucios en un segundo.

LAURA

(A Galtzagorri)

Enseguida vuelvo. Voy al baño.

Laura camina hacia el fondo del local, a medida que se aleja de la zona de clientes, sus hombros caen, su paso se hace pesado y su figura parece encogerse. El sonido de la puerta al cerrarse retumba en el local.

FUNDIDO A NEGRO


miércoles, 11 de marzo de 2026

LEONORA CARRINGTON

La pintura surrealista no me dice nada, paso de ella normalmente, todo sea dicho, salvo Picasso que es mucho más que surrealismo, admiro la tècnica de Dalí y me he parado a observar las obras  de Picabia, Klee, Miró etc. cuando me ha coincidido. Estando en París estos días, me he acercado a ver la exposición de Leonora Carrington en el Museo de Luxemburgo, exposición que creo que ya pasó por Madrid hace algo más de dos años, motivo por el que leí en la prensa sobre esta pintora algunas referencias. Con cierta aprehensión comencé mi visita, a pesar de las elogiosas reseñas que había ternido la antológica de esta pintora inglesa.



Conmocionado por lo visto y vivido en esta mañana parisina. Una exposición que merece verdaderamente la pena. 

Leonora (1917 – 2011) nació en una familia católica y rica en Inglaterra – las familias católicas inglesas como las familias protestantes francesas son un filón literario inagotable -, educada por una madre y una nanny irlandesas en los mitos y leyendas católicos – inmaculada concepción, apariciones de ángeles y demonios, milagros absurdos, torturas beneficiosas para la persona, resurecciones, ascensiones etc. -. Sin embargo, apenas adolescente (19) se precipita al lecho fornicatorio de Max Ernst (45 entonces) y vive en Francia bajo su influencia total, siendo Ernst un híbrido de semental equino y de pájaro de cuenta que va a reflejarse en la obra de la bella pintora (La relación se plasma también en una fotografía exhibida en la que el maduro pintor aferra con sus garras las tetas de la veinteañera). 



Leonora (22) sufre el apresamiento de su compañero por los franceses al estallido de la guerra en 1939 y luego por la Gestapo y sus colaboracionistas católicos  del régimen fascista de Petain. Este golpe va a provocar unos acontecimientos dramáticos que tienen gran relación con España. 

El relato de la estancia de Leonora Carrington en España es uno de los capítulos más desgarradores de su larga biografía.En 1940, Carrington huyó a España con dos amigos, buscando llegar a Portugal. Según su biógrafa, Joanna Moorhead, y los propios relatos de Leonora, fue atraída a una situación y llevada a un piso, aíslada de sus amigos,  donde fue brutalmente violada en grupo por cinco oficiales de los católicos Requetés (quizá voluntarios alfereces carlistas) y abandonada  sin medios y sin ropa en un descampado. La policía que la encontró se limitó a llevarla al hotel, nada de investigaciones, sumarios, justicia o reparaciones en aquel Madrid lleno de svásticas, altares, procesiones, ejecuciones sumarias, desapariciones… aquellos años de paz que nos trajo el régimen nacionalcatolicista.

Hay expertos que dicen que Leonora antes de la violación ya sufría alguna perturbación mental, yo creo que simplemente era joven y que no tenía un comportamiento aceptable socialmente, llevando aquella vida pública de pecado y adulterio (Ernst estaba casado), por lo que su familia quiso protegerla tachándola de loca.

La violación grupal actuó como la "gota que colmó el vaso" para su familia. Poco después, su padre — industrial británico y probablemente simpatizante de los fascistas hispanos, los católicos nacionalistas que habían vencido a los rojos comecuras — organizó su internamiento en un sanatorio en Santander, en lugar de ayudarla a reparar las secuelas del trauma o a regresar a Inglaterra.

El horror, otro tipo de horror, continuó en el manicomio de Santander bajo el "cuidado" del Dr. Luis Morales. Leonora fue sádicamente sometida a la terapia de Cardiazol, un precursor de la terapia electroconvulsiva que inducía convulsiones violentas y terroríficas, semejantes a crisis epilépticas. Ella describió este período no solo como un tratamiento médico, sino como un despojo sistemático de su humanidad.


La joven finalmente escapó del control del asilo huyendo a la Embajada de México en Lisboa, pero la múltiple "violación" de su mente y cuerpo permaneció dentro de ella – al final de su vida, en una entrevista para un documental que se puede ver en la propia exhibición, Leonora dice que « no quiere hablar de ello » -.



Bibliografía, que no he consultado : Down Below (1944) memorias de Leonora. The Surreal Life of Leonora Carrington by Joanna Moorhead. Leonora Carrington: Romantic Spirit by Anne Kushner. Leonora by Elena Poniatowska. Leonora Carrington en España, Fruns, María Luisa.



Con la ayuda de Leonora Carrington, Éditions Beaux Arts, para Musée du Luxembourg, he navegado un poco para escribir esto. Las ilustraciones son mías, hechas con el móvil.

jueves, 5 de marzo de 2026

EL CULO DE LA PINTORA

 Hace unos años escribí un post EL CULO DE LA PINTORA ES OTRA HISTORIA , pequeño homenaje a una persona admirada. El algoritmo lo ha resucitado y lo he revisitado, haciendo una versión en "stand up" o un soliloquio.

Nano Banana lo ha ilustrado.

El escenario improvisado en el pub de Gros está a oscuras. Se enciende un foco. Celia aparece en el centro, junto con un caballete y un lienzo a medio pintar. Deja un pincel sobre una mesita y mira al público.

- Gabon denoi!

Soy Celia. Ex-telefonista del 112. Un aplauso para la peña que curramos en emergencias, ¿eh? Que entras con 20 años y sales con 40, ojeras de mapache y un tic en el ojo que parece que estás ligando con el de la ambulancia, pero no, es el estrés post-traumático de que una señora de Éibar te llame a las tres de la mañana porque su gato no baja del castaño.

Total, que me cogí la baja. "¿Qué te pasa, Celia?", me decían. Pues que veo muertos, Borja, ¡qué me va a pasar! Así que me puse a pintar. Al principio mis cuadros eran... bueno, como un lunes de lluvia en el muelle de Donostia: todo negro, marrón, burdeos ennegrecido... Parecían manchas de chapapote. Mi marido, Roberto, conocido por Rober, —que es un santo, o un optimista patológico, no lo tengo claro—, me compraba óleos carísimos de Windsor & Newton pensando que así vería yo la luz.

"¡Cariño, vete al monte!", me dijo. Y me mandó al Baztán. A la casa de Txema R. Oinetakogilea, el maestro, el pintor vasco vivo más importante...

Txema. Sesenta años, una cabeza que no le entran las boinas y unas orejas... ¡Redios! Parecían dos alcachofas después de una melé contra el Biarritz Olympique. Fue talonador en el Hernani, así que imaginaos el panorama. Yo llegué allí con mis ojos de bruja y mi pelo negro y aquello fue... bueno, fue una "explosión creativa".

Pasé de ir un día a la semana a quedarme a dormir. Y Roberto, el pobre, encantado de la vida. Venía los fines de semana con botellas de vino de las buenas, nos sentábamos a la mesa con Amaia —la mujer de Txema— y brindábamos por el arte.

Y de repente, ¡clac! Mis cuadros cambian. Adiós al chapapote, hola a la luz. Empecé a pintar desnudos. Específicamente, mi propio culo.

"Celia, hija, qué perspectiva, qué volúmenes", me decía Roberto mientras se convertía en mi marchante. El tío iba por ahí fardando en las sobremesas: El culo de mi mujer está llegando a las mejores colecciones del Estado.

A ver, Roberto, cariño... que lo decía con un orgullo que ni que yo fuera la ganadora de la Bandera de la Concha.

La cosa es que Txema también empezó a evolucionar. En sus cuadros de caseros y pelotaris, de repente, siempre aparecía un culo femenino al fondo. Como un « Easter Egg », pero con celulitis de la buena.

Y llegó el día. La exposición en el Kursaal al Kubo. Amaia, que es una bendición de mujer, entró en el taller sin avisar para decirnos que ya teníamos fecha. Y claro, se encontró con la "colaboración artística" en vivo.

Dice que parecíamos dos galgos en el suelo. Txema encima de mí como una prensa neumática. Yo ahí, con mis nalgas famosas en pleno proceso de inspiración divina. ¿Y qué hizo Amaia? ¿Montar un cristo? ¿Sacar el hacha de cortar troncos?

¡Qué va! Es vasca. Es práctica. Hizo la maleta, se fue a Donostia y le presentó un *Business Plan* a mi marido.

Al final, oye, todos contentos. Roberto se lo pensó cinco minutos. Miró el mercado, miró sus cuentas y dijo:

Mira, yo no quiero ver el culo de mi mujer... a no ser que sea en pintura.

Así que aquí sigo. Yo pinto, Txema empuja, Amaia gestiona y Roberto vende. Tenemos el monopolio de las nalgas en el mercado del arte contemporáneo vasco.

¿Inmoral? Puede. Pero escuchadme bien: después de diez años cogiendo llamadas de gente infartada, si me tengo que ganar la vida con el culo en pompa en un valle del Baztán, ¡ni tan mal, oye! ¡Ni tan mal!

¡Eskerrik asko!


Pequeño homenaje personal a Otto Mueller para terminar.

martes, 3 de marzo de 2026

Kresala ipurdian ere bai

 Esto viene de un post anterior: Arimen kresala

PROYECTO: ARIMEN KRESALA

Género: Comedia Negra / Sátira Social. Formato: Cortometraje (15-20 min) / Posible Piloto de Miniserie

1. LOGLINE:  Un respetado abogado de San Sebastián ve cómo su vida —basada en la rutina, el prestigio y el silencio— salta por los aires cuando una joven modelo revela en un programa de *prime time* que perdió la virginidad con un abogado donostiarra cuando ella era menor.

2. SINOPSIS CORTA (STORYLINE): El protagonista es un hombre de 50 años que vive en "piloto automático", convencido de que su aventura clandestina  fue un crimen perfecto de discreción. Sin embargo, la rutina se rompe cuando una joven se sienta en el plató de un polémico *late show* nacional. Ante las preguntas impertinentes del presentador, ella narra con total naturalidad su "primera vez" con un "Sugar Daddy" guipuzcoano, un intelectual que leía a Mintzberg mientras ella le engañaba con su edad. Aunque no da nombres, los detalles son tan específicos —el deportivo rojo del socio, el hotel, las citas literarias— que la sociedad donostiarra no tarda en ponerle cara. El escándalo no solo amenaza su matrimonio y su carrera, sino que lo obliga a enfrentarse a la patética realidad de su propia decadencia.

Basada en un relato de hace más de 20 años, publicado hace tiempo en otro blog con el título de becarias 

Ilustración mía: In memoriam I

EXT. CALLES DE DAX - TARDE

 Mikel paga fajos de billetes en boutiques de lujo.

Las Idoias ríen cargadas de bolsas.

José compra unos cuadernos de dibujo Moleskine en una papelería.

INT. RESTAURANTE DEL HOTEL - NOCHE

Cena elegante. Platos mínimos, vinos caros. El comedor es un mausoleo de lujo de los años 20. Columnas de mármol, espejos dorados y una iluminación que hace que todo parezca  sepia. Los últimos ancianos se retiran, dejando a los cuatro solos ante una hilera de botellas de vino vacías.

MIKEL (Gesticulando con una copa de Burdeos)

...Y por eso Mintzberg se equivoca. El "Proceso Estratégico" no es un plan, es una emboscada. Como esta cena. Como la vida. Si planeas, pierdes. Si improvisas... acabas en Dax con dos mujeres que se llaman igual. ¡Es poético, joder!

IDOIA I (SENIOR) (Acariciando el cuello del JOSE)

MIKEL habla mucho de estrategia, pero tú estás muy callado. ¿Tú también crees que la vida es una emboscada?

JOSE (Con la mirada perdida en el fondo de su copa)

A mi edad, la vida es una inercia. Es como un río. Solo nado para que la cabeza se mantenga fuera del agua. De vez en cuando, el río tiene un recodo... como este

IDOIA II (JUNIOR) (Mirando un plato con una minúscula porción de mousse)

Pues en este recodo se pasa hambre. ¿Esto es la alta cocina francesa? Es como un trabajo de la facultad: mucha presentación y poco contenido.

MIKEL (Riendo estruendosamente)

¡Exacto! ¡Es una beca, Idoia! Una beca de formación intensiva en... en... ¿cómo lo llamamos?

IDOIA I

Relaciones públicas transfronterizas.

MIKEL (Se inclina hacia ella, casi cayéndose)

¡Brillante! Me encanta cómo razonas. Eres un activo intangible de un valor incalculable.

JOSE (A Idoia I, casi en un susurro)

Cuéntame más de Deusto. Del profesor de Derecho del Trabajo. No me hables de activos.

IDOIA I (Sonríe, acercando su cara a la de él)

El profesor era como tú. Tenía esa misma tristeza en los ojos cuando hablaba de las indemnizaciones por despido. Como si supiera que, al final, a todos nos despiden de alguna parte.

IDOIA II (Interrumpiendo, a su compañera)

Oye, Idoia, mañana tenemos que ir a la Oficina de Turismo. Necesito los datos del flujo de visitantes para el trabajo de campo. Si no, no hay beca que valga.

MIKEL (Agitando la mano, restándole importancia)

Mañana se acaba el mundo, Junior. Mañana es el Santo Patrón. Nadie trabaja el día del Patrón. Solo se... se celebra la existencia.

Mikel se inclina para besar a Idoia II, pero en el movimiento, su cara choca con la de José, que justo se giraba. Se produce un beso confuso, torpe y húmedo entre los dos socios.Se separan de golpe. Mikel se limpia los labios con el dorso de la mano.

MIKEL

Vaya... eso ha sido un "intercambio de información" poco estratégico.

JOSE (Aclarándose la garganta)

Ha sido el vino. Demasiado cuerpo.

IDOIA I (Riendo)

Vámonos arriba. Este sitio está lleno de fantasmas de octogenarios. Necesito un gin-tonic de verdad y que este profesor me recite algo que no sea el Código Civil.

INT. DORMITORIO SUITE - NOCHE

La habitación está en penumbra, solo iluminada por la lámpara de la mesilla. Los preservativos están ordenados sobre la madera.

IDOIA I sale del baño desnuda. Es una visión imponente. Se tumba en la cama como una "Maja" moderna. José, en pijama elegante, se acerca rápidamente, quitándose los pantalones.

IDOIA I

No te precipites. Háblame. Me gusta cómo hablas... dime cosas bonitas.

José empieza a recitar versos con voz grave. A los pocos segundos, los ojos de ella se cierran.

JOSE (V.O.)

Soy más de erotismo que de pornografía, pero el tiempo apretaba.

Él la pone en decúbito supino y se coloca sobre ella. Ella apenas abre un ojo.

IDOIA I (Susurro)

Ponte el condón...

INT. DORMITORIO SUITE - MAÑANA

Luz blanca, brumosa, es la niebla de Las Landas filtrándose por el gran ventanal, una luz cegadora que borra los contornos de los muebles. José observa a Idoia I dormir. Se mueve hacia ella bajo las sábanas.

JOSE (V.O.)

Hay mañanas en las que la naturaleza te acorrala. La niebla, la luz, la biología... todo empuja hacia una única meta. Una inercia que no requiere decisiones, solo dejarse llevar por la corriente del río.

IDOIA I (Sin abrir los ojos, como un mantra)

Ponte el condón…

Las sábanas blancas revolviéndose bajo la luz cegadora.

El contraste del vello oscuro de ella contra la blancura de la luz.

El rostro del JOSE, concentrado, casi sufriente.

Ella emite unos suaves maullidos de satisfacción al oído de él. Sonidos rítmicos.

JOSE (V.O.)

Eran gemidos de escuela de modelos, de azafata de congresos. Pero en ese momento, bajo esa luz de Las Landas, eran la única verdad disponible.

El ritmo se acelera. José cierra los ojos con fuerza, entregándose a esa "sacudida" final.

INT. DORMITORIO SUITE - MINUTOS DESPUÉS

José vuelve a dejarse caer sobre la almohada. Está sudado, exhausto. Idoia I se da la vuelta, dándole la espalda, y sigue durmiendo como si nada hubiera pasado. Él mira hacia el ventanal. La niebla, el perfil gris del río Adour. Él cierra los ojos y vuelve a quedarse dormido

INT. HALL DEL BALNEARIO – DÍA

José y Mikel están en albornoz, relajados tras el spa. Las Idoias aparecen radiantes con folletos turísticos y bolsas de zapatos.

IDOIA I

¡Mira las fotos de la cripta y la plaza de toros!

En las fotos solo salen ellas. Ni rastro de los hombres. Mikel hace una señal a Idoia Junior y suben a la suite.

INT. SALÓN DE LA SUITE - DÍA

José e Idoia Senior entran y se frenan en seco. En el sofá, Mikel e Idoia II están entregados a un sexo oral mutuo, frenético, ignorando por completo a los recién llegados. 

JOSE (V.O.)

Aquella visión me causó un efecto inmediato bajo el albornoz. No era envidia, era una urgencia biológica, un último asalto antes de volver al río de la rutina.

Él agarra a Idoia I del brazo con una firmeza nueva. Ella lo mira y sonríe.

INT. DORMITORIO DE LA SUITE - SEGUNDOS DESPUÉS

Entran atropelladamente. Él no pierde el tiempo en quitarle la ropa. Ella lleva una chaqueta de piel sobre la blusa que le queda de película. Él le baja los pantalones y las bragas con un tirón seco. Ella se inclina sobre la cama, de espaldas a él, apoyando los codos en el edredrón.

JOSE (V.O.)

No caí en la tentación de buscar caminos nuevos. No había tiempo para preparativos. En recepción nos esperaban, la vida esperaba. Entré por la vía convencional.

José se pone el condón con una mano, sin que ella lo pida. Ella arquea la espalda.

IDOIA I (Con un jadeo casi melódico)

¡Ahí... así!

JOSE (V.O.)

Le hice el favor de ponerme el condón sin que me lo pidiera y ella me hizo el favor de simular un pequeño orgasmo sin que se lo pidiera. Al fin y al cabo, no habíamos venido hasta Dax para hacer arqueología.

ESCENA: INT. TABERNA (GROS) - TARDE

Un plato con restos de comida y dos copas de vino tinto a medio terminar. El ambiente es ruidoso, mundano. San Sebastián un día cualquiera. Mikel tiene la mirada clavada en el mantel. José lo observa, masticando despacio.

JOSE

¿Qué te pasa? Llevas desde la vuelta de Dax como si hubieras atropellado a alguien.

Mikel levanta la vista.

MIKEL (En un susurro)

¡Que era virgen, hostias! ¡Que era virgen!

JOSE (Casi se atraganta con el vino)

¿Quién? ¿Idoia II?

MIKEL

¡No me jodas! Nunca había follado con una virgen. ¿Sabes lo peligroso que es eso? Se quedan colgadas de uno, se creen que eres su salvador... no me va a dejar en paz en la vida. ¡Estoy jodido!

José lo mira. Bebe un sorbo largo de vino.

JOSE (V.O.)

Su preocupación se disolvió con el tiempo. Yo me dejé el libro de Mintzberg en la mesilla de Dax. Nunca lo eché de menos.

EXT. CALLE DE SAN SEBASTIÁN - TARDE

José caminando solo hacia su portal. Es un hombre más entre la multitud. Su paso es monótono, rítmico.

JOSE (V.O.)

Cuando se anda en torno al medio siglo de edad, la rutina diaria es un río que te lleva por la vida sin necesidad de tomar continuamente decisiones.

José  entra en el portal. La puerta se cierra tras él.

 FIN

sábado, 28 de febrero de 2026

Ate gorri itxietan

El 26 de julio de 2019 publiqué un relato en otro blog ATEGORRIETAK ITXI y ahora le he pedido

 a la  IA de hacer una versión audiovisual.

Le pongo un dibujo mío como ilustración.




ESCENA 1

. CALLE CENTRO - DONOSTIA - DÍA

Julio, mediados. El calor es una losa de hormigón. GALTZAGORRI espera en una esquina sombreada, frente a un local.

Mira su reloj. Sudor en la sien.

Un coche de alta gama se detiene brevemente en la esquina de la calle peatonal. MARTA baja. Camina con seguridad. Galtzagorri se endereza.

MARTA

(Sin detenerse, con una sonrisa felina)

Espero que no hayas pedido mesa todavía, Galtza.

Se saludan con dos besos.

GALTZAGORRI

Desde que me dejaron plantado en Horcher, espero fuera cuando me invitan. Especialmente si es aquí. El patrón sigue sin tener carta, ¿no?

MARTA

(Entrando al local)

El patrón pone lo que yo diga. Vamos.

INT. RESTAURANTE - CONTINUACIÓN

Una bodega angosta, ruidoso, con mesas incómodas. El PATRÓN recibe a Marta con una mezcla de respeto y temor. Los sienta en el rincón más discreto.

CORTE A:

MINUTOS DESPUÉS

Sobre la mesa: platos de calidad suprema (kokotxas, ventresca) y botellas de Rioja Alavesa. 

Marta bebe agua con gas mientras observa a Galtzagorri, sus ojos se desvían inevitablemente hacia el escote de ella.

MARTA

Son las mismas, Galtza.

Él se atraganta con el vino. Ella sonríe.

MARTA (CONT.)

Las mismas que acariciabas hace treinta años. Retocadas para que la gravedad no gane la batalla, pero las mismas. No me las quemes con tus rayos X.

GALTZAGORRI

La memoria es más peligrosa que la vista, Marta. Me alegro de que seas la... ¿PDG? del grupo ahora.

MARTA

(Saca una tarjeta de visita: diseño minimalista, relieve en oro)

Consejera Delegada. Y se lo debo al "colega" que tú y yo conocemos.

Marta apoya la tarjeta en la mesa y se inclina hacia adelante. 

MARTA (CONT.)

Escúchame bien. Yo le di mi sexo y él me dio mi carrera. Así de simple y así de asqueroso. Por eso, sería muy conveniente que no se hablase de ciertas personas... ni de ciertas cosas que pasaron hace mucho tiempo.

Galtzagorri deja la copa. 

GALTZAGORRI

¿Quién habla? Yo solo sabía que saliste con él un par de veces...

MARTA

(Corta)

Dos polvos de conejo, Galtza. No más de dos minutos y medio cada uno. Nada que ver contigo, que te creías Neruda. Pero lo suyo fue una inversión.

GALTZAGORRI

Marta, no sé a qué viene esto...

MARTA

Viene a que hay blogs, hay redes, hay gente revolviendo la mierda. Y la mierda, cuanto más se mueve, peor huele.

Marta golpea la mesa con el dedo, marcando el ritmo de sus palabras.

MARTA (CONT.)

El cast de esta película se reduce a uno: el que ya está en la cárcel. Nadie más. Al que está pagando, ya lo mandarán a una residencia en Málaga a dar clases de fotografía hasta que salga a pasear por playas nudistas. Punto final.

Marta saca un fajo de billetes, deja una cantidad sobre la mesa sin mirar la cuenta. Se levanta.

MARTA (CONT.) Espero que a nadie se le ocurra contar esta charla de "amigos". Agur, Galtza.

Le da un beso fugaz  y sale del local.

EXT. AVENIDA DE LA LIBERTAD - DÍA

Galtzagorri camina por la sombra de los árboles. Saca su teléfono. Marca un número.

GALTZAGORRI

(Al teléfono, voz baja, ininteligible, sólo se oye lo siguiente)

¿Eres consciente de todas las puertas de Donostia que se te han cerrado ? Me ha dicho...

Galtzagorri sigue caminando mientras el Tour de Francia suena de fondo en la radio de un taxi cercano.

FADE OUT.


sábado, 21 de febrero de 2026

ARIMEN KRESALA

PROYECTO: ARIMEN KRESALA

Género: Comedia Negra / Sátira Social. Formato: Cortometraje (15-20 min) / Posible Piloto de Miniserie

1. LOGLINE:  Un respetado abogado de San Sebastián ve cómo su vida —basada en la rutina, el prestigio y el silencio— salta por los aires cuando una joven modelo revela en un programa de *prime time* que perdió la virginidad con un abogado donostiarra cuando ella era menor.

2. SINOPSIS CORTA (STORYLINE): El protagonista es un hombre de 50 años que vive en "piloto automático", convencido de que su aventura clandestina  fue un crimen perfecto de discreción. Sin embargo, la rutina se rompe cuando una joven se sienta en el plató de un polémico *late show* nacional. Ante las preguntas impertinentes del presentador, ella narra con total naturalidad su "primera vez" con un "Sugar Daddy" guipuzcoano, un intelectual que leía a Mintzberg mientras ella le engañaba con su edad. Aunque no da nombres, los detalles son tan específicos —el deportivo rojo del socio, el hotel, las citas literarias— que la sociedad donostiarra no tarda en ponerle cara. El escándalo no solo amenaza su matrimonio y su carrera, sino que lo obliga a enfrentarse a la patética realidad de su propia decadencia.

Basada en un relato de hace más de 20 años, publicado hace tiempo en otro blog con el título de "becarias"

Ilustración de Nano Bananas

INT. SALÓN - DÍA

La luz de la tarde entra por las persianas a medio bajar. El televisor emite el murmullo monótono de un concurso. José (50) duerme en el sofá con la boca abierta. 

Unas llaves tintinean. Su esposa (40) entra en cuadro y le deja caer una bolsa de viaje sobre las piernas. Él se sobresalta.

ESPOSA

Esta noche no duermes aquí. Ha llamado "el gerente".

JOSE (Aturdido)

¿Qué?

ESPOSA

Cámara de Comercio en Pau. Cena y reunión mañana. Toma el libro que estás leyendo en la cama.

Ella le entrega el libro: "El Proceso Estratégico" de Henry Mintzberg. José lo mira como quien mira un objeto sagrado pero inútil.

EXT. CALLE - DÍA

Un taxi espera con el motor en marcha. Mikel (50) asoma la cabeza por la ventanilla, impaciente. José  sube.

INT. TAXI - MOVIMIENTO - DÍA

MIKEL

Ignacio se ha rajado. Se le ha muerto el suegro. Pero lo tengo todo pagado.

 Mikel le mete una caja de condones en el bolsillo de la chaqueta a José.

JOSE

¿Y tu coche?

MIKEL (Sonrisa de tiburón)

Lo trae el relevo.

EXT. HOTEL AIETE - DÍA

El taxi se detiene. Un deportivo rojo chillón frena en seco frente a ellos. De él bajan dos chicas espectaculares: Idoia I e Idoia II.

MIKEL (Presentando)

Idoia e Idoia. Para que no te líes: Senior y Junior.

INT. COCHE DEPORTIVO - MOVIMIENTO - TARDE

El espacio atrás es claustrofóbico. José está pegado a Idoia I.. Mikel conduce como un loco mientras ríe a carcajadas contando una anécdota exagerada. Idoia II (18?) ríe también.

IDOIA I (25) (Al oído del José)

Me recuerdas a mi profesor de Derecho del Trabajo.

Ella le despeina el flequillo. Él sonríe.

JOSE (V.O.)

Le conté la vida de mi primo Jorge. Es más interesante que la mía y, además, nunca le cuento la verdad a desconocidas.

INT. HOTEL "LE SPLENDIDE" (DAX) - TARDE

Un hotel Art Déco, elegante y decadente. Los cuatro entran en una suite de techos altos con vistas al río Adour.

 José se acerca a Idoia I por la espalda en la terraza. Sus manos buscan sus pechos. Ella le detiene con un golpe juguetón en los dedos.

IDOIA I

Ahora toca shopping, no fucking. Las tiendas cierran pronto.

.../....


Otra ilustración de Nano Bananas.

Esto sigue y acaba, por el momento, en otro post Kresala ipurdian ere bai

jueves, 19 de febrero de 2026

KRESALA 3

Estas secuencias son de un guion que no se rodó y que trataba de:
En una capital vasca gris y deudora de sus propias jerarquías, el "prestigio" es el mejor escondite para la depravación. Una joven modelo rompe el silencio contra el fotógrafo de la élite, un hombre cuyos hilos alcanzan los palcos del poder local. Lo que comienza como una denuncia por abuso se transforma en un thriller judicial y psicológico sobre la "omertá" de una sociedad que prefiere la estética a la ética. Ella no es la "víctima perfecta": carga con la herencia de una familia rota y una adicción que el sistema usará para desmantelarla. Su única alianza es otro fotógrafo que recupera su piel de abogado para librar una guerra perdida. En una ciudad donde la niebla lo confunde todo, la verdad no es el destino, sino el primer sacrificio.
Illustración de Nano Banana

SECUENCIA 3

INT. WHISKERÍA - NOCHE

Música de hace un tiempo, éxitos de La Oreja de Van Gogh, Duncan Dhu... a un volumen que impide pensar. Vanesa baila, entregada. Asunción se mueve con ella, pero sus ojos están en otra parte. Se ríen con dos tipos de cincuenta años que las miran desde la barra. El barman observa la escena mientras sirve gintonics. Es una coreografía ensayada: las chicas ríen, los hombres pagan. Cuando el camarero toca la campana de cierre, uno de los hombres deja un billete de cincuenta sobre la barra sin mirar la cuenta. Las mujeres no tocan el bolso.

SECUENCIA 4

EXT. WHISKERÍA - NOCHE

El aire frío de la noche les pega en la cara. Los hombres intentan retenerlas, una mano en el hombro, una broma al oído. Asunción se zafa con una sonrisa. Un taxi para. Las chicas suben rápido. Al arrancar, vemos por la luneta trasera a los dos hombres discutiendo en la acera. Lo que era camaradería se convierte en empujones en un segundo.

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domingo, 1 de febrero de 2026

KRESALA 1

En una capital vasca gris y deudora de sus propias jerarquías, el "prestigio" es el mejor escondite para la depravación. Una joven modelo rompe el silencio contra el fotógrafo de la élite, un hombre cuyos hilos alcanzan los palcos del poder local. Lo que comienza como una denuncia por abuso se transforma en un thriller judicial y psicológico sobre la "omertá" de una sociedad que prefiere la estética a la ética. Ella no es la "víctima perfecta": carga con la herencia de una familia rota y una adicción que el sistema usará para desmantelarla. Su única alianza es otro fotógrafo que recupera su piel de abogado para librar una guerra perdida. En una ciudad donde la niebla lo confunde todo, la verdad no es el destino, sino el primer sacrificio.

SECUENCIA 1

INT. ACADEMIA DE MODELOS - NOCHE

Una sala amplia, blanca. Espejos del suelo al techo que duplican la ansiedad de las alumnas, docena y media de jóvenes chicas y un par de chicos, belleza y juventud adolescente, sentados en sillas plegables. ASIER (50) de pie frente a los pequeños grupos contra una de las paredes.

ASIER (Sin gritar)

El book no es un álbum de fotos. Es vuestro contrato. Es la diferencia entre ser una imagen o ser ruido. Y para eso, Ricardo Gaztelu es el mejor. Es caro, sí. Pero con vosotras hace una excepción. Lo hace por la academia.

En una de las sillas, ASUNCIÓN (20) no toma apuntes. Garabatea en el margen de un cuaderno una figura pequeña, casi infantil, frente a una sombra gigante. En la carpeta, una tarjeta de visita sujeta con un clip, de "Gaztelu – Fotografía" brilla bajo el fluorescente.

ASIER (CONT'D)

Mañana, cara lavada. Nada de maquillaje. Quiero ver qué hay debajo. Hasta mañana.

Las chicas recogen con prisa. El roce de las sillas sobre la madera chirría. Asunción se limpia la nariz con un pañuelo. Está resfriada o cansada. Al salir, pasa junto a una papelera: dentro hay varias tarjetas de Ricardo, arrugadas como colillas. Asunción guarda la suya en el bolsillo del abrigo.

- continuará -

martes, 27 de enero de 2026

La capital de mi país es Tolosa

El 11 de diciembre del año 2000, yo vivía en el reino de la Zurriola, allí escribí esta cosa, impulsado por la resaca hormonal, cosa que ha sobrevivido a la gran quema, escondida en un remoto rincón. Le pongo ilustración erótica por IA.



La capital de mi país es Tolosa

A este lado de los Pirineos y de la historia

Porque ella está allí

Asomándose sobre el Oria


La capital de mi país es Tolosa

Dibujen los mapas lo que sea

Digan los libros lo que digan

Y ella crea lo que crea

   

Por su cuello del domingo

Mi vista no vuela, navega

No hay llanura sino profundo valle

Y espero, más profunda, su vega.


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Más que de Tolosa, la musa parece de la Ribera del Duero como el buen vino.

jueves, 15 de enero de 2026

GAVIOTAS

 El 13 de julio de 1998 me pegué un empacho de Luis García Montero, estaba mal. Me había traído el viento un golpe de nostalgia de un paréntesis estúpido de mi vida, en que creí estar enamorado de verdad, un espejismo absurdo, un puro espejismo - también lo he pensado con t -. Escribí unas líneas poco después que hoy ilustro y completo con Nano Banana y Gemini... lo de la IA y Donostia es una chapuza evidente.

A LO LEJOS…

En el pais de los vascos, para el día de la virgen marinera del Carmen y no estás. La calzada empedrada de tu espalda la caminan otros dedos. Las colillas de tus pechos las apuran otros labios... Yo me apoyo en el atractivo vacío, mientras las gaviotas silenciosas planean en el viento. Punta Monpás tiene un mostacho blanco, No hay cuerpos desnudos en la arena -alguna vez en un espejismo me pareció verte pero nunca eras tú en los catalejos-, sólo negros adolescentes en sus tablas como animales marinos otean en espera de la mejor ola que tampoco llega nunca. Y ahora, el sonido de la resaca apenas tapa la música que pongo repetidamente -estos franceses de toda mi vida que ponen sus palabras como siquiatras alcohólicos a mi servicio-. Un velero entre las rompientes se escora con peligro. Cojo los catalejos una vez más: se llama "Zigor". Las gaviotas ya no están mudas, quizá se rían de mí, porque parece que te llamen…

El eco de la traición tiene un sabor a salitre y a tinta de periódico viejo. En la  Zurriola, el aire pesa como una confesión que nadie se atreve a pronunciar en voz alta. Las gaviotas gritan tu nombre con esa crueldad de quien conoce de memoria mis derrotas. Ya no me sirve el refugio de los cantautores franceses; sus voces son ahora ceniza en el mismo cenicero donde tú olvidabas las horas. Me pregunto en qué redacción estarás dictando ahora la verdad, tú, que has convertido nuestra historia en una noticia de última hora, en un titular de sucesos que ya no me pertenece.

Miro el Zigor luchar contra el oleaje. Es un barco pequeño, obstinado, casi ridículo en su empeño de no hundirse. Me parezco a él: un casco golpeado por la desidia y una vela que todavía guarda el rastro de un viento que ya no sopla. Pero incluso el mar más amargo termina por devolver lo que no le pertenece a la orilla.

Bajo los catalejos. El metal frío me deja una marca circular en el pómulo, como una medalla al mérito por haber mirado demasiado tiempo hacia el lugar equivocado. Punta Monpás sigue allí, indiferente a mi naufragio personal, y los surfistas siguen esperando esa ola perfecta que, ahora lo entiendo, no es la que llega, sino la que uno decide surfear a pesar de todo.

Ya no quiero ser el espectador de tu ausencia. Me aparto de la barandilla y el vacío deja de ser atractivo para volverse, simplemente, aire. Entro en el salón, apago la música de esos alcohólicos franceses y dejo que el silencio del apartamento sea el primer folio en blanco de una crónica distinta.

Me pongo la chaqueta de lino, la que tanto te gustaba y que ahora solo me gusta a mí. Bajo las escaleras sin mirar atrás, con el paso decidido de quien sabe que la ciudad, a pesar de todo, sigue viva más allá de tu espalda. Cruzo hacia la calle San Francisco. Quizá en algún bar de Gros, alguien esté pidiendo un vino con la misma soledad que yo, esperando que un desconocido le pregunte por el nombre de un barco o por el sentido de una canción. Voy a buscar unos ojos que no sepan quién eres, una risa que no tenga el ritmo de tus exclusivas. Mañana será otro día de la Virgen del Carmen, pero hoy, por fin, ha dejado de llover en mi memoria.

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Otro de los papeles, he encontrado una tonelada, que no ardieron en la chimeneta de Villanúa. La arruga es bella, se decía en aquellos años de chaquetas de lino de Adolfo Domínguez, pero ella no las consideraba bellas porque las masacró con cirugía que no resultó nada estética. Cosas de la vida, de la vida de Gros. Ahora celebro más la Magdalena, la santa pecadora, que la Carmen, la santa pescadora. 
"Zigor" = castigo

sábado, 10 de enero de 2026

IRÚN, CIUDAD Y FRONTERA

 El 30 de diciembre de 1997 empecé a escribir una novelita judicial que nunca acabé. Este párrafo era el inicio. Me he encontrado unos archivos informáticos viejos esta mañana... textos que sobrevivieron al gran incendio en la chimeneta de Villanúa de 2010 o de 2011, cuando quemé mis recuerdos de un despacho de abogados de mi pasado. No hay nada como tirar cosas para ordenar, es lo primero que hay que hacer, y el fuego es un gran destructor de recuerdos, aunque estén en registros digitales.

 He tenido que cambiar un par de palabras antes de colgarlo y añadir una ilustración de Nano Banana.


   Aquel 30 de diciembre había amanecido soleado. Patricia vio la hora en el despertador. Las 9,15 parpadeaban intermitentes sobre la mesilla. Saltó a la ducha arrancando sábanas y mantas y le espetó a su compañero: 

   - ¡¡Levántate y anda, Lázaro!! 

    Pero Cristóbal no se levantó y anduvo, siguió en la misma posición. Cuando Patricia salió de la ducha, secándose con una toalla de hotel, recuerdo del último congreso judicial al que había asistido, Cristóbal estaba rígido y desnudo, un condón culebreaba pegado desde un descolorido glande sobre la entrepierna. 

   - ¡Merde! ¡Hostia! 

   Desnuda tambien, contemplaba el cadáver del periodista, una mano agarfiada sostenía el cenicero que derramaba su contenido. 

   - ¡Hostias Cristóbal, qué día más malo has escogido para dejar de fumar! -Le riñó al muerto. 

   Llamó al Juzgado de Guardia y pidió que viniera el Forense. Se vistió rápidamente, incluso se arregló. Echó las sábanas por encima del cuerpo, previamente le quitó el preservativo y lo puso con el otro que estaba en el suelo, trajo papel del retrete y recogió, metió los sobres rotos tambien y arrojó todo por la taza del inodoro. Se lavó las manos, mientras que los condones reflotaban dando vueltas en el agua. De allí los recogió el oficial del Juzgado una hora más tarde. 

lunes, 5 de enero de 2026

EN LA SALA DE ESPERA

A veces el algoritmo incomprensible me trae textos desde el túnel del tiempo, éste es del 15 de noviembre de 2001. Le he pedido a la IA que lo ilustre y que me lo traduzca al francés:


Français:

Elle se sentait terriblement déprimée en entrant dans le cabinet de l'avocat. La réceptionniste était habillée comme une de ces femmes qui traînaient devant le club de strip-tease du coin de sa rue. Elle se sentait encore plus déprimée, mais il lui fallait trouver une solution, et une amie lui avait recommandé cet avocat hors de prix. Cette pute – elle n'en doutait plus – lui a fait atteindre cinq bonnes minutes avant de lui prêter attention. Debout là, elle a dû supporter ses rires étouffés et ses commentaires au téléphone sur son week-end, jusqu'à ce qu'elle lui dise enfin de s'asseoir dans une salle d'attente climatisée. Elle a senti le bout de son nez geler et a réprimé un éternuement tandis que la traînée répétait sans cesse ses rires, ses commentaires, ses week-ends, ses détails insignifiants… à d'innombrables auditeurs à l'autre bout du fil. Elle s'imaginait que sa vie passerait entre ces mains aux faux ongles, que ses papiers seraient examinés par ces yeux maquillés au rouleau, et que peut-être ses données les plus intimes seraient pressées contre ces seins débordant d'une structure de soutien évidente… L'angoisse lui montait à la tête et commençait à lui couler par le nez, sous forme de morve qui ne gelait pas grâce au sel de ses larmes. Plus de dix minutes s'étaient écoulées depuis l'heure convenue, et le souteneur – elle était sûre que l'avocat était le souteneur de la prostituée – ne daigna pas la recevoir. Heureusement qu'elle avait emporté ce couteau de cuisine bien aiguisé dans son sac, au cas où.

Español:

Se sentía muy deprimida cuando entró en el despacho del abogado. La recepcionista estaba vestida como una de las que se asomaban a la puerta del puticlub de la esquina de su casa. Se sintió más deprimida pero tenía que encontrar una solución a su problema y una buena amiga le había recomendado aquel abogado carísimo. La puta –ya no dudaba que fuera una puta-, tardó cinco minutos de reloj en hacerle caso. De pie tuvo que escuchar sus risitas y comentarios al teléfono sobre el fin de semana pasado, hasta que le mandó sentarse en una sala de espera con aire acondicionado. Notaba congelarse la punta de la nariz y reprimía sus ganas de estornudar mientras que la golfa repetía una y otra vez risitas, comentarios, fines de semana, detalles estúpidos… a innumerables oyentes del otro lado de la línea. Pensó que su vida iba a pasar por aquellas manos de uñas artificiales, sus documentos iban a ser examinados por aquellos ojos pintados a rodillo y posiblemente sus intimidades se apoyarían contra aquellas tetas que desbordaban por encima de un andamiaje evidente… La angustia estaba ocupando su  cabeza y se empezaba a escapar por su nariz en forma de mocos que no se helaban porque la sal de sus lágrimas lo impedían. Habían pasado más de diez minutos de la hora concertada y el chulo –estaba segura que el abogado era el chulo de la zorrona-, no se dignaba recibirle. Menos mal que, por si acaso, había traído en el bolso aquel cuchillo de cocina tan afilado.

domingo, 28 de diciembre de 2025

APUNTES DE LOS DIARIOS DE UN BASAJAUN

El basajaun, nuestro yeti vasco, no es una especie en peligro de extinción, sigue vivo en nuestros bosques, incluso en los bosques artificiales de pino de papelera - yo me lo he encontrado estudiando las pinturas de Ibarrola por un bosque del Urdaibai -. El basajaun ha escrito sus memorias de la época en que ejerció de abogado y yo me he limitado a escribir algún guion de telenovela a partir de lo que me ha dictado en encuentros posteriores, usando de la ayuda de la IA sin escrúpulos, como en la imagen.


SECUENCIA

EXT. CALLEJÓN TRASERO - NOCHE

(Una zona de carga y descarga mal iluminada. La humedad del mar se pega a las paredes. NEKANE (50) espera junto a un contenedor, fumando compulsivamente. Sus manos tiemblan. Aparece Pelayo (30). Camina con un aire triunfal, consultando su móvil, que no para de vibrar. Lleva un abrigo de marca, mucho más caro que el que vestía en Pamplona. Al ver a Nekane, le dedica una sonrisa profesional, de esas que se practican frente al espejo.)

PELAYO

Nekane. ¿Has visto el contador de visualizaciones? Es una locura. Hemos roto el dique.

(Nekane no sonríe. Tira el cigarrillo al suelo y lo aplasta. Se acerca a él hasta invadir su espacio.)

NEKANE

¿"Hemos", Pelayo? ¿Quién te dio permiso para meter el audio de nuestra conversación en ese vídeo?

PELAYO (Sin inmutarse, con tono conciliador)

Está distorsionado, Nekane. Nadie puede reconocerte. Era necesario para darle veracidad, para que la gente entienda que esto no es solo la palabra de una chica, sino que hay una estructura detrás...

NEKANE

¡Me grabaste a traición! En mi propio puesto de trabajo, me prometiste que lo que hablábamos era para tu estrategia, no para que lo escuchara media España en una red social. En esta puta ciudad, mi voz se reconoce aunque la pases por mil filtros. Me has puesto una diana en la espalda.

PELAYO (Se cruza de brazos, adoptando pose de "maestro")

A veces hay que sacrificar la comodidad individual por el bien mayor. Estamos hablando de desmantelar una red de pederastas y corruptos. ¿De verdad vas a enfadarte por un clip de audio?

NEKANE

No es solo el audio, me acaba de llegar una citación como testigo protegido. Te dije mil veces que no me llamaras, que yo no podía pasar por eso otra vez, que mi vida aquí se acaba si entro en ese juzgado.

PELAYO (Se acerca y le pone una mano en el hombro; ella se la quita de un manotazo)

Escúchame. Eres la pieza maestra. Si tú declaras lo que viste hace veinte años, cerramos el círculo. No puedes ser tan egoísta de quedarte al margen ahora que tenemos a Gaztelu contra las cuerdas.

NEKANE

¿Egoísta yo? ¿Tú hablas de egoísmo? Has usado mi vida y la de Asunción para montarte un púlpito, en el vídeo solo sales tú,  tu cara, tu nombre, tu despacho, nosotras somos solo el ruido de fondo, las voces distorsionadas que te hacen parecer un héroe.

PELAYO

Sin mí, Nekane, seguirías doblando camisas y callando mientras Gaztelu se folla a otra niña cada día. Yo soy el que está poniendo el cuello. Si te he citado es porque legalmente es lo que debo hacer para ganar. Y vamos a ganar.

NEKANE

Tú vas a ganar, Pelayo, tú vas a ganar fama y dinero pero a nosotras nos vas a dejar en el mismo sitio donde nos encontraste: rotas. Solo que ahora, además, marcadas por tu "justicia".

(Nekane da un paso atrás, mirándolo.)

NEKANE (CONT'D)

Eres igual que ellos, ¿sabes? Ricardo usaba una cámara para desnudarnos, tú usas tu aura de gurú, de abogado de causas perdidas pero al final, los dos solo buscáis el ángulo que mejor os saque en la foto.

PELAYO

Otra que ha visto muchas telenovelas.

(Nekane se da la vuelta y se marcha. Pelayo se queda solo en el callejón. Mira su móvil. Una nueva notificación: una televisión nacional quiere una entrevista en directo. Se ajusta la chaqueta y empieza a ensayar su próxima respuesta frente a la pantalla oscura del teléfono.)

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Pitch del guion:

En una capital costera, una joven modelo denuncia abusos sexuales de un fotógrafo, que tiene buenas relaciones con el poder de la ciudad, y su vida se convierte en una lucha por la verdad y la justicia, enfrentada a una sociedad adormecida y a sus propios problemas con drogas y familia. En su camino de pesadilla, otro fotógrafo, que un día estudió derecho, se convierte en un abogado atípico para defenderla. Pero nadie es quien aparenta y su rumbo puede llevar a la nada.

sábado, 6 de diciembre de 2025

El derecho de las víctimas a la justicia y su participación en la vigilancia penitenciaria

Escribo con empatía por las víctimas de los graves delitos cometidos por un fotógrafo donostiarra, siguiendo las lecciones inolvidables de D. Antonio Beristain, mi maestro,  con el fin de arrojar luz sobre un tema que está generando gran frustración en las mujeres víctimas e incomprensión social: la concesión de beneficios penitenciarios (como los permisos de salida o la progresión a tercer grado) a un delincuente que no ha mostrado un arrepentimiento genuino ni ha reparado el daño causado voluntariamente, sino por la subasta judicial de sus bienes.

La situación se vuelve especialmente dolorosa cuando el condenado, cumpliendo pena en la prisión de Martutene, disfruta de estos beneficios con paseos por nuestras calles, mientras sus víctimas, sus familias, sus amigos... reviven el trauma.

En este caso donostiarra, las víctimas concretas deben de tener su abogado e incluso su gabinete de comunicación, pero aprovecho las noticias conocidas sobre los paseos de este conocido reo para que otras víctimas puedan conocer sus herramientas de defensa.

 

(Imagen generada por IA para ilustrar este artículo)

Explicando, de forma sencilla, los pasos clave que las víctimas de un delito, de todos los delitos, pueden y deben dar:

1. Personación en la Ejecución de la Pena

El primer paso es asegurar que la víctima no quede fuera del proceso una vez dictada la sentencia.

 ¿Qué hacer? La víctima o sus familiares (si ha habido un fallecimiento) deben personarse formalmente ante el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria (JVP), que es el órgano judicial encargado de supervisar cómo se cumple la condena.

 Importancia: Esta personación les da el derecho a ser notificados de decisiones cruciales relativas a la clasificación del penado (progresión de grado) y a la concesión de permisos de salida.

   

2. Derecho a ser Oídas y a Presentar Alegaciones

Una vez personadas, las víctimas tienen el derecho a que se escuche su voz, especialmente cuando el penado solicita beneficios.

 Información Crucial: El JVP tiene la obligación de notificarles la propuesta de la Junta de Tratamiento de la prisión (el equipo técnico-psicológico que evalúa al recluso) antes de tomar una decisión sobre permisos o progresión de grado.

  ¿Cómo Oponerse? En ese momento, las víctimas pueden presentar un escrito de alegaciones ante el JVP. En este escrito se debe argumentar, de forma razonada, por qué la concesión del beneficio es prematura, mencionando la falta de arrepentimiento, el riesgo de revictimización, la ausencia de reparación del daño, o el impacto emocional que el permiso pueda generar en ellas.

   

3. Recurso Judicial contra Decisiones Favorables

Si el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria, a pesar de las alegaciones, decide conceder el beneficio penitenciario (por ejemplo, autoriza un permiso de salida o aprueba el tercer grado), la víctima no ha agotado sus opciones.

    ¿Qué hacer? La víctima personada, asistida por un abogado/a o procurador/a, puede interponer un Recurso de Reforma y/o un Recurso de Apelación contra la decisión del JVP.

    Ante quién: El recurso de apelación se presenta ante la Audiencia Provincial que revisará la decisión del Juez de Vigilancia Penitenciaria. La Audiencia Provincial tiene la última palabra sobre la legalidad y la justificación de la medida.

   

La finalidad de la pena es ante todo castigar pero constitucionalmente también tiene el objetivo de la re-educación y la reinserción social. Sin embargo, en el camino hacia esa reinserción, el arrepentimiento y la reparación del daño son elementos esenciales que deben ser evaluados. El no arrepentido que disfruta de beneficios sin haber asumido plenamente su responsabilidad moral y material, no solo ofende a la víctima, sino que debilita el sistema de justicia.