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domingo, 20 de septiembre de 2026

LA LEY DE NIETOS

 


Imagen generada por Nano Banana2

Querida nieta en tus dieciocho años :

Eres una española, una españolita aún, nacida en Holanda, has vivido en el Sudeste Asiático hasta hace poco y estos últimos ocho años vives en Holanda, comenzando tus estudios universitarios, supongo que sueñas en inglés o en holandés, aunque también pienses y hables en español. 

¿Qué es ser español? Para mí es que te hayan nacido español, una vez nacido, queda la opción de dejar de serlo, yo he tenido muchas veces la tentación de ser francés pero, la verdad, no acabo de verme francés cuando me miro en el espejo y, además, es un papeleo enorme el que hay que hacer. No sé si tú querrás ser española un día, como algunos descendientes de españoles quieren y tienen derecho, digan lo que digan los jueces que llevan su camisa vieja azul bajo la toga. 

Esto de la camisa vieja azul no sé si lo entiendes, la generación de los abuelos de tu padre español fue torturada, violada, asesinada, robada de sus bienes, incluso robada de su tumba – en España hay cientos de miles de cadáveres de desaparecidos de aquella generación tantos años después-, y los supervivientes huyeron desnudos, pobres, huérfanos… durante las décadas siguientes, los mismos ladrones y asesinos – que lucían orgullos camisas azules, cuanto más viejas, mejor -, siguieron torturando, violando, asesinado, robando en España, lo que obligaba a los que se quedaban a cerrar la boca, a lavarse su cerebro de todo pensamiento libre, a devenir borregos que podían comer el pasto que los pastores le dejaban o a huir también en busca de vivir. Así que las generaciones siguientes de españoles tuvieron que optar entre sobrevivir en uno de los exilios, el exterior o el interior. Con el tiempo aquellos ladrones y asesinos se pusieron el traje de demócratas sobre la camisa azul y nos hicieron creer que habían cambiado o quisimos creerles, ingenuos, pero no, muchos españoles, como tu padre, se fueron de España a otros países para poder vivir.

Y, sin embargo, hay quien quiere ser español, español como su bisabuelo o su abuelo o su padre (te los dejo poner en femenino, no me apetece)… quieren recuperar algo que les robaron al nacerles en tierras del exilio. 

No sé si llego a entenderlo, pero tienen derecho y tienen ley, como tú tienes, pero ten en cuenta que las camisas azules solo quieren borregos que agradezcan que sus pastores no les han torturado, violado, robado, matado… aún.  

Besos.

viernes, 17 de julio de 2026

LO QUE DICE LA POLICÍA COMO PRUEBA ANTE LOS TRIBUNALES

 1. El atestado como mera denuncia

Históricamente, el punto de partida normativo lo hallamos en la Ley de Enjuiciamiento Criminal que establece con claridad que los atestados redactados y las manifestaciones hechas por los funcionarios de la Policía Judicial “consideraránse como denuncias para los efectos legales”.

Bajo esta premisa y en base a la Constitución, la regla general ha sido que el atestado no es, por sí mismo, prueba de cargo. La actividad policial se incardina en la fase de instrucción o investigación; por tanto, para que los hechos recogidos en el atestado tengan virtualidad probatoria y puedan desvirtuar la presunción de inocencia, deben ser introducidos en el juicio oral mediante la declaración testifical de los agentes firmantes, bajo los principios de inmediación, contradicción y oralidad.

2. La evolución jurisprudencial.

La jurisprudencia del Tribunal Supremo y del Tribunal Constitucional  empezó a diferenciar a partir de 1981  nítidamente entre varios componentes del atestado:

* Hechos de constatación objetiva y percepción directa: Aquellos elementos del atestado que no son meras opiniones, sino realidades verificadas por los agentes (por ejemplo, el resultado de un test de alcoholemia, un croquis de un accidente de tráfico, la aprehensión de droga o fotografías del estado de un lugar).

* Las manifestaciones de terceros: Las declaraciones de testigos o del propio investigado en sede policial siguen manteniendo el valor de mera denuncia o de sospecha, careciendo de valor probatorio por sí mismas si no son ratificadas en el juicio oral.

A partir de esta distinción, la jurisprudencia consolidó que los datos objetivos e irreproducibles contenidos en el atestado pueden adquirir el rango de prueba documental o “prueba pericial institucional”, siempre que se incorporen al juicio mediante su lectura o mediante la ratificación de los agentes, permitiendo, en todo caso, la contradicción de las partes. Pero los tribunales, como hemos advertido en otras publicaciones, se olvidan de que los policías son humanos y tienden a considerarlos “objetivos” siempre, lo que nos parece excesivo.

3. La situación actual en 2026.

Las fuerzas y cuerpos de seguridad (Policía Nacional, Guardia Civil y policías autonómicas/locales) cuentan con unidades altamente especializadas (Policía Científica, Información, Delincuencia Tecnológica, etc.) que no se limitan a constatar hechos, sino que elaboran verdaderos “informes técnicos y periciales” incluso en materias reservadas hasta ahora a los propios jueces de instrucción y que son publicadas de forma inmediata en determinados medios, portavoces acríticos de contenidos siempre reservados a las partes del proceso.

Actualmente, el valor probatorio de estas actuaciones en nuestros tribunales se puede decir que se “estructura”  de este modo:

A) Distinción entre Dictamen Pericial y Atestado Común

El Tribunal Supremo de nuestras españas y de sus componentes españoles y muy españoles distingue entre el contenido ordinario de un atestado y los informes técnicos: cuando la policía actúa en funciones científico-periciales (análisis químicos de sustancias, informes balísticos, análisis informáticos forenses de discos duros o informes dactiloscópicos), estas actuaciones no son meras "denuncias" sino “auténticas pruebas periciales”. Efectivamente, pruebas periciales, que se basan en la suposición de que quienes las elaboran, las redactan y las firman son expertos objetivos en la materia en cuestión… y que no tienen un sesgo previo en favor o en contra de las partes.

B) La dispensa de ratificación en el procedimiento abreviado:

 Los informes emitidos por laboratorios oficiales u organismos públicos sobre la naturaleza o cantidad de sustancias estupefacientes, alcohol en sangre, etc., tendrán el valor de “prueba pericial documental”, y no será obligatoria la comparecencia de los peritos en el juicio oral, salvo que el tribunal juzgador lo considere necesario o que alguna de las partes lo solicite de manera fundada motivando la necesidad de su tacha o contradicción.

C) ¿Pueden los jueces fundamentar sentencias exclusivamente en informes policiales?

Un tribunal solo puede legalmente fundamentar una sentencia condenatoria en un informe policial si este reúne los requisitos de una prueba pericial o documental legítima:

1. Que el informe verse sobre materias que exijan conocimientos científicos o técnicos especiales, por tanto que quienes lo hayan elaborado, dado forma y firmado sean verdaderamente expertos en la materia del informe.

2. Que se haya garantizado el derecho de defensa (permitiendo a la defensa impugnar el informe en todos sus elementos subjetivos y objetivos, proponer contrapericiales de expertos en las mismas materiaso solicitar la citación de todos los agentes intervinientes al juicio para ser interrogados).

Por lo demás, los hechos aportados como tales hechos por los policías (p. ej.: una transferencia bancaria entre dos cuentas) en sus informes requieren que el tribunal los examine con la misma objetividad crítica que los demás testimonios, no son hechos fehacientes de por sí. Pero quizá la valoración crítica sea pedir mucho a nuestros tribunales desbordados y sometidos a jornadas laborales fuera de lo común.

(Elaborado con ayuda de la IA que me ha hecho la ilustración también)

 


domingo, 12 de julio de 2026

KAIXO


(Ilustración de Nano Bananas)

 - Kaixo !

- ¿Qué es eso de la UCO ? ¿La Unión Carpetovetónica Occidental ? ¿Unidad Cristiana Opresora? ¿Unión Confederal de Obsesos ? Lo que no creo es que sea la Unidad Central Operativa de la policía militarizada al servicio del bien público, cada vez que se puede leer uno de sus informes lo que trasciende es un sesgo neo-falangista preocupante para preparar a la sociedad para la toma del poder por los putos amos de España de nuevo….

El Barón de la Florida, con el aperol casi terminado, recibe a Jon Galtzagorri con un rosario de preguntas que se autorresponden mientras que la gaviotas de la Zurriola rebuscan entre las sillas de la terraza sin ningún temor a los olorosos pies de los clientes. Esa especie de Venecia Beach entre Sagüés y el Urumea está llena de corredores y corredoras al anochecer, la canícula es más soportable, pero también estos deportistas urbanos tendrían problemas para no dar positivo de productos estimulantes en un análisis serio, no de los que se hacen en el Tour de France, sino de los que hacían nuestras madres cuando nos esperaban despiertas a que regresáremos después de dar una vuelta con la cuadrilla.

- ¿No les llamaban los pata negra a estos guardias civiles ? Pues son la pata más negra de ese siniestro diplopodos que es la parásita justicia hispana…

- Estás muy cabreado con la benemérita esta noche. Pero no hay motivos, los servidores verdes del Estado siempre han sido iguales, todo por la patria es su lema, pero la patria de la españa eterna, imperial e inquisitorial, de los militares señoritos y de los señoritos militares, negada a la reconciliación y al abrazo, dispuesta a hacer un nuevo democidio para acabar con los enemigos internos de quienes verdaderamente merecen tener la sartén por el mango y que impidieron la depuración de los aparatos del movimiento nacional en su momento. Es la guardia civil que tenemos y nosotros desapareceremos y la guardia civil allí seguirá.

- Después de haber leído en mi juventud aquel borrador del informe « navajas » que me enseñaste, tuve pesadillas una semana, y cada vez que leo el diario y veo esos titulares…

-  Inexactos, escritos para confundir a sus escasos lectores y llevarlos al matadero de librepensadores…

- Esos titulares redactados por cucos y colaboradores del imperio del mal y que son asumidos por los abundantes nostálgicos del pardo pasado, que siempre han tenido miedo a la libertad de pensar, que añoran el sacrificio impuesto por los dictadores españoles y son acríticos, irreflexivos, egoístas y gregarios en su manada de lobos aullantes.  

- Yo también echo de menos al jubilado cronista de los tribunales, aquella pluma magistral de Soraluze, pero es lo que hay. Ahora te encuentras publicadas entrevistas a jueces locales y todo, que no son más que « pregúntames » repugnantes.

- ¿Por eso me has saludado con esa « vizcainada » de « kaixo » ?

domingo, 5 de julio de 2026

JUEZ DE CARRERA

 


- Me gusta el olor de las cuadras de caballos, ese olor fuerte de las boñigas excretadas, el sudor de los animales, la paja, el desinfectante que impregna cada box… me trae recuerdos de mi pasado feliz en Jaca, aquellos veranos de paseos a caballo, de vestirse como un lakota dispuesto a defender su hogar de las hordas terroristas de blancos depredadores, de bañarse desnudo en las agua frías del río…

Galtzagorri habla de sus ensoñaciones mientras Manu Majors y él buscan la sombra a lo largo de los boxes del hipódromo, acercándose a la pista de calentamiento donde algunos jockeys hacen dar vueltas a los purasangres, apenas unos potros, antes de que la primera carrera empiece.

- Yo no hablo de esos caballos de recreo de tu juventud, hablo de un juez que tiene una cuadra de caballos de carreras, cosa que me pone los pelos como escarpias y que no parece preocupar a ningún periodista de investigación de este reino.

- Desde que Pedro Jota se cargó el periodismo de investigación a base de pagar exclusivas para rellenar titulares, no hay periodistas en el país, valga la redundancia, ni en el mundo, quizá, y, añado redundancia, ni en los otros.

Jon Galtzagorri enciende un habano después del comentario y prosigue su marcha. Los caballos siguen dando vueltas bajo la mirada de las entendidas y entendidos. Galtzagorri parece que solo mira una entendida que tiene un escote por el que asoman protuberantes obstáculos.

- Empecé a fumar puros por la mañana, un verano que tuve que limpiar las cuadras de aquella finca porque no me acuerdo quién no pudo encargarse y el olor dulce de la mierda de caballo por toneladas dejó de gustarme un tiempo…

- Pero todos sabemos, al menos los abogados de negocios, que el mercado de caballos como el mercado del arte o como el de los futbolistas… es una actividad que es muy útil para teñir el dinero del color que se necesita o sea para blanquear el negro y para ennegrecer el dinero blanco y no es un negocio que me gustaría que mi suegro tuviera, por ejemplo, si yo fuera un personaje con poder, con el poder inmenso de un juez de instrucción.

- Tu suegro está enterrado en un cementerio chino y tú estás tan lejos del batzoki que jamás te va a cobijar la sombra del poder ni la del árbol de Gernika.

- Tú me entiendes, lo de este juez de carrera, apuesto que tarde o temprano explotará, más bien tarde, claro.

- Majors, yo apuesto después de ver los ojos del animal en este paseíllo previo, y el 3 tiene mirada de vencedor, vamos corriendo a las taquillas.



sábado, 27 de junio de 2026

REFORMAS CANICULARES DEL CÓDIGO PENAL


(Ilustración de Nano Bananas 2)


 Bajo el sol provenzal de las 3 de la tarde, en plena canícula, los cuatro curas de la izquierda avanzaban, vestidos con sotanas negras preconciliares, cubiertos por sombreros de teja y portando mochilas oscuras, eran jóvenes, Galtzagorri había visto sus caras cuando pasaron cerca de la piscina del hotel rural por la mañana, cuando la temperatura ya era alta pero soportable dentro del agua. Ahora se dirigían claramente, entre campos amarillos y rojizos, hacia un gran edificio eclesiástico, una basílica posiblemente, que destacaba en el horizonte hacia la derecha. Desde el ventanal del salón climatizado del establecimiento rural, la imagen le parecía un cuadro de Van Gogh no catalogado.

- Deben ser de alguna corriente integrista – dijo Coro, levantando los ojos del libro de Jan Patocka que se había traído para combatir los insomnios que no tenía, tomó un trago del agua “pedorretas” que le habían servido -, habrán hecho un voto a la santa virgen mariana de morir deshidratados todos juntos… que los cuervos alimenten a los cuervos.

- ¡Cómo eres, mujer!

Jon Galtzagorri leía las noticias en su teléfono, cabeceando de vez en cuando, ni el fútbol conseguía apartar de los titulares las intimidades diarias del tal “zapatero” de la tierra de la cecina de vaca. La escapada romántica, para jugar al golf por el sur francés, habíase quedado en romántica por los calores despiadados de aquellos días. La climatización excelente de su habitación permitía a la pareja encontrarse en juegos de adolescentes, juegos que nunca se olvidan.

- ¡ Debían de reformar el código penal español y también la ley de enjuiciamiento criminal de una vez. No se puede seguir así, sin actualizar la legislación española!

- ¿Qué le pasa al veterano profesor? - Coro interrumpió su somnolienta lectura.

- Hay que incluir en las circunstancias del delito, la circunstancia agravante de ser demócrata y la circunstancia condenatoria de ser de izquierdas… retirar de la ley de procedimiento todos los derechos a quienes tengan esas circunstancias congénitas o sean parientes de quienes las tengan. También hay que incluir la eximente total o parcial de ser falangista o de un partido político derivado de aquel movimiento nacional para investigaciones y condenas sobre mangancias cometidas y negligencias criminales de la gente de bien de toda la vida.

- Estamos de vacaciones, deberías desconectar de la hispanidad y de los jueces de tus pesadillas.

- Es que el juez es la voz de la ley y con las leyes actuales tienen, los jodidos, que prevaricar mucho para poder hacer lo que realmente quieren.

- ¿ Te pido otra “pedorretas” con hielo, cariño?


lunes, 22 de junio de 2026

ZP Y MI DELITO

Llevarse bien con la gente es importante, abre puertas. Conocer a autoridades y que reciban a las personas que necesitan ser oídas por quien puede resolver alguno de sus problemas – casi siempre tienen más problemas que soluciones -, es una de las herramientas que los abogados utilizamos. No se nos paga por llevarnos bien con jueces y fiscales en sala o en las diligencias judiciales, momentos y lugares que requieren enfrentarse a su autoridad. Pero estos enfrentamientos pueden provocar un “tercer tiempo” en el que basar una buena relación. Aunque después de más de 50 años de ejercicio profesional es inevitable que también se cosechen odiadores y odiadoras dentro del sistema judicial, como es mi caso con media docena de operadores jurídicos, quizá solo sean cinco… 

(Ilustración de Nano Banana 2)

En las distintas administraciones que tenemos, estatales, autonómicas, provinciales, municipales y asimiladas, también creo que he conseguido que se me abren puertas con una sonrisa y así abrírselas a mis clientes. Haber pasado 36 años en la ESTE (Universidad de Deusto, campus donostiarra) con más de 4.000 alumnos míos que se han ido incrustando en los engranajes del poder, no solo en las empresas, pues me ha dado impulsos positivos en muchos asuntos, algunos francamente complejos.

Y he cobrado honorarios por usar mi agenda de contactos, directa o indirectamente he cobrado por usar y quizás abusar de las relaciones con autoridades, funcionarios, políticos, dirigentes, empresarios y un largo etcétera.

En el despacho profesional de abogados que fundé se fueron incorporando miembros cuyo mérito jurídico principal o único era ser “hacedores de lluvia”, facilitadores con su directorio de contactos de que se nos regara con asuntos desde diferentes ámbitos. En algún caso, sin mi aprobación e, incluso con mi inútil oposición. En su momento tuve la sensación de que estas incorporaciones, sumadas a algunos contactos francamente al margen de toda ética que se fomentaron por quienes se hicieron con el poder de la firma, yo no las podía soportar en mi relación con aquel grupo. Los valores son los valores y el nivel de porquería puede alcanzar límites insoportables de altura. Pero yo debía estar equivocado porque el despacho ha sobrevivido 20 años desde mi salida y, hasta su fusión por absorción con otra entidad, nadie ha ido al infierno, al contrario, algunos disfrutan de un cielo azul y blanco o txuriurdiñ, como se dice por aquí.

O sea que, no estando libre ni liebre de pecado, no puedo echar piedra alguna a la zapatera prodigiosa, ZP para los tribuletes, por haber abierto puertas y haber recibido retribución a cambio pero no veo en su conducta delito alguno. Creo que un expresidente de gobierno tiene menos influencia sobre un actual funcionario ministerial, aunque le conozca de toda la vida, que un abogado ejerciente pero magistrado en excedencia, siempre temporal, sobre un antiguo colaborador o subordinado (el 90% de la justicia no es función de los jueces) , así que esto debiera quedarse en aguas sucias de borrajas fétidas.

jueves, 21 de mayo de 2026

TRÁFICOS DE INFLUENCIAS QUE NUNCA SON DELICTIVOS

El delito de tráfico de influencias es el que realiza quien ( por ejemplo : un juez que está en excedencia ejerciendo de abogado) influye en una autoridad o funcionario público (por ejemplo : un juez en activo) prevaliéndose de su posición (por ejemplo : de juez de la misma asociación profesional o de su relación jerárquica anterior), para lograr una resolución o una decisión beneficiosa para sí o para un tercero, o quien trafica ( por ejemplo : un juez que está en excedencia ejerciendo de abogado) con dichas influencias, ofreciéndolas a cambio de honorarios, dádiva, remuneración o promesa.

Una justicia que está gangrenada por la corrupción, el amiguismo, el nepotismo y el opus dei persigue implacablemente el amiguismo de un antiguo presidente de gobierno, pero acepta la presencia de abogados que siguen siendo jueces aunque estén en excedencia y que siguen manteniendo su red de influencias dentro del aparato judicial.

Hay algo que choca en esto.

Sin hablar de generales en la reserva o exministros de defensa que aconsejan a industriales armeros que se forran con contratos públicos que se les adjudican por el glorioso ejército precisamente.

Hace unos años escribí unas breves escenas teatrales que la inculpación a la zapatera prodigiosa me ha recordado.LLAMADAS INEXISTENTES

Con la ayuda de la IA las he actualizado.

1)

INT. DESPACHO DE ABOGADOS - TARDE

Un despacho de diseño en un polígono empresarial donostiarra. Minimalista, pantallas curvas, archivadores retroiluminados. Gran ventanal (con grandes viales de autovía, luces de la ciudad y lluvia tras el cristal).

SERGIO (48) está de pie junto a la ventana. Entra ZULEMA (50) cerrando la puerta de un portazo seco. Viene de la calle, quitándose los guantes de piel.

ZULEMA

Cierra con llave.

SERGIO

(Calmado, sonriendo)

Tranquila, cariño. Los de Compliance ya se han ido y mi socio está en la notaría elevando una escritura. Aquí no hay micrófonos.

ZULEMA

Tu socio es un bocazas y el país entero está obsesionado con las filtraciones a la prensa ¡Vamos rápido !

Zulema se quita la gabardina, la tira sobre una silla de diseño y saca de su bolso Chanel, adquirido en la nueva boutique de la firma en Biarritz, un teléfono móvil "limpio" (antiguo, sin internet). Se sienta en una de las sillas de confidente y marca.

Sergio la observa desde su sillón de cuero, fascinado. Se inclina e intenta acariciarle la mano. Zulema le da un manotazo sin mirarle, esperando el tono.

ZULEMA

(Al teléfono, cambiando instantáneamente a una voz dulce y profesional)

¿Cosme? Hola, compañero... Sí, soy Zulema ¡Cuánto tiempo !

PLANO CORTO DE SERGIO sonriendo con suficiencia.

ZULEMA (CONT'D)

(Al teléfono)

Pues aquí, con el temporal, ya sabes... No te quejes, que en Cáceres tampoco os libráis. A ver cuándo te dejas caer por el marco incomparable, te llevaré a un restaurante con estrella que han abierto, no lo conoce nadie... Eso, hecho.

Zulema cambia el tono, poniéndose más al grano, pero manteniendo la ligereza.

ZULEMA (CONT'D)

Oye, te llamaba de pasada por el asunto de mi amigo Victorio, el tema del macro-hotel del valle. Sí, el recurso contencioso.

Sergio se inclina hacia delante, apoyando los codos en la mesa.

ZULEMA (CONT'D)

Tiene los fondos de inversión extranjeros apretándole el cuello para la inauguración y la Consejería de Turismo tiene la licencia paralizada hasta que tú resuelvas. Sé que me dijiste que meter unas cautelarísimas era demasiado descarado de cara a la opinión pública, pero... Claro... Ajá... ¿Ah, sí?

Zulema mira a Sergio y levanta el pulgar hacia arriba. Sergio da un puñetazo al aire, celebrando en silencio.

ZULEMA (CONT'D)

(Sonriendo)

Perfecto, Cosme. Inadmitir el recurso de la asociación ecologista por falta de legitimación activa... Impecable. Así la Consejería no tiene donde rascar. Eres un hacha. No te invito a la 'VIP preview' del hotel porque con los de la inspección de tribunales invitados  sería un cante, pero mi marido y yo te debemos una cena de tres tenedores. Un beso fuerte a la familia. Chao.

Zulema cuelga. El tono dulce desaparece en un milisegundo. Se levanta y coge su gabardina.

ZULEMA

Ya le puedes decir a tu amiguito que su hotel se abre. Y que los honorarios de éxito de este mes me van a financiar un viaje a las Maldivas, por lo menos.

SERGIO

Eres una diosa, Zule. Quédate a cenar, pido algo por Glovo y lo celebramos en el sofá del despacho...

ZULEMA

(Caminando hacia la puerta sin mirarlo)

Tengo tres sentencias de urbanismo en el maletín que tengo que firmar digitalmente antes de las doce si no quiero que el CGPJ me meta un paquete por retrasos. Cenarás solo. Si dejas los platos en el lavavajillas, ponle pastilla, que siempre se te olvida.

Zulema sale del despacho y pega un portazo.

Sergio se queda solo. Sonríe, saca su iPhone de última generación y abre la aplicación Signal. Teclea rápido mientras se sienta en su sillón.

SERGIO

(Al teléfono, voz de negocios)

¿Victorio? Descorcha el champagne. Está hecho. Mañana tienes la resolución en el BOE o en primera página del diario.

FUNDIDO A NEGRO.

(Eurovisión 2026, maternité palestinienne. Ilustración propia)


2)

INT. JUZGADO DE INSTRUCCIÓN - TARDE

Un despacho institucional claustrofóbico, típico de los Juzgados de cualquier capital de provincia. Las paredes están forradas de estanterías metálicas dobladas por el peso de cientos de cajas de archivo y legajos atados con gomas elásticas. En la pared, un retrato descolorido del Rey Felipe VI y una bandera de España un poco arrugada en una esquina, una ikurriña pequeña se ha caído de la mesa al suelo con su pequeño pedestal y todo hace un un año. La mesa está sepultada bajo montañas de expedientes criminales. Solo queda libre la pantalla de un ordenador con el sistema de gestión procesal abierto y parpadeando.

La JUEZ MARA (33) está repantigada en su sillón ergonómico gastado, con los pies apoyados sobre una caja de folios. Habla por el teléfono fijo, con el manos libres puesto (pero volumen bajo).

JUEZ MARA

¡Es que flipo, tía! ¡Flipo en colores! ¡Qué nivel de sinvergüenza!

INTERLOCUTOR (V.O.)

(Se oye un murmullo lejano de mujer al otro lado del teléfono)

JUEZ MARA

A ver, que me di cuenta en cuanto le tomé declaración el martes. Lo que tú me dijiste: una cazafortunas de manual, pero de las malas. ¿Qué se creía la tía? ¿Que conseguir una indemnización por daños morales en este país es como si te tocara el bote de Pasapalabra? ¡Que doble el lomo o que se ponga a estudiar judicaturas, no te jode!

Mara gesticula con un bolígrafo Bic.

JUEZ MARA (CONT'D)

Que sí, que el investigado es un baboso y seguro que la intentó toquetear, no te digo que no... Pero vamos a ver, si vas de "influencer" buscando un reservado VIP con artistas, futbolistas y empresarios, ya sabes a lo que juegas. En ese ambiente, la que algo quiere, algo le cuesta... o se acuesta, las cosas como son.

INTERLOCUTOR (V.O.)

(Murmullo aprobatorio)

JUEZ MARA

Tú dile a tu contacto que se relaje. Su colega puede dormir tranquilo. Todo el mundo en el Palacio de Justicia me ha hablado maravillas de él. No solo tú —que al fin y al cabo te debo el estar en esta plaza por el empujón en las listas de asociados—, es que ayer la de la sección penal de la Audiencia y la Fiscal sustituta me dijeron lo mismo. ¡Con lo puritana que parece la Fiscal! También le conoce... ¿De qué? Yo qué sé, tía, este pueblo es un pañuelo.

INTERLOCUTOR (V.O.)

(Murmullo)

JUEZ MARA

No, su abogado no me ha llamado. Sé que tuvo un cargo gordo en los noventa, pero no hace falta que venga a presionar. Yo me fío de tu criterio. Mañana entro de guardia, un horror... Para no pegarme un tiro entre los robos con fuerza y los controles de alcoholemia, me escapo a media tarde y nos tomamos un café.

Mara mira el reloj.

JUEZ MARA (CONT'D)

Venga, a las cuatro en la cafetería de la esquina de enfrente de los juzgados. Muxu bat, bero-bero. Chao.

Mara cuelga el fijo. Suspira con hastío.

En ese momento, dan dos golpes rápidos en la puerta de madera. Sin esperar respuesta, la puerta se abre. Entra PACO (55), el tramitador procesal, arrastrando los pies y con cara de querer jubilarse mañana. Trae una pila de carpetas rojas.

PACO

Buenas tardes, Señoría. Traigo la firma de los autos de prisión de los del alijo de ayer.

JUEZ MARA

Déjalos por ahí, Paco, donde quepan.

Paco mira la mesa sepultada de papeles, resopla y deja las carpetas en el suelo, apoyadas contra la bandera de España.

PACO

Ah, y ha entrado por el cacharro de la euskojustizia el nuevo escrito de la víctima de la agresión sexual de la semana pasada. El Fiscal ya ha emitido el informe... ¡Sorpresa! Esta vez viene favorable a las medidas de alejamiento. ¿Le preparo el auto denegando la orden de protección?

JUEZ MARA

(Sin mirar, tecleando en el ordenador)

Pásaselo al Letrado de la Administración de Justicia para que verifique las notificaciones, y ya lo miraré cuando acabe la guardia. No me da la vida, Paco.

Paco asiente con apatía, coge el expediente de la chica, se pone de puntillas y lo encaja a presión en la balda más alta de la estantería, sepultándolo detrás de unas cajas de mudanza viejas.

PACO

Entendido. Hasta mañana, Señoría.

Paco sale y cierra la puerta. La Juez Mara se queda mirando fijamente la pantalla del ordenador, aburrida, y saca su móvil personal para mirar Instagram antes de concentrarse en TikTok.

CORTAR A NEGRO.



jueves, 14 de mayo de 2026

FUENTE YMBRO DOS


Mañana es San Isidro en Madrid y supongo que en otros sitios también. Los sanisidros madrileños son una especie de cuaresma o ramadán donde todos los días se repiten ritos religiosos en forma de cruentos sacrificios de ganado bovino, las corridas de vacas y toros con su persecución por hombres armados, unos a caballo y otros a pie, en un ruedo que les niega la posibilidad de huida, son un espectáculo típico y que supongo que se sigue retransmitiendo por las televisiones para el entretenimiento y educación de las buenas gentes.

La industria agropecuaria del toro de lidia es una actividad económica en algunas comarcas agrarias de nuestras españas, entre olivos y encinas la crianza extensiva de este ganado embellece nuestros paisajes. 

El toro, un tótem, es carne comestible ya que transforma la hierba en proteína en el desarrollo de su cuerpo. Como todos sabemos, salvo accidentes laborales, es el torero el que se « come » al toro siempre, si los toros tuviesen la posibilidad y la probabilidad de siempre acabar con los toreros, hace tiempo que no habría ni sanisidros festivos ni corridas de toros. Entre el hombre y el animal no hay posibilidad de lidia justa, hay tongo como base del juego.

(ilustración propia)

Hace unos años, visitamos un par de fincas ganaderas, una de ellas la de Fuente Ymbro, que tiene excelente aceite de oliva, por cierto. La visita guiada, guiada por Alfonso el mayoral, fue impresionante, los tranquilos animales cuernilargos nos miraban pasar en el todo terreno con la misma bravura que las vacas miran pasar el tren. Nosotros no éramos un peligro objetivamente pero el cerebro del animal puede interpretar cualquier gesto espontáneo como una agresión y la genética aplicada durante siglos ha dotado a los Fuente Ymbro de unas defensas mortales, así que nos comportamos con prudencia para aprovechar la fotogenia de los animales.

Entre recuerdos de John Wayne y de Ortega y Gasset, entre ambiente de western auténtico y aprovechamiento del espectáculo mientras la civilización no lo prohíba, la mañana gaditana nos condujo a comer con Alfonso en un buen figón serrano, donde el vino embelleció historias de las miserias que rodean la fiesta nacional. 

Alfonso ha muerto de un cáncer, que no de una cornada. Los Fuente Ymbro no se han enterado, siguen buscando la sombra y miran pasar los hombres que les obligan, de vez en cuando, a moverse de recinto a recinto. Los sanisidros comienzan este año sin Alfonso, un caballero.

sábado, 9 de mayo de 2026

EL ENANO SALTARÏN DE LA DERECHA Y OTROS ENANOS

 Un amigo me pasa un enlace a un vídeo de Youtube, el vídeo es de unos tristes imitadores de Federico Jiménez Losantos. Federico « el enano saltarín de la derecha » nunca me ha gustado pero durante un tiempo era inevitable escucharle, su voz asaltaba mis meninges inesperadamente en un taxi madrileño o en el coche de un socio con el que hacía un viaje profesional y así. Ciuando Zapatero ganó las elecciones, lo puse voluntariamente en la radio del coche para disfrutar de su apocalíptico enfado… fue formidable pero casi tengo un accidente de tráfico en un ataque de risa. Sus imitadores, deben abundar por youtube, no le llegan al tobillo y no lo digo irónicamente, son meros fachas insultadores sin la mínima calidad literaria. La obra literaria de Federico es su programa diario de siempre, lleva lustros haciendo el mismo programa y siempre lo tiene muy bien preparado, no se deja espacio paras la improvisación. Creo que ya ha sido estudiado por profesores universitarios y ha merecido alguna tésis pero no tengo ganas de buscarlo.




El pensamiento de Federico, el ridículo J. Losantos, se vertebra sobre una transición del maoísmo de juventud – El Viejo Topo recogía sus diatribas juveniles -, hacia un iliberalismo o paleolibertarismo ilustrado con un fuerte componente de esencialismo nacionalista hispano de raíces en el primitivo Movimiento Nacional de la dictatorial derecha española. Algunos puntos a destacar de lo que deja traslucir en su verborrea infatigable :

    • La Libertad Individual: Es el valor supremo, cualquier forma de colectivismo es tratada como una patología social y moral, sobre todo el timorato socialismo español, su mayor obsesión.

    • El Racionalismo Crítico: bebe directamente de la Ilustración despótica. Su defensa de su "verdad" no suele ser mística, sino basada en los hechos y la lógica formal, aunque  teñida de una subjetividad feroz o paroxística.

    • España como Unidad Cultural: Para Federico como para los profesores de la Formación del Espíritu Nacional de nuestra infancia, España no es solo un estado, sino un destino universal y el ecosistema literario por excelencia del mundo mundial. Sus referentes son el Siglo de Oro y la Generación del 27, viendo la lengua española como la principal herramienta de resistencia política frente a las amenazas interiores y exteriores.

La "enciclopedia" mental de Losantos es vasta y se manifiesta en constantes alusiones que exigen un barniz cultural medio  por parte del oyente pero que no sea de un nivel demasiado alto para conservar un espíritu crítico.

    • El Barroco Español es, sin duda, su mayor referente, su uso del insulto y la caricatura tiene algo del Quevedo más tópico. 

    • La Tradición Liberal: Referencias constantes a autores como Jean-François Revel, Hayek o los clásicos del pensamiento político español como Cánovas del Castillo, oportunamente traídos a sus peroratas.

    • La Cultura Popular y la "Copla" ; como su « amigo » Carlos Herrera -otro insoportable voceras matutino  de nuestras ondas -, mezcla la « alta » cultura con la cultura popular española (la copla, el romancero) y esta amalgama es muy funcional para captar y retener a su público que así se siente reconfortado en su españolidad.

Se puede decir que lo más distintivo de Federico, y lo que jamás alcanzan otros charlatanes fachos de las redes sociales,  es su capacidad de transmutar la literatura en oralidad, Fedérico es un gran retórico en el mejor y clásico sentido y emplea técnicas de comunicación y recursos literarios muy evidentes :.

A. La Onomástica Satírica (El Apodo) : Es su recurso más evidente. Siguiendo la tradición de la caricatura literaria, rebautiza a sus sujetos pasivos, sean o no sus adversarios (P, ej. : su insistencia en sacar del armario a Rajoy al que calificaba de « Maricón plejines »). Con cada metonimia: busca reducir al personaje a su defecto más visible o a su supuesta esencia moral, delante de los oyentes hasta que, a base de repetir su injuria, éstos la hagan suya..

B. El Conceptismo y la Agudeza : en sus textos predomina la densidad de significado con paranomasias, esto es, juegos de palabras basados en el sonido (ej. cambiar una letra de un nombre o apellido para alterar su sentido: Nada Colau) y antítesis, al  enfrentar conceptos opuestos de forma violenta para generar un efecto de choque en el oyente

C. El Ritmo y la Cadencia : en sus exposiciones editoriales, momento clave de su programa casi siempre, utiliza la isocronía (un ritmo constante) y la enumeración gradativa ; sus monólogos suelen empezar con una calma aparente que va desapareciendo al aumentar la intensidad rítmica, como una sinfonía en varios movimientos, mediante el uso de adjetivos trimembres (usar tres adjetivos seguidos para rematar una idea), lo que genera una sensación de sentencia inapelable en el apoteosis final.

D. La Intertextualidad : es común que en su personal análisis político de su charla intercale versos de nuestros poetas barrocos o clásicos o citas de pensadores del pasado. Incluso de los que podrían ser muy lejanos de su ideología, lo que acredita la cuidada preparación que él y su equipo realizan de sus intervenciones. Estas píldoras elevan, a juicio de su ganada audiencia,  el registro del discurso y sitúan la actualidad política en un marco histórico y literario más amplio, dotando a su opinión de una "autoridad" académica para sus seguidores.

En resumen : mientras que este ridículo y mala baba Federico es tan admirable como aborrecible, sus imitadores de la fachosfera no pasan de aborrecibles.

miércoles, 6 de mayo de 2026

MÁS SOBRE LA ÉTICA DE LA TOGA

A veces uno tiene ganas de llamar a la otra parte en un conflicto, prescindiendo del enfrontamiento y de las posturas que nos separan, para transmitir lo que su postura en el proceso transmite a su vez a quien tiene enfrente al margen del  proceso. No sé si me explico bien. La utilización de argucias procesales para dilatar el procedimiento hasta que la otra parte litigante desista parcial o totalmente  de su reclamación es muy habitual por parte de deudores, con independencia de que su deuda haya nacido de un contrato, de un hecho no contractual o de una infracción del código penal… este abuso puede provocar, y lo he visto en mi vida profesional  como abogado, que la víctima o el acreedor se aparte de la legalidad y acuda a la venganza, al castigo privado, se olvide de la justicia y el derecho… 

He consultado la IA sobre este tema para pedirle un  storytelling. Y ésta, con algunas correciones personales inevitables, es esencialmente la respuesta.

Es una reflexión muy profunda y, lamentablemente, muy real en el ejercicio de la abogacía. Lo que planteas es el « invierno del Derecho »: ese punto donde la técnica procesal deja de ser una garantía para convertirse en un arma de desgaste, y cómo ese abuso puede terminar por deshumanizar tanto al acreedor que este acaba buscando fuera de la ley lo que la ley le prometió pero no le entrega.

Aquí tienes una propuesta de storytelling titulada "El eco del mazo vacío" :

El Escenario

Inazio no es un gran empresario; es un hombre que puso los ahorros de su vida en una reforma para su pequeño local. El contratista cobró, dejó la obra a la mitad y desapareció. Inazio demanda. Tiene razón, tiene pruebas y tiene un contrato firmado.

En el otro lado está el letrado de la parte deudora. Un estratega impecable. No niega la deuda (sería torpe), simplemente hace que el tiempo se detenga.

El Nudo: La "Estrategia del Desgaste"

Pasan dos, tres, cuatro o más... años. El abogado del deudor utiliza todo el catálogo que el Derecho Procesal le permite:

- Excepciones dilatorias sin fundamento real pero que requieren resolución.

-Incomparecencias injustificadas, forzando suspensiones.

-Recursos  contra resoluciones  de trámite, sabiendo que serán desestimados, pero ganando otros seis meses de oxígeno.

Para el abogado del deudor, esto es una "victoria técnica". Para Inazio, cada notificación es una bofetada. Su local sigue cerrado, las deudas crecen y su fe en el sistema se desmorona.

El Punto de Quiebra: El "Abismo"

Un día, tras la tercera suspensión de una ejecución de bienes, Inazio llama a su abogado. Pero ya no pregunta por la fecha del siguiente trámite. Su voz es distinta. Está fría. Dice algo que debería helarnos la sangre:

"Ya no quiero que me devuelva el dinero, letrado. Ya no me importa el local. Solo quiero que él sienta el mismo miedo que siento yo cuando abro el buzón."

Inazio ha dejado de ver al deudor como un "sujeto procesal" y ha empezado a verlo como una presa. Ha decidido que si la justicia es lenta hasta la inexistencia, la venganza es, al menos, puntual.

El Cierre: La Lección

Como abogados, tenemos una herramienta poderosa: la Ley. Pero la ley sin ética es solo un manual de instrucciones para el caos.

Cuando abusamos de las argucias para dilatar lo inevitable, no solo estamos "defendiendo a nuestro cliente". Estamos:

1.  Envenenando la paz social.

2.  Empujando a ciudadanos honestos hacia la autotutela (el castigo privado).

3.  Desvirtuando nuestra profesión, convirtiéndonos en cómplices de una injusticia.

El concepto del "Abuso del Derecho": el artículo 7.2 del Código Civil no es adorno; es una frontera ética y legal.

La Responsabilidad Social: "¿Vale la pena ganar un honorario extra por dilatar un proceso si el precio es que una persona pierda la fe en la civilización?"

El éxito de un abogado no debería medirse por cuántos años logra retrasar una ejecución, sino por cuántas soluciones reales es capaz de construir sin que nadie tenga que tomarse la justicia por su mano.


miércoles, 11 de marzo de 2026

LEONORA CARRINGTON

La pintura surrealista no me dice nada, paso de ella normalmente, todo sea dicho, salvo Picasso que es mucho más que surrealismo, admiro la tècnica de Dalí y me he parado a observar las obras  de Picabia, Klee, Miró etc. cuando me ha coincidido. Estando en París estos días, me he acercado a ver la exposición de Leonora Carrington en el Museo de Luxemburgo, exposición que creo que ya pasó por Madrid hace algo más de dos años, motivo por el que leí en la prensa sobre esta pintora algunas referencias. Con cierta aprehensión comencé mi visita, a pesar de las elogiosas reseñas que había ternido la antológica de esta pintora inglesa.



Conmocionado por lo visto y vivido en esta mañana parisina. Una exposición que merece verdaderamente la pena. 

Leonora (1917 – 2011) nació en una familia católica y rica en Inglaterra – las familias católicas inglesas como las familias protestantes francesas son un filón literario inagotable -, educada por una madre y una nanny irlandesas en los mitos y leyendas católicos – inmaculada concepción, apariciones de ángeles y demonios, milagros absurdos, torturas beneficiosas para la persona, resurecciones, ascensiones etc. -. Sin embargo, apenas adolescente (19) se precipita al lecho fornicatorio de Max Ernst (45 entonces) y vive en Francia bajo su influencia total, siendo Ernst un híbrido de semental equino y de pájaro de cuenta que va a reflejarse en la obra de la bella pintora (La relación se plasma también en una fotografía exhibida en la que el maduro pintor aferra con sus garras las tetas de la veinteañera). 



Leonora (22) sufre el apresamiento de su compañero por los franceses al estallido de la guerra en 1939 y luego por la Gestapo y sus colaboracionistas católicos  del régimen fascista de Petain. Este golpe va a provocar unos acontecimientos dramáticos que tienen gran relación con España. 

El relato de la estancia de Leonora Carrington en España es uno de los capítulos más desgarradores de su larga biografía.En 1940, Carrington huyó a España con dos amigos, buscando llegar a Portugal. Según su biógrafa, Joanna Moorhead, y los propios relatos de Leonora, fue atraída a una situación y llevada a un piso, aíslada de sus amigos,  donde fue brutalmente violada en grupo por cinco oficiales de los católicos Requetés (quizá voluntarios alfereces carlistas) y abandonada  sin medios y sin ropa en un descampado. La policía que la encontró se limitó a llevarla al hotel, nada de investigaciones, sumarios, justicia o reparaciones en aquel Madrid lleno de svásticas, altares, procesiones, ejecuciones sumarias, desapariciones… aquellos años de paz que nos trajo el régimen nacionalcatolicista.

Hay expertos que dicen que Leonora antes de la violación ya sufría alguna perturbación mental, yo creo que simplemente era joven y que no tenía un comportamiento aceptable socialmente, llevando aquella vida pública de pecado y adulterio (Ernst estaba casado), por lo que su familia quiso protegerla tachándola de loca.

La violación grupal actuó como la "gota que colmó el vaso" para su familia. Poco después, su padre — industrial británico y probablemente simpatizante de los fascistas hispanos, los católicos nacionalistas que habían vencido a los rojos comecuras — organizó su internamiento en un sanatorio en Santander, en lugar de ayudarla a reparar las secuelas del trauma o a regresar a Inglaterra.

El horror, otro tipo de horror, continuó en el manicomio de Santander bajo el "cuidado" del Dr. Luis Morales. Leonora fue sádicamente sometida a la terapia de Cardiazol, un precursor de la terapia electroconvulsiva que inducía convulsiones violentas y terroríficas, semejantes a crisis epilépticas. Ella describió este período no solo como un tratamiento médico, sino como un despojo sistemático de su humanidad.


La joven finalmente escapó del control del asilo huyendo a la Embajada de México en Lisboa, pero la múltiple "violación" de su mente y cuerpo permaneció dentro de ella – al final de su vida, en una entrevista para un documental que se puede ver en la propia exhibición, Leonora dice que « no quiere hablar de ello » -.



Bibliografía, que no he consultado : Down Below (1944) memorias de Leonora. The Surreal Life of Leonora Carrington by Joanna Moorhead. Leonora Carrington: Romantic Spirit by Anne Kushner. Leonora by Elena Poniatowska. Leonora Carrington en España, Fruns, María Luisa.



Con la ayuda de Leonora Carrington, Éditions Beaux Arts, para Musée du Luxembourg, he navegado un poco para escribir esto. Las ilustraciones son mías, hechas con el móvil.

sábado, 14 de febrero de 2026

AZNAR EN LOS PAPELES DE EPSTEIN PERO NO EN LOS DE CABEZUDO

Nano Banana puso esta imagen, inspirada en el primer viernes de mayo, fiesta en Jaca.

La ventisca arrecia en la silla de La Raca. El viento silba entre los cables congelados y el remonte lleva parado diez minutos. Manu Majors, impecable en su traje de esquí de Bogner, se sacude la nieve de los guantes con elegancia. A su lado, Jon Galtzagorri intenta proteger con la mano un habano que se resiste a morir, mientras exhala un vaho que huele a malta y a viejo pesimismo. Dos cornejas planean contra el viento.

- ¿Sabes, Jon? Estar aquí colgados me hace pensar en la posteridad - se ajusta las gafas protectoras y hace chocar los dynastar para quitarse la nieve -, al final, todos somos solo nombres en los papeles de otros, agendas, correos, alguna foto comprometida en un cajón... Estamos a merced de la memoria ajena.

- La posteridad es un invento para los que no tienen nada mejor que hacer que heredar, Manu. A mí me importa un bledo en qué carpeta me tenga un fiscal o un bedel. Si alguien guarda mi contacto, es su problema; si lo borra, su alivio. Y si el tipo es un delincuente, - chupada forzada en lo que resta del puro -, pues oye, conocer a un mangante no te hace cómplice, solo te hace un hombre de mundo o un abogado, que para el caso es lo mismo.

- Siempre tan pragmático. Me ha encantado la reacción del Director General de Hermès con lo de los papeles de Epstein, el hombre ha estado soberbio, elegancia pura. Ha dicho que conocer a indeseables va con el cargo, pero ha dejado caer que "ya tenía mala fama y no me apetecía tratar con él". Et voilà,  asunto zanjado.

- ¡Ja! Hermès... seda y cinismo. "Va con el cargo", dice. Lo que va con el cargo es el sueldo para pagar a los que limpian las manchas pero,  claro, luego tienes al otro, al de la "pajita" en el bigote.

- ¡Ah, nuestro expresidente! El mediocre que puso activos de España al servicio de una potencia extranjera de tradicional... enemistad hacia nosotros ¡Qué tipo tan ridículo, Jon! Su precio por la traición fue que lo invitaran a ese club de élite mundial para codearse con fantoches.

- Un fantoche entre fantoches. - dando un trago a una peteca de whisky que le ha aparecido en la mano -. Epstein tomó nota de que Aznar existía porque, supongo que hasta la mediocridad puede ser útil. Quizá el pedófilo también pensó que "conocer indeseables iba con el cargo", aunque ya no pueda confirmarlo desde el otro barrio.

- Apuesto mi abono de temporada a que Aznar borró a Epstein de su agenda... pero sospecho que lo hizo después de que el tipo apareciera muerto, no antes. Es una corazonada, claro. No un hecho probado.

- Hechos... ¿Quién quiere hechos? En este país solo importan los papeles según quién salga en ellos. Por cierto, Manu, ya que nos hemos puesto tan "internacionales" con los papeles de Epstein... ¿qué me dices de los papeles de "gure" Cabezudo?

-  ¿Los de San Sebastián? Bien, gracias. Durmiendo el sueño de los justos en algún sótano, supongo.

- Lo de siempre. Unos papeles arden en el Caribe y otros se hunden en el Cantábrico. ¡A ver si arranca este trasto de una vez, que se me está congelando el orgullo gay!

Los dioses de la montaña se apiadan de los congelados esquiadores y la telesilla se pone en marcha para dejarlos en el inicio de la pista, no se paran un instante y se lanzan entre ráfagas de ventisca hacia el refugio de la atiborrada cafetería, donde inteligentes las mujeres de los dos abogados toman chocolate, hoy se ha acabado el esquí.

domingo, 18 de enero de 2026

OASIS VASCO



8 de julio, el rastro de la pólvora todavía flotaba en el aire, aunque la batalla se hubiera librado entre legajos, libros de actas y balances de sumas y saldos. Jon Galtzagorri, el togado, regresaba a San Sebastián con el sabor amargo de quien ha ganado una guerra para descubrir que el terreno conquistado estaba minado de antemano.
Todo había empezado un par de meses atrás. Un pleito mercantil de los que quitan el sueño, de esos donde la cuantía tiene demasiados ceros y el honor de las partes se mide en dividendos. Galtzagorri, perro viejo en estas lides, se había echado el asunto a la espalda junto a sus colaboradores. La apelación fue una carga de caballería en toda regla: un tema árido, seco como el esparto, donde explicar la realidad de una empresa a tres magistrados es como intentar describirle el color de la mar a un ciego de nacimiento. Galtzagorri, que tiene lecturas y memoria, siempre recordaba las sombras de la cueva de Platón al entrar en sala; allí dentro, la vida real es solo un reflejo confuso que los jueces vislumbran entre bostezos y formalismos.
Salió de la vista exhausto, con la boca pastosa y la sensación de haber vaciado el cargador. Pero lo hizo con la íntima satisfacción del que ha dado en el blanco: el letrado contrario se había quedado balbuceando, desarbolado por la lógica de Galtzagorri.
La noticia llegó un mes después, pero no por los cauces que manda la decencia. Le llamó el cliente desde Madrid – sus negocios le habían llevado a vivir en la villa y corte -.
—Ha salido la sentencia, Jon. Ganamos. Todo a favor.
Ni un «gracias», ni un «buen trabajo». Galtzagorri, que es vasco y hombre de modales antiguos, tragó saliva ante la descortesía, pero el verdadero zarpazo llegó cuando sacó la cuenta de los honorarios en la conversación. Al otro lado de la línea, la voz del cliente sonó con una naturalidad que helaba la sangre:
—Oye, ¿y de esa minuta tengo que descontar lo que ya le solté al Magistrado Presidente?
Ahí se acabó la elegancia. El Presidente de la Sección era un tipo peculiar, de esos que en la sociedades gastronómicas o, lo que es lo mismo, en los mentideros de San Sebastián despiertan sospechas o risas, según el día. Unos decían que era un tonto de remate; otros, con más colmillo, que era un corrupto de los de sobre y mano extendida. Galtzagorri, que prefiere la estupidez a la maldad por pura higiene mental, se inclinaba por lo primero, a pesar de que el tren de vida del juez —viviendas, viajes y lujos que no se pagan con un sueldo del Estado— gritaba lo contrario a los cuatro vientos.
Se citaron, al día siguiente,  en Casa Ojeda, en Burgos, porque esas cosas no se hablan por teléfono ni en despachos con paredes de cristal. Entre el aroma del cordero asado y el vino de la tierra, el cliente soltó la lengua. La historia era vieja como el mundo. Un economista, de esos que siempre orbitan como buitres en las suspensiones de pagos y que Galtzagorri conocía de algún expediente turbio, se había pasado por casa del cliente en una urbanización cerrada. Diez millones de pesetas sobre la mesa para asegurar el tiro. El intermediario sabía hasta el último punto y coma del caso, información de primera mano servida por el propio juez.
—Me dijo el fallo exacto y la fecha en que se publicaría —confesó el cliente, limpiándose los labios con la servilleta—. Me pidió que no te dijera nada hasta entonces.
Ese era el último clavo. Galtzagorri recordó que, cuando el cliente le dio la noticia, llamó al procurador y la sentencia no aparecía. Incluso allí mismo, en Burgos, mientras comían, volvió a preguntar. Nada. Un fallo informático en la Audiencia había retrasado la notificación oficial unos días.
Jon Galtzagorri miró el fondo de su copa de vino. Había ganado el caso, sí. Su estrategia había sido brillante y su exposición impecable. Pero en aquel tablero de sombras, su talento solo había sido el decorado para que otros hicieran caja. San Sebastián se perfilaba en el horizonte, fría y lluviosa para variar, mientras Galtzagorri comprendía que, a veces, la justicia no es ciega, sino que simplemente está esperando a que alguien le pague el precio adecuado.
La noche era una boca de lobo - ¿dónde estaban las estrellas? -, a lomos de la nacional, de esas que en España huelen a gasoil, a soledad y a cuenta pendiente. Galtzagorri detuvo el coche, entre un par de camiones de un transportista conocido de Zaisa,  frente a un neón que parpadeaba con una desgana casi humana: “El Oasis”. Un nombre optimista para un garito de carretera donde la esperanza se pudre antes de que cierren la barra.
Entró con los hombros cargados, todavía sintiendo en el paladar el regusto graso del cordero de Burgos y la bilis de la traición. Se sentó en un taburete de escay rajado, pidiendo un whisky de marca conocida para no tentar a la suerte más de lo estrictamente necesario. Detrás de la barra, un sosías de Arturo Pérez Reverte actuaba de barman, como un secundario de comedia española.
A su lado, apoyada en la barra con la indolencia de quien ha visto naufragar a muchos hombres, había una chica. Joven, de rasgos suaves y ese acento dulce, musical, que llega del otro lado del Atlántico para decir verdades amargas. Colombiana, apostó Jon.
—Tiene cara de haber perdido un hijo, caballero —dijo ella, sin mirarlo, observando su propio reflejo en el espejo turbio de las botellas.
Gaktzagorri soltó una risa seca, que sonó a cristales rotos.
—Peor, hija. He descubierto que he ganado una batalla que ya estaba comprada.
Ella se giró despacio. Tenía unos ojos oscuros, inteligentes, que habían aprendido a leer a los tipos como él en las distancias cortas.
—Eso duele en el orgullo, ¿verdad? —sonrió ella con una tristeza antigua—. En mi tierra decimos que el que paga para ganar, nunca sabe si es bueno en lo suyo. Pero el dinero es un lenguaje que todos entienden, desde Medellín hasta aquí ¿Me invitas a lo mismo?
Galtzagorri asintió con la nariz y dio un trago largo. El alcohol le quemó la garganta, pero no pudo apagar el incendio del pensamiento. Diez millones, se dijo. Diez kilos entregados a un intermediario con olor a despacho barato y a café recalentado. Recordó al magistrado, ese tipo pintoresco que jugaba a ser juez mientras se llenaba los bolsillos. En este país de pícaros y de hidalgos de vía estrecha, la justicia no era una balanza, sino una subasta de pescado al mejor postor.
Había pasado semanas puliendo la apelación, buscando la palabra exacta, el argumento jurídico que hiciera luz en la caverna de esos jueces de provincias. Y todo para nada. Su retórica, su conocimiento del derecho mercantil, su pasión en sala… todo papel mojado. Mientras él citaba a Mucius Scévola, un economista de medio pelo contaba billetes en un salón de estar.
—Lo peor —murmuró Galtzagorri, más para sí mismo que para la chica— es que la sentencia es perfecta. Si el juez fuera honesto, habría firmado lo mismo. Pero ahora ese papel no vale ni el sello que llevará. Está manchado.
La chica apoyó una mano pequeña, de uñas pintadas de un rojo violento, sobre la manga de su chaqueta.
—No sea usted tan romántico, patrón. En este mundo, el que tiene el oro hace la ley. Usted hizo su trabajo. El resto… el resto es el negocio de la vida. ¿O es que a sus años todavía cree en los finales limpios?
Galtzagorri la miró. Bajo la luz amarillenta del local, comprendió que aquella mujer y él, a pesar de los abismos que los separaban, estaban en el mismo bando: el de los que saben que el mundo es un lugar sucio, donde la dignidad es un lujo que se paga demasiado caro.
—No —respondió Galtzagorri, dejando unos billetes sobre la barra que cubrían de sobra la consumición—. A mls años ya solo creo en el silencio y en que mañana lloverá en San Sebastián.
Salió al calorcillo de la noche, dejando atrás el neón y la música barata. Al arrancar el motor, pensó que el verdadero problema no era que el juez fuera un corrupto o un tonto. El problema era que, a partir de ahora, cada vez que ganara un caso, se preguntaría cuánto le habría costado al cliente el favor de su señoría. Y esa duda, como el óxido, acaba por devorarlo todo.
Cuando el papel llegó por fin al despacho, la sentencia era un calco, palabra por palabra, de lo que el intermediario había vendido por diez millones de pesetas.

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Cuando el 30 de junio de 2005 cerré una etapa de mi vida profesional me encontré en mi casa una montaña de carpetas, folios, discos compactos, primitivos discos duros… montaña inclasificable y que me siguió unos años en los que tuve hasta tres locales como depósito de recuerdos varios. Todo prescribe, llegó un día en que los datos allí contenidos eran una molestia y hacer una selección una tarea ingrata. El fuego me echó una mano. He creido hasta hace poco que nada de antes del 30 de junio de 2005 quedaba en mi poder. 
Por razones de falta de espacio en mi actual vivienda, estoy destruyendo otros veinte años de “papeles” y ¡cosas de la vida! me encuentro cosas que no tenían que estar en este mundo, sobre todo, cosas literarias. Me apetece publicarlas. Procuro respetar el original pero hay actualizaciones inevitables a realizar. Confío las actualizaciones a la Inteligencia Artificial, herramienta que no existía cuando nacieron de mi imaginación, porque todo, absolutamente todo lo que consta en ese cuaderno es fruto de mi imaginación, solo puede ser fruto de mi imaginación, estas cosas no pasan en Euskadi.   






 

domingo, 29 de junio de 2025

VÍBORAS

 

Imagen generada por IA

El pequeño zorro de piel dorada, casi albina, sale corriendo con una salchicha en la boca, un cocinero que tiene pinta de boliviano se ríe en la puerta de la cocina del Hotel de Llanos del Hospital. Jon y Coro, los Galtzagorri, se desperezan mientras se ajustan las botas en el amanecer, el sol está oculto en las cimas del este, hay rocío más que escarcha en los matojos, están llegando coches y algún autobús al aparcamiento pero la pareja ya está cruzando el arroyo buscando el sendero que remonta hacia el oeste por la cara sur de la colina, a sus espaldas las Maladetas y el padre Aneto aún no asoman, las estribaciones del macizo que empiezan a iluminarse los ocultan, se prevé un día soleado y caluroso.

La senda está bien marcada y se adentra en el Barranco de Literola, no hay remontes, los michelines y las posaderas se notan más que las mochilas « de ataque » que ambos llevan, al atravesar el bosque ya están sudando, el sonido del agua invita a mear y a beber con frecuencia. Los jóvenes acelerados de una excursión les saludan en euskera mientras les adelantan pero enseguida se los encuentran reposando un instante junto a unas rocas, dos de las chicas de la excursión han desaparecido para satisfacer una íntima necesidad y los demás les esperan charlando en castellano. Aunque saben que a escasos minutos les adelantarán, Coro prefiere seguir valle arriba sin detenerse, siguiendo el río, el sendero es claro y los hitos de piedra los « caïrns » abundan, parecen cagadas petrificadas de algún animal jurásico, la pendiente se vuelve cada vez más pronunciada y el sol no tiene piedad de los montañeros, los insectos tampoco, el sudor, las cremas, los rododendros… ponen el ambiente olfativo, las marmotas silban y un par de rapaces parecen responderles desde su planeo en el cielo azul. Jon Galtzagorri que miraba en el bosque donde ponía los pies por no pisar alguna víbora distraída, ahora observa las rocas con detenimiento por si acaso hay alguna víbora bronceándose. Coro lee en su mirada lo que está pensando.

Pasan una cabaña, del Forcallo dice el mapa, y continúan subiendo, apenas son las 10 de la mañana y parece que caminan por encima de grandes palomitas de maíz buscando con la mirada el hito siguiente, hay alguna marca de pintura roja también, los tipos que las hicieron y los que las repasan de vez en cuando son admirables aunque lo hagan por adicción, no lo pueden evitar. El barranco señala el rumbo y llegan a un charco, el Ibonet de Literola según el mapa, la pendiente obliga a los dos montañeros a convertirse a la tracción a cuatro extremidades, los bastones percuten en las rocas, lo que seguro que aleja a las víboras, se tranquiliza Jon,  pero llegan a un lago más grande, llamado por el dibujante Ibón Blanco de Literola, el circo que lo rodea invita a quedarse disfrutando de la panorámica pero todos los excursionistas, medio centenar o más, que les han sobrepasado, ya serpentean por el canchal que baja desde la cima. Coro recuerda en voz alta que la guía dice que aquí comienza « el tramo más exigente y empinado de la ascensión ». Ya no va a haber agua, hay que cargar con las cantimploras llenas para subir y bajar.

El camino es evidente, los precedentes lo han dejado señalado y además provocan inevitablemente que algunas piedras rueden ladera abajo hacia ellos, la grava, las piedras sueltas y el cansancio acumulado hacen la pendiente más fuerte y el terreno más incómodo, se intuye que la cima está cerca, como siempre en montaña es un espejismo porque, incluso cuando se llega a la cresta cimera y se ve la vertiente norte vertiginosa a los pies, hay que trepar una joroba, "falsa cima"  dice la guía, antes de alcanzar la cumbre principal donde no hay sitio apenas entre los bloques de granito; la feria de ikurriñas, autorretratos e irrintzis parece inacabable a estas alturas, 3.222 metros sobre el nivel del mar Mediterráneo y más de 6 horas desde el primer paso de la ruta.

La vista de 360 grados de los Pirineos, el Macizo de las Maladetas con el Aneto hacia el sudeste, el Macizo de Posets hacia el sudoeste, el Valle de Estós a nuestros pies por el sur, el Circo de Lliterola aquí al lado como quien dice y un sinfín de valles, lagos, y cumbres al norte hacia la estribaciones francesas de la cadena por donde el Tour pasará uno de estos días – Francia existe para hacer bonito en las retransmisiones ciclistas mientras dormimos la siesta -.

Al parecer el grueso de los montañeros opta por el descenso desde el Pico Perdiguero hacia el Refugio del Portillon d'Oo en el « autre côté » y la cumbre se va quedando vacía, aunque no parece que pueda estallar tormenta, más vale ir bajando tranquilamente, haciendo algunas fotos y respetando las rodillas con la ayuda de los bastones, sin embargo, la bajada se hace en la mitad de tiempo, dejar los trastos en el coche, quitarse las botas, una primera cerveza en el bar del hotel y una segunda mientras Coro comenta la jornada :

- No hemos visto ninguna víbora en todo el día, deben estar todas en Madrid preparándose para los programas de la semana...


miércoles, 25 de junio de 2025

LETIZIA HILTON Y EL NIÑO POLLA

Santa Letizia en imagen generada por IA


La comisión judicial hace una diligencia judicial en un domicilio particular de un investigado y normalmente solo las partes personadas en la causa, sujetas a ciertos deberes legales, conocen del contenido y desarrollo de la misma. Claro que, desde que la extrema derecha está de vuelta – si alguna vez se fue -, en el poder del tercer y del cuarto poder del juego de poderes en España, la normalidad es que se publique y se publicite cuanto el Servicio de Propaganda del Movimiento Nacional juzgue conveniente a la formación del espíritu nacional acosado por rojos y separatistas ; así hemos sabido que la coprotagonista de algunos cortometrajes pornográficos de guion clásico – los guiones pornográficos son canónicos -, esta joven ha sido también protagonista de una diligencia judicial, alguien dio su identidad inmediatamente por los altavoces del recinto. El otro coprotagonista de las películas en cuestión, conocido por su nombre artístico  El Niño Polla, no estaba presente en la diligencia judicial, quizás ocupado en curarse alguna de las enfermedades profesionales no tabuladas que los trabajadores de la industria pornográfica padecen habitualmente.

Se ignora por el momento si ambos artistas han estado en nómina de algún ministerio o de alguna sociedad pública ligada a la administración pero, como la realización de material audiovisual para comunicar las tareas que se realizan en todo tipo de organismos a la sociedad es algo habitual, no sería de extrañar que Letizia Hilton y ENP hayan realizado sus actividades profesionales en Paradores Nacionales o en Bienes Inmuebles del Patrimonio Nacional, al menos. 

En tiempos pasados, años de plomo en Euskadi, jueces castigados, unos por borrachos, otros por progresistas y algunos por borrachos progresistas, pasaban por destinos en las tierras vascas, lo que nos permitió compartir algunas actividades, más o menos culturales con ellos y ellas… no sé por qué me parece recordar alguna estantería repleta de vídeos propicios a la excitación sexual en una residencia oficial… la soledad de la función pública es mala consejera y la pornografía es adictiva pero supongo que será mi tendencia a confundir recuerdos con relatos de dudosa procedencia la que juega con mi memoria.




jueves, 19 de junio de 2025

QUE TIRE LA PRIMERA PIEDRA


Junio no tiene r pero hay ostras en la terraza que da a la bahía, la marea está baja, muy baja, de los hilos de agua que buscan la orilla sube cierto olor de corrupción, quizá las conchas de ostra que algunos lanzan desde el bistró al agua se pudren antes de volver a convertirse en arena por el trabajo del agua sobre ellas, las gaviotas las desprecian y buscan alimento entre las mesas. Galtzagorri y Majors no han encontrado sitio en la sombra para dejar las motos, no tienen prisa, se han quitado los monos de protección y degustan los frutos de mar en camiseta y bermudas… Majors comenta que solo comía ostras por navidades porque un cliente, traficante de angulas, se las regala.

- « Si un cliente te hace un regalo por Navidad es que te equivocaste al pasarle la minuta por tu trabajo » es una frase que me dijo un magistral abogado fallecido en un desplazamiento que hicimos juntos en mi coche a un tribunal en otra ciudad hace cuatro o cinco décadas.

- Yo también quería mucho a Artemio Zarco.

- Teníamos un asunto entre manos, diferente del que nos obligaba a viajar, en el que se mezclaban caros regalos de Navidad a una funcionaria, comisiones a director de compras de una prestigiosa empresa, sobornos a director de una agencia bancaria y pago de factura de hotel de lujo con señorita incluida a un perito judicial… nuestros clientes, a mi parecer, tenían negro el porvenir con aquellas prácticas « comerciales » que no habían evitado la bancarrota de su sociedad y que ellos decían que eran habituales en el sector. Pero el ilustre togado estaba convencido de que no iba a producirse ninguna consecuencia de todo ello para su responsabilidad civil y menos penal. Los dos teníamos razón, hubo cierta responsabilidad a pagar en una cuantía mínima y que los clientes, declarados insolventes, pagaron sin problemas así como nuestros honorarios y nada más, pero ni Juez ni Fiscal vieron indicios de delito alguno.

- “Si te quiero condenar, te condeno, si quiero absolverte, te absuelvo” es otra frase que yo aprendí de mis mayores al comienzo de mi carrera profesional.

- Desde niño he conocido regalos navideños en dinero a vistas de aduana en Irún, comisiones a responsables de compras en fábricas guipuzcoanas, periódicos con billetes de alto importe entregados en oficinas ministeriales al recoger licencias administrativas, pagos simultáneos a amigos de quien preside la mesa que decide un concurso… como abogado se me ha pedido, indicado, amenazado, chantajeado etc varias veces por personas dotadas de poder en cualquiera de sus facetas. La corrupción existe y la he tocado, espero que sin mancharme, al menos, lo quiero creer. No puedo contar lo que conozco de algún cliente que me ha estafado mis honorarios a pesar de mi convicción de que sería la única forma de reparar el daño que me ha causado. La vida es así, una mierda, el nivel de la ética en los negocios es el mismo que existe en los demás aspectos de la sociedad española – conozco personalmente algunos sórdidos aspectos del pasado de plumillas que firman columnas moralizantes hoy en día -, y por recordar otra de las frases del difunto letrado que contribuyó a mi formación : « Es tenue la línea que separa un excelente negocio de una estafa en la economía general, en la del fútbol se olvidaron de pintar la línea ».

- ¿Prefieres venir a Gujan-Mestras o ir a Cancale?

- A pesar del atasco, esto está más cerca.




miércoles, 11 de junio de 2025

LA CRUZADA CONTRA LOS CÁTAROS

Imagen generada por IA


Estoy leyendo una novela de cátaros, había comenzado una novela sobe libros de horas que me aburría y he cambiado a esta novela, también « histórica », en la que se describen los asedios, las batallas, las matanzas… que tuvieron lugar en el Languedoc hacia 1200 y que eliminaron físicamente a los seguidores de una corriente religiosa que no era apreciada por la católica iglesia. Los cátaros tienen buena prensa últimamente y la literatura escrita y dibujada está llena de obras que no ocultan su simpatía por los perdedores de aquella persecución « religiocida », se trataba de eliminar una herejía por la muerte de todos sus seguidores.

Es descorazonador que una creencia religiosa sin fundamento y basada en unos textos literarios mal interpretados justificara la eliminación de otra creencia religiosa sin fundamento y basada en esos mismos textos literarios mal interpretados de otra manera. Pero este fenómeno irracional, absurdo, se reproduce continuamente en la historia de la humanidad hasta nuestros días y, si no nos extinguimos pronto, se repetirá en el futuro. Los ateos, los agnósticos, salvo los que creemos que Cervantes es el verdadero profeta… también han efectuado masacres parecidas – las dictaduras rusas y chinas y sus imitadores tiránicos nos dan ejemplos contemporáneos -, lo que me lleva a pensar que el ser humano es inevitablemente asesino de diferentes, sobre todo si son más débiles, que la guerra está, hoy como ayer, para quedarse, sobre todo si se va ganando.

Para cambiar mis pesimistas pensamientos me paseo por las noticias de las españas nuestras, allá en el lejano sur, al otro lado de los Pirineos y es… inútil. La cruzada dogmática de las mesnadas al servicio de los putos amos contra el tal Sánchez - nunca me ha gustado pero reconozco que es un señor y un gigante acosado por los enanos malvados de todas las pesadillas españolas -, arrecia ridícula y triste, las nauseas que provoca me hacen volver con gusto a las torturas, las hogueras, las mutilaciones, las evisceraciones… que el autor describe con precisión en la novela de cátaros que, como he dicho, estoy leyendo, al menos, son hechos lejanos en el tiempo y en el espacio, aunque haya un hilo conductor ideológico entre aquellos verdugos eclesiásticos y los jueces opusianos, los periodistas que nunca aprobaron la asignatura de ética, los títeres políticos del poder económico especulativo… de nuestros días y de nuestras hispanidades.


lunes, 19 de mayo de 2025

BUENOS PROFESIONALES DEL DELITO



Imagen generada por IA


Hace un tiempo escribí uno de estos posts titulado « Odia el delito, no compadezcas al delincuente » (el artículo). El artículo provocó alguna reacción de alguno de mis escasos lectores, un jurista de prestigio y de sabiduría pero más centrado en la enseñanza que en el ejercicio me lo reprochó.

La vida me ha hecho conocer a muchos delincuentes, por mi dedicación la mayoría de los que he conocido eran « de cuello blanco » o « sin violencia », tanto clientes como contrarios, pero también he conocido muchos de los que utilizan la herramienta de la fuerza, de la superioridad buscada, para obtener el beneficio que buscan… lo que menos he conocido son gente que comete un delito sin ser delincuente, los del delito único. La inmensa mayoría de los que he tratado eran y son profesionales del delito, su modo de vida es delinquir, aprovechar las oportunidades que se dan, ya fueran delincuentes económicos o delincuentes sexuales, se puede decir que el resto de sus ocupaciones es un entremés para estar preparado para el delito.

Supongo que sicólogos, criminólogos y demás tendrán su explicación sobre esta visión mía subjetiva pero jamás he visto arrepentimiento en estos señores o señoras -porque también hay mujeres vocacionales del delito -, sobre todo, si como es lo habitual no son castigados o lo son en las raras ocasiones en que los mecanismos institucionales represivos funcionan, los preventivos no son institucionales o no existen o no funcionan.

Sirva esta larga introducción para comentar la delincuencia sexual en los ámbitos institucionales de protección a la infancia y a la juventud, todos los días leemos noticias de explotación sexual de menores tutelados por las administraciones. Estos delitos se han producido desde la primera vez que en el siglo XIX a un pederasta se le ocurrió crear un orfanato para recoger a los niños de la calle, quizá no fue pederasta el primero pero el segundo sí que lo fue seguro ¿Dónde conseguir víctimas mejor que reuniéndolas bajo la coartada del bien público ? Llevamos cientos de año sabiéndolo pero saberlo no ha servido ni sirve de nada porque el pederasta vocacional es un buen profesional de lo suyo y siempre burla y burlará las medidas de prevención que se coloquen porque bien  es quien se encarga de esos controles bien está situado en una posición permanente de llegar a las víctimas y la burocracia es incapaz de esa permanencia todo el tiempo – un vocacional solo necesita unos minutos de descuido para poner el pie que impide cerrarse la puerta, mucho más si la puerta está en una red social -. 

Ya que sois inútiles, queridos especialistas en la protección de la infancia y de la juventud, no seáis proveedores de carne fresca de caperucitas rojas para lobos feroces, al menos, no lo seáis los que no seáis lobos.


viernes, 16 de mayo de 2025

FUENTE YMBRO



Hace un año, por estas fechas, pasamos unos días de vacaciones en Chiclana de la Frontera en casa de unos amigos. Uno de ellos es veterinario y ejerce como tal en algunas plazas de toros francesas, lo cual siempre me ha chocado, me recuerda a aquellos médicos que en comisaría comprobaban si el interrogado podía seguir siendo interrogado por la policía o el que certifica que el reo está en estado de salud como para ser ejecutado en algunos países. Pero no voy a reproducir mis conversaciones con él sobre las corridas y su trabajo.

Un día mi mujer y yo acompañamos a nuestros amigos a visitar dos ganaderías en San José del Valle, la Dehesa Fuente Ymbro una de ellas. Alfonso el mayoral nos hizo visitar diversas corridas que estaban ya separadas en función de su destino en distintos festejoss y ferias. Aunque el toro de lidia es un ganado bovino de la misma especie que la vaca lechera - « las vacas lecheras dan más cornadas mortales al año que los toros bravos, según las estadísticas » me dijo hace tiempo un taurino, por cierto -, la verdad es que los toros dan respeto y cuando sus defensas, enfundadas para que no se dañen hasta que no les hagan salir al ruedo, enormes defensas en el caso de los Fuente Ymbro, apuntan hacia uno pues dan miedo, aunque se esté en un Land Rover que forma parte de su paisaje habitual.

Llevo días pensando en los cuernos de los Fuente Ymbro, no soporto las corridas de toros, a diferencia de Ortega y Gasset, yo prohibiría esa fiesta humana de sadismo absoluto pero además, mientras sigan existiendo, no voy, sin embargo soy una especie de « supporter » de esa ganadería, sigo las noticias de sus apariciones por las plazas y, en el fondo, me alegro cuando Alfonso tiene que salir a saludar al público al final, ese público al que Serafín Baroja ya le dedicó un merecido homenaje. Llevo días pensando en esos cuernos por otro motivo, dentro de poco me operan, me van a sacar los higadillos, los chorizos, las salchichas y las morcillas sobre una mesa quirúrgica y luego me los van a meter dentro de la tripa con algunos cambios en su orden y conexiones. La cirujana me ha explicado la intervención con la ayuda de dibujos y láminas de anatomía, esas láminas que tienen algo de decoración de carnicería tradicional, le he entendido perfectamente que va a ser una cornada enorme de varias trayectorias, como de un Fuente Ymbro.

Espero que yo pueda ir a comer garbanzos a la Venta de San José del Valle con Alfonso y demás buena compañía dentro de un año, decorado mi cuerpo de glotón vasco con una cicatriz que no se la salta un torero u otra absurda expresión de las nuestras.