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miércoles, 11 de marzo de 2026

LEONORA CARRINGTON

La pintura surrealista no me dice nada, paso de ella normalmente, todo sea dicho, salvo Picasso que es mucho más que surrealismo, admiro la tècnica de Dalí y me he parado a observar las obras  de Picabia, Klee, Miró etc. cuando me ha coincidido. Estando en París estos días, me he acercado a ver la exposición de Leonora Carrington en el Museo de Luxemburgo, exposición que creo que ya pasó por Madrid hace algo más de dos años, motivo por el que leí en la prensa sobre esta pintora algunas referencias. Con cierta aprehensión comencé mi visita, a pesar de las elogiosas reseñas que había ternido la antológica de esta pintora inglesa.



Conmocionado por lo visto y vivido en esta mañana parisina. Una exposición que merece verdaderamente la pena. 

Leonora (1917 – 2011) nació en una familia católica y rica en Inglaterra – las familias católicas inglesas como las familias protestantes francesas son un filón literario inagotable -, educada por una madre y una nanny irlandesas en los mitos y leyendas católicos – inmaculada concepción, apariciones de ángeles y demonios, milagros absurdos, torturas beneficiosas para la persona, resurecciones, ascensiones etc. -. Sin embargo, apenas adolescente (19) se precipita al lecho fornicatorio de Max Ernst (45 entonces) y vive en Francia bajo su influencia total, siendo Ernst un híbrido de semental equino y de pájaro de cuenta que va a reflejarse en la obra de la bella pintora (La relación se plasma también en una fotografía exhibida en la que el maduro pintor aferra con sus garras las tetas de la veinteañera). 



Leonora (22) sufre el apresamiento de su compañero por los franceses al estallido de la guerra en 1939 y luego por la Gestapo y sus colaboracionistas católicos  del régimen fascista de Petain. Este golpe va a provocar unos acontecimientos dramáticos que tienen gran relación con España. 

El relato de la estancia de Leonora Carrington en España es uno de los capítulos más desgarradores de su larga biografía.En 1940, Carrington huyó a España con dos amigos, buscando llegar a Portugal. Según su biógrafa, Joanna Moorhead, y los propios relatos de Leonora, fue atraída a una situación y llevada a un piso, aíslada de sus amigos,  donde fue brutalmente violada en grupo por cinco oficiales de los católicos Requetés (quizá voluntarios alfereces carlistas) y abandonada  sin medios y sin ropa en un descampado. La policía que la encontró se limitó a llevarla al hotel, nada de investigaciones, sumarios, justicia o reparaciones en aquel Madrid lleno de svásticas, altares, procesiones, ejecuciones sumarias, desapariciones… aquellos años de paz que nos trajo el régimen nacionalcatolicista.

Hay expertos que dicen que Leonora antes de la violación ya sufría alguna perturbación mental, yo creo que simplemente era joven y que no tenía un comportamiento aceptable socialmente, llevando aquella vida pública de pecado y adulterio (Ernst estaba casado), por lo que su familia quiso protegerla tachándola de loca.

La violación grupal actuó como la "gota que colmó el vaso" para su familia. Poco después, su padre — industrial británico y probablemente simpatizante de los fascistas hispanos, los católicos nacionalistas que habían vencido a los rojos comecuras — organizó su internamiento en un sanatorio en Santander, en lugar de ayudarla a reparar las secuelas del trauma o a regresar a Inglaterra.

El horror, otro tipo de horror, continuó en el manicomio de Santander bajo el "cuidado" del Dr. Luis Morales. Leonora fue sádicamente sometida a la terapia de Cardiazol, un precursor de la terapia electroconvulsiva que inducía convulsiones violentas y terroríficas, semejantes a crisis epilépticas. Ella describió este período no solo como un tratamiento médico, sino como un despojo sistemático de su humanidad.


La joven finalmente escapó del control del asilo huyendo a la Embajada de México en Lisboa, pero la múltiple "violación" de su mente y cuerpo permaneció dentro de ella – al final de su vida, en una entrevista para un documental que se puede ver en la propia exhibición, Leonora dice que « no quiere hablar de ello » -.



Bibliografía, que no he consultado : Down Below (1944) memorias de Leonora. The Surreal Life of Leonora Carrington by Joanna Moorhead. Leonora Carrington: Romantic Spirit by Anne Kushner. Leonora by Elena Poniatowska. Leonora Carrington en España, Fruns, María Luisa.



Con la ayuda de Leonora Carrington, Éditions Beaux Arts, para Musée du Luxembourg, he navegado un poco para escribir esto. Las ilustraciones son mías, hechas con el móvil.

domingo, 18 de enero de 2026

OASIS VASCO



8 de julio, el rastro de la pólvora todavía flotaba en el aire, aunque la batalla se hubiera librado entre legajos, libros de actas y balances de sumas y saldos. Jon Galtzagorri, el togado, regresaba a San Sebastián con el sabor amargo de quien ha ganado una guerra para descubrir que el terreno conquistado estaba minado de antemano.
Todo había empezado un par de meses atrás. Un pleito mercantil de los que quitan el sueño, de esos donde la cuantía tiene demasiados ceros y el honor de las partes se mide en dividendos. Galtzagorri, perro viejo en estas lides, se había echado el asunto a la espalda junto a sus colaboradores. La apelación fue una carga de caballería en toda regla: un tema árido, seco como el esparto, donde explicar la realidad de una empresa a tres magistrados es como intentar describirle el color de la mar a un ciego de nacimiento. Galtzagorri, que tiene lecturas y memoria, siempre recordaba las sombras de la cueva de Platón al entrar en sala; allí dentro, la vida real es solo un reflejo confuso que los jueces vislumbran entre bostezos y formalismos.
Salió de la vista exhausto, con la boca pastosa y la sensación de haber vaciado el cargador. Pero lo hizo con la íntima satisfacción del que ha dado en el blanco: el letrado contrario se había quedado balbuceando, desarbolado por la lógica de Galtzagorri.
La noticia llegó un mes después, pero no por los cauces que manda la decencia. Le llamó el cliente desde Madrid – sus negocios le habían llevado a vivir en la villa y corte -.
—Ha salido la sentencia, Jon. Ganamos. Todo a favor.
Ni un «gracias», ni un «buen trabajo». Galtzagorri, que es vasco y hombre de modales antiguos, tragó saliva ante la descortesía, pero el verdadero zarpazo llegó cuando sacó la cuenta de los honorarios en la conversación. Al otro lado de la línea, la voz del cliente sonó con una naturalidad que helaba la sangre:
—Oye, ¿y de esa minuta tengo que descontar lo que ya le solté al Magistrado Presidente?
Ahí se acabó la elegancia. El Presidente de la Sección era un tipo peculiar, de esos que en la sociedades gastronómicas o, lo que es lo mismo, en los mentideros de San Sebastián despiertan sospechas o risas, según el día. Unos decían que era un tonto de remate; otros, con más colmillo, que era un corrupto de los de sobre y mano extendida. Galtzagorri, que prefiere la estupidez a la maldad por pura higiene mental, se inclinaba por lo primero, a pesar de que el tren de vida del juez —viviendas, viajes y lujos que no se pagan con un sueldo del Estado— gritaba lo contrario a los cuatro vientos.
Se citaron, al día siguiente,  en Casa Ojeda, en Burgos, porque esas cosas no se hablan por teléfono ni en despachos con paredes de cristal. Entre el aroma del cordero asado y el vino de la tierra, el cliente soltó la lengua. La historia era vieja como el mundo. Un economista, de esos que siempre orbitan como buitres en las suspensiones de pagos y que Galtzagorri conocía de algún expediente turbio, se había pasado por casa del cliente en una urbanización cerrada. Diez millones de pesetas sobre la mesa para asegurar el tiro. El intermediario sabía hasta el último punto y coma del caso, información de primera mano servida por el propio juez.
—Me dijo el fallo exacto y la fecha en que se publicaría —confesó el cliente, limpiándose los labios con la servilleta—. Me pidió que no te dijera nada hasta entonces.
Ese era el último clavo. Galtzagorri recordó que, cuando el cliente le dio la noticia, llamó al procurador y la sentencia no aparecía. Incluso allí mismo, en Burgos, mientras comían, volvió a preguntar. Nada. Un fallo informático en la Audiencia había retrasado la notificación oficial unos días.
Jon Galtzagorri miró el fondo de su copa de vino. Había ganado el caso, sí. Su estrategia había sido brillante y su exposición impecable. Pero en aquel tablero de sombras, su talento solo había sido el decorado para que otros hicieran caja. San Sebastián se perfilaba en el horizonte, fría y lluviosa para variar, mientras Galtzagorri comprendía que, a veces, la justicia no es ciega, sino que simplemente está esperando a que alguien le pague el precio adecuado.
La noche era una boca de lobo - ¿dónde estaban las estrellas? -, a lomos de la nacional, de esas que en España huelen a gasoil, a soledad y a cuenta pendiente. Galtzagorri detuvo el coche, entre un par de camiones de un transportista conocido de Zaisa,  frente a un neón que parpadeaba con una desgana casi humana: “El Oasis”. Un nombre optimista para un garito de carretera donde la esperanza se pudre antes de que cierren la barra.
Entró con los hombros cargados, todavía sintiendo en el paladar el regusto graso del cordero de Burgos y la bilis de la traición. Se sentó en un taburete de escay rajado, pidiendo un whisky de marca conocida para no tentar a la suerte más de lo estrictamente necesario. Detrás de la barra, un sosías de Arturo Pérez Reverte actuaba de barman, como un secundario de comedia española.
A su lado, apoyada en la barra con la indolencia de quien ha visto naufragar a muchos hombres, había una chica. Joven, de rasgos suaves y ese acento dulce, musical, que llega del otro lado del Atlántico para decir verdades amargas. Colombiana, apostó Jon.
—Tiene cara de haber perdido un hijo, caballero —dijo ella, sin mirarlo, observando su propio reflejo en el espejo turbio de las botellas.
Gaktzagorri soltó una risa seca, que sonó a cristales rotos.
—Peor, hija. He descubierto que he ganado una batalla que ya estaba comprada.
Ella se giró despacio. Tenía unos ojos oscuros, inteligentes, que habían aprendido a leer a los tipos como él en las distancias cortas.
—Eso duele en el orgullo, ¿verdad? —sonrió ella con una tristeza antigua—. En mi tierra decimos que el que paga para ganar, nunca sabe si es bueno en lo suyo. Pero el dinero es un lenguaje que todos entienden, desde Medellín hasta aquí ¿Me invitas a lo mismo?
Galtzagorri asintió con la nariz y dio un trago largo. El alcohol le quemó la garganta, pero no pudo apagar el incendio del pensamiento. Diez millones, se dijo. Diez kilos entregados a un intermediario con olor a despacho barato y a café recalentado. Recordó al magistrado, ese tipo pintoresco que jugaba a ser juez mientras se llenaba los bolsillos. En este país de pícaros y de hidalgos de vía estrecha, la justicia no era una balanza, sino una subasta de pescado al mejor postor.
Había pasado semanas puliendo la apelación, buscando la palabra exacta, el argumento jurídico que hiciera luz en la caverna de esos jueces de provincias. Y todo para nada. Su retórica, su conocimiento del derecho mercantil, su pasión en sala… todo papel mojado. Mientras él citaba a Mucius Scévola, un economista de medio pelo contaba billetes en un salón de estar.
—Lo peor —murmuró Galtzagorri, más para sí mismo que para la chica— es que la sentencia es perfecta. Si el juez fuera honesto, habría firmado lo mismo. Pero ahora ese papel no vale ni el sello que llevará. Está manchado.
La chica apoyó una mano pequeña, de uñas pintadas de un rojo violento, sobre la manga de su chaqueta.
—No sea usted tan romántico, patrón. En este mundo, el que tiene el oro hace la ley. Usted hizo su trabajo. El resto… el resto es el negocio de la vida. ¿O es que a sus años todavía cree en los finales limpios?
Galtzagorri la miró. Bajo la luz amarillenta del local, comprendió que aquella mujer y él, a pesar de los abismos que los separaban, estaban en el mismo bando: el de los que saben que el mundo es un lugar sucio, donde la dignidad es un lujo que se paga demasiado caro.
—No —respondió Galtzagorri, dejando unos billetes sobre la barra que cubrían de sobra la consumición—. A mls años ya solo creo en el silencio y en que mañana lloverá en San Sebastián.
Salió al calorcillo de la noche, dejando atrás el neón y la música barata. Al arrancar el motor, pensó que el verdadero problema no era que el juez fuera un corrupto o un tonto. El problema era que, a partir de ahora, cada vez que ganara un caso, se preguntaría cuánto le habría costado al cliente el favor de su señoría. Y esa duda, como el óxido, acaba por devorarlo todo.
Cuando el papel llegó por fin al despacho, la sentencia era un calco, palabra por palabra, de lo que el intermediario había vendido por diez millones de pesetas.

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Cuando el 30 de junio de 2005 cerré una etapa de mi vida profesional me encontré en mi casa una montaña de carpetas, folios, discos compactos, primitivos discos duros… montaña inclasificable y que me siguió unos años en los que tuve hasta tres locales como depósito de recuerdos varios. Todo prescribe, llegó un día en que los datos allí contenidos eran una molestia y hacer una selección una tarea ingrata. El fuego me echó una mano. He creido hasta hace poco que nada de antes del 30 de junio de 2005 quedaba en mi poder. 
Por razones de falta de espacio en mi actual vivienda, estoy destruyendo otros veinte años de “papeles” y ¡cosas de la vida! me encuentro cosas que no tenían que estar en este mundo, sobre todo, cosas literarias. Me apetece publicarlas. Procuro respetar el original pero hay actualizaciones inevitables a realizar. Confío las actualizaciones a la Inteligencia Artificial, herramienta que no existía cuando nacieron de mi imaginación, porque todo, absolutamente todo lo que consta en ese cuaderno es fruto de mi imaginación, solo puede ser fruto de mi imaginación, estas cosas no pasan en Euskadi.   






 

miércoles, 20 de agosto de 2025

BORRADOR DE HISTORIA 9

Imagen generada con IA
Esta historia es una especie de novelización de un guión cinematográfico jamás rodado

Este cuento empieza en
 

Miren es una buena chica, siempre lo ha sido. Acabada la escolaridad obligatoria tuvo que ponerse a trabajar, la familia no podía permitirse alimentar bocas que no contribuyesen a los ingresos y los resultados escolares de Miren no daban para una beca que aliviase los permanentes números rojos de aquel hogar obrero. Empezó pronto en el comercio donostiarra, en una tienda de alimentación, en un supermercado, en una boutique… fue cambiando de trabajo, salarios bajos para horas incontables a pesar del convenio colectivo. Encontró su nicho laboral en las tiendas elegantes de ropa, comercio que abunda en la capital guipuzcoana, donde las cadenas internacionales, nacionales y locales se disputan en el mercado, ocupando las mejores ubicaciones del centro de la ciudad. Encargada de tienda en una de las cadenas familiares locales, llevaba la rutinaria vida del tren de cercanías por la mañana desde Hernani, jornada laboral matutina, el pincho y el vino del mediodía en la pausa, jornada laboral vespertina y tren de vuelta a casa… descanso semanal el lunes, vacaciones en Ibiza con otras amigas empleadas, dejarse invitar al pincho y al vino por los « babosos » en uno de los bares del centro de la ciudad próximo al puesto de trabajo, dejarse sobar por el « novio este que tengo » los domingos a la noche en el coche, desmadrarse en Ibiza y dejar la virginidad en una cala pedregosa en aquella isla, incluir en la rutina dominical un precipitado coito de parte trasera de coche  a la vuelta de aquellas vacaciones, en primavera y verano dar una vuelta con la cuadrilla por los bares de Hernani entre la llegada en tren y la retirada nocturna « que mañana hay que levantarse »… hasta que se encontró con Albert Murray Jr. en una de aquellas vueltas con la cuadrilla en las fiestas de San Juan.

Albert Murray Jr., hijo de Albert Murray y nieto de Albert Murray, natural de Limmerick había llegado a Madrid llamado por su padre. Los Murray eran una familia cervecera, fabricaban cerveza artesanal en el pub que regentaba el abuelo, pero el padre de Albert se dedicó al comercio de la cerveza con cierto éxito, el crecimiento del negocio le llevó a la exportación de productos agroalimentarios, cerveza y whisky, hacia España, en un momento determinado la exportación se convirtió en importación desde España y se estableció en Madrid, dejando a su mujer e hijos atrás, una secretaria de La Latina que sabía inglés supo darle la ternura necesaria para que su nostalgia fuera más llevadera.

Albert Murray junior estudiaba y jugaba a rugby en Irlanda, talonador duro e inteligente que nunca destacó en su breve carrera porque le faltaba liderazgo y comunicación, cualidades imprescindibles en su puesto en el equipo, dejó el rugby con 18 años cumplidos. La cerveza cortó su carrera de forma repentina, un camión de reparto colisionó por detrás con el coche detenido en un semáforo en que estaba Albert, la lesión cervical subsiguiente aconsejó que no siguiera en la melé. Resistió la tentación de hacerse árbitro y empezó a colaborar con equipos escolares como ayudante de entrenador. La llamada de su padre le quitó la idea de hacerse entrenador profesional por el momento. En España estuvo unos años en la oficina de su padre en Madrid, su padre era comercial, él no, él llevaba el orden y el control de ingresos y gastos. Albert Murray Sr se sentía mal con su hijo al lado cumpliendo años y no haciendo otra cosa que trabajar demasiado cerca de él y entrenar a adolescentes por colegios madrileños, así que decidió abrir una sucursal en el norte, en Hernani y poner a su hijo al frente, con 30 años cumplidos, todo un señor

Llegar a Hernani, darse una vuelta por el local industrial alquilado, asomarse al campo de rugby en Landare Toki, ser invitado a conocer el pueblo, al sexto vino encontrarse emparejado a una loca veinteañera que se ríe de todo y por todo… 

Miren, desinhibida a última hora de la noche, calentó las hormonas gaélicas aquella noche lo suficiente para que Albert empezara a encontrar normal invitarla todas las noches a todo a partir del día siguiente y que fuera Miren la que le encontrase un piso amueblado en alquiler, donde ella iba algunas noches para que no se sintiera muy solo. Miren seguía con su marcha, el alcohol le daba un puntito divertido, según decían sus amigos, así que Albert aceptaba que hiciera risas con amigos que ella encontraba en cualquier fiesta, Miren tenía muchos amigos en esos momentos de diversión. Al cabo de un año, todo Hernani sabía que eran novios y luego vino la boda, a los cinco meses de ésta, en un hospital universitario de Galway, nació otro Albert que, al salir, cerró la puerta para nuevos embarazos o quizá un médico negligente lo hizo. 

Miren dejó de trabajar en Donostia, su clientela de pijas donostiarras todo el año y de pijas madrileñas en verano no la echó de menos aunque la besuquearon mucho cuando dimitió de su trabajo. No dejó de trabajar por cuidar al niño, sino porque la pareja tuvo que irse a vivir a Madrid, a Majadahonda, para poder atender el negocio paterno cuando el niño ya tenía cinco años. Una hemorragia cerebral, sobrevenida mientras se bañaba en una playa del Mar Menor con una secretaria de Malasaña, dejó hemipléjico al viejo irlandés y también más insoportable que antes.  La reina vasca de Majadahonda se hizo enseguida a la vida de la corte, algunas clientes le abrieron sus puertas sin problemas, el dinero de la cerveza irlandesa le daba títulos de nobleza, aquellos contactos hicieron que Albert Murray estuviera agradecido a su mujer, su mejor inversión en relaciones públicas, nunca había tenido tantas amistades y en tan amplios estratos de la sociedad. El niño fue convenientemente internado en Irlanda y al cuidado de su abuela, como su padre lo había sido. Madrid tiene mucha vida, es la verdadera ciudad que nunca duerme, Miren y Albert estaban en todos los eventos y no estaban nunca solos, porque solos hacía tiempo que no tenían nada que decirse y, lo que era más preocupante, nada que hacerse aparte de planes para no estar solos.

Los veranos, mientras Albert se quedaba trabajando en Madrid, Miren se iba unas semanas a Hernani con el niño, ya un joven imberbe, para sumergirlo en la cultura vasca. 

Solo en su casa inmensa de Majadahonda, llamaba todas las noches al teléfono de Miren, ella respondía con su voz pastosa, la mitad de las veces con la alegría del comienzo de la noche de fiesta, la otra mitad con el mal genio del final del día de fiesta… Por la mañana, delante del espejo, Albert meditaba un momento, un breve momento.

- Why does my wife lose her panties every time she drinks?


Continuará

domingo, 29 de junio de 2025

VÍBORAS

 

Imagen generada por IA

El pequeño zorro de piel dorada, casi albina, sale corriendo con una salchicha en la boca, un cocinero que tiene pinta de boliviano se ríe en la puerta de la cocina del Hotel de Llanos del Hospital. Jon y Coro, los Galtzagorri, se desperezan mientras se ajustan las botas en el amanecer, el sol está oculto en las cimas del este, hay rocío más que escarcha en los matojos, están llegando coches y algún autobús al aparcamiento pero la pareja ya está cruzando el arroyo buscando el sendero que remonta hacia el oeste por la cara sur de la colina, a sus espaldas las Maladetas y el padre Aneto aún no asoman, las estribaciones del macizo que empiezan a iluminarse los ocultan, se prevé un día soleado y caluroso.

La senda está bien marcada y se adentra en el Barranco de Literola, no hay remontes, los michelines y las posaderas se notan más que las mochilas « de ataque » que ambos llevan, al atravesar el bosque ya están sudando, el sonido del agua invita a mear y a beber con frecuencia. Los jóvenes acelerados de una excursión les saludan en euskera mientras les adelantan pero enseguida se los encuentran reposando un instante junto a unas rocas, dos de las chicas de la excursión han desaparecido para satisfacer una íntima necesidad y los demás les esperan charlando en castellano. Aunque saben que a escasos minutos les adelantarán, Coro prefiere seguir valle arriba sin detenerse, siguiendo el río, el sendero es claro y los hitos de piedra los « caïrns » abundan, parecen cagadas petrificadas de algún animal jurásico, la pendiente se vuelve cada vez más pronunciada y el sol no tiene piedad de los montañeros, los insectos tampoco, el sudor, las cremas, los rododendros… ponen el ambiente olfativo, las marmotas silban y un par de rapaces parecen responderles desde su planeo en el cielo azul. Jon Galtzagorri que miraba en el bosque donde ponía los pies por no pisar alguna víbora distraída, ahora observa las rocas con detenimiento por si acaso hay alguna víbora bronceándose. Coro lee en su mirada lo que está pensando.

Pasan una cabaña, del Forcallo dice el mapa, y continúan subiendo, apenas son las 10 de la mañana y parece que caminan por encima de grandes palomitas de maíz buscando con la mirada el hito siguiente, hay alguna marca de pintura roja también, los tipos que las hicieron y los que las repasan de vez en cuando son admirables aunque lo hagan por adicción, no lo pueden evitar. El barranco señala el rumbo y llegan a un charco, el Ibonet de Literola según el mapa, la pendiente obliga a los dos montañeros a convertirse a la tracción a cuatro extremidades, los bastones percuten en las rocas, lo que seguro que aleja a las víboras, se tranquiliza Jon,  pero llegan a un lago más grande, llamado por el dibujante Ibón Blanco de Literola, el circo que lo rodea invita a quedarse disfrutando de la panorámica pero todos los excursionistas, medio centenar o más, que les han sobrepasado, ya serpentean por el canchal que baja desde la cima. Coro recuerda en voz alta que la guía dice que aquí comienza « el tramo más exigente y empinado de la ascensión ». Ya no va a haber agua, hay que cargar con las cantimploras llenas para subir y bajar.

El camino es evidente, los precedentes lo han dejado señalado y además provocan inevitablemente que algunas piedras rueden ladera abajo hacia ellos, la grava, las piedras sueltas y el cansancio acumulado hacen la pendiente más fuerte y el terreno más incómodo, se intuye que la cima está cerca, como siempre en montaña es un espejismo porque, incluso cuando se llega a la cresta cimera y se ve la vertiente norte vertiginosa a los pies, hay que trepar una joroba, "falsa cima"  dice la guía, antes de alcanzar la cumbre principal donde no hay sitio apenas entre los bloques de granito; la feria de ikurriñas, autorretratos e irrintzis parece inacabable a estas alturas, 3.222 metros sobre el nivel del mar Mediterráneo y más de 6 horas desde el primer paso de la ruta.

La vista de 360 grados de los Pirineos, el Macizo de las Maladetas con el Aneto hacia el sudeste, el Macizo de Posets hacia el sudoeste, el Valle de Estós a nuestros pies por el sur, el Circo de Lliterola aquí al lado como quien dice y un sinfín de valles, lagos, y cumbres al norte hacia la estribaciones francesas de la cadena por donde el Tour pasará uno de estos días – Francia existe para hacer bonito en las retransmisiones ciclistas mientras dormimos la siesta -.

Al parecer el grueso de los montañeros opta por el descenso desde el Pico Perdiguero hacia el Refugio del Portillon d'Oo en el « autre côté » y la cumbre se va quedando vacía, aunque no parece que pueda estallar tormenta, más vale ir bajando tranquilamente, haciendo algunas fotos y respetando las rodillas con la ayuda de los bastones, sin embargo, la bajada se hace en la mitad de tiempo, dejar los trastos en el coche, quitarse las botas, una primera cerveza en el bar del hotel y una segunda mientras Coro comenta la jornada :

- No hemos visto ninguna víbora en todo el día, deben estar todas en Madrid preparándose para los programas de la semana...


miércoles, 25 de junio de 2025

LETIZIA HILTON Y EL NIÑO POLLA

Santa Letizia en imagen generada por IA


La comisión judicial hace una diligencia judicial en un domicilio particular de un investigado y normalmente solo las partes personadas en la causa, sujetas a ciertos deberes legales, conocen del contenido y desarrollo de la misma. Claro que, desde que la extrema derecha está de vuelta – si alguna vez se fue -, en el poder del tercer y del cuarto poder del juego de poderes en España, la normalidad es que se publique y se publicite cuanto el Servicio de Propaganda del Movimiento Nacional juzgue conveniente a la formación del espíritu nacional acosado por rojos y separatistas ; así hemos sabido que la coprotagonista de algunos cortometrajes pornográficos de guion clásico – los guiones pornográficos son canónicos -, esta joven ha sido también protagonista de una diligencia judicial, alguien dio su identidad inmediatamente por los altavoces del recinto. El otro coprotagonista de las películas en cuestión, conocido por su nombre artístico  El Niño Polla, no estaba presente en la diligencia judicial, quizás ocupado en curarse alguna de las enfermedades profesionales no tabuladas que los trabajadores de la industria pornográfica padecen habitualmente.

Se ignora por el momento si ambos artistas han estado en nómina de algún ministerio o de alguna sociedad pública ligada a la administración pero, como la realización de material audiovisual para comunicar las tareas que se realizan en todo tipo de organismos a la sociedad es algo habitual, no sería de extrañar que Letizia Hilton y ENP hayan realizado sus actividades profesionales en Paradores Nacionales o en Bienes Inmuebles del Patrimonio Nacional, al menos. 

En tiempos pasados, años de plomo en Euskadi, jueces castigados, unos por borrachos, otros por progresistas y algunos por borrachos progresistas, pasaban por destinos en las tierras vascas, lo que nos permitió compartir algunas actividades, más o menos culturales con ellos y ellas… no sé por qué me parece recordar alguna estantería repleta de vídeos propicios a la excitación sexual en una residencia oficial… la soledad de la función pública es mala consejera y la pornografía es adictiva pero supongo que será mi tendencia a confundir recuerdos con relatos de dudosa procedencia la que juega con mi memoria.




domingo, 16 de marzo de 2025

LA POETA DONOSTIARRA MARTA MASSÉ PRESENTA EL LIBRO « LA NIÑA BARRO » EN MADRID



El recital de presentación de La Niña Barro está programado para el 29 de marzo a las 17 horas en el Aleatorio Bar, de la calle Ruiz, nº 7, Malasaña, presentado por Olaia Pazos y con la participación de Ángela Luis, Gaby Maciel y Elizabeth Sogorb.


LA NIÑA BARRO, libro de 92 páginas, editado por La Poesía Mancha de la editorial madrileña Ediciones Altera, p.v.p. 4,99€ electrónico, 13€ papel.

La obra de teatro « La Niña Barro », que Fronteiras Theatre Lab presentó hace 10 años en el verano de Edimburgo y que sigue de tournée mundial a ambos lados del Atlántico, es una pieza de teatro construida a partir de algunos poemas de la donostiarra Marta Massé, actualmente residente en los Países Bajos, y que llegaron a manos de una estudiante y profesora de teatro en la Queen Margaret University escocesa.

La directora de la compañía Fronteiras Theatre Lab es la brasileña Flavia D’Avila, que vive y trabaja en Edimburgo, que nos dice : « La Niña Barro me golpeó como un puñetazo en el estómago. No había llorado leyendo, bueno… nada en mucho tiempo. Me hizo llorar a mares, me hizo querer amarla y protegerla, me hizo tomarle la mano, me hizo pensar que yo era ella. Llegó directamente a mis propias heridas, tanto las viejas como las nuevas. A veces las hacía doler más, a veces ofrecía consuelo y sanación. Me di cuenta de que ella también estaba herida, rota y en lugares intermedios; pero también tenía este fuego interior que se manifestaba como puro instinto y curiosidad. Tenía esta increíble forma de abrirse al mundo, incluso cuando éste le hacía daño. »

Estas palabras pueden introducirnos en el mundo literario de Marta Massé que dio origen a aquella pieza meditativa y lírica que muestra el viaje de una mujer hecha de arcilla desde su nacimiento hasta la plena edad adulta, animando al público a pensar en lo que nos moldea como humanos a lo largo del camino. Evoca mitos de la creación e imágenes de adoración y rituales de fertilidad presentes en muchas culturas alrededor del mundo. La producción de Fronteiras Theatre Lab es interpretada por la actriz Elizabeth Sogorb y la performer Alexandra Rodes, ambas españolas, de Alicante.

Según Marta : « Esta colección de poemas nunca ha sido publicada antes ni completa ni a pedazos. Solo han pasado 14 años desde que le di su nombre por primera vez, una tarde de lluvia en Madrid que todavía recuerdo. Nunca imaginé un viaje semejante para nosotras ni imagino ahora mejores compañeras para hacerlo. Aquí dentro está mi niña al completo y, aunque el libro y la obra sean viajes distintos, son a la vez el mismo. Espero que las améis a ambas como las amo yo. »

viernes, 21 de febrero de 2025

LA MENTIRA EN LA JUSTICIA



En mi ejercicio de la abogacía desde el primer momento comprendí que la verdad y la mentira no son términos opuestos, la mentira de una parte es la verdad de la otra y viceversa, suelo decir que « en un juicio no hay mentira, hay diversas verdades ». Pero cuando la mentira sale del juez – y sale frecuentemente -, se hace siempre una fisura en la peana que sostiene la justicia y hace tiempo que la justicia, al menos la española, ha visto desaparecer esa peana, la estatua con su balanza y todos está por tierra, muy fisurada sino destrozada.


Kant escribió sobre la mentira en varios de sus trabajos, más notablemente en su ensayo "Sobre un pretendido derecho a mentir por filantropía" (1797). Según Kant, la mentira es moralmente inaceptable en cualquier circunstancia, mentir es una violación del deber moral de uno mismo y de los demás, ya que socava la base de la confianza y la dignidad humana. Su posición se basa en su principio del imperativo categórico, que establece que uno debe actuar solo según máximas que puedan convertirse en una ley universal. Según este principio, si todos mintieran, se destruiría la confianza y la comunicación efectiva, lo que es esencial para la vida social y moral. 


Cuando uno comprueba que la verdad judicial es mentira, comprueba que la confianza en la justicia está destruida, confianza que es esencial para la vida social, la mentira del juez es siempre prevaricación.


Sin embargo, Jean-Paul Sartre aborda la mentira en el contexto de la autenticidad y el auto engaño. En su obra "El ser y la nada" (1943), Sartre explora cómo las personas pueden mentirse a sí mismas, lo que él denomina "mala fe" (mauvaise foi), para evitar enfrentar verdades incómodas sobre su existencia. Esa "mala fe" es un tipo de auto engaño en el que las personas se convencen a sí mismas de que no tienen libertad y responsabilidad absoluta sobre sus acciones. Al hacerlo, evitan la angustia existencial que proviene de reconocer su total libertad y las implicaciones de sus decisiones. La mentira, en este sentido, se convierte en un mecanismo para escapar de la autenticidad y la responsabilidad de ser auténticamente uno mismo. La autenticidad implica aceptar plenamente nuestra libertad y vivir de acuerdo con nuestras propias elecciones y valores, sin esconderse detrás de excusas o mentiras.


El juez que miente, el tribunal que colectivamente miente, huyen de enfrentarse a la verdad que les incomoda. Prefieren vivir en la mentira que mirarse en el espejo y asustarse de su cara cobarde de prevaricadores.


(Reflexiones después de leer resoluciones judiciales esta mañana).


miércoles, 29 de enero de 2025

EL NIVEL DE GASTO


- Cuando en una familia se gasta 100 y los ingresos son 50, se produce un déficit de 50 – dice Galtzagorri sacudiendo la ceniza del cigarro en una lata de guisantes vacía que ha quedado a un lado de los fuegos de la cocina de la sociedad gastronómica -, y el déficit se acaba notando más temprano que tarde, salvo que aparezca un milagro financiero.

- Ingresos menos gastos igual a beneficios – contesta el Barón de la Florida observando las merlucillas que acaban de hacerse en la cazuela -, si el resultado es pérdidas, cerramos el negocio.

- Pero si durante meses, años… la familia gasta más de lo que los ingresos legales y regulares suponen e incluso hace inversiones – retoma Galtzagorri lo que decía y echa al contenedor de latas y tapaderas el improvisado cenicero -, a pesar de un nivel de gasto envidiable, es que se puede deducir que hay ingresos reales superiores a los aparentes que cubren esas pérdidas de la vida que se lleva y que permiten adquirir patrimonio familiar.

- No hay pruebas de esa deducción que haces – la merluza está hecha y ambos se sientan en la mesa más próxima dispuestos a compartirla -, pero es una conclusión que tiene cierta lógica.

- La lógica de un inspector de hacienda, a un nivel de gasto de 100 anual, más 20 de compra de segunda residencia, corresponde un nivel de ingreso de 120 sea directo o mediante financiación de tercero pero si el BOE fija los ingresos de esa unidad familiar y tú y yo sabemos que no tienen rendimientos otros de un patrimonio personal anterior…

- Esa merluza sí que huele a podrido y no como ésta que huele a los aromas cantábricos que las borrascas invernales nos hacen llegar gracias al esfuerzo pagable en euros de nuestros esforzados arrantzales.

- Echa un poco de blanco de Anjou en el vaso, poeta,  que hay que facilitar su digestión. Aunque quédate con lo que yo te digo : por mucho que se quiera mirar para otro lado, para que haya beneficios los ingresos deben ser superiores a los gastos, es una ley universal, aplicable aquí en Ategorrieta, en el Vaticano y en el Paseo de la Castellana, igual.

- ¿De postre panacotta ?


sábado, 11 de enero de 2025

¿A CUÁNTO SE COTIZA LA COPIA DE FOLIO JUDICIAL ?


Como « abuelo Batallitas » puedo contar que « in illo tempore » los periodistas de investigación de la Villa y Corte pagaban 100 pesetas por fotocopia de folio de sumario que les vendía el agente judicial de un Juzgado Central de Instrucción, este complemento salarial le permitía al honrado caballero vestirse con la hortera elegancia madrileña de un típico pijo y poseer el coche deportivo de James Bond que aparcaba ostensiblemente en el aparcamiento subterráneo Villa de París junto a los más modestos de sus superiores.

Treinta años más tarde, la moneda es el euro, los expedientes judiciales no son solo papel, los sábados a la mañana los juzgados están cerrados pero siempre hay funcionarios celosos de su trabajo que hacen jornadas extraordinarias, los periodistas reciben las notificaciones antes que los procuradores obsoletos y se publica lo que se quiere publicar… el abuelo tiene la sensación de que la vida judicial, en Madrid y en provincias, sigue igual, que el mercado de filtraciones es telemático pero se sigue pareciendo mucho al Rastro.

Hace tiempo que no voy a Madrid – me gustaba mucho ir por allí pero familia y amigos se han ido yendo de la vida cortesana para no volver -, mi intención es hacer un viaje turístico de pareja este año, compraremos un recuerdo imantado para pegar en la puerta del frigo, quizá pase a saludar a algunos conocidos que subsisten por allí, como palomas urbanas que comen cualquier cosa y cagan en las estatuas de personajes ilustres del pasado imperial, para que me respondan a la pregunta ¿A cuánto se cotiza la copia de folio judicial ? 

martes, 31 de diciembre de 2024

LA BIDASSOA N'EST PAS LA MISSOURI



Vivre à 700 kilomètres au nord de la Bidassoa, dans la France verte et brumeuse où Panorámix a perdu le chaudron, ne m'empêche pas de suivre quotidiennement l'actualité du royaume des espagnes, cette conspiration absurde et cacophonique d'imbéciles que je connais depuis ma naissance fortuite, toutes les naissances sont un accident, dans le quartier Gros de Saint-Sébastien.

L'une des pires choses de ma vie de voyageur a toujours été de devoir expliquer mon pays d'origine aux étrangers : la dictature, le terrorisme, la transition, l'aznarisme, la corruption, la corrida, le franquisme, Pedro Sánchez, l'économie... Cette difficulté, la distance historique et culturelle complique les ponts entre les interrogateurs et l`interrogé, s'est aggravée ces derniers temps avec la présidence du jupitérien Macron, le comportement dépravé des patrons français - ils donnent pour reconstruire une attraction absurde du tourisme parisien et font le désinvestissement dans le tissu industriel et agricole qui les a rendu riches -, le lepénisme raciste d'un tiers des citoyens, la perte des valeurs républicaines en matière d'éducation, l'agonie de la santé publique...

Les Français disent que "l'herbe est toujours plus verte dans le pré du voisin" et parlent avec admiration de la capacité du funambule de  Pedro Sánchez, grand, beau, cultivé et doté de langues, à diriger un gouvernement de droite européen civilisée avec le soutien de des restes du front populaire, un inexplicable crétin séparatiste qui vit en Belgique – où il n'y a que des frites et des moules -, des clercs basques qui chantent et dansent au pied des Pyrénées... et, au final, avoir une forte économie qui tire le train européen avec plus de joie que l’axe franco-allemand chancelant.

J'ai renoncé à commencer à expliquer l'Espagne en parlant de la bande du curé Santacruz, comme je le faisais au temps de l'ETA éveillée, ou de la dictature de Primo de Rivera, pour justifier la moustache du contrôleur des impôts du nain mental de la guerre en Irak, ou la chatte de Bárbara Rey, posant les racines de la subsistance des Bourbons se prélassant dans la cour des miracles de Madrid, ou les Saints Innocents de Miguel Delibes et Mario Camús, exemple de l'économie espagnole que veulent les libéraux madrilènes... maintenant, je commence dans l'ordre chronologique inverse : aujourd'hui, l'arène ibérique est gouvernée par un homme de 52 ans qui a passé hier une autre journée éreintante au bureau à faire des choses , certains bien, d'autres moins bien et qui y travaille depuis qu'il a été démocratiquement élu, en Espagne il y a un certain semblant de démocratie, parce que son corps le demande, ce qui m'est incompréhensible car je n'ai pas l'intention de lui acheter une voiture d'occasion, et qui pourrait être un excellent président de la république espagnole pour achever la sanglante et longue transition espagnole qui nous a déjà pris trop de temps.


EL BIDASOA NO ES EL MISSOURI



Vivir a 700 kilómetros al norte del Bidasoa, en la verde y brumosa Francia donde Panorámix perdió el caldero, no me impide seguir la actualidad diaria del reino de las españas, esa conspiración de los necios absurda y cacofónica que he conocido desde mi casual nacimiento, todos los nacimientos son un accidente, en el donostiarra barrio de Gros.

Una de las peores cosas de mi vida viajera siempre ha sido tener que explicar  mi país de origen a los extranjeros: la dictadura, el terrorismo, la transición, el aznarismo, la corrupción, los toros, el franquismo, Pedro Sánchez, la economía… Esa dificultad, la distancia histórica y cultural complica los puentes entre los interrogadores y el interrogado, se ha agravado últimamente con la presidencia del jupiterino Macron, la depravada conducta de los líderes empresariales galos – donan para reconstruir una absurda atracción turística parisina y desinvierten en el tejido industrial y agrícola que les ha hecho ricos -, el lepenismo racista de un tercio de los ciudadanos, la pérdida de los valores republicanos en la educación, la agonía de la sanidad pública…

Los franceses dicen que « siempre es más verde la hierba en el prado del vecino » y hablan con admiración de la habilidad de equilibrista de Pedro Sánchez, alto, guapo, culto y con idiomas, para liderar un gobierno de derecha civilizada europea con el apoyo de restos del frente popular, un cretino separatista inexplicable que vive en Bélgica – donde solo hay patatas fritas y mejillones -, los clérigos vascos que cantan y bailan al pie de los Pirineos… y, al final, tener una fuerte economía que tira del tren europeo con más alegría que el renqueante eje franco-alemán.

He prescindido de empezar a explicar España hablando de la banda del cura Santacruz, como lo hacía en tiempos de ETA despierta, o de la dictadura de Primo de Rivera, para justificar el bigote de inspector de hacienda del enano mental de la guerra de Irak, o del coño de Bárbara Rey, poniendo las raíces de la subsistencia de los borbones ganduleando en la corte de los milagros de Madrid, o de los Santos Inocentes de Miguel Delibes y Mario Camús, ejemplo de la economía española que desean los liberales madrileños… ahora, empiezo en orden cronológico inverso : hoy gobierna el ruedo ibérico un tipo de 52 años que ayer pasó otro día jodido en la oficina haciendo cosas, algunas bien, otras menos bien y que lleva trabajando en ello desde que fue elegido democráticamente, en España hay una cierta apariencia de democracia, porque se lo pide el cuerpo, cosa incomprensible para mi que no tengo intención de comprarle un coche de segunda mano, y que podrá ser un excelente presidente de la república española para culminar la sangrienta y larga transición española que ya nos tarda.


jueves, 26 de diciembre de 2024

CON LA VERDAD SE PUEDE IR A TODAS PARTES, INCLUSO A LA CÁRCEL

 Con la verdad se puede ir a todas partes, incluso a la cárcel – decía el maestro Artemio Zarco, buen abogado y fino escritor -. Y esta máxima, puesta en latín podría ser un brocardo : « Cum veritate potes ire ubique usque ad carcerem ».

Las voces ignorantes de ciertos hacedores de opinión publicada acusan a un fiscal de haber hecho desaparecer el contenido del teléfono móvil que usaba, contenido que una parte denunciante había solicitado incorporar en una causa en la que paradójicamente el referido fiscal es un ciudadano español acusado, incluso torpemente califican su conducta de « delito de obstrucción a la justicia ».

Pues no, el derecho de las partes acusadas en un proceso es de defenderse frente a las partes acusadoras, como el de éstas es el de atacarles y eso no obstruye la justicia, al revés, la hace más igualitaria, la ley proclama la igualdad de armas entre las partes pero normalmente esa igualdad es una entelequia, una apariencia.

Hace cuarenta años o más, un encantador miembro de mi familia era objeto de un proceso penal, defendido por otro maestro de la abogacía donostiarra Fernando Múgica, cobardemente asesinado por uno de nuestros neandertales, la instrucción seguida ferozmente en un Juzgado local me afectaba personalmente como socio y directivo de la empresa familiar responsable civil subsidiario de los delitos imputados, habiéndome encargado del saldo y finiquito de las relaciones laborales perjudicadas por las derivadas de la querella. Un día Fernando me avisó de que el abogado querellante, otra figura del foro donostiarra, Luis de las Casas, había solicitado como diligencia de instrucción el testimonio de los documentos aportados en un proceso laboral seguido entre uno de los empleados y la empresa cerrada en el caos de la intervención judicial. Inmediatamente me dirigí a la Magistratura de Trabajo para solicitar el desglose y archivo de los documentos aportados como prueba, sabiendo de las distintas velocidades entre el proceso laboral y el proceso penal, así que recuperé los documentos antes de que el exhorto llegara a la jurisdicción laboral. El Secretario de la Magistratura, que me odiaba, al recibirlo, me llamó para indicarme que debía devolver los papeles, ya que a nadie se le había ocurrido dejar copia en el expediente, como yo sabía perfectamente. Le contesté que desgraciadamente los documentos, archivados en un horno de fundición de un cliente, habían desaparecido y que yo también carecía de toda copia. Nunca supimos qué podía ver el enemigo en aquellos documentos que nosotros no veíamos pero nunca hay que darles armas al adversario y en el proceso penal solo hay adversarios, incluso los que se sientan en el mismo banquillo. Fui personalmente objeto de imprecaciones análogas a las que está recibiendo el Fiscal General del estado hoy en día, incluso por el propio Juez de Instrucción, pero lo que yo hice no estaba ni está tipificado en el Código Penal.

En resumen, ningún acusado está obligado a declarar contra sí mismo y esto incluye preservar lo que otros, en aras de acusar,  pueden interpretar y hacer que el Juez interprete como declaraciones contra sí mismo, más si, como es el caso, es el contenido de comunicaciones realizadas en la intimidad de un despacho.



martes, 8 de octubre de 2024

BEGOÑA GÓMEZ Y LO QUE NOS ENSEÑA LA HISTORIA DE TOMÁS CROMWELL




- Ayer a la noche, zapeando canales, caí sobre un film magnífico de mi infancia lejana « Un hombre para todas las estaciones » - Aristide Labarthe ha huido de Bayona antes de que los feriantes bloqueen las salidas de la ciudad para protestar por las necias decisiones del ayuntamiento sobre las fechas de las fiestas -, una adaptación clásica de una obra de teatro sobre la vida de Thomas More, unos de los santos patrones de los abogados, Santo Tomás Moro ¿No ?

- Excelente película, es cierto – comenta Galtzagorri que está preparando el aperitivo aliñando un gran plato de pastrami de buey -, a pesar de las pelucas infames que le pusieron al gran actor Paul Scofield y que le hicieran andar barbilampiño como si fuera un anuncio de gilletes entre barbudos, incluso en la Torre de Londres y en la ejecución.

- El patrón de los abogados es San Ivo, me parece – precisa el Barón de la Florida, sacando los pimientos rellenos de la sartén y dejándolos escurrir en una bandeja -, yo he leído la obra de teatro original hace un par de años y no he visto la película. Me llevó a leer cosas sobre aquella época y, sobre todo, sobre Thomas Cromwell que es el enemigo de Thomas More en el drama, éste debería ser el patrón de los abogados, jurista brillante, ambicioso, retorcido, convincente, sin escrúpulos, capaz de defender todo, de acusar de cualquier cosa…

- Con esas « cualidades » políticas más que jurídicas, ahora sería Presidente de Gobierno en cualquier país de Europa – Hiruntchiverry prepara las copas de rioja en la mesa -, menos en España, que tenéis un jugador de basket  que, como todos los economistas, es un tipo que no era capaz de estudiar ingeniero ni tan incapaz como para estudiar Derecho.

- Yo creo que quitando lo de jurista brillante, cualidad innecesaria en nuestro país, Cromwell ahora sería juez, incluso podría llegar a Presidente de Tribunal Supremo – Galtzagorri empieza a servirse pastrami y ensalada sobre las tostadas de pan de espelta -, hay mucho juez con vocación de servir al poder real a costa de la verdad y de la justicia, sobre todo en la villa y corte.

- Te pierden las Begoñas – el Marqués de Altamira se sirve la segunda copa de tinto -, en cuanto ves una bilbainita y además Begoña, te sale el justiciero al servicio de las clases populares que llevas dentro pero al servicio de la dama.

- Es que lo de los lameculos de los señoritos que ponen su función a su servicio…

- Como decía el gran Artemio Zarco : « Con la verdad se puede ir a todas partes, incluso al cadalso » y lo de Sir Thomas More – dice el Barón de la Florida después de acabar el pastrami -, es una buena muestra.

- Y siendo un servidor de los poderosos se puede ir, mientras ellos quieran,  a todas partes, incluso al patíbulo, como lo de Thomas Cromwell nos enseña – matiza Galtzagorri atacando un pimiento relleno con furia -, y los de la pesoe no han aprendido aquello de otro Thomas, Thomas Darcy que dio a Cromwell una advertencia profética justo antes de ser ejecutado: "others who have been in such favor with kings as you enjoy today have had the same fate as that to which you are leading me".

miércoles, 10 de julio de 2024

SUSPENSIONES JUDICIALES



Foto: trabajo en suspensión.

Y resulta que se cita a declarar como acusada a una persona en un Juzgado de la Plaza de Castilla y hay que suspender la comparecencia porque falta algo por hacer que había que haber hecho antes. Toda España tiene conocimiento de esta pifia judicial porque el asunto es muy seguido en los medios de difusión. La suspensión de un acto judicial señalado no es nada raro. Las citaciones judiciales para diligencias, suelo prevenir a mis clientes, que se puede celebrar la diligencia señalada en la mitad de los casos, por eso, cuando el asunto no es en Gipuzkoa, busco abogado de confianza en el partido judicial en que se sigue el procedimiento pero, muchas veces, el cliente quiere que sea su abogado « de confianza » el que le defienda fuera. 

Defender en otro territorio siempre es peor, uno no conoce el terreno de juego, las costumbres locales, las « corruptelas » y las « entretelas » de cada « justiclub » de España o de Europa… procuro evitar viajar y, sin embargo, he conocido mucho mundo y muchas suspensiones, caras para mi defendido cuando son fuera.  Entre las más de cien suspensiones judiciales que, calculo, habré padecido en mi vida profesional, las que más me han dolido :


1.- Viaje en avión al centro de España en domingo para diligencia de declaración de querellante contrario señalada para el lunes a primera hora. Mi cliente, el querellado, de Donostia. Suspensión acordada el mismo lunes porque el domicilio del querellante no es allí. 


2.- Viaje en avión al Levante español para interrogatorio del acusado, mi cliente de Donostia . Suspensión acordada un par de horas después de la señalada por « necesidades del servicio ». 


3.- Viaje en avión a Andalucía para vista laboral contra mi cliente de Donostia en un asunto de derechos fundamentales del trabajador. Suspensión en el acto de vista por omisión de citación preceptiva al Ministerio Fiscal, que tampoco vino cuando se pudo celebrar.


4.- Viaje en coche a la verde capital santanderina por la costa cantábrica para vista penal en la Audiencia Provincial. Mi cliente de Donostia. Suspensión acordada en el acto por falta de notificación a uno de los dos acusados.


5.- Viaje en coche al centro del Señorío de Bizkaia para vista penal, el acusado, mi cliente de Donostia. Suspensión acordada en el acto por « necesidades del servicio ».


6.- Vista penal en la Audiencia Provincial del txoko, el reo es mi cliente pero testigos y peritos varios vienen de Madrid por las acusaciones públicas (el perjudicado es un organismo de la administración). Suspensión acordada en el acto porque no hay tribunal, magistrado ausente en un curso de formación. 


7.- Diligencia de interrogatorio en Atocha, presentes : un acusado, abogados de las partes… yo, defensor de oficio de otro acusado, no estoy presente como es preceptivo, además el día señalado me encuentro a 700 kilómetros, no he recibido notificación alguna pero el sistema me ha dado por notificado automáticamente. Me llama la tramitadora ante mi ausencia y me siento humillado.


De alguna de estas suspensiones padecidas ya he referido públicamente que quizá se debieron a que alguien tenía que ir a la peluquería porque venía su novio o que las rebajas empezaban ese día, como necesidades del servicio…  Algunas suspensiones vinieron bien y contribuyeron a que yo pudiera pasar el asunto a un abogado local que lo hizo estupendamente o a que pudiéramos llegar a un acuerdo las partes, aprovechando nuestra presencia forzada, pero todas, absolutamente todas, fueron evitables.




domingo, 7 de julio de 2024

CIRUGÍA ESTÉTICA



Cuando la bella durmiente dejó de soñar y se despertó -no hubo un príncipe azul que le despertó con un beso o con un codazo porque ella roncaba -, habían pasado sus mejores tiempos, no le gustó la bruja que le miraba desde el espejo del armario ropero del dormitorio y rompió el espejo.

El cirujano que le recomendaron sus amigas tenía una clínica diseñada por el mejor arquitecto contemporáneo, una decoración minimalista y carísima, no era el gabinete del Dr. Frankestein, como si lo fuera, a pesar de la enorme factura pagada, la bruja con cirugía estética sigue siendo una espantosa bruja que refleja en su desfigurado rostro que ha pagado por un fracaso, le digan lo que le digan sus amigas en las tertulias, comentarios que no tienen nada que ver con lo que se dicen cuando ella no les puede oír.

No me hace gracia verla ahora, quizá se ha merecido la cara que tiene que mostrar en público, quizá se la ha merecido, no lo dudo, pero cuando ella era una egoísta blancanieves que nos hacía creer a todos los enanos que ella era el centro del universo, los enanos colaboramos a hacerle creer que una princesa así se merecía más que nuestras personas, reales de realidad y no de realeza.

El tiempo también ha pasado para mi, el espejo me devuelve la imagen de mi abuelo, tengo que comprarme un pantalón de una talla mayor y cambiar la boina por una más nueva.

Otto Mueller
Allongée

viernes, 5 de julio de 2024

NEPOTISMOS EN LA NOCHE



- Me han dicho que estás muy depre – Manu Majors a modo de saludo suelta esto por el teléfono esta misma mañana -, tú, el hombre más optimista del mundo, que eres capaz de hacer que un funeral sea divertido….

- Debe ser que no acierto un pronóstico en la Euro – contesta Jon Galtzagorri apartando su vista del ordenador soportado por unos viejos tomos de Aranzadi sobre la mesa del despacho -, además estoy leyendo jurisprudencia europea sobre sentencias españolas y eso tampoco anima : parece que Luxemburgo está más cerca de España que Madrid o que los jueces de Madrid.

- Los jueces de Madrid – replica el abogado bilbaíno riéndose -, son jueces de la Corte. Están más ocupados conspirando contra el Conde-Duque de la Moncloa que con los sumarios de los españoles que se acumulan por sus enmoquetados despachos.

- Ahora, les ha caído un pacto de reparto de tronos en su cámara privada de nombramientos y ascensos así que estarán entretenidos preparando emboscadas y traidoras celadas contra los recién designados. Hay mucho cuchillo afiliado en las covachuelas madrileñas.

- Esto me recuerda una cosa que me pasó hace años y que nunca te he contado voluntariamente, porque eres un bocazas y la habrías difundido… pero ahora que los protagonistas ya hicieron mutis definitivo por el foro del cementerio, te lo puedo relatar.

- Me place mucho la confianza que Su Señoría tiene en mi persona.

- Hace muchos años, en tiempos sin móviles y en que las astillas se contaban en pesetas ¿Te acuerdas del billete de 500 pesetas sujeto en los escritos ? Estaba en un bar de un hotel de Madrid con mi mujer entonces, ya que ella me acompañaba cuando iba a vistas en el Supremo y así visitaba a su mejor amiga que vivía por allí. Estábamos tomando una copa después de cenar, mi mujer estaba de charla con un grupo de americanos de origen asiático, le encantaba practicar su inglés y tenía mucha facilidad para enrollarse con cualquiera, así que mi whisky y yo estábamos en un extremo de la tertulia y fui desconectando del bullicio para tender la oreja a lo que se decía en la mesa de detrás de mi. Eran dos veteranos magistrados, uno de ellos lo había visto por nuestra Audiencia Territorial y el otro tenía plaza en Madrid… Pude captar perfectamente lo que se decían sobre un tribunal de oposiciones de acceso a la carrera judicial que iba a tener lugar al día siguiente, decían los nombres de los opositores que iban a pasar y las notas que iban a obtener, como para confirmar que estaban de acuerdo y que los resultados eran correctos…

- De esas cosas te puedo contar yo también.

- Se lo comenté a un amigo magistrado en Bilbao y me dijo que lo que yo le decía era mentira o que lo había soñado, que esas cosas se hablan tiempo antes y dentro de los despachos, que nunca salen de palacio…

- Eso te dejó más tranquilo, supongo. Bueno, te dejo, que tengo que preparar este escrito, a ver si en Luxemburgo me hacen más caso que en Vallehermoso.


viernes, 3 de mayo de 2024

ARRABAL FERNANDO

Nuestro querido poeta y respetado sátrapa trascendente Fernando Arrabal tiene un corazón que late catorce veces por minuto o no y sus latidos sincopados marcan la agenda del poeta, nacido el 11 de agosto de 1932 en África, en Melilla. Entre angioplastias, tavis y visitas al hospital, ese corazón nos permite seguir la órbita de cometa cervantino, más que galáctico, de su trabajo vital de escritor, literato central del loco universo de los exiliados del poder de la inquisición española eterna.

La persona y el personaje están unidos por ese corazón que late en el filo del cuchillo cornicabra que amenaza con cerrarse y cercenar los dedos navajeros de quienes no conocíamos la persona y nos habíamos quedado con el personaje, con anécdota de ebriedad forzada incluida. Sabemos que será noticia y será lamento, hipócrita lamento de quienes han crecido arropados por los asesinos de su padre, de todos los padres asesinados insepultos de nuestras españas, ese paisaje sonoro de bocas de mierda que aúllan sandeces para oídos sandios todas las mañanas, ese paisaje escrito de quienes escriben como cagan en prensa digital o en lo que queda de la impresa por el salario que perciben en bonos de compra en los cortes ingleses tan madrileños, ese hipócrita lamento para los muertos que conforma el cocido madrileño de rosarios, santos, camisas azules, vieja guardia, alcázar que no se rinde ni falta que hace, ladrones del ibex, genoveses patibularios, legionarios de cristos resucitados todos los domingos, clubes de campo, majadas hondas, ayusas amancebadas con comecoños a comisión y demás avifauna que no corre peligro de extinción.

Bajo los escombros de Gernika, hay una mujer agonizante que oye a Fernando Arrabal cantar con su voz de adolescente de 13 años « Guernica’ko arbola », como cuando estuvo preso en Tolosa con los escolapios en aquel internado. Esa mujer es la que llorará sinceramente a su muerte.

Yo blasfemaré un mecaguendios, si estoy aquí para enterarme y no le he precedido en la oscuridad de la inexistencia, nada fuimos y nada seremos. No habrá lágrimas, supongo.

Su breve paso, como persona, por mi biografía… su breve y luminoso paso.

 

Notre poète bien-aimé et satrape transcendant respecté Fernando Arrabal a un cœur qui bat quatorze fois par minute ou non et ses battements syncopés marquent l'agenda du poète, né le 11 août 1932 en Afrique, à Melilla. Entre angioplasties, tavis et visites à l'hôpital, ce cœur nous permet de suivre l'orbite d'une comète cervantine, plus que galactique, de son œuvre vitale d'écrivain, écrivain central de l'univers fou des exilés du pouvoir de l'éternel inquisition espagnole. 
La personne et le personnage sont unis par ce cœur qui bat sur le tranchant du couteau canaille qui menace de fermer et de couper les doigts voyous de ceux d'entre nous qui ne connaissaient pas la personne et étaient restés avec le personnage, avec une anecdote de contrainte ivresse incluse.
Nous savons que ce sera une nouvelle et ce sera une lamentation, une lamentation hypocrite de ceux qui ont grandi nourris par les assassins de son père, de tous les pères assassinés non enterrés de nôtres Espagnes, de ce paysage sonore de bouches merdiques qui hurlent des bêtises chaque matin pour des idiotes oreilles, ce paysage écrit de ceux qui écrivent comme ils chient dans la presse numérique ou dans ce qui reste de la presse écrite pour le salaire qu'ils reçoivent en bons d'achat dans les galléries marchandes de Madrid, cette plainte hypocrite pour les morts qui compose le ragoût madrilène de chapelets, de saints, de chemises bleues, de vieille garde, de forteresse qui n'abandonne pas et n'a pas besoin de le faire, de voleurs en Bourse, de corsaires génois, de légionnaires des christs ressuscités tous les dimanches, de country clubs, de luxueuses bergeries, de soumises amantes des mangeurs de chattes sur commission et d'autres oiseaux qui ne courent pas de danger d'extinction. 
Sous les décombres de Gernika, il y a une mourante qui entend Fernando Arrabal chanter avec sa voix d'adolescent de 13 ans "Guernica'ko arbola", comme lorsqu'il était emprisonné à Tolosa avec les piaristes dans cet internat. Cette femme est celle qui pleurera sincèrement à sa mort.
Je blasphémerai un mechiendieu, si je suis là pour le découvrir et que je ne l'ai pas précédé dans les ténèbres de la non-existence, nous n'étions rien et nous ne serons rien. Il n'y aura pas de larmes, je suppose.
Son bref passage, en tant que personne, à travers ma biographie… son bref et lumineux passage.

lunes, 11 de marzo de 2024

LE PAPY DANS LE MIROIR

Aujourd'hui, j'ai 75 ans. Quand mon père a eu 75 ans, j'en avais 38, quand mon grand-père paternel - le maternel est décédé plus tôt - a eu 75 ans, j'en avais 16. Si je ne me regarde pas dans le miroir, je pense que je ressemble plus à Antxón à 16 ans qu'à Antxón à 38 ans. Mais le papy dans le miroir me dit non, je ressemble beaucoup à mon grand-père paternel ou à mon père lorsqu'ils ont atteint 75 ans.

Lorsqu'elle m'a vu sortir de la maison pour l'accompagner au travail, ma femme m'a dit que je ressemblais à "l'Abbé Pierre", ce doit être à cause de la barbe "clochard" que j'avais encore ce matin - je l'ai rasée après -. À midi, pendant que nous mangions les artichauts et la txistorra que j'avais préparés, il m'a dit que sans barbe je parais plus jeune, je lui ai servi un verre de vin rouge, un excellent Pic Saint Loup.

Il y a 20 ans, j'enseignais mon cours de droit du travail à l'ESTE (Deusto Business School) lorsque les étudiants qui suivaient attentivement ce qui se passait sur leur téléphone, au lieu de mes savantes explications sur les innombrables et stupides réformes du Statut des Travailleurs, ont commencé à faire commentaires nerveux, jusqu'à ce qu'on interrompe mes brillantes paraboles pour crier "Des trains ont explosé à Madrid et il y a des milliers de morts".

Les silences et les mensonges du crétin moustachu et des maîtres de la désinformation qui étouffent encore aujourd’hui les cellules gris perle des citoyens espagnols se sont suivis. Vers 14 heures, mon fils aîné, qui vivait à Utrecht, m'a confirmé qu'il s'agissait d'un attentat d'Al Quaida mais j'ai continué à douter, plus parce que je connaissais la bêtise et l'esthétique de l'âme basque, un zéro entouré de menhirs, que parce que j'ai cru aux déclarations absurdes des porte-parole de ceux qui avaient déjà bombardé Guernica plusieurs années auparavant et quand j'ai entendu, face à la brigade putschiste et pisse-copie de Jota, le ridicule Jiménez et d'autres,  que s'est levée la petite voix, un peu type de pédé, - il ne portait pas encore de col-roulé Armani -, du porte-parole officiel du « hirurko » central de nos meurtriers ancestraux et indigènes, je n'avais aucun doute qu'ils, « les espagnols », nous escroquaient encore une fois, même si j'avais des doutes jusqu'à Samedi, peut-être à cause des nombreuses insistances du poulailler cacophonique que sont les média de diffusion - et non d'information - auquel nous avons accès. Je n'ai pas modifié mon vote, comme j'avais toujours voté par correspondance longtemps à l'avance, c'est un acte conseillé de voter par correspondance qui permet de suivre les campagnes électorales sans oreillettes. D’ailleurs, j’avait 55 ans.



EL ABUELO DEL ESPEJO

Hoy cumplo 75 años. Cuando mi padre cumplió 75 años, yo tenía 38, cuando mi abuelo paterno – el materno murió antes -, cumplió 75 años, yo tenía 16. Si no me miro al espejo, creo que me parezco más al Antxón de los 16 que al Antxón de los 38. pero el abuelo del espejo me dice que no que me parezco mucho a mi abuelo paterno o a mi padre cuando llegaron a los 75. 

Al verme salir de casa para acompañarle al trabajo, mi mujer me ha dicho que parezco el « Abbé Pierre », debe ser por la barba de « clochard » que aún tenía esta mañana – me la he afeitado después -. Al mediodía, mientras comíamos las alcachofas y la txistorra que yo había preparado, ha dicho que sin barba parezco más joven, le he servido un vaso de vino tinto, un Pic Saint Loup excelente.

Hace 20 años estaba dando mi clase de Derecho Laboral en la ESTE (Deusto Business School) cuando los alumnos que atentamente seguían lo que desfilaba por sus teléfonos, en vez de mis doctas explicaciones sobre las incontables y estúpidas reformas del Estatuto de los Trabajadores, empezaron a hacer comentarios nerviosos, hasta que uno interrumpió mis brillantes parábolas para gritar « Han estallado unos trenes en Madrid y hay miles de muertos ». 

Siguieron los silencios y las mentiras del cretino de bigotes y de los amos de la desinformación que ahoga las células gris perla de los ciudadanos españoles, aún hoy en día. Para las 14 horas mi hijo mayor, que vivía en Utrech, me confirmaba que era un atentado de Al Quaida pero yo seguía dudando, más por conocer la estupidez y la estética  del alma vasca, un cero rodeado de piedras enhiestas, que por creerme las patochadas de los voceros de quienes bombardearon ya Guernica muchos años antes y cuando oí que, frente a la brigada plumilla y brunete del Jota, del ridículo Jiménez y demás. se alzaba la vocecilla amariconada – aún no llevaba col-roulé de Armani -, del portavoz oficial del hirurko central de nuestros asesinos ancestrales y autóctonos, no tuve dudas de que "los españoles" nos estaban una vez más estafando, aunque tuve dudas hasta el sábado, quizá por tantas insistencias del gallinero cacofónico que son los medios de difusión – que no de información -, a los que tenemos acceso. No cambié mi voto, como siempre había votado por correo con mucha antelación, es un acto aconsejable votar por correo que permite seguir las campañas electorales sin audífonos. Tenía 55 años, por cierto.



 

jueves, 29 de febrero de 2024

ADUANAS

 - No se come mal en este figón – Jon Galtzagorri le comentó a Manu Majors mientras les servían el café y el cliente común de ambos se había alejado de la mesa para responder a una llamada -, pero ha tenido que venir el chico de la Parte Vieja a darle un toque de los suyos…

- Si nunca quieres ir a su restaurante de Lasarte y aquí, en Madrid, porque el catalán ha insistido en traernos, que tú me hubieras llevado a comer unos callos o un cocido, que te conozco.

De la oficina en que se habían reunido por la mañana hasta la romántica Casa Gallardo apenas hay diez minutos andando, estaban acabando de comer cuando empezaba a llenarse el lujoso restaurante, el profesional servicio no había apreciado las prisas que los tres comensales les dieron durante el largo recorrido por la degustación de las delicias que conforman su menú, larguísimo y muy estrecho, que diría San Mikel Corcuera Ulacia, pero ya lo habían acabado. El cliente regresó y de pie se despidió de ambos con su eficacia prusiana y nada mediterránea :

- Vienen a buscarme ya para llevarme al aeropuerto, Xavier me recoge allí, nos vamos a Rabat para la firma de la escritura, luego cenaremos algo con los kuwaitíes en Londres y voy a dormir a casa en Barcelona, que mañana tengo que estar allí a las 8 para lo de la decisión final sobre el arbitraje. Gracias por sus sabios consejos. Esto ya está pagado y están ustedes invitados a lo que quieran como digestivos pero no hace falta que repitan copas en ningún caso ¿Entendido ? Adiós.

El financiero se dio la vuelta y los dos abogados vascos se despidieron del vacío, pequeño, que había dejado. Un chófer gorila, tipo militar eslavo, le estaba esperando en la puerta.

- Si tuviera que desayunar con los cataríes hubiera parado en París también, supongo – comentó Galtzagorri esperando que le sirvieran el Macallan 25 que había pedido para no bajar el nivel de lo que habían comido -, total, con un jet privado, puedes aprovechar y darte una vuelta por las rebajas de Galeries Lafayette y tal.

Manu Majors pidió que le acabaran la botella de Pingus en su copa, antes de ponerle la de Garvey sobre la mesa, arqueó las cejas y comentó :

- Lo que no sé es si nuestros hígados van a aguantar esta rutina de los desplazamientos en el acto, las reuniones « físicas », el contacto humano, los almuerzos de trabajo, los momentos de convivialidad « win-win »… o si estábamos mejor con el teletrabajo y la infusión en zapatillas, cuando las decisiones esta gente las tomaba con más frialdad.

- A mi lo que me da pereza en la vida que lleva esta gente es lo de las aduanas de los aeropuertos, incluso dentro de la Unión Europea lo de entrar y salir de los aeropuertos es una pelmada, y estos tipos y tipas van saltando de uno a otro en un sinvivir  nada envidiable. Supongo que lleva pañales porque no creo que tenga tiempo para cagar en todo el día, así tiene esa cara de estreñido.

- Como dice mi socio « Las aduanas son solo para los negros, a los del Athlétic no nos paran ». Y tú lo sabes bien, lo has dicho muchas veces « ¿Quién va a sospechar de una magistrada de la audiencia provincial ? »

- Lo de tu socio se ha quedado viejo con los Williams pero es lo que hay, los delincuentes de verdad son los que ponen las aduanas a las gentes que no las necesitan, tendremos que promover de nuevo aquella ONG de « Aduaneros sin fronteras », manque éxito no tuvo nunca.

No prorrogaron innecesariamente la sobremesa y se despidieron en la esquina de la calle Ferraz, marchando hacia la Plaza de España, con un común deseo:

- ¡Que no pierdas el Alsa!