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jueves, 30 de abril de 2026

LE PETIT CADEAU

Otra excelente pieza literaria escrita hace tiempo PETIT CADEAU y ahora trabajada con la IA para convertirla en monólogo "stand up" con ilustración, un poco pacata, de Nano Banana


¡Buenas, panda de animales! ¿Me estáis preguntando por mi cara? ¿En serio? Peores caras he visto yo en la primera línea de una melé un domingo de resaca y nadie decía nada. 

Pero vale, lo reconozco: tengo la cara de un hombre que ha sobrevivido a un safari... pero sin salir de Burdeos.

Ya sabéis cómo son estos torneos de veteranos. El cuerpo te dice "retírate", pero el espíritu te dice "pide otra jarra". El caso es que el tercer tiempo se nos fue de las manos. Para cuando llegamos al quinto tiempo, nuestro guía —un francés que se nos pegó como una lapa— nos llevó al único sitio abierto: una discoteca de esas que huelen a desesperación y a desinfectante barato. 

Allí estaban todos nuestros compañeros, haciendo el gorila en la pista. Literalmente. Parecía un documental de National Geographic pero con tíos de 100 kilos en calzoncillos. 

Y de repente, la veo. Una chica en la barra. Imaginaos a Naomi Campbell, pero en pequeñito, formato viaje. Yo, que iba con el "combustible" a tope, me puse en modo galán culto. Le solté lo único que me queda del colegio: el monólogo del Cid de Corneille. En francés, con un par.

Ella me dijo que se llamaba Paqui. O eso entendí yo, porque con los graves del bafle podía llamarse Paqui o podía ser el nombre de un medicamento. La saqué a bailar y, oye... bailo mejor que Ryan Gosling. Bueno, al menos con el mismo nivel de laca y mucho más peligro de luxación de cadera.

En esto que me dice: Tu veux venir chez moi ? Esto es "¿Quieres venir a mi apartamento?"

¡A mí! ¡Que no me pasaba eso desde que las pesetas tenían la cara de Franco! Fuimos para allá. El "apartamento" era una habitación que parecía una sucursal del Zoo:

* Tenía una cotorra.

* Tenía un camaleón en una pecera.

* Y tenía una cama. Suficiente.

Nos pusimos "a jugar el partido", tomando posiciones en el lecho, y aquello era de locos. La cotorra empezó a retransmitir la jugada en cinco idiomas. Parecía una peli porno grabada en el Instituto de Idiomas. ¡Qué escándalo, tú! Casi reventamos el colchón, os lo juro.

Me quedo frito y, de repente, suena mi alarma interna: "¡El autobús a Donostia!". Me ducho rápido para quitarme el "aroma a pecado" y, cuando estoy a punto de salir por la puerta, Paqui se levanta de la cama... tal cual Dios la trajo al mundo. 

Se me acerca, me abraza, yo noto su calor —mi "Priapo" a punto de reventar la bragueta otra vez— y me susurra al oído:

"Et mon p’tit cadeau?"

¿Mi regalito? ¿Qué regalito? Y la cotorra, la muy maldita, despatarrada de la risa gritando: "¡MON PETIT CADEAU! ¡MON PETIT CADEAU!". El camaleón me miraba con una cara de sádico que no os podéis ni imaginar.

Resultado: 200 euros menos en la cartera. Salí corriendo por aquellas avenidas que parecían Nairobi al amanecer. Menos mal que los taxis en Burdeos aceptan tarjeta, porque me quedé más tieso que el palo de la bandera.

Llegué al bus por los pelos, me hice el dormido todo el viaje para que no me preguntarais, y lo primero que he hecho al bajar es ir a la farmacia. 

"Quiero el test ese de los anticuerpos", le digo al boticario. 

Y el tío me mira con una cara... y me dice que tengo "mala cara". ¡Mala cara la tuya, boticario de las narices! Que entre la cotorra, el camaleón y la Paqui, ¡bastante tengo con estar hoy aquí de pie! 

¡A vuestra salud, cabrones!

domingo, 15 de diciembre de 2024

L'HYPOCRISIE EST UNE VALEUR DU RUGBY



 Je suis choqué par le manque de commentaires sur un aspect du rugby qui est très important dans ces incidents qui nous tachent, nous tachent à tous, comme celui de Mendoza ou celui de Bordeaux : les produits dopants pour la musculation.


L'agressivité peut effectivement être un trouble psychologique dérivé du dopage. Les substances dopantes, telles que les stéroïdes anabolisants, peuvent altérer l'équilibre hormonal et chimique du cerveau, ce qui peut entraîner des comportements agressifs et impulsifs.


Les joueurs de rugby qui utilisent des substances dopantes peuvent également éprouver des troubles de l'humeur, de l'anxiété et de la dépression, ce qui peut exacerber les comportements agressifs. En outre, l'agressivité peut être une réponse à la frustration et à la pression intense de la compétition, amplifiée par l'utilisation de substances dopantes.


On dit qu’il y a des contrôles fréquents dans le rugby professionnel et que les résultats ne donnent plus que des cas isolés, peut être parce « qu’on ne trouve pas ce qu’on ne cherche pas » mais les masses musculaires de ces jeunes ne semblent pas naturelles. 


Et en plus, l’alcoolisation, la cocaïne et autres produits emmènent à une conduite de gorille mâle, en meute, dans des quatrièmes mi-temps prolongés qui finisse mal pour les femelles qui se croisent avec ces types une nuit de fête.

martes, 14 de marzo de 2023

PROBLEMAS DE ERECCIÓN



El aparcamiento del hospital de Bayona no es acogedor pero es el que hay. Aristide Labarthe y Jon Galtzagorri aprovechan de un sol y sombra que propicia un árbol para esperar a alguien conversando.

- No sabía que Hiruntchiverry sufriera del corazón – dice Galtzagorri -. ¡Con todo lo que se cuida! Pero los niños que fuimos concebidos en mayo del 68 estamos en la edad de todos los riesgos.

- ¡Pues menos mal que su novia tiene estudios de enfermería y se dio cuenta de que algo le estaba pasando!

- ¿Nueva novia? ¿Se ha vuelto a separar? ¿Ya no está con Margot?

- Ya llevaba 5 años con Margot ¿Cuántas mujeres le has conocido Maite, Melany, Mamen, Marion, Mathi, Margot…? Poco más o menos cada 5 años, después de un matrimonio, a veces, y un hijo, de vez en cuando, se divorcia, se encuentra el amor de su vida que empieza por M, ésta se llama Mélissa y, lógicamente, es más joven que la anterior - creo que ésta es de la edad de su hija mayor o menos-, ... y vuelta a empezar el ciclo.

- Este es tonto, se cree un jovencito semental, seguro que se ha dopado con una de esas pastillas que te la ponen dura como un cigüeñal de motor de barco y le ha cascado alguna biela.

La llegada de una chica que sale del departamento de cardiología interrumpe la conversación, una morenita escapada de un calendario de souvenirs de la Côte Basque, una de esas mujeres vascas ideales que todos los pintores locales han intentado reproducir en sus típicos lienzos para turistas adinerados, un rostro que posiblemente no ganaría en un concurso de belleza pero qué importa… eso sí, el polo azul se ajusta al busto hasta que el cocodrilo se convierte en una lagartija aplastada por un camión… Mélissa entusiasmada saluda con un par de besos a cada uno y se presenta a Galtzagorri.

- Imanol va a salir en media hora, que lo mandan a casa, que no es nada, que tiene el corazón perfecto, que lo suyo es fatiga por la semana que ha llevado de nervios con las huelgas, los piquetes de actores, las manifestaciones, los miles de kilómetros que ha hecho para estar conmigo el fin de semana en Biarritz, nada, un par de días de reposo y… ¡Como nuevo!

- Yo creo que necesita reposo, mucho reposo – subraya Galtzagorri mirándole a los ojos y sintiendo que cualquiera puede sentir que se le funden los plomos sentimentales en ellos -, nada de excesos impropios de su edad.

- La doctora le ha dicho, delante de mi – Mélissa también pone de relieve su testimonio-,  que hacer el amor es el único ejercicio que viene bien al corazón y además, con apenas 30 años recién cumplidos Imanol no es ningún viejo.

- ¿30 años?



  


martes, 21 de diciembre de 2021

LA MUERTE DEL TRABAJADOR POR CUENTA AJENA DESPLAZADO CON MOTIVO DEL TRABAJO

La noción de accidente en misión ha sido aceptada por la doctrina jurisprudencial como una modalidad específica de accidente de trabajo, en la que se produce un desplazamiento del trabajador para realizar una actividad encomendada por la parte empleadora.


La misión integra así dos elementos conectados ambos con la prestación de servicios del trabajador: 1º) el desplazamiento para cumplir la misión y 2º) la realización del trabajo en que consiste la misión.


La protección del desplazamiento presenta cierta similitud con la del accidente "in itinere", en la medida en que el viaje de ida o de vuelta se protege en cuanto que puede ser determinante de la lesión, ya que sin el desplazamiento el resultado lesivo no se hubiese producido.


En cuanto al accidente que se produce en la realización del trabajo que constituye el objeto de la misión, su régimen es el normal del artículo 115.1 de la Ley General de la Seguridad Social.


Pero no todo lo que sucede durante la misión tiene una conexión necesaria con el trabajo, cuando ni es propiamente tiempo de viaje o desplazamiento, ni tampoco jornada de realización de la actividad ni es periodo de disponibilidad o espera de instrucciones para reanudar la actividad laboral. No son accidentes de trabajo los accidentes ocurridos durante estos tiempos del día, dedicados al descanso o al ocio, aunque sean fuera del lugar de domicilio del trabajador.



jueves, 8 de abril de 2021

PRIMERA DOSIS

Aristide Labarthe llegó al centro de vacunación en que había conseguido cita a las 10 de la mañana, la vacuna no se la pondrían hasta las 10,45 por lo menos pero él estaba a las 10 de la mañana, con ganas de mear, pero dispuesto a esperar. Para conseguir la cita había puesto el despertador a las 3 de la madrugada, un compañero, también profesor en el Liceo y ya parcialmente vacunado, le había explicado que a esas horas la página web donde se cogían las citas  estaba más descargada de tráfico. Debía ser cierto, porque la desesperación de días anteriores dio paso a una cierta esperanza y, después de pasar los obstáculos que siniestros informáticos programan en estos casos de necesidad, consiguió la cita, habían pasado apenas 20 días desde aquella noche y allí estaba en la cola del centro de vacunación junto, a una distancia variada en realidad, a otras personas variadas de las que ya no cumplirían los 50 en su mayoría, alguna parecía que no iba a cumplir los 90 precisamente.

Las ganas de mear eran su máxima preocupación y no se veía una sola indicación de meadero público en los alrededores, un parquecillo con algunos setos y arbolitos, todos florecidos por la intermitente primavera, parecía invitar a descargar la apremiante vejiga en un momento pero no había forma de hacerlo discretamente, los jubilados y jubiladas tomaban el sol sentados al sol encima de las cintas rojiblancas que el ayuntamiento había dispuesto para indicar la prohibición de sentarse, todos ellos con sus mascarillas puestas, algunas puestas de tal manera que parecían pequeñas banderas blancas ondeando al viento desde una oreja con audífono. Labarthe pensaba que la contrarreloj que estaban disputando sus esfínteres urinarios ante el cúmulo de reflejos miccionales era tan dura como una crono-escalada en las Dolomitas y que el impulso nervioso de las ansias de liberar el líquido amarillo iba a  pasar del nervio pudendo hacia el esfínter externo urinario para una micción relajante en los calzoncillos “tommy hillfiger” nuevos, recién comprados en “galeries lafayette”, que se había puesto justo antes de salir de casa, salir con tanta prisa que se le había olvidado mear.

Decidió calarse la mascarilla hasta las cejas y echar una carrerita hacia el fondo del parque justo cuando una empleada temporal de las autoridades sanitarias salió a la puerta del “vacunatorio” y voceó “Los de las 10,45, para dentro”.

El primero, llegó el primero al mostrador, su experiencia de medio de melé, capaz de posar el balón en la zona de ensayo entre montoneras de gordos para decidir un encuentro, le sirvió para agarrar el número que le tendió otra temporal, localizar un escondido pictograma universal de “pipi-toki” que reenviaba al exterior por otra puerta, saltar sobre la señora de 90 años sentada sobre su andador que fumaba en su camino obstaculizando la entrada, y lograr el alivio sublime de una inacabable meada, que se acabó cuando su número se cantaba en el bingo de las sillas de espera.

El protocolo y el pinchazo fueron bien.

 


viernes, 19 de febrero de 2021

CONMOCIÓN CEREBRAL

Los buenos días han llegado tras las lluvias. La playa de la Zurriola es sacudida por las olas y la resaca del Cantábrico pero hay pocos “pingüinos humanos” en el anochecer donostiarra. Hay quien ya ha desenfundado los muebles de resina blanca y se ha instalado en el exterior para disfrutar del yodo ambiental, la brisa inevitable y la fría humedad mientras inicia una tertulia en la distancia con uno de esos teléfonos que esclavizan nuestras neuronas.

- ¿Cuántas conmociones cerebrales has tenido Imanol? - Galtzagorri pregunta desde la terraza de su casa, intentando ver algo en la pantalla, a pesar de los reflejos -. Conmociones de verdad, de las de pérdida de conocimiento y de no enterarte un rato si estabas aquí o allí.

- En partidos oficiales pocas, dos o tres, pero ya sabes que entonces se seguía jugando y lo más que te ponían es una esponja pringosa en la nuca – Hiruntchiverry está sentado bajo la veranda del lado sur de su casa, las hortensias protegidas contra el alto muro hacen de fondo de su imagen -, en los entrenamientos, habré tenido incontables, los entrenamientos era lo peor, intentabas no hacer daño y te llevabas rodillazos, puntapiés y de todo en los placajes…

- De los presentes ¿A quién le han hecho un scanner? - El Marqués de Altamira está enclaustrado en una biblioteca de libros de rugby y figuritas de todos los personajes de Lucky Luke y él levanta la mano el primero -. A todos, por lo que veo. A mí me han hecho varios y pruebas diversas, porque además en uno de ellos salió algo que podía ser… que no podía ser… que si tal… y al final resultó ser un hematoma momificado en una pared del estuche de los sesos.


- Yo tuve un primer susto en el campo pero no me quedaron secuelas, creo – El Barón de la Florida ha debido poner la cámara del aparato encima de la campana extractora de la cocina, porque solo se le ve la coronilla y un fregadero al fondo -, pero luego tuve el accidente de tráfico y el médico me aconsejó irlo dejando porque me dijo que podía quedarme más tonto que un rapero catalán. Bueno, no me lo dijo así, pero ya me entendéis.

- Ser gilipollas no es delito, al menos, por ahora – Jon Galtzagorri se carcajea y alza una copa de tinto -, aunque las dos neuronas que le quedan al chaval ése parece que han recibido más patadas en la cabeza que un balón, habría que hacerle un scanner por su bien ¡Brindo por las conmociones cerebrales sin secuelas ni precuelas!



jueves, 30 de julio de 2020

LA NUEVA NORMALIDAD EN EL RUGBY


- Habrà que jugarse a los chinos quién saca la basura hoy – dice el Baron de la Florida cerrando la ùltima bolsa negra en la cocina de la sociedad –, porque esto huele fatal y no va a haber gel hidro-alcoholico que lo arregle.

- No sé si es oportuno jugar a los chinos ademàs de ser quizà politicamente incorrecto – le contesta el Marqués de Altamira que recoge el tapete, los hamarrekos y las cartas –, ya sabes que el lenguaje debe adaptarse a la nueva anormalidad.

- Para anormalidad esa que se les ha ocurrido de suprimir las melés, los rucks y tal para evitar ocasiones de contagio en el rugby aficionado – dice Galtzagorri que està enguantado, poniéndose la mascarilla con el escudo de la Real Sociedad -, también podian haber pensado en que se jugase con mascarilla o que fuera obligatorio ponérsela antes de placar.

- Es que quieren hacer al mismo tiempo cosas incompatibles por esencia: generar los ingresos del negocio y dar la imagen de que se protege la salud pùblica – Hiruntchiverry coge la bolsa que le pasa Galtzagorri con las manos enguantadas y los brazos extendidos al màximo -, a los profesionales, como necesitan jugar para vivir, se les hace jugar y a ver si hay suerte y no hay muchos invàlidos y muertos por el virus, al fin y al cabo son obreros y la mano de obra es fàcil de ser recambiada.

La caravana de enmascarados avanza hacia los containers por la calle desierta en la noche como hormigas transportando granos al hormiguero, el Baron de la Florida va el ùltimo, después de haber cerrado la puerta de la sociedad.

- Por eso te has pasado al golf que es un deporte de proletarios pero que no ha necesitado modificar reglas para evitar contagios.

- Calla, que las transmisiones de golf remplazan muy bien las etapas del Tour para la hora de la siesta y te dan ganas de ir a pasear por el campo detràs de la pelotita, como un perrito faldero.

- Pero pisar uno de esos campos de golf te cuesta como alquilar un piso con vistas a la Concha.

- Sopas sin sorber, no puede ser y el que quiera peces que se moje el culo, que decis en este pais.



jueves, 24 de enero de 2019

CERRADO POR DEPRESIÓN

La borrasca está en su apogeo, el viento vacía las calles a las que chorros violentos de agua lavan, es un decir, de los últimos restos de las tamborradas. La pastelería de la esquina, con vistas a la desembocadura del río y a los tristes cubos de plexiglás que sin iluminación exageran su estética demoledora,  nos ofrece calorías irresistiblemente golosas para levantarnos la moral.
-  Como tantos otros deportes, el rugby no está inmunizado contra la depresión – dice el Barón de la Florida e hinca el diente a un ladrillo de almendra y chocolate, delante de un aromático té -, y la “depre” es una patología que es tabú en un deporte de combate.
- El rugby de alto nivel es un mundo de sueño con su parte de sombra despiadada – asiente Galtzagorri comulgando rodajas de naranja bañadas también en chocolate fundido -, y ningún campeón puede creerse al abrigo de la depresión durante su carrera y, menos, después.
- Vidas suicidas, a más o menos velocidad, durante su práctica – Hiruntchiverry corrobora mientras bate el récord mundial de ingestión de pastas de té en pista cubierta -, todos hemos conocido, el mal de vivir no es nada raro en un deporte en el que la fuerza mental es esencial.
- La necesidad de superar las estadísticas personales, el número creciente de encuentros de nivel, las lesiones, las exigencias de resultados, las herramientas informáticas de control de rendimiento, la presión del público, la necesidad de combustible para la prensa… - Galtzagorri sopla la taza humeante -, hay muchas causas de stress en el profesionalismo.
- Sobre todo, cuando todo te coge muy joven – Hiruntchiverry pide agua con hielo para las quemaduras de lengua que ha obtenido -, con una falta de preparación para ese mundo de fieras que es el espectáculo circense en que el rugby se ha ido convirtiendo.
- Y luego es peor – concluye el Barón de la Florida que se ha pedido una segunda ración de ladrillos sin saciarse -, cuando la edad o las lesiones te echan fuera de la pista iluminada y de la música de charanga y te encuentras solo delante del espejo. ¿Creéis que en Donostia, la depresión postnavideña empieza el 21 de enero?

miércoles, 19 de diciembre de 2018

LA RUTINA DEL LUNES

No ha amanecido y los habituales ya están en las máquinas de la sala de musculación del polideportivo, alguno parece que nunca ha salido de allí. El Marqués de Altamira se coloca en una cinta elíptica e inicia su marcha de calentamiento, en la cinta de al lado Springbok parece un galgo persiguiendo una liebre invisible, los mecanismos internos se quejan del maltrato que reciben pero, con los auriculares puestos, ni el empleado municipal les hace caso.
- El jugador de rugby – dice o piensa el Marqués, que a estas horas puede ser lo mismo -, cada lunes, al llegar al trabajo, tiene que explicar la ceja explotada, el ojo morado, los puntos de sutura en la oreja, la clavícula desencajada, el ligamento roto, el hueso quebrado… y justificar ante los demás que va a seguir con ello, que no es un masoquista, que el rugby le da, a cambio de su salud, la vida que le gusta.
Springbok ha resbalado en la cinta mojada y ha tenido que sujetarse para no caer luego aparece con la fregona que ha ido a buscar a un rincón y un enorme rollo de papel de cocina, seca la cinta y recoge los utensilios, todo ello con la celeridad y elegancia de una gacela huyendo de un guepardo hambriento. Ha retirado los auriculares por un instante para oír lo que el Marqués parece decirle, pero este calla ante el raguetón que se escucha. Luego la carrera inmóvil retoma su marcha frenética.
- El traumatólogo es el mejor amigo del hombre – el Marqués ha ido acelerando progresivamente en su aparato  hasta alcanzar una velocidad punta de media docena y un poco de kilómetros por hora -, y no te abandona durante toda tu carrera de jugador, se forma un especial vínculo de fidelidad con él, con el masajista, con el farmacéutico… es una red de consejeros que respira aliviada cuando les vas diciendo que lo dejas, que ésta es la última temporada.
La nariz del Marqués, rectificada por el cerebro de un pilier, que lo utilizaba solo como herramienta para abrirse paso en la linea de defensa, deja caer gotas de sudor sobre el viejo maillot que aun se pone cada mañana para ir al gimnasio y llega la hora de marcharse con sus pensamientos.
- Y, sin embargo, me falta algo de mi alma, cuando oigo el ruido de los crampones en el pasillo del vestuario cada vez que los jugadores del equipo corren para salir al campo, al comienzo del partido.

viernes, 14 de diciembre de 2018

MUERTOS Y TETRAPLÉJICOS

El Barón de la Florida dejó de jugar al rugby en competición por una grave lesión en las vértebras cervicales que se le produjo estando detenido con su coche en un stop al chocarle por detrás una furgoneta de reparto. Un día de esta semana de lluvias y vientos, el Barón de la Florida estaba tomando un café matutino y leyendo la prensa en un bar con vistas al Paseo de Los Tilos, una compañera de trabajo hacía lo propio a su lado en la barra.
- La vida y el rugby producen muertos y tetrapléjicos – comenta el Barón, mientras se masajea debajo de la nuca como suele -, pero las noticias de las muertes de jugadores de rugby siempre agitan nuestras conciencias. En bici puede que haya más accidentes y más graves y en esquí o en montaña, pero, si el rugby es un deporte educativo, quizá no compense poner a nuestros hijos en ese riesgo.
- El ciudadano europeo occidental de cultura judeocristiana tiene obsesión con criar sus niños entre algodones, el riesgo cero no existe – le dice Izadi Haranbourou, vegana militante, excepto con el jamón de Jabugo, su adicción oculta - ¡Ya les gustaría a los niños palestinos solo tener que arriesgarse jugando al rugby! Estáis haciendo generaciones de inútiles con vuestras precauciones.
- Estamos aquí y ahora ¡Y dile a una madre que un placaje ha parado el corazón de su hijo! - replica el Barón que tiene un chaval con maneras de futuro buen tercera línea - El hijo que te ha confiado para que se haga un hombre.
-  Y lo mismo le puede pasar en el tobogán del parque – insiste Izadi con su empatía de andereño -, mira los Yamamani que no vacunan a sus hijos y los mandan a jugar a la selva del Matto Grosso y a bañarse entre pirañas, anacondas y ranas venenosas, así, con esa educación, los preparan para lo que les espera en la vida.
Detrás de la barra, Sergio Belarri fregotea las tazas, como indiferente a las conversaciones de la clientela, y pregunta a nadie en particular:
- ¿Hay Yamamanis de más de 30 años?
 

jueves, 22 de noviembre de 2018

EL IMPACTO


- El rugby era un deporte de contacto pero ahora se ha convertido en un deporte de impacto – dice Hiruntchiverry apagando la televisión de la sociedad -, no se ha moderado mucho esa tendencia actual a pasar con el balón por la puerta cerrada, aunque sea una puerta blindada.
- Es una exageración eso que dices – replica el Barón de la Florida mientras limpia la mesa - , posiblemente en el rugby profesional, con preparaciones dirigidas a lograr musculaciones que se impongan, se pueda dar pero a niveles de aficionados no se produce mucho.
- Pero se produce ya bastante, - Galtzagorri interviene poniendo platos y cubiertos -, sobre todo en esas zonas de “amateurismo” marrón, como en las competiciones españolas, en que verdaderos profesionales juegan mezclados con aficionados que tienen otras actividades incompatibles con el gimnasio a destajo.
- Algunas desgracias – Hiruntchiverry insiste -, que se están produciendo en esos niveles bajos tienen causa en esa nueva imagen que se está vendiendo del rugby, los jóvenes imitan lo que ven y los choques buscados, los placajes a matar… están causando lesiones importantes en edades de desarrollo.
- ?Animarías a tu hijo a que empiece a jugar al rugby ahora? - Pregunta el Marqués de Altamira mientras sirve las acelgas con patatas que ha estado preparando -. Yo, a veces, creo que no, ya es un poco tarde porque los míos están en ello pero, muchas veces no estoy nada tranquilo en la banda, viendo lo que se vé.
- Yo confío en los entrenadores, en que saben que el rugby es un juego – El Barón de la Florida dice -, y que la inmensa mayoría de los chavales no pretenden saltar al profesionalismo sino disfrutar de la convivencia en el deporte.
- Deberían retransmitir rugby femenino internacional mucho más – la ternera guisada con setas ya en la mesa, Hiruntchiverry concluye -, porque las mujeres son las que conservan el rugby aquel de pase y de esquive, de percusión para dejar que el balón esté vivo…

jueves, 5 de abril de 2018

ESPERANDO A GODOT Y A LA WORLD RUGBY

- Soy un hombre a quien la suerte hirió con zarpa de fiera; soy un novio de la muerte que va a unirse en lazo fuerte con tal leal compañera… -canturrea el Marqués de la Florida mientras saca las últimas croquetas de la sartén-, así cantaba mi amoña mientras le acunaba al aitá, según me contó mi ama el domingo pasado.
- Creo que en los años 40 era el nº 1 de los cuplés en las listas de éxitos obligatorios de la radio -continúa Galtzagorri acabando de rebozar las ruedas de calamar que va echando a la sartén-, cuando el mundo era en blanco y negro, no paraba el shirimiri nunca y solo había el deporte rey: el balompié.
- Pues me parece que estamos volviendo a aquellos tiempos en España -el Barón de la Florida lee la prensa deportiva sentado en la mesa-, cuando parecía que, por fin, el rugby asomaba la cabeza y tal, somos la estúpida piedra que tropieza dos veces o las que haga falta con el mismo hombre.
- ¿No era al revés? - dice Labarthe que está abriendo las botellas-. ¿O no veo el chiste?
- Quiero decir que en el rugby confundimos los objetivos que queremos alcanzar demasiado a menudo -intenta explicarse el Barón, apartando a un lado su lectura-, en vez de enfocar los esfuerzos de todos a seguir extendiendo las bases de nuestro deporte, mediante la educación de los jóvenes en nuestro deporte, mediante las medidas para preservar la salud de los practicantes y todo lo demás que tenemos que hacer, nos estamos dedicando a perder el tiempo sobre lo que pueda pasar con la clasificación para el mundial de un tercio de la legión extranjera a la que los medios de comunicación van a olvidar inmediatamente se clasifique o no.
El volumen ha ido aumentando en la anterior parrafada, como si los periódicos pudieran escuchar el tono de reproche de lo que dice el Barón.
- Pero está bien que la selección dé una imagen atractiva para que los jóvenes se acerquen a este deporte -Labarthe intenta cortar el chorro-.
- Para tener una imagen atractiva, lo primero es tener imagen. Y la imagen del rugby se construye en las escuelas de rugby con los equipos de niños que se destetan disputando un balón oval a otros equipos de niños y lo demás es el triste diálogo de una obra absurda de teatro.
 

jueves, 12 de octubre de 2017

LAS LEYES DEL RUGBY

Después del partido, nos dirigimos al coche para regresar hacia el centro de la ciudad y, aunque no nos gusta a ninguno hablar del árbitro, hablamos del arbitraje, en realidad volvemos a comentar lo que ya hemos dicho durante el encuentro.
- Con el debido respeto -dice Galtzagorri con cierta ironía en su tono-, y sea dicho en términos de defensa, lo de las melés ha sido totalmente incomprensible ¿Por qué pitaba el golpe contra un equipo? ¿Porqué la siguiente contra el otro? Dicen que las reglas se modifican para salvaguardar la salud de los jugadores y facilitar la vida del balón, pero se aplican para favorecer a los más “listillos” y perjudicar a los “pardillos”.
- Hay tantas leyes que es imposible violarlas todas -El Barón de la Florida, que fue un especialista en coleccionar cartulinas de todos los colores en sus tiempos de jugador, añade-, pero infringiendo las leyes es como se consiguen que se cambien.
- Pero son los jugadores los que las infringen, los que no pueden infringirlas son aquellos que están elegidos para aplicarlas -replica Galtzagorri que es que más veces ha arbitrado de la cuadrilla-, cuando los jugadores infringen reglas pueden esperar un castigo por su rebelión, cuando las autoridades las infringen es arbitrariedad y es desequilibrar la balanza a favor de alguien y en perjuicio de otro siempre.
- Si William Web Ellis no hubiera cogido el balón con la mano no existiría el rugby -El Barón insiste en su jugada-, alguien tiene que ser el primero en romper la regla injusta.
- En crearla, porque el primer reglamento del fútbol nació 40 años más tarde por lo menos, coger el balón con la mano no estaba prohibido en la Escuela de Rugby, era simplemente peligroso -Galtzagorri saca los libros de reglas de la guantera e intenta enseñarlos pero nadie le hace caso-.
El Barón de la Florida suspira y mira hacia el horizonte, mientras concluye:

- De todas maneras, hay jueces tan incorruptibles que, por mucho que lo intenten, son incapaces de hacer justicia

jueves, 8 de junio de 2017

CONMOCIÓN CEREBRAL

El lunes de Pentecostés es fiesta en la laica República Francesa, un lunes soleado que permite tomar el aperitivo en una de las terrazas de las elegantes tabernas del Barrio del Mercado, Les Halles, en Biarritz y allí el matrimonio Labarthe se encuentra con el matrimonio Hiruntchiverry, después de los besuqueos mutuos y ajenos -hasta el patrón y un camarero saludaron a la biarrota a los presentes-, para compartir algo de picoteo y de charla.
- ¿Qué te pareció el partido de la final de ayer? Un día de éstos va a haber un muerto sobre el terreno -dice Imanol Hiruntchiverry entrando en materia-, ¡Qué choques! ¡Qué brutalidad!
- Al ritmo que evoluciona el rugby, vendrá el día en que no nos conmoverá ver a todos esos mocetones tumbados en el suelo -contesta Labarthe en el mismo sentido-, desmadejados, la luz apagada por más de cien kilos de masa muscular lanzada a toda máquina para romper todo ¿Para qué eliminar a un defensor con un pase si se tiene la fuerza para dejarlo sentado solo con entrarle al esternón de frente?
- Entre las semifinales y la final del Top 14 ha habido una docena de conmociones cerebrales – Amaia Hiruntchiverry añade-, y no se ve a nadie repeler con la mano un placaje… al contrario se va a por el cuerpo del defensor como un toro ya toreado va a coger a un maletilla.
- ¿Qué madre va a querer llevar a sus hijos a jugar al rugby? - Heléne Labarthe interviene-, Eso no es ya nuestro rugby, se está jugando con la salud de esos chicos y se ha cogido un camino que conduce al desastre.
La llegada de las croquetas para acompañar a las cervezas que han ido cayendo, como acreditan los vasos que brillan al sol sobre la mesa, provoca una breve melé espontánea que acaba cuando Amaia se ha hecho con la más grande y, mientras se enfría, precisa:
- El caso es que cada vez más jugadores profesionales se retiran jóvenes por secuelas de conmociones repetidas y los clubes tienen cada vez más demandas de indemnizaciones por los daños que causan las prisas en amortizar lo que pagan, haciendo reaparecer a los lesionados.
- ¿Te acuerdas cuando aquel talonador catalán dejó sin sentido a Galtzagorri nada más empezar el partido, le dimos agua milagrosa con la esponja en la cara y jugó el resto del encuentro como si tal cosa? -Aristide recuerda una batallita de abuelo- ¡Luego ni se acordaba que había jugado! ¡Y jugó uno de los mejores partidos de su vida!

- ¡Así tiene el cerebro, más amortizado que el hígado!   

jueves, 25 de mayo de 2017

PASANDO LA BANDEJA


La sociedad gastronómica está prácticamente vacía, a pesar de que la excesiva temperatura exterior invita a disfrutar de su fresco interior este jueves, solo una de las alargadas  mesas está ocupada por unos irreductibles que han acabado su comida semanal.
-          “Nuestro médico acostumbraba a pasar con una bandeja llena de analgésicos antes del partido” -el Marqués de Altamira lee traduciendo de una revista de rugby en la sobremesa-, y supongo que he traducido mal lo de analgésicos porque en realidad escriben “asesinos de dolores”…
-          A nivel profesional es imposible resistir una temporada entera de competición sin tomar algo que haga olvidar el dolor –comenta el Barón de la Florida llegando con la bandeja de los más tés que cafés-, y, como el dolor es persistente, hay que tomarlo antes de saltar a la cancha.
-          Pero el dolor es una señal de alarma – Galtzagorri añade, cuando pone la otra bandeja, la de digestivos, en el centro del grupo-, y ocultarlo no arregla la lesión que lo provoca.
-          Pues, que yo recuerde, tú te tomabas “nolotiles” para desayunar en aquella semana de fase de clasificación en que los hombros te hacían llorar –recuerdo que saca el Marqués del viejo baúl de la memoria común-.
-          Y así me perdí el partido de la final porque la inflamación de los periostios y los tendones se quería hacer permanente, o sea que sé perfectamente de lo que hablo –Galtzagorri lo cuenta sin enfado y saborea un pequeño whisky con deleite-, además los antiinflamatorios estropean el estómago, así que hay que tomar algo para protegerlo.
-          El rugby construye personas pero hay que usarlo para educar y proteger a quienes lo disfrutan –Aristide Labarthe por un lado añade esta frase a la conversación y por otro añade hielo a su bebida-, como se decía, el rugby hace hombres a los niños y permite a los hombres seguir siendo niños.


sábado, 11 de marzo de 2017

BLA BLA LAND

Hiruntchiverry está en desacuerdo con la decisión del Biarritz Olympique de prescindir de Usarraga para la temporada que viene y que lleva quejándose todo el año de la falta de tiempo de juego que, una vez más a un jugador de este lado-, los entrenadores del equipo biarrota le han dado. Pero Hiruntchiverry hoy está volcado en otro de sus temas favoritos: la salud de los jugadores. 
-          ¿Es una tontería imaginar que hoy en día un jugador de rugby puede efectuar una carrera profesional sin tener que recurrir a los complementos alimentarios? –Traduce en voz alta de un artículo en el Midol-, Y, como respuesta, se echa el balón fuera, pero fuera del estadio del rugby, bien lejos.
-          La cocaína no es un complemento alimentario que yo sepa – Dice Galtzagorri que  se cayó de pequeño en la marmita de cocido que preparaba su madre y dejó a toda la familia sin comer aquel día-, y últimamente asoma mucho en todos los deportes.
-          Los complementos alimentarios esconden otra realidad más oscura: la musculación exagerada que se busca ahora requiere sesiones de gimnasio insoportables sin analgésicos y sin estimulantes –Hirutchinverry no suelta el tema-,  y ahí viene la cocaína para que no se sienta el dolor, el dolor que es una alarma del cuerpo y que avisa de los límites.
-          Luego vienen esas lesiones musculares, esas rupturas de tendones, esos incidentes vasculares que se propagan como epidemias de vestuario…
Galtzagorri ha dicho esto último mientras pasa las verduras de temporada por el wok y comenta en voz alta:
-          Hablando de complementos alimentarios, creo que voy a poner más tacos de jamón en plan aporte proteínico.


sábado, 21 de enero de 2017

TAMBORRADA GLOBAL

En lo más crudo del invierno el azaroso santoral católico colocó el día dedicado a aquel legendario centurión romano que, peste medieval mediante, acabó por dar el doble nombre a esta ciudad, Donostia-San Sebastián. Así que es muy normal que el clima imponga su ley por estas fechas y que, con ayuda de la desproporcionada ingesta de alimentos para el cuerpo y el espíritu que las católicas celebraciones conllevan, los cuerpos de los donostiarras presentes en la ciudad por estas fechas padezcan después secuelas incapacitantes para el trabajo de forma temporal.
-          ¿Y el Bera Bera juega el domingo 22 a las 12? ¿Y recibe al Coruña? –Murray pregunta retóricamente a Galtzagorri-, ¿Y que los chicos solo van a beber unos zumitos y cuidarse durante la fiesta para estar bien para el partido? ¡No me hagas reír!
-          No son profesionales pero tampoco unos tontos de capirote –Galtzagorri continúa impertérrito preparando el menú de la noche en la cocina de la Sociedad, algunos tambores y barriles se acumulan contra la pared del fondo, el diagrama con los nombres y posiciones de los integrantes de la tamborrada oculta el escudo en la pared de enfrente-, estos chavales saben más que nosotros, no se creen unos “supermanes” que pueden con todo lo que les echen,  el ascenso se basa en ganar en casa, no se van a  pasar demasiado en la fiesta de hoy…
-          Lo que más me gusta de este día de hoy es que se acaban los ensayos para la tamborrada – Dice Murray recogiendo la fregona y el cubo con el que ha limpiado el comedor-, creo que la ikastola de al lado de mi casa tiene comisión por los paracetamoles que vende la farmacia  del barrio.
-          Al Coruña se le ganó fácil allí pero no podemos confiarnos, el equipo estará bien el domingo, seguro.


sábado, 22 de octubre de 2016

YO ME DOPING, TU TE DOPING, ÉL SE DOPING…


El ambulatorio de Gros, al que, como su nombre indica, se puede ir andando y está en en el barrio donostiarra que fue un arenal propiedad privada de aquella familia de origen francés, es un funcional edificio -no sé si catalogado en alguna de esas listas de monumentos arquitectónicos que nos sorprenden de vez en cuando rellenando los huecos que quedan en las maquetas de los periódicos-, que provoca un flujo de encuentros en sus alrededores.
- ¿Tú también al taller? -Pregunta Galtzagorri a Murray, al tropezarse ambos en la puerta- ¿Ya has pasado la ITV?
- No es por mí, es por el chaval -El adolescente ensimismado en su libro electrónico apenas, desde sus dos metros de altura de prometedor segunda línea, dirige una mirada que quiere ser un cordial saludo al amigo de su padre-, que anda a vueltas con su asma de nuevo.
- ¡Pues nada, a cuidar ese asma que así podrás ganar el Tour un año de éstos!
Murray visiblemente enfadado se lleva a un lado a su interlocutor lejos del ávido lector y susurra.
- No fastidies, que lo pasa mal y solo a base de tratamiento puede seguir entrenando y jugando.
- Pero si se cura del todo luego no podrá ser un deportista de élite, hay que tener por lo menos una enfermedad crónica para poder justificar las “pociones mágicas” en los controles.
- Si mi hijo se tiene que drogar para jugar al rugby, espero que deje de jugar. Lo hemos educado para algo -Galtzagorri tiene ganas de tragarse sus palabras y resiste mal la mirada de Murray-, y el profesionalismo a ese precio creo que ya sabe que no es su futuro.
- Perdona, perdón de todo corazón, confío en que mis hijos también tengan las ideas claras, aunque los jóvenes no evalúan los riesgos que corren con la reflexión necesaria. Pero cuando te quieren hacer creer todos los días que los positivos de algunos son consecuencia de tratamientos médicos de situaciones que provocarían una incapacidad laboral hasta en un trabajador autónomo pues piensas, con mentalidad de abogado, que llevar en el bolsillo un certificado médico de enfermo es una baza para mejorar tu ficha.
Un par de aperitivos más tarde por las cercanías del ambulatorio, Murray y Galtzagorri se habían olvidado de la tensión, el chaval seguía leyendo aventuras de espadas, brujerías y dragones.




viernes, 30 de septiembre de 2016

RUGBY, ALCOHOL, HORMONAS


Aristide Labarthe está indignado, más bien está triste. Nada más verme, me coge del brazo y me lleva a un aparte.
- En el rugby de hoy a veces pasan cosas vergonzosas y hay quien no sabe cómo abordarlas -supongo que me está hablando de la denuncia por agresiones sexuales en Durango respecto de unos jugadores de Baiona y asiento con la cabeza-, si unos jugadores del club que lideras son acusados de un comportamiento contra los valores del deporte, lo mínimo exigible es una respuesta rápida, clara y ajustada a esos valores.
- Me han dicho que lo han investigado en interno y que los jugadores lo han negado, así que no van a hacer nada -le comento-.
- No sé si el rugby vasco se merece algunos dirigentes que tenemos. La presunción de inocencia está ahí pero lo primero es lo primero. Hay unas mujeres que han expresado cómo se sienten pues hay que dirigirse a ellas y oírlas, luego abrir una instrucción seria sobre los hechos, oyendo a los implicados, y a la vez hay que dirigirse al Club de Durango para que exprese en la villa que, con independencia de la comprobación posterior, también se comparte que los hechos denunciados son condenables y no dejar que la noticia rebote indefinidamente por todos los medios sin ninguna reacción. La comunicación es fundamental en nuestros días…
- Y si los hechos que se acrediten son graves, la sanción debe ser ejemplar y pública y, si por casualidad, la denuncia es falsa también hay que dar la cara pero…
- Pero la cultura del tercer tiempo se ha convertido para algunos en una fiesta más de la borrachera absurda en la que las hormonas de gorila macho se disparan sin control, aunque para muchos, creo que para la mayoría, siga siendo un rato de confraternidad entre las damas y los caballeros del rugby.
- Lo que pasa es que lo normal no es noticia y algunos, en vez de neuronas, tienen una masa amorfa de rugby, alcohol y hormonas. Triste ¿No?

LA VIOLACIÓN EN MANADA
LA MENTALIDAD DEL DELINCUENTE

jueves, 12 de mayo de 2016

EFECTOS SECUNDARIOS

Efectos secundarios
Efectos secundarios (Photo credit: Wikipedia)

Los medicamentos suelen advertir en sus literarios prospectos sobre los efectos negativos que se pueden derivar de su administración, administración que busca la curación. Muchas cosas de esta vida tienen efectos secundarios no deseados, a veces agazapados para sorprendernos, otras veces, las menos, están advertidos por la propia vida.
Se acaba la temporada de rugby a XV, aunque en España quedan las fases finales ligueras sin equipos guipuzcoanos, ha arrancado la competición transfronteriza sin levantar pasiones, el seven también ocupa a algunos equipos y… poco más. Ahora vienen tiempos de rugby de despachos, pasillos, patrocinadores, subvenciones, agradecimientos de servicios prestados, fichajes, vacaciones y otras tareas necesarias para que el ciclo siga. Los aficionados locales siguen el final de las competiciones francesas y europeas o la del Hemisferio Sur para paliar el síndrome de abstinencia.
Galtzagorri se deprime siempre por estas fechas, pero este año se le ve más triste que otros años, desde que descendió el Bera Bera no estaba tan “depre”. Otea el horizonte, tumbado al sol de la Zurriola, y se le escapa un suspiro tras otro.
-          ¿Qué te pasa hombre? -Murray, que lo observa a su lado, mientras espía a las primeras e inalcanzables bañistas solares del barrio- ¡Si tienes las mejores entradas para ver con tu mujer la final del Top 14 en Barcelona! ¡Menudo plan!
-          No es eso. A base de cuidarnos tan bien, parece que me ha subido el colesterol hasta límites inconcebibles -Murray se acuerda de sus análisis tantas veces aplazados-, y el médico me ha recetado unas pastillas… pastillas que producen un efecto secundario evidente: adiós fogosidad en el rugby del amor, ni melés ni nada (suspiro).
El rugby también tiene efectos secundarios no deseados, como producir esta columna cada semana.