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lunes, 29 de septiembre de 2025

BORRADOR DE HISTORIA 21

Imagen generada por IA
Parte de un guion nunca rodado, más o menos adaptado.
Esta crónica del Urumea se inicia AQUÍ 


En Hernani, el domingo por la mañana, después de cumplir con el débito conyugal, se va al rugby, si hay  partido de rugby en Landare Toki, el campo de rugby de Hernani está junto al río Urumea que, a veces, se desborda y lo inunda, el terreno es de lodo negro, pocas veces seco, con hierba desgastada por la temporada y que milagrosamente consigue cubrir poco más de la mitad de la superficie de juego. 

Era un domingo de llovizna, de shirimiri, en las  jugadas finales con su poco de gresca entre ambos equipos, el equipo visitante es vizcaíno, se juega una melé a favor del Hernani, el balón es pateado fuera por un jugador del Hernani y el árbitro señala el fin del partido, el equipo perdedor hace el pasillo al equipo ganador que es el Hernani, el público rodea a los jugadores celebrando la victoria, el equipo local apenas puede hacer el pasillo al otro equipo a su vez, los jugadores que se habían enzarzado se ríen juntos y se van amistosamente a los vestuarios pasando junto al chiringuito que hace de bar, donde algunos espectadores hacen el aperitivo  mientras la mayoría, son las 2 de la tarde pasadas, abandona el recinto. 

Miren con paraguas y Aitor con boina están con los habituales de Hernani, Bernat, Paulina, Maddi, Lánder… estos llevan merchandising del club local, bufandas o maillots, todos beben en vasos de plástico, los vasos no se vacían nunca, siempre hay alguien del grupo o de los demás que están junto al chiringuito que rellena. Se escuchan gritos de “campeones” “txapeldunak” y se aleja la música de la charanga que estaba en las gradas y que se dirige tocando hacia el pueblo, situado en lo alto. Hay niños que chapotean dentro de la cancha con un balón oval pequeño.

- ¡A cabezazos, estos partidos, se ganan a cabezazos, los delanteros, los gordos somos los que ganamos los partidos decisivos! - dice Bernat con su vaso de cerveza en la mano -.

- No scrum, no win… - murmura Lánder desde su nube antes de concluir el contenido de vino blanco de su vaso -.

- Lo que tú digas, pero los de atrás podían haberse quedado en casa, que hoy hubiéramos ganado sin ellos – Bernat tiene la euforia exagerada de los forofos -.

- El rugby a quince se juega a veintitrés – interviene Aitor con su cerveza que recibe gotas de lluvia del paraguas de Miren -, los cambios que ha hecho el entrenador han sido decisivos  y además los chicos han estado más disciplinados que de costumbre, todos los veintitrés han jugado un buen rugby, se nota que llevan toda la vida jugando juntos, desde niños.

- !A cabezazos, estos partidos, se ganan a cabezazos, los delanteros, los gordos somos los que ganamos los partidos decisivos! - insiste Bernat -.

- ¡Qué pelma es este tío! Si cuando tú jugabas al rugby, lo único que hacías era vomitar en la banda de la borrachera que te habías cogido la víspera del partido, siempre igual, - Miren con un vaso de tinto y un cigarrillo en una mano y cimbrando el paraguas con la otra -, erais unos gordos borrachuzos, que venían los señoritos de la capital y os daban por el culo.

- Este Landare era una fortaleza inexpugnable – Bernat continúa exaltado -, los capitalinos se iban bien calentitos a Donostia.

- Pero con los puntos de la victoria en el autobús – replica Aitor impasible -.

- Tú no, tú nunca, a ti no te he visto jugar aquí nunca – Miren cambia de objetivo de sus frases -, eras tan malo que solo te dejaban llevar el agua y, como mucho, hacer de linier en la banda y ni eso hacías bien…

- Pues el ensayo de la final de la copa de Gipuzkoa que os birlamos en el descuento – Aitor parece molestarse por una vez - ¿Quién lo marcó? ¿Quién?

- Sebas Gauthier, el vikingo – responde Lánder -, que entró conmigo placándole en la zona de ensayo y tú que llegabas detrás, tarde y mal, pusiste la mano encima del balón porque te tropezaste con mi pierna pero como te hizo tanta ilusión, el buenazo de Sebas te felicitó como si tú lo hubieras marcado y en el tumulto nadie se dio cuenta, menos yo, que estaba debajo de Sebas...

Bernat, Aitor y algunos otros que están cerca se ríen y comentan sus recuerdos en voz alta.

- Y ahora no empecéis con vuestras putas batallitas de cuando eráis jóvenes y guapos – hay quien no se ríe, Miren interviene -, que tenemos que ir a comer antes de que nos quiten la mesa, que con lo que me ha costado reservarla, porque ninguno os habéis tomado la molestia de llamar, solo falta que lleguemos tarde por vuestras chorradas.

Todos van concluyendo sus consumiciones, incluso Aitor y encajan los vasos en el de Bernat para que éste los acerque a la barra. Se acerca una mujer de en su treintena y saluda a las mujeres con un gesto pero besa efusivamente a los hombres, especialmente a Aitor al que se agarra con camaradería.

- ¿Quién es el que va a entrenar a mis niños la próxima temporada? ¿Cuál de estos guapos mozos se va a ocupar?

- Ya me gustaría a mi – le dice Aitor poniendo una mueca de pena -, pero va a ser Lánder el que fundamentalmente se ocupe.

- Sí, voy a ser yo dice el aludido -, pero éstos me ayudarán de vez en cuando.

Miren que le había sonreído al llegar, cambia su expresión cuando e dirige a ella.

- Ahora ya lo sabes, así que fuera de aquí, que ya nos has llenado las narices con tu perfume de tómbola y métete las manos en los bolsillos que estás tocando lo que no te pertenece

Miren separa a Aitor con la mano que le ha quedado libre e interpone la otra mano con el paraguas contra el brazo de la espontánea.

- ¡Vale, chica, vale! ¡Que no te lo voy a desgastar, que yo ya tengo mi hombre sin necesidad de abandonar mi nido y mis polluelos!

- O te callas y te vas o te llevas una hostia bien dada por bocazas – Aitor rápidamente la aleja pero Miren se resbala y no cae al suelo porque Aitor la sujeta -, y  tú desgraciado te vas a llevar otra que todo es por tu culpa, que eres un tonto, que se cree un ligón porque una calientapollas se le pone encima.

El Presidente del Club, que lleva una chaqueta con el escudo se interpone en ese momento.

- Tengamos la fiesta en paz, Lánder llévate a tu cuadrilla por ahí y Lola vete donde tu chico al coche que lleva media hora tocando el claxon para que vayas.

Las dos mujeres se dirigen miradas asesinas pero cada uno se separa. Maddi coge del brazo a Miren y Paulina coge del brazo a Bernat y a Aitor para sostenerse en el barro que les separa de las escaleras, Lánder cierra la marcha abriendo los brazos como para mantener el equilibrio sobre una plancha de surf


ContinuaciónAQUÍ

martes, 9 de septiembre de 2025

BORRADOR DE HISTORIA 15

 

Imagen generada por IA

Este relato o folletín es la novelización de un guion que nunca ha sido rodado y que empecé en el siguiente enlace INICIO


Del apeadero al bar de la calle Mayor en la esquina con la plaza Nueva, una taberna típica de pueblo vasco del sur del Bidasoa, decoración “abertzale”, esto es, fotos enmarcadas de paisajes de Euskalherría y de deportes rurales, vistas mil veces en los calendarios de las cajas de ahorro locales, una mala iluminación, alguna hucha para recaudar dinero a favor de los presos que siguen presos, donde los clientes dejan los cambios que irían a las propinas. En las estanterías, además de botellas de licores y aguardientes que nadie jamás beberá, hay lotería de navidad en venta de todos los clubes deportivos y asociaciones que conforman el ecosistema cultural de Hernani. 

Hombres y mujeres beben en la barra y en mesas, algunos agrupados en cuadrillas, pocos en pareja, en un rincón de la barra un solitario hace que lee un periódico en euskera en papel, su cara recuerda la de un líder soviético de los años 50, hay niños que juegan y corren por el interior y que salen a la calle o entran, hay ruido, la música cacofónica de los altavoces del bar obliga a hablar a todo volumen, en el exterior hay alguna mesa, en torno a las mesas, las ventanas del establecimiento y la puerta, hay gente similar a la de dentro de la taberna.

Cuando Aitor entra, Miren está sentada en una mesa con su cuadrilla de amigos, Maddi y Paulina que están junto a sus maridos o compañeros Lánder y Bernat, todos vestidos informalmente, ellas con esos colores que se llevan en funerales de desconocidos y ellos del mismo obscuro que han llevado desde que dejaron la infancia. Aitor llega con traje y corbata y una cartera portafolios en la mano, besa a Miren en los labios, se sienta en una silla que le pasan de la mesa de al lado y se quita la corbata nada más sentarse. Lánder le pone un vaso de vino delante.

- Un momento, voy a comer algo y beber un poco de agua antes del primer vino.

Los otros 5 no le hacen caso, Aitor se levanta y se acerca a la barra. Aitor regresa con un bocadillo de tortilla de patatas y un botellín de agua mineral, se sienta y come y bebe, siguiendo la conversación en modo espectador, procurando que el aceite de la tortilla caiga al suelo en vez de en sus pantalones.

- Pues claro que se dopan ¿Quién no se dopa a ese nivel de competición? ¿Cómo hostias aguantan sin doparse tantos partidos a la semana, entrenamientos, andar con chavalas todas las noches y luego a correr como patos sin cabeza detrás del balón? ¡Hostias que si se dopan!

Lánder es sufridor de la Real Sociedad por nacimiento, sus primeros recuerdos en esta vida son yendo al campo con su padre y su tío, cuando éste se murió yendo con su padre y ahora él lleva su hijo a los partidos. No está acostumbrado a que su equipo gane y cuando la Real gana, cosa que sucede últimanete con relativa frecuencia, siempre teme que sea un sueño y que se vaya a despertar de ese sueño. 

Bernat también pero es de otro tipo de seguidor, nunca la Real le decepciona, siempre encuentra un motivo para la esperanza, sufre mucho pero alcanza el paraíso con facilidad, con un buen resultado, con una clasificación no muy mediocre en la liga...

- Tú te confundes chaval, con 20 años no hace falta meterse nada para andar así ¿Tú no podías con los entrenamientos, el partido en el rugby el domingo lleno de barro y darle marcha a ésta en la trasera del coche?

Maddi le pega una bofetada cariñosa a Bernat.

- Bueno, y también en el granero de casa de sus padres 

La siguiente bofetada es menos cariñosa. Lánder se ríe francamente, todos se ríen.

- ¡Hostias! ¡Que no he dicho nada de particular y que no hayamos hecho todos! ¡Hostias! ¡Que le cuento a este pardillo lo del americano que te llevaba a la piscina los veranos!

Bernat, como en un rito muchas veces repetido le sujeta las manos a Maddi, que hace como si intenta volver a abofetearle, es la única que no se ríe y dice entre dientes “Imbécil”.

- Bueno, en resumen, que en la Real no se dopan y no, y que no, que nosotros hacíamos lo mismo y nos hartábamos a cubatas y además íbamos a fábrica 40 horas y las extras sin necesidad de pindonga ¡Que os creéis todo lo que cuentan esos putos periodistas! Y vámonos a otra parroquia, que en ésta nos tienen muy vistos.

Dicho esto, se levantan todos y salen a la calle, Aitor ha dejado el vaso de vino prácticamente entero, un niño de unos 7 años de los que juegan por el bar coge el vaso y le da unos sorbos. Parece que nadie lo ha visto.

La calle Mayor de Hernani baja desde la plaza del Ayuntamiento hasta la plaza Nueva o sube desde ésta, las tres parejas suben en busca de otro bar, hay alguno más en la calle, incluso un “pub irlandés”, de un balcón a otro cuelgan fotos de presos por terrorismo, también hay carteles que exigen en euskera la libertad de asesinos o su vuelta a casa, carteles pegados en las viejas paredes medievales donde se alternan con pintadas en el mismo sentido, los grupos que salen de los bares se cruzan con los grupos que entran a los bares, los mismos niños y niñas corren de un lado a otro, a veces caen y lloran hasta que una madre aparece y le pone de pie. Aitor, Lánder y Bernat preceden a Miren, Maddi y Paulina en dos conversaciones claramente separadas. Saludan con un movimiento de cabeza a quienes cruzan que responden con un “epa” interrogativo que es replicado con un “epa” afirmativo, dos de los niños que juegan piden dinero a Lánder y Bernat que les sueltan unas monedas sin contarlas, los niños corren a una pastelería que está abierta. Lánder  debió ser guapo hace unos años, delgado, mal afeitado, aspirando el moquillo que tiene tendencia a caerle de las narices, ojos bizcos que sólo tienen dos posiciones: prácticamente cerrados y abiertos exageradamente, Lánder mira sin ver a su hijo a través del escaparate y comenta a Bernat.

- ¿Qué vas a preparar para la cena de la cuadrilla del viernes?

Una vez al mes, los chicos de la cuadrilla de adolescentes que fueron se reúnen en una cena, son como diez o doce, algunos ya no viven en Hernani, otros no pueden salir de ronda todos los días pero esa cena es el hilo que les mantiene comunicados todo el año, entre los sanjuanes, porque las fiestas del pueblo también las celebran juntos como cuando eran unos muchachos hace 25 ó 30 años.

- ¿Ya toca? Hostias ¿Cómo pasa el tiempo? Hostias, si hoy es miércoles ¿A ver qué encuentro en el mercado? Una menestra quizá o unos pimientos rellenos preparar puedo.

-  Si quieres yo te voy a ayudar en la cocina – dice Aitor que ya cuenta como uno más de la cuadrilla para cenas, fiestas y excursiones -, para que no andes luego cenando de pie y con un ojo en el fuego.

- O sea que el señorito es, como siempre, el único que se apiada del pobre cocinero y estos putos  buitres solo llegan a comida hecha. Pues sí, majo, ven a las 5,30 y tú y yo merendamos y les dejamos a estos las sobras para que cenen a las 9 y el que no esté a las 9, ni eso, que cene un whisky.

Bernat, gordo de tripa, barba de lija a estas horas, es normalmente quien cocina en las cenas mensuales y en las fiestas, pero en su casa no se come con fundamente, él come en fábrica, su mujer pica como un pájaro cerca de la peluquería que posee y el niño - ¿O son dos? -, come en la cantina escolar, así que quedan pocas comidas y cenas que preparar, él mismo prepara los domingos unas fiambreras para esos huecos que se completan con las fiambreras que les preparan las madres de ambos cónyuges. 

- ¡Hostias, tú! ¡Que yo llevo el jamón jabugo para el aperitivo! - protesta Lánder - Lo que pasa es que lo de cocinar a mi se me da de puta pena y para molestar no voy a ir pronto, o sea…

- Tú trae el jamón y un lomo si quieres, tranquilo, pero no nos vengas dopado que te conozco, que los viernes sales del curro y te lías con todos esos putos esnifadores de la sucursal  y que un día os vais a meter por las napias un saco de cemento ¡Hostias!

La pretendida ironía de Bernat hace que Lánder abra los ojos como un personaje de un dibujo animado.

- Subnormal, que te va a oír ésta. Yo no me esnifo nada, nada de nada ¡Hostias! ¡Qué manía te ha dado.

Bernat ha cogido tema una vez más e insiste.

- En esa casa, todos vais ciegos en el curro y luego que si me ha cogido la mano un cilindro, que si me he clavado el destornillador en el ojo sin querer, que si me he cortado la pirula con la guillotina…

- ¡Que te calles y entres aquí!

Lánder le empuja a otra taberna, igualmente oscura, parecidas fotos en las paredes, parecidas botellas grasientas en los estantes, las mismas loterías, las mismas huchas, las personas que beben por la barra y las mesas pueden ser las mismas o parecidas, los niños que corren, salen y entran, también, incluso el solitario que lee el periódico en una esquina de la barra parece que se ha trasladado unos metros calle arriba.

- Hiru beltz, bi rosado eta zurito bat! - Lánder proyecta la comanda al camarero por encima de quienes ocupan la primera fila junto a la barra y luego pregunta a Bernat - Esa es la fórmula ¿No?

- Vale, ba -confirma Lánder al camarero ya que los otros se han encogido de hombros -.

Cuando entran las mujeres, el camarero pone los vasos en la barra, Lánder deja el dinero exacto sin preguntar y va pasando, con permiso del grupo que dificulta la maniobra, los vasos a los demás. Bernat, Lánder y Miren cogen los tintos, las otras mujeres los rosados y Aitor la cerveza. Entran los  niños que han pedido el dinero, Maddi y Paulina piden al camarero algo más, pasando entre los clientes que se apartan lo suficiente, el camarero les pasa sendos bocadillos en grasiento papel de aluminio que ellas pasan a los dos niños. Miren se ha quedado hablando con los hombres.

- Esta semana os toca primer viernes de mes ¿Tenéis la cena prevista?

- Ya lo hemos hablado, tu chico me va a ayudar a prepararla…

- ¿Este inútil? Si no le hago yo un huevo frito, no sabe cómo hacerlo.

El aludido, que está dejando que la cerveza se caliente y pierda burbujas en el vaso, protesta débilmente.

- Llevo años preparando mi comida, he vivido solo muchos años, y no me he muerto de hambre hasta ahora.

- Porque existen los menús del día, pero en el frigorífico de tu casa solo había cervezas y quesos apestosos.

Miren concluye su vaso inmediatamente.

- No me gusta conservar comidas caducadas, soy de hacer compra en el día

- Mientes más que hablas.

Hay un silencio general después de la acusación que Aitor hace como que no ha oído. Silencio rodeado del ambiente sonoro de la música que rebota en las paredes y de las conversaciones que se superponen que dura hasta que Bernat dice:

- El domingo vamos a ver el partido de la Real en el bar de debajo de tu casa, que juega fuera ¿Le dices a la patrona que nos reserve la mesa de costumbre?

- ¡Que la reserve tu pinche!

Responde Miren con cierto enfado, quizá porque Aitor no ha entrado al trapo, y pasa la copa a éste para que la deje en la barra, luego sale seguida de todo el grupo.

La calle está menos frecuentada pero hay circulación de grupos entre los bares, los dos niños comen sus bocadillos sentados en un escalón de una carnicería, otro niño come un bollo de envoltorio rosa sentado a su lado. Los seis entran a otro de los bares, Maddi y Paulina salen con dos vasos de leche que dan a sus hijos, por fin, las tres parejas salen a la calle al cabo de un rato, la calle está más vacía, solo hay luz en las puertas de las tabernas. Delante de una de ellas se para Bernat y hace una seña al resto.

- La espuela y a casa, que mañana hay que madrugar.

La barra está vacía, la música apagada, dos hombres como clientes, el solitario que lee el periódico en un rincón y otro sentado en una mesa y que observa fijamente un vaso vacío, el patrón, que rondará los 60 años, está limpiando el mostrador, recogiendo vajilla y tiene el cajón de la caja registradora abierto. Es Aitor quien le pide la ronda.

- Hiru beltz, bi rosado eta zurito bat! Endika! Vale, ba!

Enrique, de Hernani de toda la vida, se dirige a Miren.

- ¿Qué dice éste? El donostiarra ilustre ¿Qué dice a la hora de cierre?

Miren le corta inmediatamente.

- Hiru beltz, bi rosado eta zurito bat! ¡Hostias! ¡Que los pongas de una puta vez!

- Perdona chica, perdone señora, que no le había entendido a tu novio.

- ¡El novio más guapo del mundo!

Miren abraza a Aitor y le besa babosamente.

- ¡Al que más quiero!  ¡Mi vida, mi alma!

Aitor mira al cielo y todos se ríen. Después de servir, el patrón comienza a bajar la persiana metálica de la puerta, los otros dos clientes que quedan pagan sin hablar, se despiden con un gesto y salen uno tras otro agachándose ligeramente por el hueco que queda.

- Hay que sacar, por lo menos, un punto el domingo,  por lo menos ¡La hostia! Si es que pueden hacerlo, pero a veces parece que no se lo creen, que no tienen sangre en las venas.

Hace un rato que Bernat está hablando de la Real Sociedad.

- Eso la Real y a la tarde pero… ¿Hay partido de rugby en Landare a la mañana?

Pregunta Lánder y Aitor es quien responde.

- Sí, juegan contra Bilbao, no creo que tengan problemas para meterles una paliza, los de Bilbao se han quedado sin equipo este año, se les ha ido mucha gente.

Miren se entremete en la conversación, dejando a las otras mujeres que critiquen la falta de profesionalidad del profesorado.

- Siempre con excusas, pues el otro día bien que los del Atlético hicieron el ridículo con Bilbao, que si no es porque el árbitro era tu colega y os perdonó todo lo imperdonable, os venís sin un punto.

- Si el Atlético ganó y sin problemas sobre el terreno – Aitor intenta precisar, aunque intuye que es inútil -. Al final, con muchos cojones los de Bilbao consiguieron un ensayo para maquillar el resultado.

Miren está balanceándose de un pie a otro, el vaso de vino ya está vacío en su mano.

- ¿Ganar? Tú estás soñando, cariño.

Miren se pasa el índice por debajo de la nariz hacia arriba.

- Señores ¿Es que no tienen casa? 

Enrique está junto a la puerta, indicando claramente su voluntad de dar por concluida la jornada, los seis dejan los vasos en la  barra, el de Aitor se ha quedado a medias junto a las monedas por el importe de la consumición, los niños se han evaporado, quizá las madres les han dado llaves para que puedan irse a dormir, las mujeres van saliendo, luego Lánder, Aitor y el último Bernat que al salir pega con la mano sobre el borde inferior de la persiana, metiendo un ruido fuerte y brusco.

En la calle a la puerta del bar, los otros cinco y un par de curiosos miran a Bernat que se coge la cabeza como si se hubiera golpeado encima de la frente.

- ¡Ayyyyyy, ayyyyy! ¡Que me he dejado los cuernos en la barrera! ¡Que me he dejado los cuernos!

- ¡Idiota! Buena falta te hacen unos cuernos para que espabiles.

Paulina provoca una carcajada general que se superpone al teatro de Bernat que es el que más se ríe, los dos se besan, los niños reaparecen, no se habían ido a casa, se acercan y cada uno da la mano a una de las dos mujeres. Cada pareja parte en una dirección distinta, al caminar se puede percibir una cierta oscilación lateral en la marcha de los adultos pero hay que ser muy observador.


Continúa en este enlace: SIGUIENTE SECUENCIA

Hay otros folletines, escritos y publicados de la misma manera, con la ayuda de los lectores, y que se pueden encontrar con la etiqueta literatura en el blog, como el que está en el siguiente enlace

OTRO FOLLETÍN

viernes, 1 de agosto de 2025

BORRADOR DE HISTORIA 5

Imagen generada por IA
Esta historia es una especie de novelización de un guión cinematográfico jamás rodado

Comienzo de esta historia

 - Baita ere, Lapurdi, ta Nafarran.  Guztiok gara euskaldun, guztiok anaiak gara, Nahiz eta hitz ezberdinez, Bat bera dugu hizkera… Los donostiarras sois capaces de destrozar cualquier cosa.

Miren, vestida con un maillot del equipo de rugby de Hernani y unos pantalones de chándal se acercó cantando entonadamente a Aitor por la espalda, algo más joven que él, llevaba también un vaso de plástico en la mano pero vacío, los ojos le brillaban acuosos, posiblemente porque ya había bebido suficiente como para empezar a tambalearse pero las ganas de encontrar a Aitor, en el que se llevaba fijando toda la jornada, y la música le permitían guardar un equilibrio inestable.

Aitor llenó con su vaso el vaso de Miren, para quitárselo a continuación y beberlo de un trago, luego metió un vaso en el otro y los tiró a un grupo de los que cantaban y saltaban un poco más lejos, como si lo esperasen dos de ellos levantan a un tercero que recoge el paquete en el aire como un balón en una touche de rugby. Aitor se vuelve, coge a Miren adecuadamente, la pone a bailar y siguen cantando ambos, cada uno a su modo.

- Guziok gara eskualdun, guziok anaiak gara, Nahiz eta hitz ezberdinez, Bat bera dugu hizkera.

Se iban formando parejas que bailaban, aunque la mayoría de los jóvenes seguía la música con ciertos movimientos más o menos acompasados, Aitor y Miren eran la pareja que más giraba, saltaba, haciendo pasos inapropiados, a veces parece que se va a caer, a veces llegan a tropezar con otras, hay quien protesta y gesticula enfadado hacia ellos.

- Estos franceses son unos sosos -le grita Miren al oido.

Aitor le coge una mano y bailando se la lleva al otro lado de la pared del frontón, desapareciendo así de la fiesta, allí hay un pequeño prado que pudo ser antes un parque, algunos descuidados macizos de hortensias así lo indican, hay indicios en el suelo de que hubo mesas y bancos, parece que un arroyo limita el terreno un poco más allá, la carretera que rodea el frontón también forma otro límite, pero Aitor y Miren ahora se están besando, boca contra boca, cuerpo contra cuerpo, mientras bailan, Miren necesita ponerse de puntillas para acariciar el cuello y las orejas de Aitor, las manos de Aitor se introducen por la espalda en la ropa de ella, palpando y acariciando, mientras se van acercando hacia el muro en busca de un punto de apoyo. Miren está disfrutando con las caricias, bastante torpes y le deja hacer sin ninguna resistencia, aunque no tiene intención de dejarle pasar de un calentón. Aitor está arrepintiéndose de no haber metido condones en la cartera porque la chica, en la que se había fijado por la mañana, cuando llegó el autobús de Hernani, pero alguien había comentado que era la novia del entrenador irlandés del club, así que la situación actual le resultaba un poco extraña.

- ¿Y tu novio, Albert?

- Ése está durmiendo en el autobús y me ha dejado descuidada todo el día y yo necesito marcha ¿Te pasa algo con él?

- Nada, princesa de Landare Toki, nada, me gustan todas las marchas.

Ha caído la noche, Aitor le pone una mano en un pecho y juega con el pezón, luego acerca la erección al pubis de ella y continúa explorando su cuello con su lengua.  Miren se estremece un momento y se da cuenta que la música se acababa en la fiesta. Ahora las dos manos de Aitor están en sus muslos y  ella ya había perdido el control de si la verga de él estaba aún dentro de su bragueta o podía empezara buscar destinos más profundos, una vez que la alzase…Aitor ha evaluado en su interior la situación, el alcohol no ha eliminado todas sus barreras y sigue con la bragueta cerrada, mientras acaricia los muslos de Miren.

- Cuerpo de piel, de musgo, de leche ávida y firme. ¡Ah los vasos del pecho! ¡Ah los ojos de ausencia! ¡Ah las rosas del pubis!

Aitor le empieza a recitar poemas de Neruda  pero Albert, un tipo grande, más mayor de edad que ellos y con acento irlandés, va vestido con un chándal de Hernani RT ha aparecido por la carretera.

- ¡¡¡Tortolitos, dejad de enrollaros que los autobuses se van y os quedáis aquí, que esto es el culo del mundo!!!

Aitor saca las manos precisamente del calor del culo de Miren y se arregla la ropa, divertido.

- Yo me llamo Aitor ¿Tú como te llamas?

Miren ya lo sabía pero se da cuenta que ni siquiera se han presentado, hábilmente se coloca el sujetador en su sitio y se lo abrocha, se ajusta los pantalones, oculta de Albert por el corpachón de Aitor.

- ... a ver si vienes por Hernani, que esto se estaba poniendo interesante, poeta.

Ambos se besan, más de lo necesario para despedirse.

- ¡Pero hostias, dejarlo de una puta vez, que ya tendréis ocasión!

Albert riñe como quien riñe a unos niños, Aitor, por si acaso, se aleja hacia el otro lado del frontón y Miren, sin embargo, avanza resuelta a la carretera.

- ¿Y tú? ¿Qué? ¿Te has despertado con mal genio de la siesta?

Esto sigue

viernes, 25 de julio de 2025

BORRADOR DE HISTORIA 4

Esta historia es una especie de novelización de un guión cinematográfico jamás rodado
Imagen generada por IA a partir de una sencilla canción: Bagare.

 A comienzos de los años 80, se escindió la sección de rugby del Atlético de San Sebastián, que era el club deportivo más importante de la provincia de Gipuzkoa después de la Real Sociedad de Fútbol. El nuevo club, Bera Bera, pasó a ser el referente del rugby en Gipuzkoa, mientras que los esfuerzos del viejo club para mantener una sección de rugby rozaban la inutilidad, así que en los 90 el Atlético de San Sebastián tenía campo de rugby en la avenida de Bera Bera por cierto y un equipo de rugby que sufría en categorías inferiores siempre buscando jugadores. Aitor había jugado a rugby en el equipo universitario de la Facultad de Derecho, anteriormente jugaba a pelota mano en un club del barrio de Intxaurrondo sin destacar en forma alguna. En el verano de 1990, había aprobado la última asignatura de la carrera en julio, alguien le dijo de apuntarse al equipo de rugby del Atlético para poder seguir disfrutando del buen ambiente de los partidos universitarios y así lo hizo. Una de las cosas que tenía el Atlético es que se iba al lado francés de los Pirineos a jugar con equipos del otro lado, se decía que el contacto con un rugby superior mejoraba a los equipos del sur pero esto nunca se ha demostrado que sea cierto.

Debió ser en uno de estos viajes deportivos al otro lado, a Iparralde en el lenguaje habitual del club, cuando encontró por primera vez a Miren. Había un festival en el que participaban equipos de diversas regiones y de diversas categorías, también había una participación de Hernani. Era un pueblo de los que salen poco en el mapa, quizá Navarrenx, quizá una aldea próxima. Los encuentros habían empezado al amanecer prácticamente y cuando acabaron, la organización había montado un fin de fiesta, el tercer tiempo, para todos los participantes en un frontón francés sin pared izquierda, un poco apartado del núcleo del pueblo, había mesas con comidas y bebidas, unas pancartas anunciaban algo del “tournoi amicale rugby, un pequeño escenario estaba ocupado por un grupo de cuatro que cantaban canciones populares en vasco, acompañándose de guitarra, acordeón y pandereta. Los asistentes, jóvenes de ambos sexos pero muchos más chicos que chicas comían, bebían, cantaban… Aitor y los del Atlético estaban eufóricos, habían perdido el partido disputado pero con un resultado digno y el entrenador les había felicitado, así que se lanzaron sobre la sangría o sucedáneo de sangría que habían preparado los voluntarios de la localidad como si hubieran atravesado un desierto sin bebida, Aitor había acabado enfrente del escenario con un vaso de vino en la mano y cantando, es una manera de decirlo porque Aitor es incapaz de dar una nota en su sitio en cualquier canción, por muy popular que sea. Pero el alcohol en vena le había quitado el pudor que, casi siempre, le hacía estar en un último plano cuando los demás cantaban, así que gritaba, siguiendo apenas la música.

- Araban bagare, Gipuzkun bagera, Xiberun bagire, Ta Bizkaian bagara… Araban bagare, Gipuzkun bagera, Xiberun bagire, Ta Bizkaian bagara… Baita ere, Lapurdi, ta Nafarran.

Esta sencilla canción ensalza la unión de los vascos, a pesar de todas las variantes del idioma vasco, entre cinco e incontables, que se siguen hablando conviviendo con la unificación alcanzada al final de los años 60 del siglo XX en el “euskara batua”, por ello se puede decir que un idioma milenario apenas tiene 50 años. El grupo labortano de cantantes, acostumbrado a actuar en botellones multitudinarios, no reparaba en los desafinados gritos de Aitor y otros.

El relato continúa


martes, 11 de marzo de 2025

BECADAS



- Había entendido que unas estudiantes venían a comer con nosotros a la sociedad – dice Manu Majors al ver en la cocina el trajín con las cabezas de becada, las carcasas, las tripas, los higadillos… - pero veo que en realidad son unas pájaras a degustar.

- Deja el oporto en su sitio, que luego lo necesito – protesta el Barón de la Florida, al ver que el abogado bilbaíno ha agarrado la botella y un vaso -, puedes servirte un poco de ese bierzo que está demasiado fresco aún.

La mesa más cercana ya está ocupada por Galtzagorri, el Marqués de Altamira, Hiruntchiverry y Labarthe que se han repartido las amarillas hojas de la prensa especializada en rugby.

- Una pena lo de la muerte de nuestro buen Axio – comenta el Marqués -, tiene ya una estatua en cada corazón rugbier del Goiherri, lo que le debemos es inmenso…

- Efectivamente, lo inevitable es lo que tiene, me queda un gusto amargo de no haberle sido más agradecido en vida – dice Galtzagorri y vacía la copa -.

- Pasemos a las becadas ya que las becarias no vienen – Hiruntchiverry interviene para abrir una botella de Valdeorras -.

- Isto ainda vai longe !! – protesta el Barón desde los fuegos del infierno en que ha convertido la cocina y reclamando con gestos que se le sirva bebida -.

- ¿Eso es galego ? Pues parece portugués – interviene Aristide Labarthe y le provee de una fresca parte generosa de la botella – ¿De dónde habrás sacado tus conocimientos?

- En los tiempos de la universidad, el Barón se gastaba la paga mensual que le mandaba su madre en profesoras brasileñas de portugués que entonces abundaban por la noche bilbaína – precisa Manu Majors que se ha comido todos los curruscos de pan de la mesa -.

- Sabes bien, que yo, a diferencia de otros, que ahora van de justicieros de víctimas de esos tráficos, jamás he ido de izas, rabizas y colipoterras para aplacar mis ansias fornicadoras propias de la lejana adolescencia – finge  enfado el Barón mientras llena las fuentes de becadas -.

- ¡Por San Patricio, cómo huelen estas becarias ! – Hiruntchiverry distribuye las aves, vaciando las fuentes -.

- ¡Profesoras ! – dice el de Bilbao -.

- Becadas, becadas, becadas… - Insiste el Barón de la Florida -.


jueves, 6 de marzo de 2025

EL FÚTBOL Y EL YETI


 El fútbol me aburre. El fútbol en la tele me aburre hasta hacerme dormir. Pero veo los partidos de la Real Sociedad, sobre todo los partidos que juega en casa, incluso, a veces los veo - con inevitables cabezaditas en medio -, hasta el final, desde esta distancia, 720 kilómetros. Y sufro, no sé por qué, pero sufro, pocas veces juegan bien en mi opinión, hacen pocos goles, regalan oportunidades al contrario, pasan el balón hacia su portero demasiadas veces, casi nunca matan el partido, es fácil que en el último minuto desperdicien ese gol de ventaja que tanto les costó hacer... Es mi equipo, son mis colores, mi amá me llevaba al viejo Atocha, la cuadrilla adolescente íbamos a la grada de Múgica o a la del mercado de frutas si llovía, llovía mucho entones, aquellos domingos de misa obligatoria y partido de cerrojo y campo regado mucho más obligatorios. Además jugué a hockey sobre hierba con aquellos colores hasta que pude hacerlo sin fastidiar la vida familiar. Bajamos a segunda, subimos a primera, ganamos liga, supercopa, copa... todos juntos. No me gusta el fútbol pero... es lo que hay.

domingo, 18 de febrero de 2024

KANT Y LA FOTOGRAFÍA ERÓTICA




Hace más de cien años, los publicistas de la época denominaron La Perla a la casa de baños erigida en el centro del arenal de la playa de La Concha, ahora se habla de Thalasso, nombre de un programa de televisión francés dedicado a viajes. Jon Galtzagorri piensa que no le gusta lo de “perla” y menos lo de “thalasso” mientras observa la resplandeciente bahía en el sol de invierno desde el ventanal con que cuentan las instalaciones. Ha saludado a algunas sirenas donostiarras que tomaron chocolate a la taza con el campechano y el balaceado cuando éstos eran niños y se bañaban en la playa de Ondarreta, entonces se vivía en blanco y negro, ahora se bañan todos los días del año, haga el tiempo que haga, en la playa de la Concha. La voz interior le dice que el paisaje en technicolor que contempla es irreal, está pintado por algún pintor hiperrealista de paleta cursi, no hace caso a la voz interior que últimamente le ha dado por hablarle de Kant, como el mes pasado le hablaba del asesinato de Unamuno en su casa de Salamanca. La voz interior se descontrola como un discurso radiofónico y fachosférico de radio de taxista madrileño; Galtzagorri se ha bajado en plena Castellana en más de una ocasión.


- Manuel Kant, que era un aburrido y un pelma y que vivió una vida aburrida y pelma, estoy seguro, este Kant nos dio lecciones de ética como aquella de que debemos decir siempre la verdad, incluso si la verdad nos causa problemas o nos hace perder algo que queremos ; mentir está mal porque implica tratar a los demás como medios para nuestros propios fines. Yo amo la verdad, la sinceridad en toda circunstancia pero me gustan los cuentos, las bromas, la poesía, el teatro… no tengo inconveniente en confesar públicamente que he mentido de forma impenitente desde mi más tierna infancia, desde que me sorprendieron con 3 años o así llevándome una jugosa mandarina de la caja expuesta en la tienda de ultramarinos de Jai Alai, la tienda de Salvador. Después de aquello no decidí hacerme abogado, ésa es otra historia, historia con muchas facetas, pocas de ellas sinceras.


Las sirenas donostiarras deben ser viudas, todas son mujeres, epidermis de neopreno pintado de colores varios que ocupan todas las plazas de la pequeña piscina de burbujas, Galtzagorri está húmedo de pie, abstraído en la secuencia interior de su relato.


- No sé por qué me acuerdo de Kant cuando veo textos sobre fotografía erótica donostiarra, últimamente he visto dos o tres sueltos sobre el más popular de los foteros de la ciudad balneario, la fotogenia de la ciudad ha debido propiciar que el número de excelentes profesionales de la imagen sea enorme en nuestro choco.


La imagen de la bahía tiene una saturación de color excesiva y Galtzagorri deja de seguir el vuelo de las gaviotas que juegan a bombardear las vidrieras con excrementos blancos de dieta de pescado. No es la dieta de Galtzagorri, sus abdominales distendidos sobre el elástico del bañador lo acreditan.


- El caso es que el deber de secreto profesional obliga al abogado a callar lo que conoce en el ejercicio de esta profesión, incluso aunque un cliente le haya estafado los honorarios y la única forma de cobrarlos sea contar lo que sabe del honorable ciudadano, mucho más a callar lo que se le ha pedido por quien puede pedirlo que no diga expresamente y con razón, porque decirlo causa unos daños enormes a víctimas de delitos impunes y no se sabe a quién puede beneficiar; la verdad, como la justicia y otros conceptos, ni siente ni padece.


La tripa de Galtzagorri no le deja ver más que las puntas de los dedos de los pies cuando mira hacia abajo, las uñas están blancas y demasiado largas, tenía que habérselas cortado en casa.


- Un ciudadano de este pequeño país pidió hace tiempo a otro abogado que contase lo que él le contaba en futuras publicaciones. « Para que tengas material para tus novelas » era su frase final en casi todas sus conversaciones, conversaciones total y absolutamente ajenas a la profesión de abogados de ambos y que se desarrollaban por las tabernas que frecuentaban.


Galtzagorri tenía que ir al podólogo de Eguía cuanto antes, no podía seguir criando champiñones en los dedos gordos, quizá tenía que arrancar todas y cada una de las uñas, se había descuidado mucho con los pies desde que acabó la temporada de excursiones montañeras.


- No sé si lo que se contaba era verdad, no sé si el que contaba llevaba la vida de Kant o la de Constant. Así que si lo habéis oído de mi boca o leído de mi pluma, ni vosotros ni yo sabemos la verdad de esas confesiones.


Parece que una segunda voz interior responde a la primera sin que Galtzagorri se altere. Repentinamente la piscina de burbujas se ha vaciado, Jon Galtzagorri aprovecha la ocasión para recuperar temperatura sentado en el jacuzzi sobre un chorro que le infla el bañador.


- Bajo secreto profesional un veterano y mecánico abogado contó lo estrictamente necesario procesalmente en su día a una persona obligada a guardar secreto también y que necesitaba herramientas para desbloquear el motor gripado de un asunto, asunto que quedó en marcha una vez que se le señaló dónde estaba el tornillo suelto de la maquinaria judicial y el sujeto se precipitó, verdaderamente se precipitó, a apretarlo a su modo y manera.


Como siempre, al poco rato de sentarse empezó a sentir ganas de mear, unas ganas inmensas, aunque Galtzagorri dudaba de que hubiera flúor en el agua que le rodeaba hasta la altura del diafragma optó por vaciar la vejiga en otro lugar.


- Las víctimas del delincuente, de la justicia, de su defensor gurú, del plumilla incombustible… tienen derecho estrictamente a la verdad judicial en nuestro sistema jurídico de derechos y deberes, es lo que hay nos guste o no. No tienen derecho a que se ponga en marcha el molino o el molinillo que ventee o revuelva cuaresmas y pasiones de hace mucho tiempo por mucho que paranoicos voceros se lo repitan. Es más de fiar el peor de los chamanes lakotas que el beyosu astur.


Los retretes de los balnearios, por muy limpios que estén, dan tirria siempre a Galtzagorri que piensa en ir un poco a la sauna después.





 

sábado, 6 de enero de 2024

MI CIUDAD


 

El clima de enero nos ha devuelto la ciudad.

Los reyes magos compran camisetas y leotardos en los almacenes de Garibay.

Paco Bueno nos presenta su persiana anti aglomeraciones pero la anchoa con oliva negra de Txepetxa es mi favorita.

De regalo boina Elósegui, sin historias por una vez, en Leclerq y en la librería de local enorme me pierdo en un bosque de árboles, quizá arbustos recrecidos como los tamarindos pero tampoco repetidos.

Menú del día en lo que fue casa de Àlava, a pesar del siniestro apellido balance positivo entre calidad y precio, no hay estrellas ni se les espera.

Rosco en Argitan sin mariconadas de chantillyes desbordantes y cuatro cartones de tabaco para franceses en Reina Regente…

Mi primo murió con un bisturí mal clavado pero dejó su sonrisa, mi hermana se ha quedado sin el bombero que apagó el incendio de San Sebastián y Paloma voló alto por encima de Berabera.

Las tres damas de Irutxulo son viudas.

Mi ciudad es mi ciudad en el clima de enero. 

miércoles, 20 de septiembre de 2023

EL MARQUÉS DE ALTAMIRA CUMPLE 50 AÑOS



El Marqués de Altamira, D. Cristóbal de Osinalde y Echezarreta, natural de Ezkioga (Gipuzkoa), cumple 50 años. Los personajes de ficción también cumplen años, aunque sean unos eternos niños como todos los jugadores de rugby. Ezkioga es famoso porque a partir del 30 de junio de 1931 y durante 3 años se dijo que unos niños habían visto a María, conocida por la Virgen y a la que se atribuye la gestación subrogada de un hijo de Yavhé, el dios de la religión judía. Estas apariciones milagrosas de un personaje fabuloso a unos críos pusieron a Ezkioga en el mapa de la España paranormal.

Cristóbal, que era llamado Baltxo por la familia y que se llamaba a sí mismo Cristo frente al espejo, se trasladó con su familia a vivir a Ordizia, al barrio de Altamira que se estaba construyendo por aquellos años que se llaman de « La transición » en una colina, el barrio estaba poblándose de cacereños, migrantes que llegaban al Goiherri para poder vivir de trabajar en la industria manufacturera guipuzcoana Indar, CAF, Bilore… ya que la pobreza popular era general en las tierras extremeñas, cuyas sierras y dehesas merecen una vuelta, por cierto. El barrio hizo slalom colina abajo cuando a un constructor espabilado, que construía pabellones industriales  se le ocurrió quitar las rocas que impedían que la arcilla, la bustiña, típica de nuestros suelos colapsase sobre la carretera nacional I que separaba el casco viejo de Villafranca de Oria (su denominación oficial entonces) de las viviendas proletarias.

La Asociación de Vecinos de Altamira llamó a un joven abogado comunista de Comisiones Obreras para que les aconsejara en aquella situación y en otras que se sucedieron, así Antxón Massé conoció a las gentes del barrio de Altamira, pero el Marqués de Altamira apenas gateaba por entonces, cuando los ensayos aún valían 4 puntos en aquel rugby que había llegado a Villafranca de la mano de un apóstol que jugaba en el Atlético San Sebastián.

El Marqués llegó a la edad de la razón cuando en una escombrera aplanada de la CAF se plantaban las H de lo que sería un verdadero campo de las naciones del rugby : césped inglés, tréboles irlandeses, margaritas galesas, cardos escoceses, helechos neozelandeses, abono de fiemo de gallo francés, sudor siderometalúrgico guipuzcoano… conformaban la primera escuela de vida en la que mi personaje iba a vivir los años de formación de su personalidad, luego Trevijano, así se llamaba aquel paraíso junto al Oria, se convirtió en el mejor terreno del mundo mundial vasco, envidiado en el resto de la España oval pero a los 36 años de edad el Marqués volvió al barrio y para jugar en una moqueta más resistente que la del pasillo del Ikea.

No sé mucho de la vida del Marqués, actualmente trabajador autónomo, casado con Arantza, padre de una talonadora y de un segunda línea polivalente, igual que su padre se puede desempeñar mal en el puesto en que le pongan, cocinero aficionado a los nutrientes proteínicos y, sobre todo, buena persona -ser un buen tipo es lo mejor que se puede ser en esta vida -.

Espero que el rugby le siga respetando los mismos años que a mí y que podamos seguir viéndonos por el Mercado de Ordizia como siempre y, lógicamente, en Altamira, el marquesado del rugby guipuzcoano.


Nota.- Josefa Osinalde Echezarreta nació el 19 de marzo de 1891 en Mendiguren, Itxaso (Gipuzkoa) y murió el 14 de enero de 1970 en Donostia, en el Garaje Massé, José María Soroa 25 – 3º derecha exactamente. La abuela Josefa era mi abuela paterna y no le gustaba nada que su nieto Antontxo anduviera a “burrukas” siempre en sus juegos, eso le recordaba que el padre de la criatura, su hijo mayor Eduardo, se había partido la cara en su educación, interno en Baiona, cuando descubrió el rugby.


miércoles, 7 de junio de 2023

TOP 14 RUGBY DONOSTIA CULTURA VASCA



La iglesia de Lekuine, o Bonloc, que se recorta en el paisaje verde, apenas un campanario casi en el horizonte, no se percibe el pequeño cementerio. La casa es propiedad de los nuevos suegros de Hiruntchiverry y el paisaje desde la terraza es de postal de vacaciones en el País Vasco, como les gusta los parisienses, incluso se ven ovejas en un prado. El caprichoso mercado inmobiliario ha disparado los precios de estas residencias vacías de gente y de sentido la mayor parte del tiempo. Como las nubes anuncian la posibilidad de tormenta, la mesa está preparada en el comedor.

- El viernes hay que llegar pronto por la tarde a Donostia – avisa el Barón de la Florida sirviendo el txakolí de Getaria a los comensales -, para ir tranquilos a la fiesta de Anoeta.

- Iremos cantando a Claude Nougaro una vez más – dice el Marqués de Altamira pasando el plato de las anchoas crudas en vinagreta que ha preparado a unos y a otras -, porque en el rugby hay pocas sorpresas y la tradición elegante y universitaria de los parisinos blanquiazules es perder este tipo de encuentros.

- Al día siguiente los de las costa atlántica se enfrentarán – Aristide Labarthe  unta el pan de espelta en el plato ya vacío de bocartes -, por un lado los de Bègles unidos a los del puerto negrero y vinatero del Garona y, enfrente, los descendientes de los hugonotes rebeldes de La Rochelle, donde, por cierto, íbamos a comprar angulas hace ya unos lustros. Pero si no pudieron con Richelieu, D’Artagnan y demás catolicoides, sí podrán con los girondinos que deberían…

- ...Vestirse también de txuriurdiñ, no entiendo por qué ya no usan el maillot ajedrezado que me recuerda al Atlético San Sebastián – completa Jon Galtzagorri sirviendo los cogotes de merluza que ha sacado de la cocina -, lo importante, de todas maneras, es que Donostia se ha puesto así en el mapa de la cultura europea, la cultura del rugby.

- Es lo que tenemos los donostiarras – Coro de Galtzagorri sirve el Irouleguy dorado en la cristalería brillante -, en cuanto a cultura, nuestros abuelos fundaban universidades con su dinero en tiempos de dictadura y ahora, con dineros públicos, creamos merenderos en Ulía para formar cocineros.

- Hemos pasado de Iñigo de Loyola a Juan Mari Arzac como modelos para nuestros jóvenes – Maite, la Marquesa de Altamira subraya -, parece imposible que en Donostia haya biotecnología, nanociencias, robóticas y demás con los líderes sociales que nos elegimos ¿Qué podemos ofrecer a nuestros visitantes para que se lleven este fin de semana un recuerdo inolvidable de la cultura vasca ?

Galtzagorri regresa de la cocina con unos « gâteaux basques » y responde, cantando al ritmo del bolero de Ravel, con su voz argentina :

- La txalaparta de Felipe Ugarte en la Brecha.


martes, 14 de junio de 2022

VOLVAMOS AL RUGBY - 1


Acabada la temporada, con el covid llegando inoportunamente para privarnos de viajes a finales y a partidos trascendentes, me apetece repasar la situación de nuestro rugby de una forma subjetiva y sin ningún afán sistemático.

En Gipuzkoa, el Ampo ha hecho una gran temporada y ha llegado a la final de la máxima división, la esforzada retransmisión televisiva nos permitió ver que quizá se pudo hacer más pero que el decano del rugby español se impuso francamente. Los Marqueses de Altamira están contentos y esperan seguir disfrutando de buenos momentos de rugby en el goiherri, donde las bases siguen creciendo, porque las categorías fundamentales son los cimientos del edificio.

Hernani también hizo su temporada pero dejó demasiadas plumas en Bizkaia y a los de Bizkaia, así que no pudo optar a retornar al piso superior. Sigue siendo heroico el comportamiento de este club, subacuático demasiadas veces, que merece mucho más apoyo institucional del que recibe y que está ayudando al histórico Atlético de San Sebastián a caminar por el purgatorio al que le han condenado tantos pecados. Los Barones de la Florida prometen volver a disputar el primer puesto del ránking  guipuzcoano más pronto que tarde, además siempre les han gustado que las damas de rugby tengan un equipo de referencia y las neskas lo tienen en Hernani.

Donostia es un desastre, el luto se ha hecho crónico y no se sale de la última fase del duelo ni desde Aiete ni desde Anoeta, mi ignorancia de los problemas internos y externos que las familias donostiarras creen tener – no voy a hablar de paranoias por no ofender más a tanto ofendidito -, me impide ver la luz al final del túnel del Topo, ese túnel costoso, absurdo y que se seguirá inundando en el futuro que el rugby donostiarra también se empeña en prolongar… Los Galtzagorri optan por la hostelería demasiado a menudo y no frecuentan las instalaciones deportivas.

En el resto de la primera provincia de España, esta Vardulia insuperable, los clubes organizan fiestas de cerveza y mantienen el espíritu de este deporte en su lado de convivencia y educación, veo por los medios que Irún, Zarautz, Éibar y Arrasate no solo subsisten y resisten sino que crecen, echan buenas raíces y se abren a las féminas. 

¿Dónde están los patrocinadores públicos y privados ? Es tiempo de crisis, siempre es tiempo de crisis, la vida es crisis… pero lo que no se siembra hoy no se cosecha mañana. Si se quiere cosechar juventud problemática, migrantes asociales, sigamos sembrando hostelería como programa educativo dentro y fuera de las escuelas.

Ya sé que ni voy al batzoki ni se me espera pero los líderes de este pequeño país podrían salir un poco al mundo y leer algo más que el Deia o el otro.


martes, 1 de marzo de 2022

OÙ MANGER À DONOSTIA

Beaucoup de fois on me demande en France des recommandations de bars à tapas ou des restaurants « pas étoilés » qu’on suppose que moi, comme donostiarra, je dois connaître bien. Je sais que je sais rien mais quand même il y a des bars où j’y vais plus qu’à autres et voici quelques uns recommandables, en mon opinion, qui ne sont pas une piège à touristes.

Bars de pintxos (San Sebastián n’est pas Madrid, les tapas sont la dénomination de Madrid pour les « banderillas » ou « pintxos » de Donostia) et restauration, mais attention aux prix, on paye la bonne cuisine. :



Bar Bergara, Calle del General Artetxe Kalea, 8, avec Bermingham, Quartier de Gros 20002 Donostia-San Sebastian, formidable qualité, le meilleur de Gros, c’est à dire du monde. On a dit quelque chose des prix, on ne va pas le redire.

Bar Zabaleta, Zabaleta Kalea avec Bermingham, 20002 Donostia Quartier de Gros, « tortilla de patatas » sublime, l’omelette espagnole incontournable.

Txofre Taberna (Bar Ezkurra),Gloria, 2, 20001 Donostia, Gros, qu’on aime la cuisine simple : « ensaladilla rusa » , « fritos », « huevos fritos con patatas fritas » 

Paco Bueno, C. Mayor, 6, 20003 Donostia-San Sebastian Quartier Parte Vieja, possiblement les meilleurs « fritos » d’Espagne, ambiance rugby et boxe dans les murs, ne fâchez pas la famille Bueno. 

Bar Txepetxa, Arrandegi Kalea, 5, 20003 Donostia-San Sebastian Quartier Parte Vieja, des anchois, panorama insurpassable d’anchois.

Bar Nestor, Arrandegi Kalea, 11, Quartier Parte Vieja,  formidable qualité, cuisine simple : côte de vieille vache, salade de tomate, « gildas »

Bar Martinez, 31 de Agosto Kalea, 13, 20003 Donostia-San Sebastian Quartier Parte Vieja, les champignons de Paris, salade de chatka et cetera 

Gorriti Taberna, San Juan Kalea, 3, 20003 Donostia, Quartier Parte Vieja, cuisine solide, tradition, tout près du marché.

Bar La Espiga, San Martzial Kalea, 48, 20005 Donostia, centre ville,  tout est bon, tradition, excellents pintxos, ambiance un peu bobo quand même.

Bar Iturrioz, San Martin Kalea, 30, 20005 Donostia, centre ville, en face de la cathédrale, apéro formidable en toutes ses variétés 

Restaurants uniquement et à prix abordables:

Ikaitz, Kolon Pasealekua, 21, 20002 Donostia. Gros. Il frôle l’étoile mais il ne faut pas le commenter surtout, certains guides gâchent les petits plaisirs.

Galerna Jan Edan, Paseo de Colón 46, 20002 Saint-Sébastien. Gros. Très bon, jeunesse et créativité, sympa.

Casa Galicia, Calle Zabaleta 28, 20002 Saint-Sébastien. Gros. Cuisine de la Galice espagnole, racines, tradition, solide, populaire...

Restaurante Oquendo Café, Calle Oquendo, 8. Familier, sans sophistication, carte avec un bon rapport qualité-prix, on y mange bien, voire très bien, à prix modéré. Les stars du cinéma le savent bien, à proximité du Théâtre Victoria Eugenia.

Vía Fora, Federico García Lorca Pasealekua, 10, 20014, promenade de la rive droite de la rivière, métissage catalan et basque à la cuisine, sympa.

La Rampa, C/ Paseo del Muelle, 26, 20003 San Sebastián / Donostia, au port. Poisson et beaucoup plus. Simple mais bien fait.

Asador Aldanondo, Euskal Herria Kalea, 6, 20003 Saint-Sébastien. Parte Vieja. Côtes de vieille vache au grill, qualité et simplicité. Carte traditionnelle basque.

Astelena 1997, Euskal Herria Kalea, 3, 20003 Saint-Sébastien. Parte Vieja. Cuisine basque, comme à la maison, mais une maison de bonne famille bourgeoise qui aime la bonne pitance.

Café de La Concha, Kontxa Pasealekua, S/N, 20007 Donostia, sur la baie, n’est pas un restaurant de plage, la vue est splendide et la cuisine est bien.

Je suppose que je laisse des amis oubliés comme Tribuna Norte (Près du Palais de Justice à Atocha) ou Aurrerá (Centre ville), très recommandables, mais ma liste, adressée aux copains français qui me demandent des idées à l’heure de l’apéro, n'est pas recommandable.

Je ne suis pas Mikel Corcuera.

jueves, 25 de noviembre de 2021

NO SON GIGANTES, SON MOLINOS


Jon Galtzagorri leyó la pantalla del móvil en voz alta: 

“Mire vuestra merced - respondió Sancho -, que aquellos que allí se parecen no son gigantes, sino molinos de viento, y lo que en ellos parecen brazos son las aspas, que, volteadas del viento, hacen andar la piedra del molino”  Don Quijote. Primera parte . Capítulo VIII.

- Da gusto Google – El Barón de la Florida dijo, apoyado en la barra de la taberna -, en cuanto discutes de algo, puedes encontrar la referencia exacta en un instante.

- Supongo que se puede encontrar en francés también fácilmente – prosiguió Galtzagorri que se encontraba entre la barra y la puerta de la calle desierta por el viento y la lluvia -, y eso es lo que les debió decir el sicólogo del equipo a los jugadores de la selección francesa antes del haka de los All Blacks.

- Pero Don Quijote se llevó un disgusto con las aspas del molino.

- Porque siguió pensando que era un gigante, si, en su locura, se llega a dar cuenta de que era un molino, le hubiera esquivado y pasado a un lado.

Los dos amigos miran, a través del cristal de la puerta, la caída en confusa diagonal de la lluvia que les impide proseguir su paseo por Hernani.

- Landare Toki debe estar como los arrozales del delta del Mekong en temporada de lluvias – comenta Galtzagorri dando el último trago al earl grey que había pedido al entrar -, y allí no hay molinos holandeses que extraigan el agua, ni siquiera bombas de agua como en el Reale Arena para mantener el campo en condiciones.

- Es lo que hay, habrá que encargar unos magrets al carnicero para impetrar al dios de la lluvia con tal sacrificio que nos devuelva el terreno una vez más.

- Pues no sé si podrán jugar en el mini estadio de Anoeta, me parece que la hierba allí también se debe de estar ahogando por las raíces o algo parecido, a ver cómo está el de Aiete entre noviembre y las obras… al final Altamira será el único estadio de rugby en condiciones, yo qué sé. De esas cosas saben los líderes del deporte guipuzcoano, líderes o gigantes.

- No son gigantes, son molinos.

- ¡Que no son nuestros enemigos! Que estamos en el mismo bando.


lunes, 5 de julio de 2021

SAN MIGUEL


 - El cometa Halley andaba por aquí cerca cuando le conocí, hace de eso unos 35 años si no recuerdo mal. Un tipo alto y simpático que hablaba en voz alta y me llamaba, también en voz alta, maestro, por los pasillos del Palacio de Justicia de la calle San Martín – Jon Galtzagorri, con voz cansina, habla en un extremo de la mesa del restaurante, un caserío en el alto de San Miguel de Elgoíbar -, la verdad es que no me cayó bien. Ya sabes la gente que te trata con una confianza que no le has dado y que te elogia desde el primer momento hace que te toques la cartera cuando se aleja y siempre compruebas que te falta algún billete. Pero no, él era de fiar, un poco pelma, un poco baboso con las mujeres, pero de fiar… siempre que no le echase el ojo a tu mujer.

- Hacía confidencias personales repentinas sin apenas conocerle – Manu Majors degusta un vermú con una rodaja de naranja mientras analiza el menú -, pero resultaba un buen tipo, además para el tercer tiempo de los partidos de rugby de veteranos, resultaba un rematador infalible, nunca ha tenido un mal vino, conservaba su lucidez en medio de una marejada de gintónics...

- Así que lo de las sentencias que le condenan por maltratos y demás majaderías no solo me resulta chocante sino que no me creo nada de los hechos probados, son conductas como de ficción – las cazuelitas de judías ya están en la mesa pero Galtzagorri habla sin probar la suya -,  conozco a la persona, no solo al abogado, y hasta el Dr. Jekill para transformarse en Mr. Hyde necesitaba de Stevenson.

- Sin embargo, parece que existen personas que tienen una cara en casa y otra cara fuera de casa – Imanol Hiruntchiverry unta pan en la salsa que queda en su cazuelita hasta sacarle brillo -, al menos, eso he oído, aunque yo no he conocido un caso personalmente, al revés, conozco muchos casos de verdaderos hijosputa en el trabajo que son todavía más hijosputa en su casa.

- Yo he viajado con él, hemos pasado días juntos, salido de marcha por ahí… no tengo el título de sicólogo – Galtzagorri también ha acabado las alubias blancas -, pero creo que a las personas las conoces en el campo de juego y en esos momentos que se pasan juntos entre partido y partido, no son las aburridas concentraciones de los profesionales pero, a veces, le tratabas a tu pilier más que a tu novia, incluso le metías más la mano.

- Lo que pasa es que si no crees a la denunciante – Hiruntchiverry ataca el bonito con verduras en tempura -, la acusas de presentar una denuncia falsa y te pones en contra a todas las víctimas que nunca han obtenido justicia.

- Lo he mantenido muchas veces: en justicia lo contrario de la verdad no es una mentira, lo contrario de la verdad es otra verdad – el bonito y las verduritas han desaparecido ya de todos los platos -, la denunciante puede vivir como una agresión lo que ha sido una bronca de pareja, la imagen de lo que cree haber vivido se le queda grabada en su cabeza y cuantas más veces repite su versión, más se queda grabada y el grano de mostaza se convirtió en árbol.

- Pero no sabemos cómo es ella, yo la vi una vez un rato en un aperitivo – Imanol ha empezado una panacotta -, y no me acuerdo de su cara ni nada, mi mujer menos, la confunde con una novia anterior que tuvo, una que, según ella, iba más maquillada que un coche robado.

- La venganza, el rencor, los celos y, quizá, la envidia – Galtzagorri pasa la lengua por la copa de postre como un perro lamiendo envoltorios de una carnicería -, porque hay mucha envidia en las relaciones, mi novio tiene todo lo que quiere, incluso a mi, y yo debo compartirlo con su golf, con sus amigotes, con sus hijos, con su ex, con su perro… vete tú a saber.

- Lo de compartir el amor de tu novia con su amor por su perro, nunca me ha dado envidia a mi – dice Manu Majors señalando la botella de whisky encima de la barra a la camarera -, en todo caso, me ha dado alergia.




martes, 22 de septiembre de 2020

HERNANI (BORRADOR)

(Secuencia inicial)


INTERIOR DÍA : cocina alargada, en uno de los lados largos están los fuegos, el frigo,el lavaplatos y el fregadero, al otro lado una mesa con dos sillas, un horno microondas en una estantería encima de la mesa, hay otras estanterías y armarios por las paredes, en los lados cortos están enfrentadas la puerta de entrada en la cocina y una ventana al exterior. Es una cocina de clase media alta, los muebles y aparatos son buenos. Sobre la mesa de la cocina hay una fuente con la mitad de una tortilla de pimientos y tomates, hay una botella de vino tinto mediada, están puestos cubiertos completos para dos personas. Una mujer de mediana edad esta sentada en el lado de la ventana, con un plato usado enfrente, el vaso de vino en una mano y un cigarrillo en la otra. Entra un hombre de su misma edad aproximadamente, viene de la calle.


AITOR

(Dejando las llaves junto al plato, la chaqueta en el respaldo de la silla y lavándose las manos en el fregadero)

Hola cariño. ¿No me has esperado para comer ?


MIREN

(Después de beber un trago y sirviéndose mas vino)

No has llamado para decir que llegarías tarde y he creído que no vendrías.


AITOR

(Se acerca a ella y le da un beso en el pelo)

He llamado y no has cogido. Se me ha escapado el cercanías anterior.


MIREN

(Da un trago al vaso)

No te he oído. Estaba preparando la comida para el señor y no he oído el puto teléfono. Podías haber insistido.


AITOR

He insistido y te he dejado un mensaje en el contestador automático. Esperaba que miraras el teléfono si tardaba.


MIREN

(Mientras Aitor se sirve agua del grifo en su vaso, ella bebe vino)

Pues tenias que haber insistido mas. Hay tortilla de piperrada pero ya estará fría. Te la puedes calentar en el microondas.


AITOR

(Se sirve la tortilla en un plato, abre el microondas y mete el plato sin cerrar la puerta, busca por encima de los muebles y por debajo, se agacha y debajo de la mesa coge la tapa de plástico para el microondas, la pone encima del plato, regula y pone en marcha el horno)

Muchas gracias. Ya lo siento, cariño. Seguro que estará riquísima.


MIREN

(Aitor saca el plato, deja la tapa dentro, cierra la puerta del horno y empieza a comer)

Toda la puta mañana limpiando la casa, lavando la ropa, planchando, el señor tiene que ir elegante a su trabajo, haciendo la comida… a ver si me consigues un puto trabajo de verdad de una puta vez entre esos « amigos tan importantes » que tienes…



sábado, 30 de marzo de 2019

FALTA DE NOTICIAS

- Es desolador el panorama de las fases finales de División de Honor B – la pequeña pantalla adictiva del teléfono no refleja precisamente lo que Galtzagorri pretendía ver -, ningún equipo guipuzcoano se ha metido ni de refilón en la fase de ascenso.
- Estamos en marzo y hace un día espléndido – comenta el Marqués de Altamira, sentado al otro lado de la mesa de una terraza en un puerto deportivo -, los calamares están bastante bien, el vinillo se deja querer y la temporada ha muerto en Zarautz, Eibar, Bera Bera…
- El horizonte está despejado, creo que se ven las Landas allá lejos – dice el Barón de la Florida, señalando algo que nadie mira por la lontananza -, y no todo el rugby de esos equipos es la liga, ahora es tiempo de rearmarse, de analizar, de prepararse, de corregir y de mejorar, mientras se sigue jugando a lo que ahora toque.
- Es desolador y triste, me estáis deprimiendo – Galtzagorri apenas picotea de la ración que está desapareciendo rápidamente -, no veo cómo se puede conseguir que alguno  de los equipos de la segunda división pueda estar en las fase finales el año que viene por estas fechas. No digo que suba, subir sin tener fondos para estar en primera suele ser peor, pero que esté ahí, ilusionando hasta el final.
- La mejor forma de recaudar fondos es obtener resultados – el Marqués de Altamira pide otra ronda con una señal hacia el oscuro interior del bar -, con un par de temporadas de estar “ahí” la gente te apoya, el pueblo se calienta, es más fácil sacar subvenciones, algún patrocinador se asoma… pero necesitas ya el dinero para poder iniciar bien el camino y alcanzar ese objetivo, es un círculo vicioso, como un anillo de sepia pero en más duro y con más aceite de fritanga chorreando.
- Es desolador – repite Galtzagorri pero no se sabe si habla del rugby guipuzcoano o del plato vacío de calamares, en el que solo restos de albardado flotan en un poco de aceite añejo que nadie se atreve a untar con pan.

jueves, 21 de marzo de 2019

ODIOSAS COMO LAS COMPARACIONES


- Quedan cuatro jornadas para que acabe la liga en la División de Honor A – comenta el Barón de la Florida al llegar al vestuario para el “tocata” semanal -, y la situación es la que es, todos los puntos que el Hernani saque son pocos.
- No hay que mirar el calendario, sino el siguiente partido – dice Hiruntchiverry haciendo crujientes flexiones de calentamiento contra el marco de la puerta -, que en la ProD2 quedan seis jornadas y el Olympique en vez de mirar para arriba tiene que cuidar que no le pillen por detrás, así que si se anda con cálculos en función del calendario, al final el calendario te atropella y te quedas…
- Llorando y con los dientes crujiendo como los huesos de alguno – el Marqués de Altamira opta por frotarse un linimento a modo de calentamiento previo al partidillo -, pero todas las últimas temporadas se acaban pareciendo, muchos buenos objetivos al principio y, a estas alturas del año, el balón oval nos pone en nuestro sitio.
- Y nuestro sitio, el sitio del Aviron, es el de pelear por el ascenso sin tener combustible para mantener el vuelo – Aristide Labarthe se ha revestido de blanco y azul cielo para saltar al negro barrizal que les espera en el exterior -, no me gusta hacer comparaciones pero, al final, el que más veces está en su meta, luego se subirá o no, es el Aviron solo o solo el Aviron, mientras que otros...
- No estamos en el rugby ni por la victoria – Galtzagorri ha inflado el balón nuevo que le han regalado por su cumpleaños y está ansioso por estrenarlo -, ni por la gloria, estamos por el juego, por la pasión, por la identificación con los nuestros, por unos valores...
- ¡Qué filósofos son estos chicos de la División de Honor B! - se oye una voz que surge desde el retrete -.


jueves, 16 de agosto de 2018

VIRTUDES PÚBLICAS, VICIOS PRIVADOS

- Tener un yate no es difícil, la dificultad es alimentarlo todos los días – dice el Marqués de Altamira, oteando el horizonte desde el Paseo de la Zurriola, los partidos de beach-rugby no han comenzado -, porque esos bichos consumen billetes de euros todos los días.
- La pensión que nos quede no va a dar para yates ni caballos, creo – responde el Barón de la Florida, repartiendo los helados industriales que ha ido a comprar -, así que más vale apreciar estas pequeñas alegrías, pagar el abono anual del club y, como dijo el filósofo, lo que nos enriquece no es lo que poseemos sino aquello de lo que podemos prescindir…
- Yo por eso el buceo en las Antillas, el trekking en el Nepal y el golf en Escocia no lo repito más que de siglo en siglo – añade Galtzagorri que saluda a los veteranos del Bera-Bera que están sudando sobre la arena -, porque mis ingresos son los que son.
- Bueno, bueno... ¿Algunos euros ya tendréis para venir el viernes a Aguilera a animar a los chicos frente a Nevers? - Hiruntchiverry empuja el grupo hacia la bajada de la playa- ¿El picoteo lo preparo para antes o después del partido?
- ¿Y el sábado? En Baiona recibimos a un coco para empezar, Brive – Labarthe interviene con cierto aire de protesta ante la propuesta del biarrota -, y, aunque el tema de las entradas está tan mal como de costumbre, nos podremos arreglar si los más jóvenes os quedáis de pie todo el partido y además tenemos picoteo antes del partido y cena de mantel y servilleta después.
- No sé si deberíamos ir en yate, porque el atasco va a ser como de costumbre – comenta el de Altamira con pesar -, e ir en Topo y en Cercanías requiere la misma planificación que un viaje a Edimburgo para el Torneo de las VI Naciones.
- Siendo para vicios, todo se solucionará – concluye Galtzagorri que ha encontrado unas latas de cerveza y que las distribuye como el Capitán Kidd repartía el botín entre sus tripulantes-.

jueves, 26 de abril de 2018

DEPORTE ESCOLAR

Hace un año o así, un domingo por la mañana, uno de esos días de viento sur en que Iparralde se empeña en parecerse a una postal, el verde desparramado por todo el paisaje, el rojo de las maderas de las casas y de las ristras de pimientos, el blanco de las paredes y de las ovejas distribuidas estratégicamente por las praderas… todo como en un anuncio para la televisión de alguna marca de queso de denominación de origen local. Las estelas discoidales del cementerio junto a la iglesia parecen querer asomarse al estadio del pequeño pueblo donde se han formado una infinidad de pequeños terrenos de juego de rugby, niños y niñas con ropa deportiva de colores se disputan los balones ovales, los mayores que organizan, animan y apoyan están más emocionados que el centenar largo de pequeños participantes, los distintos colores de piel, los idiomas oficiales y no en que se grita o se habla, todo constituye un espectáculo vivo en el que es imposible no querer participar de alguna manera.

Hiruntchiverry está agachado junto a la valla que delimita el terreno reglamentario para poder ayudar a calzarse las botas de crampones a una muchacha, grande para la edad de su cara, que tiene un cierto aire de familia con el biarrota. Labarthe está experimentando la dureza de arbitrar las fases finales eliminatorias entre los equipos de los recién destetados. No todo es felicidad aunque lo parezca, hay pequeñas injusticias sentidas por unos, las lágrimas lo acreditan, también hay que poner algunas gasas y esparadrapos de vez en cuando, las lágrimas también lo acreditan. Así es una fiesta de rugby y así supongo que seguirán siendo este año actual, en unas habrá que llevar el bocadillo y en otras los voluntarios pondrán un arroz astringente para compartir entre todos, para ir a algunas habrá que levantarse al amanecer y para ir a otras se tarda menos que en aparcar en Gros.

Cuando Labarthe terminó su tarea se acercó a observar, junto a Hiruntchiverry, el partido en que participaba la hija de éste y le preguntó:
- ¿Los guipuzcoanos dónde están jugando?
- ¿Los guipuzcoanos? Están de ausencia foral.

jueves, 18 de enero de 2018

DE LA TXISTORRA A LAS ANGULAS

- Con previsión el Bera-Bera adelantó su partido de este fin de semana y sus jugadores no tienen necesidad de controlarse más de lo ordinario el día de San Sebastián-dice Galtzagorri mientras comprueba, delante del espejo, que el uniforme del año pasado ha encogido dentro del armario-, sin embargo, salvo error u omisión, los del Atlético San Sebastián reciben al Arrasate el domingo por la mañana.
- A lo mejor se suspende por el mal tiempo -Murray ha optado por acoplar unos tirantes al pantalón y dejar la cintura sin abotonar-, porque el campo de Aiete no va a esta muy practicable, creo.
- En peores garitas hemos hecho guardia -responde Galtzagorri marcialmente-, viento, lluvia y frío con un buen barrizal son ingredientes esenciales del rugby invernal.
- ¿Por qué no se fusionan los dos clubes donostiarras? -Aristide Labarthe pregunta desde la mesa donde están presentando unas tostadas untadas con mantequilla salada a la trufa-. Ahora parece que ya no se llevan tan mal como en el pasado.
- Antes se formará el club profesional vasco del BAB que se produzca esa fusión en este lado del Urumea -Galtzagorri resignado también ha optado por los tirantes y por reforzar con unas puntadas la bragueta del pantalón-, y eso que parece que por fin se está imponiendo un cierto liderazgo tranquilo en Laburdi.
- Lo que hace el dinero -Labarthe ha abierto una botella fría de “Jurançon”-, o la falta de dinero para tener un papel en el mercado del rugby.
- Pues mira a este lado que en el rugby no tenemos ni dinero ni liderazgo – Murray ha recuperado los hábitos civiles y se dispone a atacar la bandeja-, y no sé qué nos hace más falta si dinero o liderazgo, aunque sé uno que va a decir que tenemos exceso de líderes.
- Exceso de jeques, lo que digo es que tenemos exceso de jeques y de fiestas navideñas -Galtzagorri también ha dejado el uniforme tamborrero-, que empiezan con txistorra y no acaban hasta las angulas.
- ¿Angulas? -se ríe Labarthe-. Angula, que este año toca otra vez a una angula por barba.