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jueves, 30 de abril de 2026

LE PETIT CADEAU

Otra excelente pieza literaria escrita hace tiempo PETIT CADEAU y ahora trabajada con la IA para convertirla en monólogo "stand up" con ilustración, un poco pacata, de Nano Banana


¡Buenas, panda de animales! ¿Me estáis preguntando por mi cara? ¿En serio? Peores caras he visto yo en la primera línea de una melé un domingo de resaca y nadie decía nada. 

Pero vale, lo reconozco: tengo la cara de un hombre que ha sobrevivido a un safari... pero sin salir de Burdeos.

Ya sabéis cómo son estos torneos de veteranos. El cuerpo te dice "retírate", pero el espíritu te dice "pide otra jarra". El caso es que el tercer tiempo se nos fue de las manos. Para cuando llegamos al quinto tiempo, nuestro guía —un francés que se nos pegó como una lapa— nos llevó al único sitio abierto: una discoteca de esas que huelen a desesperación y a desinfectante barato. 

Allí estaban todos nuestros compañeros, haciendo el gorila en la pista. Literalmente. Parecía un documental de National Geographic pero con tíos de 100 kilos en calzoncillos. 

Y de repente, la veo. Una chica en la barra. Imaginaos a Naomi Campbell, pero en pequeñito, formato viaje. Yo, que iba con el "combustible" a tope, me puse en modo galán culto. Le solté lo único que me queda del colegio: el monólogo del Cid de Corneille. En francés, con un par.

Ella me dijo que se llamaba Paqui. O eso entendí yo, porque con los graves del bafle podía llamarse Paqui o podía ser el nombre de un medicamento. La saqué a bailar y, oye... bailo mejor que Ryan Gosling. Bueno, al menos con el mismo nivel de laca y mucho más peligro de luxación de cadera.

En esto que me dice: Tu veux venir chez moi ? Esto es "¿Quieres venir a mi apartamento?"

¡A mí! ¡Que no me pasaba eso desde que las pesetas tenían la cara de Franco! Fuimos para allá. El "apartamento" era una habitación que parecía una sucursal del Zoo:

* Tenía una cotorra.

* Tenía un camaleón en una pecera.

* Y tenía una cama. Suficiente.

Nos pusimos "a jugar el partido", tomando posiciones en el lecho, y aquello era de locos. La cotorra empezó a retransmitir la jugada en cinco idiomas. Parecía una peli porno grabada en el Instituto de Idiomas. ¡Qué escándalo, tú! Casi reventamos el colchón, os lo juro.

Me quedo frito y, de repente, suena mi alarma interna: "¡El autobús a Donostia!". Me ducho rápido para quitarme el "aroma a pecado" y, cuando estoy a punto de salir por la puerta, Paqui se levanta de la cama... tal cual Dios la trajo al mundo. 

Se me acerca, me abraza, yo noto su calor —mi "Priapo" a punto de reventar la bragueta otra vez— y me susurra al oído:

"Et mon p’tit cadeau?"

¿Mi regalito? ¿Qué regalito? Y la cotorra, la muy maldita, despatarrada de la risa gritando: "¡MON PETIT CADEAU! ¡MON PETIT CADEAU!". El camaleón me miraba con una cara de sádico que no os podéis ni imaginar.

Resultado: 200 euros menos en la cartera. Salí corriendo por aquellas avenidas que parecían Nairobi al amanecer. Menos mal que los taxis en Burdeos aceptan tarjeta, porque me quedé más tieso que el palo de la bandera.

Llegué al bus por los pelos, me hice el dormido todo el viaje para que no me preguntarais, y lo primero que he hecho al bajar es ir a la farmacia. 

"Quiero el test ese de los anticuerpos", le digo al boticario. 

Y el tío me mira con una cara... y me dice que tengo "mala cara". ¡Mala cara la tuya, boticario de las narices! Que entre la cotorra, el camaleón y la Paqui, ¡bastante tengo con estar hoy aquí de pie! 

¡A vuestra salud, cabrones!

lunes, 29 de septiembre de 2025

BORRADOR DE HISTORIA 21

Imagen generada por IA
Parte de un guion nunca rodado, más o menos adaptado.
Esta crónica del Urumea se inicia AQUÍ 


En Hernani, el domingo por la mañana, después de cumplir con el débito conyugal, se va al rugby, si hay  partido de rugby en Landare Toki, el campo de rugby de Hernani está junto al río Urumea que, a veces, se desborda y lo inunda, el terreno es de lodo negro, pocas veces seco, con hierba desgastada por la temporada y que milagrosamente consigue cubrir poco más de la mitad de la superficie de juego. 

Era un domingo de llovizna, de shirimiri, en las  jugadas finales con su poco de gresca entre ambos equipos, el equipo visitante es vizcaíno, se juega una melé a favor del Hernani, el balón es pateado fuera por un jugador del Hernani y el árbitro señala el fin del partido, el equipo perdedor hace el pasillo al equipo ganador que es el Hernani, el público rodea a los jugadores celebrando la victoria, el equipo local apenas puede hacer el pasillo al otro equipo a su vez, los jugadores que se habían enzarzado se ríen juntos y se van amistosamente a los vestuarios pasando junto al chiringuito que hace de bar, donde algunos espectadores hacen el aperitivo  mientras la mayoría, son las 2 de la tarde pasadas, abandona el recinto. 

Miren con paraguas y Aitor con boina están con los habituales de Hernani, Bernat, Paulina, Maddi, Lánder… estos llevan merchandising del club local, bufandas o maillots, todos beben en vasos de plástico, los vasos no se vacían nunca, siempre hay alguien del grupo o de los demás que están junto al chiringuito que rellena. Se escuchan gritos de “campeones” “txapeldunak” y se aleja la música de la charanga que estaba en las gradas y que se dirige tocando hacia el pueblo, situado en lo alto. Hay niños que chapotean dentro de la cancha con un balón oval pequeño.

- ¡A cabezazos, estos partidos, se ganan a cabezazos, los delanteros, los gordos somos los que ganamos los partidos decisivos! - dice Bernat con su vaso de cerveza en la mano -.

- No scrum, no win… - murmura Lánder desde su nube antes de concluir el contenido de vino blanco de su vaso -.

- Lo que tú digas, pero los de atrás podían haberse quedado en casa, que hoy hubiéramos ganado sin ellos – Bernat tiene la euforia exagerada de los forofos -.

- El rugby a quince se juega a veintitrés – interviene Aitor con su cerveza que recibe gotas de lluvia del paraguas de Miren -, los cambios que ha hecho el entrenador han sido decisivos  y además los chicos han estado más disciplinados que de costumbre, todos los veintitrés han jugado un buen rugby, se nota que llevan toda la vida jugando juntos, desde niños.

- !A cabezazos, estos partidos, se ganan a cabezazos, los delanteros, los gordos somos los que ganamos los partidos decisivos! - insiste Bernat -.

- ¡Qué pelma es este tío! Si cuando tú jugabas al rugby, lo único que hacías era vomitar en la banda de la borrachera que te habías cogido la víspera del partido, siempre igual, - Miren con un vaso de tinto y un cigarrillo en una mano y cimbrando el paraguas con la otra -, erais unos gordos borrachuzos, que venían los señoritos de la capital y os daban por el culo.

- Este Landare era una fortaleza inexpugnable – Bernat continúa exaltado -, los capitalinos se iban bien calentitos a Donostia.

- Pero con los puntos de la victoria en el autobús – replica Aitor impasible -.

- Tú no, tú nunca, a ti no te he visto jugar aquí nunca – Miren cambia de objetivo de sus frases -, eras tan malo que solo te dejaban llevar el agua y, como mucho, hacer de linier en la banda y ni eso hacías bien…

- Pues el ensayo de la final de la copa de Gipuzkoa que os birlamos en el descuento – Aitor parece molestarse por una vez - ¿Quién lo marcó? ¿Quién?

- Sebas Gauthier, el vikingo – responde Lánder -, que entró conmigo placándole en la zona de ensayo y tú que llegabas detrás, tarde y mal, pusiste la mano encima del balón porque te tropezaste con mi pierna pero como te hizo tanta ilusión, el buenazo de Sebas te felicitó como si tú lo hubieras marcado y en el tumulto nadie se dio cuenta, menos yo, que estaba debajo de Sebas...

Bernat, Aitor y algunos otros que están cerca se ríen y comentan sus recuerdos en voz alta.

- Y ahora no empecéis con vuestras putas batallitas de cuando eráis jóvenes y guapos – hay quien no se ríe, Miren interviene -, que tenemos que ir a comer antes de que nos quiten la mesa, que con lo que me ha costado reservarla, porque ninguno os habéis tomado la molestia de llamar, solo falta que lleguemos tarde por vuestras chorradas.

Todos van concluyendo sus consumiciones, incluso Aitor y encajan los vasos en el de Bernat para que éste los acerque a la barra. Se acerca una mujer de en su treintena y saluda a las mujeres con un gesto pero besa efusivamente a los hombres, especialmente a Aitor al que se agarra con camaradería.

- ¿Quién es el que va a entrenar a mis niños la próxima temporada? ¿Cuál de estos guapos mozos se va a ocupar?

- Ya me gustaría a mi – le dice Aitor poniendo una mueca de pena -, pero va a ser Lánder el que fundamentalmente se ocupe.

- Sí, voy a ser yo dice el aludido -, pero éstos me ayudarán de vez en cuando.

Miren que le había sonreído al llegar, cambia su expresión cuando e dirige a ella.

- Ahora ya lo sabes, así que fuera de aquí, que ya nos has llenado las narices con tu perfume de tómbola y métete las manos en los bolsillos que estás tocando lo que no te pertenece

Miren separa a Aitor con la mano que le ha quedado libre e interpone la otra mano con el paraguas contra el brazo de la espontánea.

- ¡Vale, chica, vale! ¡Que no te lo voy a desgastar, que yo ya tengo mi hombre sin necesidad de abandonar mi nido y mis polluelos!

- O te callas y te vas o te llevas una hostia bien dada por bocazas – Aitor rápidamente la aleja pero Miren se resbala y no cae al suelo porque Aitor la sujeta -, y  tú desgraciado te vas a llevar otra que todo es por tu culpa, que eres un tonto, que se cree un ligón porque una calientapollas se le pone encima.

El Presidente del Club, que lleva una chaqueta con el escudo se interpone en ese momento.

- Tengamos la fiesta en paz, Lánder llévate a tu cuadrilla por ahí y Lola vete donde tu chico al coche que lleva media hora tocando el claxon para que vayas.

Las dos mujeres se dirigen miradas asesinas pero cada uno se separa. Maddi coge del brazo a Miren y Paulina coge del brazo a Bernat y a Aitor para sostenerse en el barro que les separa de las escaleras, Lánder cierra la marcha abriendo los brazos como para mantener el equilibrio sobre una plancha de surf


ContinuaciónAQUÍ

domingo, 15 de diciembre de 2024

L'HYPOCRISIE EST UNE VALEUR DU RUGBY



 Je suis choqué par le manque de commentaires sur un aspect du rugby qui est très important dans ces incidents qui nous tachent, nous tachent à tous, comme celui de Mendoza ou celui de Bordeaux : les produits dopants pour la musculation.


L'agressivité peut effectivement être un trouble psychologique dérivé du dopage. Les substances dopantes, telles que les stéroïdes anabolisants, peuvent altérer l'équilibre hormonal et chimique du cerveau, ce qui peut entraîner des comportements agressifs et impulsifs.


Les joueurs de rugby qui utilisent des substances dopantes peuvent également éprouver des troubles de l'humeur, de l'anxiété et de la dépression, ce qui peut exacerber les comportements agressifs. En outre, l'agressivité peut être une réponse à la frustration et à la pression intense de la compétition, amplifiée par l'utilisation de substances dopantes.


On dit qu’il y a des contrôles fréquents dans le rugby professionnel et que les résultats ne donnent plus que des cas isolés, peut être parce « qu’on ne trouve pas ce qu’on ne cherche pas » mais les masses musculaires de ces jeunes ne semblent pas naturelles. 


Et en plus, l’alcoolisation, la cocaïne et autres produits emmènent à une conduite de gorille mâle, en meute, dans des quatrièmes mi-temps prolongés qui finisse mal pour les femelles qui se croisent avec ces types une nuit de fête.

lunes, 27 de mayo de 2024

LONDRES POR EL EUROTÚNEL

 - Londres, volver a Londres es siempre como encontrarse con aquella novia de la adolescencia con la que perdiste tu virginidad – dice Galtzagorri a Labarthe al encontrarse en la puerta del hotel de Hammersmith el jueves -, la sigues reconociendo y queriendo aunque los dos hayamos cambiado.

- No es la primera vez que venimos y nunca antes te había visto esos ojos románticos – se ríe Aristide Labarthe que junto con su mujer esperaba a la pareja donostiarra antes de registrarse -, quizá es porque te has liado en el metro para venir que dice tu mujer que la querías dejar abandonada en una estación del camino.

- Tiene la cabeza en historias de hace décadas y no entiende que los mapas de las líneas se han complicado, cree que los años no pasan – Coro recoge la llave y se dirige a la habitación para lanzar la bolsa y poder salir corriendo a « tiendear » con Patricia Labarthe -, y aquí pasan más rápido que en el país de la Zurriola.

- Londres y yo tenemos una historia inconclusa de amor, así que voy a ser un poco infiel a Donostia, aunque la infidelidad con viejos amantes, dice mi señora, no cuenta en la balanza… será bruja.

- Hablando de brujas, hemos visto en el aeropuerto de Burdeos a aquella novia famosa que tuviste, la que se hizo la cirugía estética y... ¡Cada vez se parece más a la bruja de Blancanieves ! Apenas la he reconocido por su voz de bajo.

La cena en el restaurante indio del barrio, restaurante tenido por pakistaníes como todos los restaurantes indios, les dejó dormir a los cuatro bastante bien. El viernes a la mañana, previo viaje en autobús rojo de dos pisos, lo dedicaron a ver precios en todas las trampas preparadas para la caza de turistas en el centro de la ciudad y a esquivar las hordas de visitantes que, como ellos, invaden Londres, otra ciudad víctima de su éxito a la que se le añade la nefasta privatización de los que un día fueron los buenos servicios públicos británicos y las secuelas del suicidio gilipollas que fue el Brexit. 

El estadio del Tottenham es magnífico pero se encuentra allá lejos y nadie avisó que la seguridad obligaba a dejar las mochilas más pequeñas en una consigna de pago… 

Los sudafricanos, como toros de Fuente Ymbro, cuerno más, cuerno menos, pasaron por encima de los buenos chicos de Gloucester, cuyos maillots recuerdan a los del Universitario Bilbao Rugby Club en un partido entretenido para ser una final, aunque sea de la Challenge.

Al día siguiente, sábado, otra mañana cultural por la City, Galtzagorri recordando sus visitas de trabajo a ocultos despachos sitos en callejones discretos a los que nunca llega la luz del sol ni de la moral. Luego, larga marcha por vía férrea al estadio, desprovistos de todo equipaje innecesario, para ver una final de las que reconcilian con el rugby, además como el Stade Toulousain tiene los colores de los anarquistas Belarri Motzak de Rentería que han marcado la historia del rugby guipuzcoano y que también son los colores de los equipos de rugby de las Facultades de Derecho pues los cuatro de la cuadrilla se encontraron como en casa. 

Uno tiene simpatía, sin embargo, por Leinster, las cervezas en Edimburgo y en Bilbao con sus seguidores en noches victoriosas  nos marcaron… pero la ciudad que cantó Claude Nougaro tan bien tiene un equipo formidable en todas las fases de este ajedrez colectivo que es nuestro deporte y fallar el drop de la victoria forma parte del deporte del balón oval. Así que el Stade Toulousain tuvo su merecida sexta estrella de la Champions Cup.

- El aperitivo dominical junto al Regent’s Canal al sol del mediodía parece que es en Gros : croquetas de jamón caras y pequeñas en un kiosco español – Casa Manolo -, cocinadas por un italiano que aprendió a hacerlas en Donibane Lohitzune…

- Hay que coger el tren para volver a París y estos dos tienen que ir al aeropuerto.

- Sí, cariño.



miércoles, 20 de septiembre de 2023

EL MARQUÉS DE ALTAMIRA CUMPLE 50 AÑOS



El Marqués de Altamira, D. Cristóbal de Osinalde y Echezarreta, natural de Ezkioga (Gipuzkoa), cumple 50 años. Los personajes de ficción también cumplen años, aunque sean unos eternos niños como todos los jugadores de rugby. Ezkioga es famoso porque a partir del 30 de junio de 1931 y durante 3 años se dijo que unos niños habían visto a María, conocida por la Virgen y a la que se atribuye la gestación subrogada de un hijo de Yavhé, el dios de la religión judía. Estas apariciones milagrosas de un personaje fabuloso a unos críos pusieron a Ezkioga en el mapa de la España paranormal.

Cristóbal, que era llamado Baltxo por la familia y que se llamaba a sí mismo Cristo frente al espejo, se trasladó con su familia a vivir a Ordizia, al barrio de Altamira que se estaba construyendo por aquellos años que se llaman de « La transición » en una colina, el barrio estaba poblándose de cacereños, migrantes que llegaban al Goiherri para poder vivir de trabajar en la industria manufacturera guipuzcoana Indar, CAF, Bilore… ya que la pobreza popular era general en las tierras extremeñas, cuyas sierras y dehesas merecen una vuelta, por cierto. El barrio hizo slalom colina abajo cuando a un constructor espabilado, que construía pabellones industriales  se le ocurrió quitar las rocas que impedían que la arcilla, la bustiña, típica de nuestros suelos colapsase sobre la carretera nacional I que separaba el casco viejo de Villafranca de Oria (su denominación oficial entonces) de las viviendas proletarias.

La Asociación de Vecinos de Altamira llamó a un joven abogado comunista de Comisiones Obreras para que les aconsejara en aquella situación y en otras que se sucedieron, así Antxón Massé conoció a las gentes del barrio de Altamira, pero el Marqués de Altamira apenas gateaba por entonces, cuando los ensayos aún valían 4 puntos en aquel rugby que había llegado a Villafranca de la mano de un apóstol que jugaba en el Atlético San Sebastián.

El Marqués llegó a la edad de la razón cuando en una escombrera aplanada de la CAF se plantaban las H de lo que sería un verdadero campo de las naciones del rugby : césped inglés, tréboles irlandeses, margaritas galesas, cardos escoceses, helechos neozelandeses, abono de fiemo de gallo francés, sudor siderometalúrgico guipuzcoano… conformaban la primera escuela de vida en la que mi personaje iba a vivir los años de formación de su personalidad, luego Trevijano, así se llamaba aquel paraíso junto al Oria, se convirtió en el mejor terreno del mundo mundial vasco, envidiado en el resto de la España oval pero a los 36 años de edad el Marqués volvió al barrio y para jugar en una moqueta más resistente que la del pasillo del Ikea.

No sé mucho de la vida del Marqués, actualmente trabajador autónomo, casado con Arantza, padre de una talonadora y de un segunda línea polivalente, igual que su padre se puede desempeñar mal en el puesto en que le pongan, cocinero aficionado a los nutrientes proteínicos y, sobre todo, buena persona -ser un buen tipo es lo mejor que se puede ser en esta vida -.

Espero que el rugby le siga respetando los mismos años que a mí y que podamos seguir viéndonos por el Mercado de Ordizia como siempre y, lógicamente, en Altamira, el marquesado del rugby guipuzcoano.


Nota.- Josefa Osinalde Echezarreta nació el 19 de marzo de 1891 en Mendiguren, Itxaso (Gipuzkoa) y murió el 14 de enero de 1970 en Donostia, en el Garaje Massé, José María Soroa 25 – 3º derecha exactamente. La abuela Josefa era mi abuela paterna y no le gustaba nada que su nieto Antontxo anduviera a “burrukas” siempre en sus juegos, eso le recordaba que el padre de la criatura, su hijo mayor Eduardo, se había partido la cara en su educación, interno en Baiona, cuando descubrió el rugby.


viernes, 11 de febrero de 2022

ASIER USARRAGA

 El Barón de la Florida se dirigía hacia Correos cuando se encontró con Galtzagorri que descendía las escaleras de la Catedral del Buen Pastor.

- ¿Se ha ido Munilla en mula virgen desde aquí o no ?

- Yo qué sé… me gusta entrar en los templos de vez en cuando, sentarme en la penumbra, meditar – contesta el donostiarra que lleva una enorme cartera de mano y va trajeado, señal evidente de que va o viene de un juicio -, y, al salir de la Audiencia y pasar por aquí, he aprovechado para estar un rato sentado poniendo en orden algunas ideas pero ni yo creo en dios ni dios cree en mi, o sea que si la mula y su jinete andaban por allí, allí seguirán, que yo no me he molestado en mirar.

- ¿Has visto que Usarraga no juega con España este sábado contra los rusos ?

- Pues el Aviron Bayonnais le ha liberado y tampoco está anunciado contra Narbonne en Baiona, así que le habrán llevado a Sochi a hacer de oposición en los entrenamientos.

- Me parece un lujo no hacerle jugar contra Gresev y compañía.

-!Doctores tiene la santa madre iglesia ! Que dice mi madre cuando un experto sale a mentir en el telediario.

- Jon, me parece que entras demasiado en capillas últimamente.

- No como tú, que desde que el párroco te cogió follando con aquella virginiana en los últimos bancos no has vuelto a entrar en una iglesia.

- No sé de qué me está Ud. Hablando.

- Además de tonto, amnésico… ¿No fue en una feria de la cerveza?

- Como te iba diciendo, prefiero que juegue Usarraga, está volviendo a coger la forma, recupera muchos balones en defensa, pone al equipo en marcha adelante, rompe las líneas defensivas con el balón en la mano… si le respetan las lesiones, los terceros tiempos y esos preparadores físicos que hay en el rugby que son peor que una epidemia, este chico es imprescindible en los encuentros  decisivos.

- Quizá quien dirige la selección no piense que sea una final cada partido que queda por jugar del torneo. 



jueves, 25 de noviembre de 2021

NO SON GIGANTES, SON MOLINOS


Jon Galtzagorri leyó la pantalla del móvil en voz alta: 

“Mire vuestra merced - respondió Sancho -, que aquellos que allí se parecen no son gigantes, sino molinos de viento, y lo que en ellos parecen brazos son las aspas, que, volteadas del viento, hacen andar la piedra del molino”  Don Quijote. Primera parte . Capítulo VIII.

- Da gusto Google – El Barón de la Florida dijo, apoyado en la barra de la taberna -, en cuanto discutes de algo, puedes encontrar la referencia exacta en un instante.

- Supongo que se puede encontrar en francés también fácilmente – prosiguió Galtzagorri que se encontraba entre la barra y la puerta de la calle desierta por el viento y la lluvia -, y eso es lo que les debió decir el sicólogo del equipo a los jugadores de la selección francesa antes del haka de los All Blacks.

- Pero Don Quijote se llevó un disgusto con las aspas del molino.

- Porque siguió pensando que era un gigante, si, en su locura, se llega a dar cuenta de que era un molino, le hubiera esquivado y pasado a un lado.

Los dos amigos miran, a través del cristal de la puerta, la caída en confusa diagonal de la lluvia que les impide proseguir su paseo por Hernani.

- Landare Toki debe estar como los arrozales del delta del Mekong en temporada de lluvias – comenta Galtzagorri dando el último trago al earl grey que había pedido al entrar -, y allí no hay molinos holandeses que extraigan el agua, ni siquiera bombas de agua como en el Reale Arena para mantener el campo en condiciones.

- Es lo que hay, habrá que encargar unos magrets al carnicero para impetrar al dios de la lluvia con tal sacrificio que nos devuelva el terreno una vez más.

- Pues no sé si podrán jugar en el mini estadio de Anoeta, me parece que la hierba allí también se debe de estar ahogando por las raíces o algo parecido, a ver cómo está el de Aiete entre noviembre y las obras… al final Altamira será el único estadio de rugby en condiciones, yo qué sé. De esas cosas saben los líderes del deporte guipuzcoano, líderes o gigantes.

- No son gigantes, son molinos.

- ¡Que no son nuestros enemigos! Que estamos en el mismo bando.


jueves, 28 de octubre de 2021

TODOS LOS MÁS O MENOS SANTOS



La rue d’Espagne en Bayona es, sobre todo, una calle comercial y, según el turismo aumenta, se va convirtiendo en una típica calle de tiendas de recuerdos y de establecimientos para que los turistas coman y beban una vez y no vuelvan, debe ser el sino inevitable de estos tiempos de franquicias repetidas en todos los centros urbanos del mundo y, mientras los turistas pasan como antes los bandos de palomas hacia las traidoras redes del collado, los habitantes de los cascos viejos se extinguen porque ya no pueden habitar en sus hogares. Sin embargo, la parte vieja de Bayona puede durar un poco más en su lenta agonía actual – la agonía es lucha y la lucha conserva la esperanza -, y bajo los baluartes o en las calles adyacentes, la resistencia se alimenta por tabernas y asociaciones. En una de estas cocinas, Aristide Labarthe e Imanol Hiruntchiverry están oficiando delante de los fogones y hornos, revestidos de mandiles que tuvieron un fondo blanco, uno adornado con el pottoka gesticulante, otro ostentando el escudo del puerto viejo ballenero.

- ¿La “salade au saumon, crevettes et fromage” que está encima de la mesa es para nosotros? - pregunta Jon Galtzagorri dejando la bolsa con las botellas txakoli encima de una mesa -. Si no conociera el saque que tienen algunos y algunas, esto podría ser plato único.

- Pues el “Gigot d’agneau en croûte de sel, fenouil à la tomate et pommes de terre sautées à la lyonnaise” que huele estupendamente en el horno -dice Coro su mujer que ha entrado hasta la cocina -, no se lo salta la comparsa de Caldereros de Gros.

- Para ese borrego hemos traído este vino del Bierzo, mi chico y yo – proclama la Baronesa de la Florida mostrando el virginal cartón de 6 botellas que su marido transporta -, a fin de facilitar la digestión y que os quedéis tranquilos mientras nosotros vamos a pasear las tarjetas de crédito después de comer.

Efectivamente, se quedan los cinco hombres en el interior del local apurando los restos de un gâteau au chocolat pâtissier que acompañan de algunos aguardientes, al final de la comida, sus santas compañeras tienen la necesidad de tomar café en el exterior donde el sol otoñal calienta aun, en espera de las lluvias que vuelven enseguida. 

- Fin de semana de vacaciones de Todos los Santos, los leones a alimentarse de espaguetis o lo que sea, que ya es hora de que esta selección vuelva por la marcha de la alegría – comenta el Marqués de la Florida cerrando la puerta del lavavajillas repleto -.

- Pottoka a invitarles a chocolate a los de Narbona para que se queden algún buen recuerdo de nuestra visita – Labarthe afirma con sus gafas empañadas por el sudor que le resbalan hasta la punta de la nariz -.

- Y el Olympique a dar la sorpresa en Toulon antes de que Azema se haga con las riendas de la diligencia – concluye Hiruntchiverry el programa de rugby del fin de semana -.

Las sonrisas generales se convierten en carcajada al oír esta última frase,  Imanol Hiruntchiverry se sirve un armagnac de 40 años con su sonrisa aristocrática fijada en su cara.  


jueves, 21 de octubre de 2021

EN GETXO ANOCHECE ANTES


- Pues toca desplazamiento a Fadura, se juega a las 5,30 de la tarde – deja caer el Barón de la Florida a la vez que la cebolla en la sartén -, o sea que acabaremos bajo los focos, no me gustan los focos, sobre todo los días de lluvia y viento, no sé por qué.

- Porque te has tragado todas las pelis que has podido del Festival de Sitges y las que vendrán al de Donostia – comenta Jon Galtzagorri mientras corta las endivias sobre la ensaladera de porcelana más grande que ha encontrado en la cocina de la sociedad gastronómica -, creo que tienes ya agujetas en las neuronas de tantos zombies que aparecen por la derecha de la pantalla, de tantas levitaciones hacia el polipasto verde, de tantas mangueras, de tantos ventiladores, de tantos fogonazos…

- ¿Qué tienes tú contra los efectos especiales tradicionales? - pregunta Imanol Hiruntchiverry salpimentando un poco más los magrets que se hacen en el horno -. Me parecen mejores que todos esos tratamientos por ordenador añadidos por un becario mal pagado con los que se rellenan guiones escritos por una inteligencia artificial adquirida de segunda mano en la feria de Milán o así.

- El resultado es el mismo, al final, a mi me da igual pero que, después de pasar el Bera-Bera por encima de esa manera, ahora empiece con sus miedos a los canarios de la margen pija de la ría, es para hacérselo mirar ¿No?

- Peor lo tenemos en Aguilera a las 3 de la tarde el sábado – dice Hiruntchiverry y le pasa la tapa de la sartén al Barón que abstraído sigue revolviendo demasiado las patatas y la cebolla con la espumadera -, con la visita de Brive, que no sé si tenemos bastante sólida la muralla y brea ardiente para defender el hotel del palacio de este asalto en primer lugar y si tenemos las mesnadas necesarias para salir a derrotar al enemigo en su campo.

- ¿Qué tal te ha ido el rodaje de la película sobre las cruzadas? Que no te habíamos preguntado, artista – El Barón habla mientras escurre las patatas desde la sartén a los huevos batidos con una puntita de pimiento de Espelette -, y se te nota marcado.

- Y porque me agaché a tiempo, que si no, el espadazo me saca el ojo ¡Y eso que el mandoble era de poliuretano!

jueves, 30 de septiembre de 2021

PRODUCTOS DE TEMPORADA


En el mercado de Ordizia hay hongos, a precio de hongos, claro, las « gibelurdinas » están más caras, también hay alubias y a su precio, pero el Marqués de Altamira ha optado por los hongos, algo sencillo de preparar en la sartén, sin aceite, pimienta, toque de pimiento de Ezpeleta, cucharadita de soja… fuego lento y la costilla de ternera en el fuego de al lado. Su mujer, sentada en la mesa de la cocina, ha preparado la vajilla y los cubiertos, y le observa con un vaso de vermú artesano catalán en la mano, el del Marqués está puesto en equilibrio en el borde del fregadero, no será la primera vez que el vermú acaba en el sumidero y los restos del vaso en el cubo de la basura.

- ¿En qué estás pensando ? - Pregunta Lola, dando un sorbito a la bebida de l’Algés servida fría con una viruta de naranja -, Que les estás mareando a los hongos con la cuchara de madera cuando siempre dices que lo mejor es dejarlos reposar.

- El domingo se juega en la Teixonera y estos otros catalanes del Barcelona me gustan menos que los de San Baudilio, nunca sabes si este año les toca dar el petardazo o disputarnos un puesto por ahí arriba…

- Pues a mi me gusta el equipo que tenemos este año, lo importante es empezar por lo que hay en casa, y esta temporada creo que tenemos un equipo sólido, cuadrado y que puede ir a Valladolid con garantías, porque la liga siempre se juega en Valladolid…

- Todos contra « el quesos », la competición española se ha convertido en un monopolio del Vrac…

- Hablando del Vrac, ha llamado Hiruntchiverry cuando estabas en el mercado, que tenemos las entradas para el sábado en Biarritz, que nos ha tocado junto a la banda de música pero que no había otras.

- Pues el sordo de Galtzagorri ya puede desconectarse los aparatos para no acabar llorando cuando ataquen « el chocolatero ».

- ¿Cuándo empiezan el Bera-Bera y el Hernani ?

- Los hongos ya están y la ternera también ¡Coño ! ¡El vaso ! 

- No te preocupes por el vaso roto, era de los malos que nos regaló tu madre, la pena es el vermú que está muy bueno, a pesar de ser catalán.

- Los de la división de honor B empiezan dentro de un par de semanas.



martes, 8 de junio de 2021

SIAMESES A PESAR DE TODO


- ¿Con quién vas a ir tú? ¿A quién vas a apoyar? - Imanol Hiruntchiverry pregunta desde su altura, haciendo vibrar la mascarilla roja con el escudo del Biarritz Olympique que le tapa la boca, hacia un encogido Jon Galtzagorri - ¿No querrás en el fondo que la banda de los jamones se mantenga en el Top 14?

- Yo soy de Gros de toda la vida – Galtzagorri empieza a balbucear dirigiendo sus palabras a la jarra de cerveza -, es un enfrentamiento entre dos equipos vascos…

- Esta semana, no hay neutrales – corta Aristide Labarthe con la mascarilla azul cielo y blanca colgada de la patilla de las gafas -, o se está con esa cuadrilla de especuladores financieros marineritos de playa o se está con las raíces y las alas del rugby vasco, pero no hay neutrales.

Los amigos se encuentran de pie junto a la ventana que da al mostrador de un bar del barrio de Gros, mientras en las mesas de la terraza se toma el sol y el aperitivo del mediodía, servido el primero por un cielo azul y el segundo por un barman diligente.

- Esta situación era mi pesadilla desde hace tiempo – el Barón de la Florida interviene en auxilio del donostiarra - ¿Por qué no se fusionan de una vez? Ninguno de los dos es equipo de Top 14 y entre los dos, haciendo un solo equipo, posiblemente tampoco pero, al menos, no nos daríais la tabarra todos los años.

- Lo de este año es diferente a todos los otros años, solo es comparable a la final del campeonato de Francia de 1934 en que ganó el Aviron – precisa Aristide, como si la hubiera vivido -, después de que se dispute este 113º partido en competición oficial, uno quedará en el Top 14 y el otro volverá a la segunda división, donde esos patrocinadores tan bizarros que se ha encontrado últimamente le dejarán abandonado, como los niños dejan un castillo de arena en la gran playa para que las olas lo hagan desaparecer…

- ¡Nos ha salido poeta el maestro! - reacciona Imanol con aspavientos que hacen volar espuma de cerveza hasta el escote moreno de una joven auxiliar administrativa en ERTE que estaba sentada en la terraza del bar -. ¡Perdóneme, señorita! Coja este pañuelo de papel, por favor, que con la servilleta se va a irritar la epidermis y sería una pena.

- La verdad es que me gustaría que perdieran las dos directivas y que ganaran los dos equipos – Galtzagorri intenta dar la larga cambiada inútilmente, dos horas más tarde seguían discutiendo -, pero lo que no puede ser, no puede ser, desde aquí solo cabe desear que haya más de fiesta el sábado que de gilipolleces, pero ni esto va a pasar, conociéndoos, el que gane no va saber ganar y el que pierda no va a saber perder.

Y así fue como Jon Galtzagorri consiguió enfadar a sus dos amigos a la vez, aunque el enfado solo duró quince días.


viernes, 19 de febrero de 2021

CONMOCIÓN CEREBRAL

Los buenos días han llegado tras las lluvias. La playa de la Zurriola es sacudida por las olas y la resaca del Cantábrico pero hay pocos “pingüinos humanos” en el anochecer donostiarra. Hay quien ya ha desenfundado los muebles de resina blanca y se ha instalado en el exterior para disfrutar del yodo ambiental, la brisa inevitable y la fría humedad mientras inicia una tertulia en la distancia con uno de esos teléfonos que esclavizan nuestras neuronas.

- ¿Cuántas conmociones cerebrales has tenido Imanol? - Galtzagorri pregunta desde la terraza de su casa, intentando ver algo en la pantalla, a pesar de los reflejos -. Conmociones de verdad, de las de pérdida de conocimiento y de no enterarte un rato si estabas aquí o allí.

- En partidos oficiales pocas, dos o tres, pero ya sabes que entonces se seguía jugando y lo más que te ponían es una esponja pringosa en la nuca – Hiruntchiverry está sentado bajo la veranda del lado sur de su casa, las hortensias protegidas contra el alto muro hacen de fondo de su imagen -, en los entrenamientos, habré tenido incontables, los entrenamientos era lo peor, intentabas no hacer daño y te llevabas rodillazos, puntapiés y de todo en los placajes…

- De los presentes ¿A quién le han hecho un scanner? - El Marqués de Altamira está enclaustrado en una biblioteca de libros de rugby y figuritas de todos los personajes de Lucky Luke y él levanta la mano el primero -. A todos, por lo que veo. A mí me han hecho varios y pruebas diversas, porque además en uno de ellos salió algo que podía ser… que no podía ser… que si tal… y al final resultó ser un hematoma momificado en una pared del estuche de los sesos.


- Yo tuve un primer susto en el campo pero no me quedaron secuelas, creo – El Barón de la Florida ha debido poner la cámara del aparato encima de la campana extractora de la cocina, porque solo se le ve la coronilla y un fregadero al fondo -, pero luego tuve el accidente de tráfico y el médico me aconsejó irlo dejando porque me dijo que podía quedarme más tonto que un rapero catalán. Bueno, no me lo dijo así, pero ya me entendéis.

- Ser gilipollas no es delito, al menos, por ahora – Jon Galtzagorri se carcajea y alza una copa de tinto -, aunque las dos neuronas que le quedan al chaval ése parece que han recibido más patadas en la cabeza que un balón, habría que hacerle un scanner por su bien ¡Brindo por las conmociones cerebrales sin secuelas ni precuelas!



jueves, 4 de febrero de 2021

LOS CINCO EN EL TORNEO DE SEIS


El miércoles noche, la reunión semanal por internet comienza, la peste y las medidas que las diferentes administraciones han tomado por ahora siguen aconsejando verse por la pantalla, además del teletrabajo existe el tele-aperitivo, la telecervezadelasocho, la tele-tertulia y un largo etcétera, actividades que vienen a limitar los divorcios pero no los imposibilitan -solo hay que haberse equivocado en anotar la reserva espacio-temporal en el calendario de la cocina para que la guerra de las galaxias pueda estallar de nuevo -, así es la vida actual y eso que la luz se ve al final del túnel, esperemos que no sea un tren que viene en dirección contraria por la vía única.



- Ya empieza el torneo de las las cinco naciones e Italia – dice Galtzagorri con el calendario del torneo de rugby clavado en la pared a su espalda con el anuncio de la cerveza dublinesa que lo patrocina bien visible -,   y este domingo rojo en Gales, solo se va a oír la llamada de Irlanda por la victoria.

- Esta vez no nos dejaremos robar la victoria a última hora por esos enanos verdes en la tierra de nuestros padres – se ríe el Barón de la Florida con su pinta de cerveza negra reposada en los labios -, porque nuestros jóvenes novatos ya se han bañado en la sangre del dragón.

- Permitid que me presente, mi nombre es Bond, James Bond, y, al final, al servicio de su Majestad, el que ganará el torneo – el Marqués de Altamira alza su dry martini mezclado, no agitado, que toma acompañado de aceitunas rellenas de anchoa -, no hay otra opción seria. Y lo siento por el pobre Murray que estará en su eterno tercer tiempo sin conocer la victoria de la brava Escocia.

- ¿Dónde está la victoria? Volverán a cantar los hermanitos italianos este sábado al inicio del partido – Hiruntchiverry con una lagrimita en el ojo, lágrima que no disimula, se toma un armañac, él ya ha cenado -, y lo repetirán al final del partido y al final del torneo.

- Este año los franceses tienen partido de calentamiento para empezar – Manu Majors con su Fuller’s India Pale Ale en la mano comenta -, este Torneo de las V naciones debería volver a la tradición y olvidarse de ese barcarolo romano que no sirve más que para correr el riesgo de lesionarse.


jueves, 30 de julio de 2020

LA NUEVA NORMALIDAD EN EL RUGBY


- Habrà que jugarse a los chinos quién saca la basura hoy – dice el Baron de la Florida cerrando la ùltima bolsa negra en la cocina de la sociedad –, porque esto huele fatal y no va a haber gel hidro-alcoholico que lo arregle.

- No sé si es oportuno jugar a los chinos ademàs de ser quizà politicamente incorrecto – le contesta el Marqués de Altamira que recoge el tapete, los hamarrekos y las cartas –, ya sabes que el lenguaje debe adaptarse a la nueva anormalidad.

- Para anormalidad esa que se les ha ocurrido de suprimir las melés, los rucks y tal para evitar ocasiones de contagio en el rugby aficionado – dice Galtzagorri que està enguantado, poniéndose la mascarilla con el escudo de la Real Sociedad -, también podian haber pensado en que se jugase con mascarilla o que fuera obligatorio ponérsela antes de placar.

- Es que quieren hacer al mismo tiempo cosas incompatibles por esencia: generar los ingresos del negocio y dar la imagen de que se protege la salud pùblica – Hiruntchiverry coge la bolsa que le pasa Galtzagorri con las manos enguantadas y los brazos extendidos al màximo -, a los profesionales, como necesitan jugar para vivir, se les hace jugar y a ver si hay suerte y no hay muchos invàlidos y muertos por el virus, al fin y al cabo son obreros y la mano de obra es fàcil de ser recambiada.

La caravana de enmascarados avanza hacia los containers por la calle desierta en la noche como hormigas transportando granos al hormiguero, el Baron de la Florida va el ùltimo, después de haber cerrado la puerta de la sociedad.

- Por eso te has pasado al golf que es un deporte de proletarios pero que no ha necesitado modificar reglas para evitar contagios.

- Calla, que las transmisiones de golf remplazan muy bien las etapas del Tour para la hora de la siesta y te dan ganas de ir a pasear por el campo detràs de la pelotita, como un perrito faldero.

- Pero pisar uno de esos campos de golf te cuesta como alquilar un piso con vistas a la Concha.

- Sopas sin sorber, no puede ser y el que quiera peces que se moje el culo, que decis en este pais.



jueves, 7 de marzo de 2019

VIDRIOS ROTOS


- Tienes pies en las manos -dice el Marqués de Altamira, barriendo los restos de un par de copas, a Galtzagorri que acerca el recogedor -, no sé cómo haces para sobrevivir en tu casa.
- Barriendo yo el primero y corriendo a comprar repuestos antes de que nadie se dé cuenta – Galtzagorri se ríe francamente y, al pretender meter lo recogido en el cubo del vidrio, esparce restos de vaso por el suelo de nuevo -. Es que con las prisas para coger luego el tren no he visto la columna ni ella a mi.
- O sea que vais a Madrid a ver a los Leones empacharse de chocolate belga este domingo – dice Hiruntchiverry, proveyendo de vino alsaciano las copas repuestas - , no es mal plan, una vuelta por el Madrid del rugby siempre me rejuvenece, además el terreno del Central, por lo que se ve, no ha mejorado mucho.
- Está incomparablemente mejor que hace unos años – Galtzagorri responde, acercando con cuidado platos de embutidos a la mesa -, pero no es el estadio que ya requiere el nivel del rugby español si se quiere seguir jugando partidos internacionales en Madrid casi siempre.
- A mí me parece que con los agujeros económicos que tenía la Federación, la economía de subsistencia actual con gastos apenas cubiertos por los ingresos que son los que son y que el futuro que se promete nunca llega – el Marqués de Altamira posa con mimo una cazuela de merluza con almejas y kokotxas y se sienta -, el campo está muy bien pero estos partidos deberían jugarse también fuera de Madrid y en estadios de fútbol que es lo que más abunda por el país, que suelen estar muy bien cuidados y vacíos demasiadas veces.
- Tú da ideas – corta el Barón de la Florida, sirviéndose de nuevo una ración generosa de la cazuela -, y acabaremos de nuevo en San Mamés, quizá por aquello de los “leones”.


jueves, 21 de febrero de 2019

SECRETOS Y CONVERSACIONES DE BARRA

Creo que ya hemos comentado alguna vez en esta columna lo que se aprende oyendo casualmente conversaciones ajenas, esto es, apropiándose de comunicaciones de las que el que oye no es el destinatario. Uno de los lugares más propicios para interceptar mensajes es la barra del bar y los que hemos estado alguna vez al otro lado del mostrador lo sabemos bien pero en general son los establecimientos de hostelería, a estos efectos de chismes las sociedades gastronómicas se suman a este grupo, donde las antenas humanas captan lo que “suena en el río”.
Hiruntchiverry es consciente de todo ello y, cuando tiene que hacer una consulta sobre un tema delicado o necesita hacer una confidencia, arrastra, por no decir secuestra, a su interlocutor fuera de todo alcance de oído humano y, a veces, le hace dejar su teléfono móvil a prudente distancia pero eso no lo hace cuando el tema es el rugby que se juega en la cancha, eso lo suele hacer cuando se trata del rugby que se juega en despachos y pasillos, el que de verdad causa víctimas irreversibles.
Después de una sesión de confesiones y confidencias, Galtzagorri e Hiruntchiverry disfrutaban del sol de invierno mientras contemplaban el entrenamiento del Biarritz Olympique uno de estos días pasados.
- El rugby en España sigue siendo el patio trasero de la “maison” del rugby francés – comenta Hiruntchiverry pasando a Galtzagorri el paquete de “macarons” artesanales que ha traído en un bolsillo -, pero la responsabilidad es más de la ceguera de los dirigentes del rugby francés que de los dirigentes del rugby hispano. Cuando uno ve a estos jugadores, no solo de ancestros españoles, sino que han nacido y se han formado al otro lado y que ahora dan el nivel en todas las categorías del rugby de este lado, no se entiende que la cooperación transfronteriza no sea un objetivo diario, una tarea permanente de todos los estamentos del rugby francés, sin embargo, parece que el único interés está en ir a pescar jugadores baratos y en aprovecharse de su ilusión para quemarlos sin piedad, bueno, incluso no hace falta ir a pescarlos, algunos vienen solos.  Pero en este país, Francia, lo de quemar las ilusiones de los jóvenes debe ser inevitable.
- La hierba siempre está más verde en el campo del vecino – dice Galtzagorri devolviendo el paquete vacío de “macarons” -. 

miércoles, 19 de diciembre de 2018

LA RUTINA DEL LUNES

No ha amanecido y los habituales ya están en las máquinas de la sala de musculación del polideportivo, alguno parece que nunca ha salido de allí. El Marqués de Altamira se coloca en una cinta elíptica e inicia su marcha de calentamiento, en la cinta de al lado Springbok parece un galgo persiguiendo una liebre invisible, los mecanismos internos se quejan del maltrato que reciben pero, con los auriculares puestos, ni el empleado municipal les hace caso.
- El jugador de rugby – dice o piensa el Marqués, que a estas horas puede ser lo mismo -, cada lunes, al llegar al trabajo, tiene que explicar la ceja explotada, el ojo morado, los puntos de sutura en la oreja, la clavícula desencajada, el ligamento roto, el hueso quebrado… y justificar ante los demás que va a seguir con ello, que no es un masoquista, que el rugby le da, a cambio de su salud, la vida que le gusta.
Springbok ha resbalado en la cinta mojada y ha tenido que sujetarse para no caer luego aparece con la fregona que ha ido a buscar a un rincón y un enorme rollo de papel de cocina, seca la cinta y recoge los utensilios, todo ello con la celeridad y elegancia de una gacela huyendo de un guepardo hambriento. Ha retirado los auriculares por un instante para oír lo que el Marqués parece decirle, pero este calla ante el raguetón que se escucha. Luego la carrera inmóvil retoma su marcha frenética.
- El traumatólogo es el mejor amigo del hombre – el Marqués ha ido acelerando progresivamente en su aparato  hasta alcanzar una velocidad punta de media docena y un poco de kilómetros por hora -, y no te abandona durante toda tu carrera de jugador, se forma un especial vínculo de fidelidad con él, con el masajista, con el farmacéutico… es una red de consejeros que respira aliviada cuando les vas diciendo que lo dejas, que ésta es la última temporada.
La nariz del Marqués, rectificada por el cerebro de un pilier, que lo utilizaba solo como herramienta para abrirse paso en la linea de defensa, deja caer gotas de sudor sobre el viejo maillot que aun se pone cada mañana para ir al gimnasio y llega la hora de marcharse con sus pensamientos.
- Y, sin embargo, me falta algo de mi alma, cuando oigo el ruido de los crampones en el pasillo del vestuario cada vez que los jugadores del equipo corren para salir al campo, al comienzo del partido.

viernes, 14 de diciembre de 2018

MUERTOS Y TETRAPLÉJICOS

El Barón de la Florida dejó de jugar al rugby en competición por una grave lesión en las vértebras cervicales que se le produjo estando detenido con su coche en un stop al chocarle por detrás una furgoneta de reparto. Un día de esta semana de lluvias y vientos, el Barón de la Florida estaba tomando un café matutino y leyendo la prensa en un bar con vistas al Paseo de Los Tilos, una compañera de trabajo hacía lo propio a su lado en la barra.
- La vida y el rugby producen muertos y tetrapléjicos – comenta el Barón, mientras se masajea debajo de la nuca como suele -, pero las noticias de las muertes de jugadores de rugby siempre agitan nuestras conciencias. En bici puede que haya más accidentes y más graves y en esquí o en montaña, pero, si el rugby es un deporte educativo, quizá no compense poner a nuestros hijos en ese riesgo.
- El ciudadano europeo occidental de cultura judeocristiana tiene obsesión con criar sus niños entre algodones, el riesgo cero no existe – le dice Izadi Haranbourou, vegana militante, excepto con el jamón de Jabugo, su adicción oculta - ¡Ya les gustaría a los niños palestinos solo tener que arriesgarse jugando al rugby! Estáis haciendo generaciones de inútiles con vuestras precauciones.
- Estamos aquí y ahora ¡Y dile a una madre que un placaje ha parado el corazón de su hijo! - replica el Barón que tiene un chaval con maneras de futuro buen tercera línea - El hijo que te ha confiado para que se haga un hombre.
-  Y lo mismo le puede pasar en el tobogán del parque – insiste Izadi con su empatía de andereño -, mira los Yamamani que no vacunan a sus hijos y los mandan a jugar a la selva del Matto Grosso y a bañarse entre pirañas, anacondas y ranas venenosas, así, con esa educación, los preparan para lo que les espera en la vida.
Detrás de la barra, Sergio Belarri fregotea las tazas, como indiferente a las conversaciones de la clientela, y pregunta a nadie en particular:
- ¿Hay Yamamanis de más de 30 años?
 

jueves, 22 de noviembre de 2018

EL IMPACTO


- El rugby era un deporte de contacto pero ahora se ha convertido en un deporte de impacto – dice Hiruntchiverry apagando la televisión de la sociedad -, no se ha moderado mucho esa tendencia actual a pasar con el balón por la puerta cerrada, aunque sea una puerta blindada.
- Es una exageración eso que dices – replica el Barón de la Florida mientras limpia la mesa - , posiblemente en el rugby profesional, con preparaciones dirigidas a lograr musculaciones que se impongan, se pueda dar pero a niveles de aficionados no se produce mucho.
- Pero se produce ya bastante, - Galtzagorri interviene poniendo platos y cubiertos -, sobre todo en esas zonas de “amateurismo” marrón, como en las competiciones españolas, en que verdaderos profesionales juegan mezclados con aficionados que tienen otras actividades incompatibles con el gimnasio a destajo.
- Algunas desgracias – Hiruntchiverry insiste -, que se están produciendo en esos niveles bajos tienen causa en esa nueva imagen que se está vendiendo del rugby, los jóvenes imitan lo que ven y los choques buscados, los placajes a matar… están causando lesiones importantes en edades de desarrollo.
- ?Animarías a tu hijo a que empiece a jugar al rugby ahora? - Pregunta el Marqués de Altamira mientras sirve las acelgas con patatas que ha estado preparando -. Yo, a veces, creo que no, ya es un poco tarde porque los míos están en ello pero, muchas veces no estoy nada tranquilo en la banda, viendo lo que se vé.
- Yo confío en los entrenadores, en que saben que el rugby es un juego – El Barón de la Florida dice -, y que la inmensa mayoría de los chavales no pretenden saltar al profesionalismo sino disfrutar de la convivencia en el deporte.
- Deberían retransmitir rugby femenino internacional mucho más – la ternera guisada con setas ya en la mesa, Hiruntchiverry concluye -, porque las mujeres son las que conservan el rugby aquel de pase y de esquive, de percusión para dejar que el balón esté vivo…

jueves, 15 de noviembre de 2018

DONACIÓN DE ESFUERZO


- Hacer lo que te gusta y que ademas te paguen por ello es lo mejor del mundo – dice el Marqués de Altamira mientras el grupo pasa cerca del St. Anne’s College, un poco despistados, camino del Parque de la Universidad de Oxford -, pero creo que en el deporte se abusa mucho de quienes voluntariamente ayudan a los equipos y no se les paga, incluso cuando hay medios para ello.
- Pero si se les paga hay que cumplir con las obligaciones legales – explica el Barón de la Florida, que se ha puesto la elegante corbata con los escudos de St. John’s College, pero que no acaba de entender las explicaciones que le da el smartphone para coger la buena dirección -, porque se pasa a una situación de contrato de trabajo.
- En el rugby nos movemos siempre entre deseos y realidades – Galtzagorri y su mujer Coro llevan una especie de boinas con un escudo de leones famélicos amarillos sobre fondo rojo -, se quiere profesionalidad a coste cero pero cuando uno es voluntario y trabaja sin cobrar, pero al lado tiene quien cobra por hacer lo mismo o menos, pues se siente estafado y no entiende de leyes ni de nada, quiere que se le pague lógicamente.
- Es que la ambigüedad genera que los listos saquen provecho y a los demás de les tome por tontos -interviene Lola, la Marquesa de Altamira, que no ha encontrado nada que le gustase en la tienda de souvenirs -, lo que yo no soporto es que todo abuso siempre tiene una justificación y no hay que menear las cosas porque dejan de funcionar.
- Eso es también uno de los valores del rugby – resignadamente añade el Marqués -.
Bajo la llovizna el grupo llega al gran parque donde se han marcado diversos terrenos, unos de rugby y otros de varios deportes, alguno aburridamente británico digan lo que digan los profesores de inglés. Puntualmente, los amigos insulares que hicieron en el tercer tiempo después del test-match de la víspera ya han preparado lo necesario para la pachanga matutina, incluso las cervezas.