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miércoles, 29 de julio de 2026

LA PELÏCULA DE ZAPATERO

(Ilustración de Nano Banana 2)


Miércoles caluroso de julio en Bilbao, son las 9 de la mañana, Jon Galtzagorri con una camisa blanca, las mangas recogidas a la altura del codo, una corbata chillona en el bolsillo superior de la camisa, espera tomando un cortado a Manu Majors en el Café Iruña. El abogado bilbaíno llega impecable, traje de verano confeccionado a medida.

- Buenos días, camarada ¿Nos han suspendido ya la vista o hay que esperar a que Su Señoría llegue a sala?

- No me han dicho nada, estoy esperando que la procuradora nos diga algo y aprovecho para leer lo de la zapatera prodigiosa y sus joyas en la prensa local.

- Feo asunto, tan feo como alguna procuradora que yo me sé.

Begoña P. Garmendia, conocida como la cucaracha, procuradora de los tribunales, aparece en ese momento por la puerta del café.

- Que nos la vuelven a señalar y ya nos dirán en septiembre para cuándo -dice la profesional de los recados jurídicos con su desafinada voz matutina- ¿Motivos de la suspensión? Que al juez suplente le parecía muy gordo el asunto pero nos dirán cualquier cosa de defecto de notificaciones o yo qué sé…

Y se va como ha llegado, sin decir nada más, como una blattodea sorprendida por la luz de una cocina en la madrugada.

- Pues se me ha ocurrido un guion de cine – dice Galtzagorri dejando la prensa a un lado – y como tenemos tiempo te lo resumo:  Durante la visita de una delegación comercial china a Euskadi, Jet Chan (alto cargo chino) entrega en depósito unas valiosas joyas al reputado abogado bilbaíno Manu Majors. La operación se gesta en un céntrico restaurante de Bilbao regentado por Leung Li, hombre de rostro amable, gracias a los lazos familiares de la esposa de Majors, Lin Chi-Ling. Sin embargo, el joven y perverso juez Fernando Acedo, que tú conoces, investiga un supuesto fraude en ayudas de la SPRI a una empresa guipuzcoana cliente de Majors y de su socio donostiarra, Jon Galtzagorri. Acedo ordena un registro policial en el despacho de Majors, donde la Ertzaintza, brigada central operativa, halla las joyas en la caja fuerte. Amparándose en el secreto profesional para proteger la vida de Jet Chan, Majors se niega a revelar el origen de las joyas. La prensa destroza la reputación de los abogados. Agentes del gobierno chino y la mafia persiguen las joyas con tiroteos en puntos icónicos de Bilbao y San Sebastián. La magistrada Zulema Agorría, cegada por un viejo resentimiento amoroso con Majors, presiona para su encarcelamiento y expulsión del colegio de abogados. Galtzagorri, fuera de sí y ahogado en alcohol, amenaza públicamente a los jueces con destapar trapos sucios, poniendo en peligro su propio nombre. Cuando la soga aprieta el cuello de los protagonistas, el mafioso Leung Li entra en juego: chantajea al juez Acedo mostrándole una grabación comprometedora de sus orgías clandestinas junto a la jueza Agorría. Simultáneamente, un recadista entrega a Galtzagorri un documento "oficial" desde Hong-Kong con traducción jurada, acreditando que las joyas pertenecen por herencia a la madre de Lin Chi-Ling. Ante la presión del chantaje y la coartada legal impecable, el juez Acedo sobresee la causa y limpia el nombre de los letrados. Celebrando la victoria en el restaurante de Leung Li, Majors le enseña orgulloso a su esposa el documento original en chino que les ha salvado del presidio... Lin Chi-Ling lo mira con una sonrisa irónica y le confiesa la verdad: el ostentoso documento traducido "oficialmente" no es más que la antigua receta imperial del pato laqueado… Y fin de la historia. ¿Qué te parece?

- ¿Tú eres amigo de Zapatero y Sánchez?

- Sabes que ninguno de los dos me parece de fiar desde el principio de los tiempos, pero que se deje gobernar el país por el partido judicial es de ignorantes.

- Pásame a limpio esa idea, que mi mujer conoce a un productor chino de la televisión británica.


jueves, 16 de abril de 2026

BILBAINITA

Una historia muy personal y que me pesa del pasado, no sé por qué escribí un texto  BILBAINITA y he pedido a la IA que lo convierta en guion y lo ilustre.

INT. HABITACIÓN DE HOTEL - NOCHE

La luz es cálida, filtrada por una lámpara de mesa con pantalla de tela. Fuera, se escucha el rumor lejano de la autopista y la lluvia golpeando suavemente el cristal. Una maleta a medio abrir, dos copas de vino vacías sobre la cómoda, la ropa de ZULEMA (40) y MIKEL (50) entrelazada en el suelo.

ZULEMA sale del baño. Está desnuda. Su piel brilla ligeramente por la humedad del vapor.  MIKEL está en la cama, apoyado contra el cabecero, con las sábanas a la altura de la cadera. La observa.

ZULEMA (Con una sonrisa)

¿Sigues enamorado de la bilbainita?

Mikel suelta una risa corta, sacudiendo la cabeza. Estira la mano hacia ella.

MIKEL

No seas tonta... Estoy enamorado de ti. Te lo he demostrado hace un rato y, en cuanto te metas aquí, te lo vuelvo a certificar.

Zulema se sienta en el borde de la cama, fuera del alcance de su mano. Le mira a los ojos.

ZULEMA

Los hombres tenéis una fe ciega en la mecánica. Creéis que un "te quiero" susurrado entre gemidos es un contrato de exclusividad. Pero lo que sientes ahora es la urgencia de la piel, la victoria de haberme tenido... no es amor, Mikel. Es el triunfo de la memoria sobre el deseo.

Ella se desliza bajo las sábanas. hay roce de sus muslos, contraste de sus pieles. Mikel la abraza. Sus manos comienzan a recorrer la espalda de Zulema con ritmo lento. Ella cierra los ojos.

ZULEMA

Está bien parar en estos hoteles para quitarnos el polvo del camino, como dice tu colega... Pero ayer, cuando Sebastián mencionó que había quedado con "tu bilbainita"... se te paró el pulso. Fue un instante, pero vi tu biografía sentimental entera pasar por delante de mis ojos.

Mikel detiene el movimiento de sus manos.

MIKEL

Confundes la acidez del bacalao con los celos, de verdad. Esa mujer es la herida de Sebastián, no la mía.

Mikel se incorpora un poco. Sus ojos están ahora empañados.

MIKEL (CONT.)

La conoció cuando ella llevaba uniforme de colegio y él ya se creía un hombre. La usó, la dejó, volvió para dejarla embarazada y desapareció otra vez para casarse con otra. Un ciclo de crueldad infinita. Me la encontré hace años en Bilbao, bajo un paraguas roto, y me lo contó todo. Me dejó el alma helada. Y ayer, ese tipo nos cuenta que va a volver a jugar con ella mientras su prometida actual le espera en Barcelona... Es la desfachatez lo que me dolió, Zulema. No ella.

Zulema le observa en silencio. Ve la humedad en sus ojos. Baja su mano por el abdomen de Mikel.

La mano de Zulema acaricia a Mikel. Su erección ha desaparecido.

ZULEMA

Eres demasiado bueno para este mundo, cariño.

Zulema se acerca al máximo y le besa el cuello, subiendo hacia la oreja. Susurrando.

ZULEMA (CONT.)

Tú escuchas las historias ajenas con avidez de novelista, pero te equivocas. Hay amores que solo funcionan así: de forma intermitente. Se aman porque solo se encuentran cuando la marea sube. Si tuvieran que compartir el mismo rollo de papel higiénico y la rutina del desayuno, se odiarían en una semana. Su amor es el privilegio de los que no tienen que convivir.

Zulema lo mira. Empieza a besarlo de nuevo. Mikel cierra los ojos.

ZULEMA (CONT.)

Ahora, deja de arreglar el mundo... y vuelve a este hotel.

Sus cuerpos vuelven a sincronizarse.

FADE OUT.

lunes, 29 de septiembre de 2025

BORRADOR DE HISTORIA 21

Imagen generada por IA
Parte de un guion nunca rodado, más o menos adaptado.
Esta crónica del Urumea se inicia AQUÍ 


En Hernani, el domingo por la mañana, después de cumplir con el débito conyugal, se va al rugby, si hay  partido de rugby en Landare Toki, el campo de rugby de Hernani está junto al río Urumea que, a veces, se desborda y lo inunda, el terreno es de lodo negro, pocas veces seco, con hierba desgastada por la temporada y que milagrosamente consigue cubrir poco más de la mitad de la superficie de juego. 

Era un domingo de llovizna, de shirimiri, en las  jugadas finales con su poco de gresca entre ambos equipos, el equipo visitante es vizcaíno, se juega una melé a favor del Hernani, el balón es pateado fuera por un jugador del Hernani y el árbitro señala el fin del partido, el equipo perdedor hace el pasillo al equipo ganador que es el Hernani, el público rodea a los jugadores celebrando la victoria, el equipo local apenas puede hacer el pasillo al otro equipo a su vez, los jugadores que se habían enzarzado se ríen juntos y se van amistosamente a los vestuarios pasando junto al chiringuito que hace de bar, donde algunos espectadores hacen el aperitivo  mientras la mayoría, son las 2 de la tarde pasadas, abandona el recinto. 

Miren con paraguas y Aitor con boina están con los habituales de Hernani, Bernat, Paulina, Maddi, Lánder… estos llevan merchandising del club local, bufandas o maillots, todos beben en vasos de plástico, los vasos no se vacían nunca, siempre hay alguien del grupo o de los demás que están junto al chiringuito que rellena. Se escuchan gritos de “campeones” “txapeldunak” y se aleja la música de la charanga que estaba en las gradas y que se dirige tocando hacia el pueblo, situado en lo alto. Hay niños que chapotean dentro de la cancha con un balón oval pequeño.

- ¡A cabezazos, estos partidos, se ganan a cabezazos, los delanteros, los gordos somos los que ganamos los partidos decisivos! - dice Bernat con su vaso de cerveza en la mano -.

- No scrum, no win… - murmura Lánder desde su nube antes de concluir el contenido de vino blanco de su vaso -.

- Lo que tú digas, pero los de atrás podían haberse quedado en casa, que hoy hubiéramos ganado sin ellos – Bernat tiene la euforia exagerada de los forofos -.

- El rugby a quince se juega a veintitrés – interviene Aitor con su cerveza que recibe gotas de lluvia del paraguas de Miren -, los cambios que ha hecho el entrenador han sido decisivos  y además los chicos han estado más disciplinados que de costumbre, todos los veintitrés han jugado un buen rugby, se nota que llevan toda la vida jugando juntos, desde niños.

- !A cabezazos, estos partidos, se ganan a cabezazos, los delanteros, los gordos somos los que ganamos los partidos decisivos! - insiste Bernat -.

- ¡Qué pelma es este tío! Si cuando tú jugabas al rugby, lo único que hacías era vomitar en la banda de la borrachera que te habías cogido la víspera del partido, siempre igual, - Miren con un vaso de tinto y un cigarrillo en una mano y cimbrando el paraguas con la otra -, erais unos gordos borrachuzos, que venían los señoritos de la capital y os daban por el culo.

- Este Landare era una fortaleza inexpugnable – Bernat continúa exaltado -, los capitalinos se iban bien calentitos a Donostia.

- Pero con los puntos de la victoria en el autobús – replica Aitor impasible -.

- Tú no, tú nunca, a ti no te he visto jugar aquí nunca – Miren cambia de objetivo de sus frases -, eras tan malo que solo te dejaban llevar el agua y, como mucho, hacer de linier en la banda y ni eso hacías bien…

- Pues el ensayo de la final de la copa de Gipuzkoa que os birlamos en el descuento – Aitor parece molestarse por una vez - ¿Quién lo marcó? ¿Quién?

- Sebas Gauthier, el vikingo – responde Lánder -, que entró conmigo placándole en la zona de ensayo y tú que llegabas detrás, tarde y mal, pusiste la mano encima del balón porque te tropezaste con mi pierna pero como te hizo tanta ilusión, el buenazo de Sebas te felicitó como si tú lo hubieras marcado y en el tumulto nadie se dio cuenta, menos yo, que estaba debajo de Sebas...

Bernat, Aitor y algunos otros que están cerca se ríen y comentan sus recuerdos en voz alta.

- Y ahora no empecéis con vuestras putas batallitas de cuando eráis jóvenes y guapos – hay quien no se ríe, Miren interviene -, que tenemos que ir a comer antes de que nos quiten la mesa, que con lo que me ha costado reservarla, porque ninguno os habéis tomado la molestia de llamar, solo falta que lleguemos tarde por vuestras chorradas.

Todos van concluyendo sus consumiciones, incluso Aitor y encajan los vasos en el de Bernat para que éste los acerque a la barra. Se acerca una mujer de en su treintena y saluda a las mujeres con un gesto pero besa efusivamente a los hombres, especialmente a Aitor al que se agarra con camaradería.

- ¿Quién es el que va a entrenar a mis niños la próxima temporada? ¿Cuál de estos guapos mozos se va a ocupar?

- Ya me gustaría a mi – le dice Aitor poniendo una mueca de pena -, pero va a ser Lánder el que fundamentalmente se ocupe.

- Sí, voy a ser yo dice el aludido -, pero éstos me ayudarán de vez en cuando.

Miren que le había sonreído al llegar, cambia su expresión cuando e dirige a ella.

- Ahora ya lo sabes, así que fuera de aquí, que ya nos has llenado las narices con tu perfume de tómbola y métete las manos en los bolsillos que estás tocando lo que no te pertenece

Miren separa a Aitor con la mano que le ha quedado libre e interpone la otra mano con el paraguas contra el brazo de la espontánea.

- ¡Vale, chica, vale! ¡Que no te lo voy a desgastar, que yo ya tengo mi hombre sin necesidad de abandonar mi nido y mis polluelos!

- O te callas y te vas o te llevas una hostia bien dada por bocazas – Aitor rápidamente la aleja pero Miren se resbala y no cae al suelo porque Aitor la sujeta -, y  tú desgraciado te vas a llevar otra que todo es por tu culpa, que eres un tonto, que se cree un ligón porque una calientapollas se le pone encima.

El Presidente del Club, que lleva una chaqueta con el escudo se interpone en ese momento.

- Tengamos la fiesta en paz, Lánder llévate a tu cuadrilla por ahí y Lola vete donde tu chico al coche que lleva media hora tocando el claxon para que vayas.

Las dos mujeres se dirigen miradas asesinas pero cada uno se separa. Maddi coge del brazo a Miren y Paulina coge del brazo a Bernat y a Aitor para sostenerse en el barro que les separa de las escaleras, Lánder cierra la marcha abriendo los brazos como para mantener el equilibrio sobre una plancha de surf


ContinuaciónAQUÍ

martes, 9 de septiembre de 2025

BORRADOR DE HISTORIA 15

 

Imagen generada por IA

Este relato o folletín es la novelización de un guion que nunca ha sido rodado y que empecé en el siguiente enlace INICIO


Del apeadero al bar de la calle Mayor en la esquina con la plaza Nueva, una taberna típica de pueblo vasco del sur del Bidasoa, decoración “abertzale”, esto es, fotos enmarcadas de paisajes de Euskalherría y de deportes rurales, vistas mil veces en los calendarios de las cajas de ahorro locales, una mala iluminación, alguna hucha para recaudar dinero a favor de los presos que siguen presos, donde los clientes dejan los cambios que irían a las propinas. En las estanterías, además de botellas de licores y aguardientes que nadie jamás beberá, hay lotería de navidad en venta de todos los clubes deportivos y asociaciones que conforman el ecosistema cultural de Hernani. 

Hombres y mujeres beben en la barra y en mesas, algunos agrupados en cuadrillas, pocos en pareja, en un rincón de la barra un solitario hace que lee un periódico en euskera en papel, su cara recuerda la de un líder soviético de los años 50, hay niños que juegan y corren por el interior y que salen a la calle o entran, hay ruido, la música cacofónica de los altavoces del bar obliga a hablar a todo volumen, en el exterior hay alguna mesa, en torno a las mesas, las ventanas del establecimiento y la puerta, hay gente similar a la de dentro de la taberna.

Cuando Aitor entra, Miren está sentada en una mesa con su cuadrilla de amigos, Maddi y Paulina que están junto a sus maridos o compañeros Lánder y Bernat, todos vestidos informalmente, ellas con esos colores que se llevan en funerales de desconocidos y ellos del mismo obscuro que han llevado desde que dejaron la infancia. Aitor llega con traje y corbata y una cartera portafolios en la mano, besa a Miren en los labios, se sienta en una silla que le pasan de la mesa de al lado y se quita la corbata nada más sentarse. Lánder le pone un vaso de vino delante.

- Un momento, voy a comer algo y beber un poco de agua antes del primer vino.

Los otros 5 no le hacen caso, Aitor se levanta y se acerca a la barra. Aitor regresa con un bocadillo de tortilla de patatas y un botellín de agua mineral, se sienta y come y bebe, siguiendo la conversación en modo espectador, procurando que el aceite de la tortilla caiga al suelo en vez de en sus pantalones.

- Pues claro que se dopan ¿Quién no se dopa a ese nivel de competición? ¿Cómo hostias aguantan sin doparse tantos partidos a la semana, entrenamientos, andar con chavalas todas las noches y luego a correr como patos sin cabeza detrás del balón? ¡Hostias que si se dopan!

Lánder es sufridor de la Real Sociedad por nacimiento, sus primeros recuerdos en esta vida son yendo al campo con su padre y su tío, cuando éste se murió yendo con su padre y ahora él lleva su hijo a los partidos. No está acostumbrado a que su equipo gane y cuando la Real gana, cosa que sucede últimanete con relativa frecuencia, siempre teme que sea un sueño y que se vaya a despertar de ese sueño. 

Bernat también pero es de otro tipo de seguidor, nunca la Real le decepciona, siempre encuentra un motivo para la esperanza, sufre mucho pero alcanza el paraíso con facilidad, con un buen resultado, con una clasificación no muy mediocre en la liga...

- Tú te confundes chaval, con 20 años no hace falta meterse nada para andar así ¿Tú no podías con los entrenamientos, el partido en el rugby el domingo lleno de barro y darle marcha a ésta en la trasera del coche?

Maddi le pega una bofetada cariñosa a Bernat.

- Bueno, y también en el granero de casa de sus padres 

La siguiente bofetada es menos cariñosa. Lánder se ríe francamente, todos se ríen.

- ¡Hostias! ¡Que no he dicho nada de particular y que no hayamos hecho todos! ¡Hostias! ¡Que le cuento a este pardillo lo del americano que te llevaba a la piscina los veranos!

Bernat, como en un rito muchas veces repetido le sujeta las manos a Maddi, que hace como si intenta volver a abofetearle, es la única que no se ríe y dice entre dientes “Imbécil”.

- Bueno, en resumen, que en la Real no se dopan y no, y que no, que nosotros hacíamos lo mismo y nos hartábamos a cubatas y además íbamos a fábrica 40 horas y las extras sin necesidad de pindonga ¡Que os creéis todo lo que cuentan esos putos periodistas! Y vámonos a otra parroquia, que en ésta nos tienen muy vistos.

Dicho esto, se levantan todos y salen a la calle, Aitor ha dejado el vaso de vino prácticamente entero, un niño de unos 7 años de los que juegan por el bar coge el vaso y le da unos sorbos. Parece que nadie lo ha visto.

La calle Mayor de Hernani baja desde la plaza del Ayuntamiento hasta la plaza Nueva o sube desde ésta, las tres parejas suben en busca de otro bar, hay alguno más en la calle, incluso un “pub irlandés”, de un balcón a otro cuelgan fotos de presos por terrorismo, también hay carteles que exigen en euskera la libertad de asesinos o su vuelta a casa, carteles pegados en las viejas paredes medievales donde se alternan con pintadas en el mismo sentido, los grupos que salen de los bares se cruzan con los grupos que entran a los bares, los mismos niños y niñas corren de un lado a otro, a veces caen y lloran hasta que una madre aparece y le pone de pie. Aitor, Lánder y Bernat preceden a Miren, Maddi y Paulina en dos conversaciones claramente separadas. Saludan con un movimiento de cabeza a quienes cruzan que responden con un “epa” interrogativo que es replicado con un “epa” afirmativo, dos de los niños que juegan piden dinero a Lánder y Bernat que les sueltan unas monedas sin contarlas, los niños corren a una pastelería que está abierta. Lánder  debió ser guapo hace unos años, delgado, mal afeitado, aspirando el moquillo que tiene tendencia a caerle de las narices, ojos bizcos que sólo tienen dos posiciones: prácticamente cerrados y abiertos exageradamente, Lánder mira sin ver a su hijo a través del escaparate y comenta a Bernat.

- ¿Qué vas a preparar para la cena de la cuadrilla del viernes?

Una vez al mes, los chicos de la cuadrilla de adolescentes que fueron se reúnen en una cena, son como diez o doce, algunos ya no viven en Hernani, otros no pueden salir de ronda todos los días pero esa cena es el hilo que les mantiene comunicados todo el año, entre los sanjuanes, porque las fiestas del pueblo también las celebran juntos como cuando eran unos muchachos hace 25 ó 30 años.

- ¿Ya toca? Hostias ¿Cómo pasa el tiempo? Hostias, si hoy es miércoles ¿A ver qué encuentro en el mercado? Una menestra quizá o unos pimientos rellenos preparar puedo.

-  Si quieres yo te voy a ayudar en la cocina – dice Aitor que ya cuenta como uno más de la cuadrilla para cenas, fiestas y excursiones -, para que no andes luego cenando de pie y con un ojo en el fuego.

- O sea que el señorito es, como siempre, el único que se apiada del pobre cocinero y estos putos  buitres solo llegan a comida hecha. Pues sí, majo, ven a las 5,30 y tú y yo merendamos y les dejamos a estos las sobras para que cenen a las 9 y el que no esté a las 9, ni eso, que cene un whisky.

Bernat, gordo de tripa, barba de lija a estas horas, es normalmente quien cocina en las cenas mensuales y en las fiestas, pero en su casa no se come con fundamente, él come en fábrica, su mujer pica como un pájaro cerca de la peluquería que posee y el niño - ¿O son dos? -, come en la cantina escolar, así que quedan pocas comidas y cenas que preparar, él mismo prepara los domingos unas fiambreras para esos huecos que se completan con las fiambreras que les preparan las madres de ambos cónyuges. 

- ¡Hostias, tú! ¡Que yo llevo el jamón jabugo para el aperitivo! - protesta Lánder - Lo que pasa es que lo de cocinar a mi se me da de puta pena y para molestar no voy a ir pronto, o sea…

- Tú trae el jamón y un lomo si quieres, tranquilo, pero no nos vengas dopado que te conozco, que los viernes sales del curro y te lías con todos esos putos esnifadores de la sucursal  y que un día os vais a meter por las napias un saco de cemento ¡Hostias!

La pretendida ironía de Bernat hace que Lánder abra los ojos como un personaje de un dibujo animado.

- Subnormal, que te va a oír ésta. Yo no me esnifo nada, nada de nada ¡Hostias! ¡Qué manía te ha dado.

Bernat ha cogido tema una vez más e insiste.

- En esa casa, todos vais ciegos en el curro y luego que si me ha cogido la mano un cilindro, que si me he clavado el destornillador en el ojo sin querer, que si me he cortado la pirula con la guillotina…

- ¡Que te calles y entres aquí!

Lánder le empuja a otra taberna, igualmente oscura, parecidas fotos en las paredes, parecidas botellas grasientas en los estantes, las mismas loterías, las mismas huchas, las personas que beben por la barra y las mesas pueden ser las mismas o parecidas, los niños que corren, salen y entran, también, incluso el solitario que lee el periódico en una esquina de la barra parece que se ha trasladado unos metros calle arriba.

- Hiru beltz, bi rosado eta zurito bat! - Lánder proyecta la comanda al camarero por encima de quienes ocupan la primera fila junto a la barra y luego pregunta a Bernat - Esa es la fórmula ¿No?

- Vale, ba -confirma Lánder al camarero ya que los otros se han encogido de hombros -.

Cuando entran las mujeres, el camarero pone los vasos en la barra, Lánder deja el dinero exacto sin preguntar y va pasando, con permiso del grupo que dificulta la maniobra, los vasos a los demás. Bernat, Lánder y Miren cogen los tintos, las otras mujeres los rosados y Aitor la cerveza. Entran los  niños que han pedido el dinero, Maddi y Paulina piden al camarero algo más, pasando entre los clientes que se apartan lo suficiente, el camarero les pasa sendos bocadillos en grasiento papel de aluminio que ellas pasan a los dos niños. Miren se ha quedado hablando con los hombres.

- Esta semana os toca primer viernes de mes ¿Tenéis la cena prevista?

- Ya lo hemos hablado, tu chico me va a ayudar a prepararla…

- ¿Este inútil? Si no le hago yo un huevo frito, no sabe cómo hacerlo.

El aludido, que está dejando que la cerveza se caliente y pierda burbujas en el vaso, protesta débilmente.

- Llevo años preparando mi comida, he vivido solo muchos años, y no me he muerto de hambre hasta ahora.

- Porque existen los menús del día, pero en el frigorífico de tu casa solo había cervezas y quesos apestosos.

Miren concluye su vaso inmediatamente.

- No me gusta conservar comidas caducadas, soy de hacer compra en el día

- Mientes más que hablas.

Hay un silencio general después de la acusación que Aitor hace como que no ha oído. Silencio rodeado del ambiente sonoro de la música que rebota en las paredes y de las conversaciones que se superponen que dura hasta que Bernat dice:

- El domingo vamos a ver el partido de la Real en el bar de debajo de tu casa, que juega fuera ¿Le dices a la patrona que nos reserve la mesa de costumbre?

- ¡Que la reserve tu pinche!

Responde Miren con cierto enfado, quizá porque Aitor no ha entrado al trapo, y pasa la copa a éste para que la deje en la barra, luego sale seguida de todo el grupo.

La calle está menos frecuentada pero hay circulación de grupos entre los bares, los dos niños comen sus bocadillos sentados en un escalón de una carnicería, otro niño come un bollo de envoltorio rosa sentado a su lado. Los seis entran a otro de los bares, Maddi y Paulina salen con dos vasos de leche que dan a sus hijos, por fin, las tres parejas salen a la calle al cabo de un rato, la calle está más vacía, solo hay luz en las puertas de las tabernas. Delante de una de ellas se para Bernat y hace una seña al resto.

- La espuela y a casa, que mañana hay que madrugar.

La barra está vacía, la música apagada, dos hombres como clientes, el solitario que lee el periódico en un rincón y otro sentado en una mesa y que observa fijamente un vaso vacío, el patrón, que rondará los 60 años, está limpiando el mostrador, recogiendo vajilla y tiene el cajón de la caja registradora abierto. Es Aitor quien le pide la ronda.

- Hiru beltz, bi rosado eta zurito bat! Endika! Vale, ba!

Enrique, de Hernani de toda la vida, se dirige a Miren.

- ¿Qué dice éste? El donostiarra ilustre ¿Qué dice a la hora de cierre?

Miren le corta inmediatamente.

- Hiru beltz, bi rosado eta zurito bat! ¡Hostias! ¡Que los pongas de una puta vez!

- Perdona chica, perdone señora, que no le había entendido a tu novio.

- ¡El novio más guapo del mundo!

Miren abraza a Aitor y le besa babosamente.

- ¡Al que más quiero!  ¡Mi vida, mi alma!

Aitor mira al cielo y todos se ríen. Después de servir, el patrón comienza a bajar la persiana metálica de la puerta, los otros dos clientes que quedan pagan sin hablar, se despiden con un gesto y salen uno tras otro agachándose ligeramente por el hueco que queda.

- Hay que sacar, por lo menos, un punto el domingo,  por lo menos ¡La hostia! Si es que pueden hacerlo, pero a veces parece que no se lo creen, que no tienen sangre en las venas.

Hace un rato que Bernat está hablando de la Real Sociedad.

- Eso la Real y a la tarde pero… ¿Hay partido de rugby en Landare a la mañana?

Pregunta Lánder y Aitor es quien responde.

- Sí, juegan contra Bilbao, no creo que tengan problemas para meterles una paliza, los de Bilbao se han quedado sin equipo este año, se les ha ido mucha gente.

Miren se entremete en la conversación, dejando a las otras mujeres que critiquen la falta de profesionalidad del profesorado.

- Siempre con excusas, pues el otro día bien que los del Atlético hicieron el ridículo con Bilbao, que si no es porque el árbitro era tu colega y os perdonó todo lo imperdonable, os venís sin un punto.

- Si el Atlético ganó y sin problemas sobre el terreno – Aitor intenta precisar, aunque intuye que es inútil -. Al final, con muchos cojones los de Bilbao consiguieron un ensayo para maquillar el resultado.

Miren está balanceándose de un pie a otro, el vaso de vino ya está vacío en su mano.

- ¿Ganar? Tú estás soñando, cariño.

Miren se pasa el índice por debajo de la nariz hacia arriba.

- Señores ¿Es que no tienen casa? 

Enrique está junto a la puerta, indicando claramente su voluntad de dar por concluida la jornada, los seis dejan los vasos en la  barra, el de Aitor se ha quedado a medias junto a las monedas por el importe de la consumición, los niños se han evaporado, quizá las madres les han dado llaves para que puedan irse a dormir, las mujeres van saliendo, luego Lánder, Aitor y el último Bernat que al salir pega con la mano sobre el borde inferior de la persiana, metiendo un ruido fuerte y brusco.

En la calle a la puerta del bar, los otros cinco y un par de curiosos miran a Bernat que se coge la cabeza como si se hubiera golpeado encima de la frente.

- ¡Ayyyyyy, ayyyyy! ¡Que me he dejado los cuernos en la barrera! ¡Que me he dejado los cuernos!

- ¡Idiota! Buena falta te hacen unos cuernos para que espabiles.

Paulina provoca una carcajada general que se superpone al teatro de Bernat que es el que más se ríe, los dos se besan, los niños reaparecen, no se habían ido a casa, se acercan y cada uno da la mano a una de las dos mujeres. Cada pareja parte en una dirección distinta, al caminar se puede percibir una cierta oscilación lateral en la marcha de los adultos pero hay que ser muy observador.


Continúa en este enlace: SIGUIENTE SECUENCIA

Hay otros folletines, escritos y publicados de la misma manera, con la ayuda de los lectores, y que se pueden encontrar con la etiqueta literatura en el blog, como el que está en el siguiente enlace

OTRO FOLLETÍN

miércoles, 25 de junio de 2025

LETIZIA HILTON Y EL NIÑO POLLA

Santa Letizia en imagen generada por IA


La comisión judicial hace una diligencia judicial en un domicilio particular de un investigado y normalmente solo las partes personadas en la causa, sujetas a ciertos deberes legales, conocen del contenido y desarrollo de la misma. Claro que, desde que la extrema derecha está de vuelta – si alguna vez se fue -, en el poder del tercer y del cuarto poder del juego de poderes en España, la normalidad es que se publique y se publicite cuanto el Servicio de Propaganda del Movimiento Nacional juzgue conveniente a la formación del espíritu nacional acosado por rojos y separatistas ; así hemos sabido que la coprotagonista de algunos cortometrajes pornográficos de guion clásico – los guiones pornográficos son canónicos -, esta joven ha sido también protagonista de una diligencia judicial, alguien dio su identidad inmediatamente por los altavoces del recinto. El otro coprotagonista de las películas en cuestión, conocido por su nombre artístico  El Niño Polla, no estaba presente en la diligencia judicial, quizás ocupado en curarse alguna de las enfermedades profesionales no tabuladas que los trabajadores de la industria pornográfica padecen habitualmente.

Se ignora por el momento si ambos artistas han estado en nómina de algún ministerio o de alguna sociedad pública ligada a la administración pero, como la realización de material audiovisual para comunicar las tareas que se realizan en todo tipo de organismos a la sociedad es algo habitual, no sería de extrañar que Letizia Hilton y ENP hayan realizado sus actividades profesionales en Paradores Nacionales o en Bienes Inmuebles del Patrimonio Nacional, al menos. 

En tiempos pasados, años de plomo en Euskadi, jueces castigados, unos por borrachos, otros por progresistas y algunos por borrachos progresistas, pasaban por destinos en las tierras vascas, lo que nos permitió compartir algunas actividades, más o menos culturales con ellos y ellas… no sé por qué me parece recordar alguna estantería repleta de vídeos propicios a la excitación sexual en una residencia oficial… la soledad de la función pública es mala consejera y la pornografía es adictiva pero supongo que será mi tendencia a confundir recuerdos con relatos de dudosa procedencia la que juega con mi memoria.




jueves, 19 de junio de 2025

QUE TIRE LA PRIMERA PIEDRA


Junio no tiene r pero hay ostras en la terraza que da a la bahía, la marea está baja, muy baja, de los hilos de agua que buscan la orilla sube cierto olor de corrupción, quizá las conchas de ostra que algunos lanzan desde el bistró al agua se pudren antes de volver a convertirse en arena por el trabajo del agua sobre ellas, las gaviotas las desprecian y buscan alimento entre las mesas. Galtzagorri y Majors no han encontrado sitio en la sombra para dejar las motos, no tienen prisa, se han quitado los monos de protección y degustan los frutos de mar en camiseta y bermudas… Majors comenta que solo comía ostras por navidades porque un cliente, traficante de angulas, se las regala.

- « Si un cliente te hace un regalo por Navidad es que te equivocaste al pasarle la minuta por tu trabajo » es una frase que me dijo un magistral abogado fallecido en un desplazamiento que hicimos juntos en mi coche a un tribunal en otra ciudad hace cuatro o cinco décadas.

- Yo también quería mucho a Artemio Zarco.

- Teníamos un asunto entre manos, diferente del que nos obligaba a viajar, en el que se mezclaban caros regalos de Navidad a una funcionaria, comisiones a director de compras de una prestigiosa empresa, sobornos a director de una agencia bancaria y pago de factura de hotel de lujo con señorita incluida a un perito judicial… nuestros clientes, a mi parecer, tenían negro el porvenir con aquellas prácticas « comerciales » que no habían evitado la bancarrota de su sociedad y que ellos decían que eran habituales en el sector. Pero el ilustre togado estaba convencido de que no iba a producirse ninguna consecuencia de todo ello para su responsabilidad civil y menos penal. Los dos teníamos razón, hubo cierta responsabilidad a pagar en una cuantía mínima y que los clientes, declarados insolventes, pagaron sin problemas así como nuestros honorarios y nada más, pero ni Juez ni Fiscal vieron indicios de delito alguno.

- “Si te quiero condenar, te condeno, si quiero absolverte, te absuelvo” es otra frase que yo aprendí de mis mayores al comienzo de mi carrera profesional.

- Desde niño he conocido regalos navideños en dinero a vistas de aduana en Irún, comisiones a responsables de compras en fábricas guipuzcoanas, periódicos con billetes de alto importe entregados en oficinas ministeriales al recoger licencias administrativas, pagos simultáneos a amigos de quien preside la mesa que decide un concurso… como abogado se me ha pedido, indicado, amenazado, chantajeado etc varias veces por personas dotadas de poder en cualquiera de sus facetas. La corrupción existe y la he tocado, espero que sin mancharme, al menos, lo quiero creer. No puedo contar lo que conozco de algún cliente que me ha estafado mis honorarios a pesar de mi convicción de que sería la única forma de reparar el daño que me ha causado. La vida es así, una mierda, el nivel de la ética en los negocios es el mismo que existe en los demás aspectos de la sociedad española – conozco personalmente algunos sórdidos aspectos del pasado de plumillas que firman columnas moralizantes hoy en día -, y por recordar otra de las frases del difunto letrado que contribuyó a mi formación : « Es tenue la línea que separa un excelente negocio de una estafa en la economía general, en la del fútbol se olvidaron de pintar la línea ».

- ¿Prefieres venir a Gujan-Mestras o ir a Cancale?

- A pesar del atasco, esto está más cerca.




jueves, 5 de junio de 2025

RECUPERAR EL YETI



Me llamaban Antontxo, todo el mundo me llamaba Antontxo y yo respondía por ese nombre – mis dos hermanos mayores me llamaban Antoine pero eran la excepción -, nombre que me diferenciaba de mi padrino el tío Antonio, Antxón entre sus hermanos, hermano pequeño de mi madre. 

El padre Labaca era profesor de Historia del Arte en el colegio de los jesuitas y un día de mi adolescencia, tendría yo 14 años o así, me dijo algo así « Un tipo como tú, con toda la barba ya, no puede seguirse llamando « antoñito » ¿Qué es eso de Antontxo ? O te llamas Antonio o Antxón, si prefieres pero ya no eres un niño y, si te dejas seguir llamando Antontxo en este país, vas a tener 70 años y te seguirán llamando Antontxo ». Así que empecé a identificarme a mí mismo como Antxón.

Por la misma época de juventud iba los veranos al campamento del Colegio en el Valle de Oza y en el Valle de Belabarce, donde me hice amigo de los hermanos Fernando y Enrique Martínez Stinus, muy montañeros, con los cuales iba alguna vez a otras excursiones durante el curso, pequeñas cimas guipuzcoanas y grutas de los alrededores. Enrique comentó un día que los compañeros de curso nos llamaban los yetis a nuestras espaldas.


Un día me lo dijeron a la cara en el vestuario del colegio después de gimnasia o de algún entrenamiento – jugaba en el equipo de hockey-sala del colegio -, alguien exclamó, al verme desnudo, « Pareces el yeti ». Me pareció bien, el yeti era un personaje simpático, se asomaba los veranos en los periódicos junto al monstruo del lago Ness para rellenar las páginas carentes de noticias, aparecía a menudo en las historietas dibujadas como un personaje secundario, incluso había un tebeo inglés, difícil pero no imposible de comprar en Donostia, donde protagonizaba sus propias aventuras… me puse a escribir cuentos con el yeti de protagonista. Mis compañeros de la sección de letras del colegio me llamaban el yeti y no me molestaba, el apodo se extendió a la cuadrilla con la que perseguíamos a las primeras chicas los domingos después del fútbol, los festivos y las vacaciones, era un apodo cariñoso, íntimo, no se me llamaba así en público. También me siguió en el equipo de hockey sobre hierba. Incluso mi madre me decía « Dejas la ducha llena de pelos, como un yeti ».


Luego vinieron la universidad, el rugby, el teatro, las chicas… a éstas, cuando me decían que parecía un oso de peluche, les tenía que corregir « un oso no, el yeti ». La vasca aprovechaba para hablarme del basajaun, personaje con el que siempre he tenido una buena conexión.



Sé que, junto a otros motes, mis alumnos también me han llamado el yeti durante mi carrera de profesor universitario. Y alguno de mis socios abogados, cuando he reaccionado de una forma inesperada ante alguna conducta de él, me ha espetado « Ya está el yeti, el solitario de la montaña salvaje ».



Mi paso por el hospital ha recuperado al yeti que hay en mi. Ponerme electrodos y arrancarlos, los esparadrapos, las perfusiones… me arrancan pelos y alaridos, las sanitarias – el sanitario sigue siendo excepción-,  me volvían a comparar con el oso y yo volvía a hablarles del yeti durante esas sesiones de sufrimiento necesario en las habitaciones hospitalarias.  He tenido que pasar la máquina de afeitar a fondo por la zona de la operación y alrededores antes de pasar por el quirófano la semana pasada. Unos días después, el yeti va recuperando su pelaje. 

Y además la IA produce unas imágenes del yeti que me gustan, como ésta del yeti en Gipuzkoa:




viernes, 25 de abril de 2025

LA COCINA DEL VATICANO



El Vaticano era una bodeguilla bilbaína, creo que situada en la Alameda de Recalde, cerca de la calle Elcano. Vino en porrones, aceitunas, latas de sardinas y de anchoas, cacahuetes que acababan alfombrando el suelo. Lugar de tertulias y conspiraciones en aquellos años setenta universitarios. Las inevitables fotos y calendarios del Athletic se ahumaban en las paredes, el humo de Celtas y de Ducados del interior se confundía en la puerta con el humo de la carbonilla con que la industria vizcaína envolvía aquella capital donde la luz del sol apenas asomaba.  Tiempos pasados, que no mejores pero éramos más jóvenes y el papa no se molestaba en visitarnos ni nosotros en hacerle caso alguno… creo recordar que era un tal Pablo VI y que era italiano el que estaba al frente de la institución que vela por nuestras almas pecadoras y por los dineros de los que lo tienen porque es más fácil que un calabrote de barco entre por el ojo de una aguja a que un rico entre por la puerta de los cielos, si es que los cielos tienen puertas. Bilbao era católica en aquellos tiempos en que ser católico era obligatorio para respirar catorce veces por minuto más o menos y los habitantes de aquel agujero que menstruaba de continuo por el Nervión hacia el mar éramos católicos y la virgen de Begoña iba al Vaticano conmigo, virgen y ninfómana de pajillas mutuas en la oscuridad húmeda de la sesión de tarde del cine ¡Qué gran invento el kleenex ! Pero se quedó embarazada en un permiso de aquel novio que hacía la mili por las estepas castellanas y no tuvo el detalle de invitarme a su boda matutina en la ermita con vistas a Urdaibai. Mientras, el colega combatía las ladillas con zzz, aquellos bichitos que saltaban de rizillo en rizillo cuando las irlandesas se quedaban a tomar algo después de las clases de inglés, idioma necesario para hacer algo en la vida económica que Bilbao nos prometía. Las irlandesas olían por la noche al aceite de las sardinas de aquel Vaticano, era el mejor aroma de aquel piso en el que los platos sucios se acumulaban debajo de las camas junto con los condones palanqueros y los ceniceros desbordantes, la colonia del eroski no podía ocultar el perfume que el arcoíris de las santas sábanas expandía y era inútil abrir la guillotina de la ventana, el patio interior olía a encurtidos caducados y a rabas fritas en un aceite que fue virgen en 1938. No sé si el Vaticano existe aún en Bilbao, creo que no. Una pena para el colegio cardenalicio, aunque Roma conserva mejor sus bodeguillas y es posible que puedan reunirse a conspirar en alguna de ellas mientras beben esos vinos italianos, verdadera sangre cristiana, en unión de esas monjitas sin fronteras y sin bragas que se ríen descreídas por los rincones más actuales de la ciudad eterna, bueno, quizá no sean monjas todas pero el cardenal que esté libre de pecado que pague la última ronda.


martes, 11 de marzo de 2025

BECADAS



- Había entendido que unas estudiantes venían a comer con nosotros a la sociedad – dice Manu Majors al ver en la cocina el trajín con las cabezas de becada, las carcasas, las tripas, los higadillos… - pero veo que en realidad son unas pájaras a degustar.

- Deja el oporto en su sitio, que luego lo necesito – protesta el Barón de la Florida, al ver que el abogado bilbaíno ha agarrado la botella y un vaso -, puedes servirte un poco de ese bierzo que está demasiado fresco aún.

La mesa más cercana ya está ocupada por Galtzagorri, el Marqués de Altamira, Hiruntchiverry y Labarthe que se han repartido las amarillas hojas de la prensa especializada en rugby.

- Una pena lo de la muerte de nuestro buen Axio – comenta el Marqués -, tiene ya una estatua en cada corazón rugbier del Goiherri, lo que le debemos es inmenso…

- Efectivamente, lo inevitable es lo que tiene, me queda un gusto amargo de no haberle sido más agradecido en vida – dice Galtzagorri y vacía la copa -.

- Pasemos a las becadas ya que las becarias no vienen – Hiruntchiverry interviene para abrir una botella de Valdeorras -.

- Isto ainda vai longe !! – protesta el Barón desde los fuegos del infierno en que ha convertido la cocina y reclamando con gestos que se le sirva bebida -.

- ¿Eso es galego ? Pues parece portugués – interviene Aristide Labarthe y le provee de una fresca parte generosa de la botella – ¿De dónde habrás sacado tus conocimientos?

- En los tiempos de la universidad, el Barón se gastaba la paga mensual que le mandaba su madre en profesoras brasileñas de portugués que entonces abundaban por la noche bilbaína – precisa Manu Majors que se ha comido todos los curruscos de pan de la mesa -.

- Sabes bien, que yo, a diferencia de otros, que ahora van de justicieros de víctimas de esos tráficos, jamás he ido de izas, rabizas y colipoterras para aplacar mis ansias fornicadoras propias de la lejana adolescencia – finge  enfado el Barón mientras llena las fuentes de becadas -.

- ¡Por San Patricio, cómo huelen estas becarias ! – Hiruntchiverry distribuye las aves, vaciando las fuentes -.

- ¡Profesoras ! – dice el de Bilbao -.

- Becadas, becadas, becadas… - Insiste el Barón de la Florida -.


viernes, 5 de julio de 2024

NEPOTISMOS EN LA NOCHE



- Me han dicho que estás muy depre – Manu Majors a modo de saludo suelta esto por el teléfono esta misma mañana -, tú, el hombre más optimista del mundo, que eres capaz de hacer que un funeral sea divertido….

- Debe ser que no acierto un pronóstico en la Euro – contesta Jon Galtzagorri apartando su vista del ordenador soportado por unos viejos tomos de Aranzadi sobre la mesa del despacho -, además estoy leyendo jurisprudencia europea sobre sentencias españolas y eso tampoco anima : parece que Luxemburgo está más cerca de España que Madrid o que los jueces de Madrid.

- Los jueces de Madrid – replica el abogado bilbaíno riéndose -, son jueces de la Corte. Están más ocupados conspirando contra el Conde-Duque de la Moncloa que con los sumarios de los españoles que se acumulan por sus enmoquetados despachos.

- Ahora, les ha caído un pacto de reparto de tronos en su cámara privada de nombramientos y ascensos así que estarán entretenidos preparando emboscadas y traidoras celadas contra los recién designados. Hay mucho cuchillo afiliado en las covachuelas madrileñas.

- Esto me recuerda una cosa que me pasó hace años y que nunca te he contado voluntariamente, porque eres un bocazas y la habrías difundido… pero ahora que los protagonistas ya hicieron mutis definitivo por el foro del cementerio, te lo puedo relatar.

- Me place mucho la confianza que Su Señoría tiene en mi persona.

- Hace muchos años, en tiempos sin móviles y en que las astillas se contaban en pesetas ¿Te acuerdas del billete de 500 pesetas sujeto en los escritos ? Estaba en un bar de un hotel de Madrid con mi mujer entonces, ya que ella me acompañaba cuando iba a vistas en el Supremo y así visitaba a su mejor amiga que vivía por allí. Estábamos tomando una copa después de cenar, mi mujer estaba de charla con un grupo de americanos de origen asiático, le encantaba practicar su inglés y tenía mucha facilidad para enrollarse con cualquiera, así que mi whisky y yo estábamos en un extremo de la tertulia y fui desconectando del bullicio para tender la oreja a lo que se decía en la mesa de detrás de mi. Eran dos veteranos magistrados, uno de ellos lo había visto por nuestra Audiencia Territorial y el otro tenía plaza en Madrid… Pude captar perfectamente lo que se decían sobre un tribunal de oposiciones de acceso a la carrera judicial que iba a tener lugar al día siguiente, decían los nombres de los opositores que iban a pasar y las notas que iban a obtener, como para confirmar que estaban de acuerdo y que los resultados eran correctos…

- De esas cosas te puedo contar yo también.

- Se lo comenté a un amigo magistrado en Bilbao y me dijo que lo que yo le decía era mentira o que lo había soñado, que esas cosas se hablan tiempo antes y dentro de los despachos, que nunca salen de palacio…

- Eso te dejó más tranquilo, supongo. Bueno, te dejo, que tengo que preparar este escrito, a ver si en Luxemburgo me hacen más caso que en Vallehermoso.


viernes, 17 de marzo de 2023

CONVERSACIONES PREPARTIDO


El ambiente en Anoeta es de los grandes días, la remontada es posible aunque sea improbable y como Imanol Hiruntchiverry, que organizó la noche futbolera, no ha podido venir, su entrada la aprovecha Manu Majors que ha venido desde Bilbao. Los abogados hablan de sus cosas.

- Cuando era delegado en Euskadi de una empresa, cargó en gastos de la empresa lo que se gastaba en puterío, puso como concepto algo así como “profesoras de portugués” porque lo hacía con brasileñas y, cuando el director, otro putero célebre, se lo echó en cara, le contestó que como se sentía solo en Bilbao había contratado a unas chicas para que le hicieran compañía…

- O sea que violaba por dinero a inmigrantes, con la cara que tiene de no haber roto un plato en la vida, y además ahora va de justiciero por la vida, dando lecciones de ética a los demás.

Aristide Labarthe les oye y no entiende nada, así que protesta diciendo:

- ¿De quién habláis? ¿Le conozco?

- No creo, es un tipo madrileño, el típico personaje hispano – dice Majors, que no se ha quitado la corbata del Athlétic a pesar de las recomendaciones de sus amigos -, al que tuvimos de procónsul del poder mediático madrileño  por aquí, en los tiempos en que jugábamos en el campo de rugby del Seminario diocesano de Derio.

- ¡Qué duchas después de los partidos! - dice el Marqués de Altamira . A manguerazos, luego hasta el velódromo de Fadura nos parecía un lujo oriental… pero me acuerdo de haber visto a aquel hombre que dice Manu en el jatetxea de Sabin Etxea, creo que comiendo a cuenta del reverendo Arzallus “ese jota”, que le agasajaba por entonces, como al “jota” de “Le Monde du Pays Basque”, con el que tenía enemigos comunes.

- Y mañana San Patricio… ¡A ver si los irlandeses lo celebran bien y con la resaca pierden frente a los ingleses! - comenta Aristide Labarthe con cierta ironía -. Por una vez todos los franceses vamos a ser “supporters” del XV más odiado, por una sola vez.

- En los años 90, los irlandeses andaban más cerca de la cuchara de madera que de otra cosa – dice Galtzagorri con cierta nostalgia -, ahora no hay quien se la quite a los romanos pero me temo que el cielo y Mourinho nos va a caer sobre nuestras cabezas, como los de la Real no chuten mejor que de costumbre.

Efectivamente, no puntería, no victoria.


domingo, 12 de marzo de 2023

PLAZA DEL TXOFRE



- ¿Por qué un Mariscal francés tiene una plaza en Donostia ? - pregunta Manu Majors sentándose al sol de invierno en una terraza de una taberna de la plaza porticada y cuadrada -.

- Este Joffre no es el mariscal sino un francés que parece que compró estos terrenos a la familia Gros – responde Jon Galtzagorri que está cuidando a sus nietos o bisnietos que juegan a quién tiene la última pantallita de moda con otros niños -, donde había surgencias de agua dulce, unas fuentes que aprovechaban los donostiarras del siglo XIX, y en esos terrenos se construyó una plaza de toros que tiraron cuando yo era un crío para hacer este aparcamiento, abajo los coches, arriba los niños.

- La fuente del Joffre pasó a ser la fuente del Chofre y alguien tuvo la ocurrencia de escribirla como Txofre – Torcuato Zabaleta, un gacetillero del barrio, que fuma tabaco liado en la mesa de al lado interviene en la conversación ajena -, y ahora esta plaza de toritos es el Txofre.

- ¿Me compra esta corbata de Hugo Boss ? - un individuo trajeado impecablemente pero mal afeitado y calzado con unas zapatillas que fueron deportivas hace tiempo se ha acercado a las mesas y sacado de debajo de su chaqueta una corbata de seda y de diseño sobrio -. Se la dejo a mitad de precio que en El Corte Inglés.

- ¿No la tiene en rojo ? - Pregunta Manu Majors que es el único que lleva corbata de los sentados en la terraza-.

El « italiano » hace aparecer otras dos corbatas perfectamente envueltas en celofán ante el bilbaíno.

- ¿Se han caído del camión hace poco ? - interviene Galtzagorri en la conversación y el vendedor se encoge de hombros-

- Si me compran dos se las dejo todavía a mejor precio…

- No somos receptadores – Majors y Galtzagorri se han pisado mutuamente la calificación legal de lo que se les está pidiendo -.

El vendedor desaparece al instante propulsado por sus pies de delincuente sin que los presentes puedan reaccionar.

- Pues a mi me venía bien esa corbata para la boda de mi hija – Les reprocha Torcuato Zabaleta desilusionado por el negocio evaporado -. Las oportunidades hay que aprovecharlas.

- ¿Nos vamos a otro bar ? Aquí apesta a delincuencia, inmoralidad y falta de ética – Galtzagorri se levanta con la misma sonrisa triste de siempre y pide la cuenta a la camarera.

 

martes, 27 de diciembre de 2022

TXETXU, ELCANO, LA PALANCA

El curso 1968 – 1969, nos fuimos a vivir a la calle Elcano en Bilbao, de patrona, alquilamos una habitación en un segundo piso de una vieja casa con escalera de madera y sin ascensor. Nuestra habitación daba a la calle, la ventana casi hacía esquina en el cruce de calles con Licenciado Poza. Era un buen piso, mi amigo era un buen tipo, cascarrabias, sobre todo cuando tenía mal cuerpo por la resaca – bebíamos bastante en aquella época -, muy inteligente y que luego ha tenido una vida profesional notable en la que ha demostrado sus cualidades al vencer los obstáculos que inevitablemente se presentan en la vida empresarial. Pero con veinte años se vive al día y la planificación estratégica se reduce al plan táctico para lograr el objetivo inmediato, el único objetivo que con veinte años llena las veinticuatro horas del día: sexo.



En una vivienda situada al otro lado de Licenciado Poza, quizá en el número 18 de la calle Elcano, nuestro piso debía estar en el número 15, vivía una chica – también vivía Coco un compañero de universidad pero eso es un detalle secundario -, una chica que se llamaba Itziar, creo recordar, conocida por nosotros como  “la venezolana”, no sé por qué, quizá porque las chicas venezolanas ganaban los concursos mundiales de belleza frecuentemente. Pasábamos demasiado tiempo en la ventana, los días de viento sur especialmente, mirando hacia la ventana de aquella chica con la esperanza de vislumbrar la silueta de una teta, ya que se cambiaba frecuentemente de ropa delante de  un armario ropero, cuyo espejo nos devolvía su lejana imagen reflejada. Supongo que era imposible de ver algo mínimamente erótico con aquella distancia y que era más probable que nos precipitáramos a la acera impulsados por el celo animal que nos impulsaba.


Para el permanente celo de la juventud estaba la Palanca, el barrio de las Cortes, donde, por el precio de un cubalibre en la cafetería de la esquina de la calle Elcano, en apenas dos minutos y medio -tiempo cronometrado entre la entrada al portal donde se encontraba la pensión en la que descargar la lujuria y la salida del portal -, uno, yo no, yo nunca, podía echar el ansia fuera del cuerpo. También estaba la Palanquilla, que nos caía más cerca. Por aquella época ninguno de los dos teníamos novia ni nada parecido, quizá lo más análogo, pero tenía ladillas, a una novia era una estudiante eterna que nos acompañaba a veces en nuestros paseos alcohólicos por las noches bilbainas, luego la habitación olía a DDT durante semanas.


Y los domingos a la noche oíamos en Radio Bilbao que, después del partido del Athlétic al que como donostiarras no seguíamos, el locutor rezaba, imploraba, lloraba, reñía... a Txetxu, una especie de divinidad del balón tonto, que rara vez daba satisfacciones a los forofogoitias de San Mamés – estaba “desaparecido” en los partidos a menudo, siempre he pensado que los futbolistas estrella “desaparecen” porque así negocian un aumento de sueldo con los del palco -. El tal Txetxu, los bilbaínos gustan de los diminutivos infantiles ridículos para identificar a señores de pelo en pecho, el tal Txetxu se apellidaba Rojo, Txetxu Rojo y era un chico de nuestra edad, o un poco más, que, en vez de empollar códigos civiles, penales, mercantiles y demás, se dedicaba a darle pataditas al balón con el pie izquierdo en la banda izquierda del terreno, lo que le permitía ser el típico chulo de Bilbao, tener un coche descapotable rojo, un Seat 850 Spider posiblemente, y, lo que nunca le perdonamos, detener aquel coche de mierda delante del portal de Itziar la venezolana, hacer sonar el kláxon, y que la moza, vestida para la ocasión, saliera corriendo y se montase con él.


Descanse en paz y sin ladillas Txetxu Rojo, de cuya muerte me he enterado hace poco.

 


 

jueves, 27 de octubre de 2022

PROTAGONISTA

El pueblo del litoral catalán que los azares de la historia hicieron francés hace unos centenares de años acoge a los dos matrimonios de motoristas que llegan a última hora de la mañana sobre las grandes cilindradas que conducen las dos damas, mientras los dos caballeros van de paquete. Llegados al pie de la “pensió cama i esmorzar” que han reservado con anterioridad, las damas de la carretera requieren el monopolio individual de cada habitación, lo que obliga a ambos compañeros a improvisar un aperitivo en la primera terraza en que hay una mesa libre, ya que el otoño y el puente ha hecho salir a los ciudadanos de sus hogares hacia los centros turísticos. 

- ¿Cómo era aquella canción de los Beatles «Eleanor Rigby? Aquella señora que quería ser el niño en el bautismo y el muerto en el funeral – dice Imanol Hiruntchiverry degustando un Banyuls Prestige Hors d’age en la terraza del pequeño bistró junto al mercado del pueblo catalán -, como decís los españoles, estos días me acuerdo mucho de esa canción.

- La novia en la boda, el niño en el bautizo, el muerto en el entierro… - corrige Jon Galtzagorri que se ha decidido por un Banyuls Premium tinto para el aperitivo -, el afán de protagonismo es enfermizo y propio de almas miserables, dadas al teatro y a la superactuación.

- ¿Te estás metiendo con nosotros los actores? - Hiruntchiverry se ha mosqueado y se levanta pero es solo para asustar a una gaviota que se ha posado sobre su moto, aparcada junto a la taberna -. El actor tiene un ego porque el ego es necesario para poder ponerlo en cada personaje, la actuación se construye sobre el ego…

- No confundamos el ego del actor con el afán de protagonismo del tipo que tiene “síndrome de presidente de comunidad de vecinos” – Galtzagorri mordisquea una especie de quiche de escalibada que no tiene un aire muy apetecible -, ése al que le nombran presidente de algo y quiere dejar huella para la posterioridad, como aquel tipo que era de la asociación de antiguos alumnos de tu colegio.

- No era mi colegio, pasé un curso por equivocación de niño y hace poco me propusieron que les hiciera el vídeo del centenario de su instalación en Biarritz – precisa Hiruntchiverry y escupe el hueso de una oliva aliñada contra otra gaviota -. No era mala persona, un poco bobo quizá, su afán de protagonismo compensaba su complejo de impostor, toda su carrera profesional la hizo en puestos que le venían grandes, no hizo nada útil para la sociedad que mereciera ser recordado y cuando los curas le hicieron presidente, pues como si le hubieran hecho mariscal general.

- Pero tuviste follón con el vídeo porque no le gustó que tú salieras más que él ¿No?

- Algo de eso hubo ¿Nos vamos a otra tasca? - Hiruntchiverry deja el importe justo de la factura que les han dejado -. Aparte del vino, que no lo pueden estropear, la pitanza es miserable ¿No? Y miserables por miserables, ya tenemos una cierta edad para soportarlos en bodas, bautizos, entierros, centenarios y demás.

 



lunes, 10 de octubre de 2022

UN BAVEUX AU PAYS DE LA LOIRE

 Il semble que des changements de foyer arrivent pour quelques années, peut-être trois. Il faut donc renoncer à une vie de transfrontalier, du lundi au vendredi à Mont de Marsan et du vendredi au lundi à Biarritz, plus les visites bien-aimées et nécessaires à Donostia et Bilbao avec une certaine fréquence.


Vivre à 717 kilomètres du confluent de la rue Soroa avec la rue de Rentería est différent de vivre dans la station thermale du quartier nord de l'Eurocité, qui est Euskocity, ou dans sa périphérie taurine des Landes, les pins d'un côté, les plages dangereuses et belles de l'autre.


La destination apparaît sur la carte à 280 km à l'ouest de Paris et à un peu plus d'une heure en TGV du kiosque de Montparnasse, où vous pourrez acheter des billets pour la comédie du soir. Et c'est à 177 km de l'endroit où est né l'arrière-grand-père qui a apporté le nom de famille à Donostia, ce qui est presque une boucle généalogique.


Transfert qui coïncide avec les 50 ans officiels en tant qu'avocat au barreau, années qui vont durer un temps imprécis, car la confiance qu'un client accorde à son avocat ne peut être trahie et étrangement il y a ceux qui préfèrent garder un télé-avocat à la place de transmettre leurs problèmes à quelqu’un auquel ils peuvent saisir avec une certaine immédiateté.


Le temps imprécis des procédures judiciaires, temps toujours lent pour ceux qui crient justice, toujours rapide pour ceux qui craignent l'injustice.


Pour la première fois, une vie dans un pays où le ballon ovale n'existe pratiquement pas et où il n'y a que ce ballon sphérique pur et simple, celui qui est roi dans les médias des terres basques au sud de la Bidassoa.


Après avoir ajouté des lignes à des romans inédits, ce blog continuera à grossir lentement, de plus en plus sporadiquement mais continuera à grossir, puisqu'une soupape qui laisse s'échapper la vapeur intérieur est nécessaire.


Peut-être une troupe de théâtre de là-bas, du nord brumeux de la France, accueillera-t-elle en son sein le vieil baveux qui laisse sa première et très dure expérience shakespearienne dans la rampe de Mont de Marsan, qui l'a placé devant le miroir de son age, de son aspect prostatique et sénile à l'extérieur qui cache sans pitié l'adolescent intérieur.


Et, en même temps, l'illusion.



UN TOGADO EN EL PAÍS DEL LOIRA


Parece que vienen cambios de hogar por unos años, quizá tres. Así que uno tiene que dejar una vida de transfronterizo, de lunes a viernes en Mont de Marsan y de viernes a lunes en Biarritz, más las visitas queridas y necesarias a Donostia y a Bilbao con cierta frecuencia.

Vivir a 717 kilómetros de la confluencia de la calle Soroa con la calle de Rentería es distinto de vivir en el balneario del barrio norte de la eurociudad, que es euskociudad, o en sus afueras taurinas de las Landas, pinos por un lado, playas peligrosas y bellas por el otro.

El destino sale  en el mapa a 280 kms al oeste de París y a poco más de una hora en TGV del kiosco de Montparnasse, donde comprar las entradas para la comedia de la noche. Y está a 177 kms de donde nació el bisabuelo que trajo el apellido a Donostia, lo que es casi un bucle genealógico.

Traslado que coincide con los 50 años oficiales como abogado colegiado, años que se van a prolongar un tiempo impreciso, porque la confianza que da un cliente a su abogado no puede ser traicionada y extrañamente hay quien prefiere conservar un teleabogado en vez de pasar sus problemas judiciales a quien se puede tener a mano con cierta inmediatez.

El tiempo impreciso de los procesos judiciales siempre lento para quien clama justicia siempre raudo para quien teme la injusticia.

Por primera vez una vida en un país en que el balón oval prácticamente no existe y en que solo existe ese balón tonto y simple de puro esférico, ese que es el rey en los medios de transmisión de las tierras vascas del sur del Bidasoa.

Después de añadir líneas a novelas inéditas, este blog seguirá engordando pausadamente, cada vez de forma más esporádica pero seguirá engordando, ya que una espita que deje escapar el vapor interior es necesaria.

Quizá un grupo de teatro de allí, de la brumosa Francia del norte, acoja en su seno al viejo togado que deja en las luces de candilejas de Mont de Marsan su primera y muy dura experiencia shakesperiana, que le ha puesto frente al espejo de su edad, de su estampa prostática y senil por fuera que oculta al adolescente interior sin misericordia.

Y, al mismo tiempo, la ilusión.



lunes, 26 de septiembre de 2022

CARTA EN LA BAïNE

Es bueno pasear por la orilla del mar, el agua por debajo de las rodillas,. La circulación sanguínea, las viejas roturas de huesos, los desgarros musculares… agradecen esta vieja actividad balnearia que los donostiarras practican en cualquiera de sus tres playas. Los Galtzagorri, Coro y Jon, suelen hacerlo por la playa de la Zurriola al mediodía, antes de preparar la comida y siempre que las mareas y el oleaje lo permiten.

- ¡Mira, una botella con carta dentro! – dice Coro cuando se encuentran ambos llegando al espigón del río Urumea -.

- Acabo de ver a una sirena zambullirse desde el dique – contesta Jon sonriendo -.

- Las sirenas no existen.

- Ese es un rumor que han corrido las sirenas para que les dejen en paz.

La botella de ginebra inglesa Miller ha llegado, empujada por una última ola, hasta los pies de Galtzagorri que la examina. Efectivamente, algo que parece una carta enrollada se encuentra en su interior. Con la navaja albaceteña que siempre lleva en el bolsillo de la chaqueta - excepto cuando va al Palacio de justicia donde, como un fakir, se la traga -, rompe el precinto y consigue sacar el papel sin romperlo demasiado. Luego lee en voz alta: 

- Querida Helena: Nos conocimos en Troya estudiando, tiempos de juventud y cubalibre, discotecas y jaulas, teatro y cortometrajes… creía que nos teníamos mutuo afecto, luego me volví a Itaca llevándome una troyana y, poco después, también llegaste a mi Itaca junto a un troyano que mi mujer había conocido en su adolescencia. Nos veíamos desde entonces por palacios, salas y tabernas, especialmente en la taberna del fresco en el techo, y cruzábamos muestras de aquel afecto, al menos por mi parte. A pesar de que un dragón de dos cabezas andaba cerca vuestro, nosotros os saludábamos sin miedo. Demasiado pronto nuestros respectivos descendieron el camino del hades del que no se regresa,  seguimos con nuestras vidas sin más, cruzándonos por motivos profesionales y con el mismo trato afectuoso.

El dragón de doble cabeza era de los que se hacía servir inmaculadas doncellas desde mucho antes,  yo lo sabía porque he tratado con todo tipo de gentes, incluso dragones comecoños, tú supongo que no, ya que tú has sido, con perdón, una pija toda la vida. El caso es que el cabezudo reptil se acercó a una joven que estaba en la frontera de mi familia, yo me mosqueé y me puse a hacer lo que podía para restablecer el orden de las cosas, lo que podía era escribir avisos en el ágora. Pero en la roca blanca de la escalera del palacio escuché que tú estabas interviniendo en el asunto y, lo que le parecía bien a mi informante, en beneficio del malo y en perjuicio de la víctima. Raudo acudí a avisarte de que la estabas cagando, no estabas, te dejé recado, repetí el mensaje llamando desde lejos – teléfono en griego, como sabes -, varias veces y otra visita inútil, siempre ocupada, siempre que te habían dado mi mensaje se me decía, colgué aviso en el ágora expresamente solo para tus ojos y nada. No has tenido ocasión en estos años de dirigirte a mi, supongo que justificadamente, aunque sí sé que has estado oyendo a hechiceras, tan confiables como víboras domesticadas, brujas que tienen la ética tan anoréxica como el cerebro. 

A todo dragón le llega su San Jorge, aquí puedes poner la obertura de la ópera “La clemencia de Tito” como banda sonora, a nuestro cabezón lagarto parece que ya le ha llegado y por eso escribo esta carta que lanzaré al mar en una botella blanca y transparente como mi alma de cántaro, ya que no soy ni Odiseo ni Eneas y Homero y Virgilio no me han legado su talento.

Firma ilegible”

Jon Galtzagorri vuelve a meter la misiva en la botella y cierra la botella como puede.

- ¿Tienes cinta de teflón en el bolso? - Pregunta a su mujer -.

- Claro, la necesitamos para el codo del desagüe del lavabo, toma.

Bien envuelto en cinta el cuello de la botella se dirigen a la parte central de la playa donde Jon la lanza lejos, en la baïne que se adentra en el Cantábrico.

- Esperemos que la sirena la lleve a la ría de Troya.



     

domingo, 25 de septiembre de 2022

APUNTES DE CLASE



El despacho de la decana está al fondo a la derecha del primer piso, la secretaria de decanato, Arconada, tiene su puesto de trabajo en una mesa que bloquea gran parte del pasillo de acceso a la puerta de su superiora, el pasillo huele a flores naturales, un ramo enorme colocado al borde de la mesa que puede caer -ya ha caído alguna vez -, si alguna visita apresurada pasa sin detenerse a dar el santo y seña en la frontera burocrática. El Barón de la Florida no gusta de venir mucho a esta planta noble de la Facultad pero ha sido convocado a pasar a última hora de la tarde y allí está, espera de pie junto a las dos sillas que ocupan el muro libre del cuadrilátero formado por la puerta principal, la puerta de la sala de baño de la decana y la parte de atrás de la recepción con su exiguo pasaje. La secretaria, cuelga el teléfono y le indica con la cabeza que puede pasar al interior. Apenas la decana y el profesor han cruzado sus saludos rutinarios de cortesía, ella sin levantarse y él sentándose en una de las sillas de delante de la mesa de despacho, cuando ella le suelta:

- ¿Qué tonterías le has dicho a ese alumno, Juan Rodríguez de Campomanes? ¿Qué es eso de que Adam Smith era pedófilo? ¿Y que Keynes le hacía morder almohada a Schumpeter? El nombre de esta ilustre facultad es objeto de burla en todas las redes sociales.

El Barón de la Florida se estremece en su silla, alguien le había hecho seguir copias de unos twitters absurdos en que se le mencionaba junto a Guido Imbens, Paul Samuelson y otros dentro de un guion de sexo, drogas y rock and roll, pero no le había dado importancia, pensando que eran bromas de alumnos ociosos y que replicarlas podría producir el llamado “efecto Streisand”, algo se había cabreado pero su vida transcurría al margen de rumores morbosos, chismes de envidiosos y exabruptos de ofendidos que abonan internet, así que el enfado le duró lo que le duraba el primer bourbon los sábados por la tarde mientras veía el western que se programaba ritualmente.

- Creo recordar que ese señor es un alumno de doctorado que llevaba tres años por Donostia con su tesis atascada dando la lata a todo el mundo y que alguien de Decanato ¿Tu secretaria? ¿El vicedecano? No recuerdo quién, me pidió que le recibiera en mi despacho para orientarle… yo le recibí, atendí a sus preguntas, le di mis sabios consejos y de algo le sirvieron quizá porque desatascó la tesis y, aunque no ha obtenido la nota a la que aspiraba exageradamente, ha aprobado ¿No?

- Es que no te enteras, va exhibiendo por ahí unos esquemas que dice que son tuyos y que están llenos de aberraciones sexuales y que dice que son tus notas de esa reunión.

- Cuando vas al siquiatra al que vas, es el siquiatra el que toma apuntes de lo que tú dices y no al revés, si esos apuntes son míos, lo que recogen es lo que él dijo y me acuerdo que traía muchas hipótesis con una mezcolanza de nombres, todo sin fuentes ni apoyos, pero yo no le di mis diagramas de lo hablado por él en la reunión, él me pidió que se los dejara copiar al final, no sé qué escribió, me desentendí.

- ¡Maldito diagrama! ¿Es que no lo has visto? Está circulando por ahí.

- Me lo han exhibido un par de veces y cada vez me pareció diferente y con errores de bulto, pero puedo estar equivocado, el caso es que no es mi autoría, es suya.

- La verdad es que el comportamiento de ese alumno es inmoral, no sé si es delictivo, pero me parece que va contra todos los principios de la deontología universitaria y universal revelar lo que se ha hablado confidencialmente.

- Para ser delito tendría que ser cierto que lo que él dice que yo le dije fuera cierto que yo se lo dije, con independencia de que el contenido sea cierto o no, que ni me importa ni me interesa.

- Pues en el claustro de facultad hay quien opina que te tengo que cortar la cabeza.

- Esa lleva opinando que hay que mandarme al cadalso desde hace 40 años, no sé lo que yo le hice cuando era becaria en mi departamento pero me ha tenido, me tiene y me tendrá odio africano.

- ¿Qué puedo hacer contigo?

- Uno de esos gintónics estupendos que preparas cuando Arconada se ha ido, y a estas horas ya no está, seguro.

jueves, 16 de junio de 2022

ME TOO


Manu Majors sigue las elecciones a presidente del Athletic de Bilbao desde que se levanta oyendo la radio, su mujer Li le va apagando los aparatos de radio según él sale de una pieza de la vivienda, ya ha apagado en el dormitorio, en el baño, en la cocina, en el baño de nuevo, en la sala… y cuando Manu se va, después de un rápido beso, la casa queda en el silencio que Li necesita para hacer sus ejercicios matinales y ponerse en armonía consigo misma y el entorno, luego trabaja normalmente en las traducciones y en el asesoramiento de operaciones de import-export pero lo hace sin otra banda sonora que los ejercicios de piano que le llegan apagadamente por el patio.

Esta mañana Li tiene que atender la llamada de un periodista franco-vietnamita que está reuniendo material para un reportaje sobre el País Vasco, según dice. La conversación con el reportero se prolonga hasta impedirle realizar otra cosa con su mañana, así que llama a Manu y quedan para comer un menú del día en un restaurante de la calle Ledesma, el local está lleno de ejecutivos y abogados que comentan en voz alta las elecciones a la presidencia del club bilbaíno pero la pareja consigue hacerse un hueco en una mesa al fondo a la derecha.

- Manu ¿Cómo funciona el nombramiento de los jueces en Euskadi? No he sabido explicarle al “pelmazo” este y no he querido que te moleste, le he dicho que llame a la Consejería de Justicia del Gobierno Vasco…

- Haz hecho bien, porque yo solo le puedo decir, en vez de la verdad, que el ingreso en la carrera judicial se produce mediante la superación de oposición libre y de un cursillo teórico y práctico de selección realizado en la escuela judicial y no puedo contarle cómo funciona el sistema en la realidad, porque los periodistas acaban publicando todo y, si un juez lo acaba leyendo y deduciendo que tú eres la fuente, ya puedo yo ir cerrando el despacho y pidiendo asilo y refugio en la república popular china…

- Me lo imaginaba, hay cosas que prefiero no saber.

- Mira, un amigo mío hace unos años, como 20 o así, me dijo que había hecho un estudio nada científico sobre los jueces que ingresaban por oposición en la carrera y que había deducido que aproximadamente un tercio eran opositores puros que no tenían indicios de nepotismo, de enchufismo o de compra de favores… nunca he visto nada publicado sobre el tema, supongo que alguien habrá hecho una tesis doctoral universitaria sobre ello, hay tesis sobre todo en este mundo. Pero cada vez que veo esos históricos apellidos repetidos en la plantilla de jueces, magistrados y fiscales, esas personas a las que no confiarías nada en tu negocio particular pero que pueden decidir sobre la vida o la muerte de tu empresa… me acuerdo de aquel comentario de mi amigo.

- ¿En la judicatura española ha habido alguna denuncia de lo del #MeToo? ¿De ingresos previo pase por el canapé?

- Ni en la judicatura ni en la fiscalía, no creo que haya canapés en los despachos.

 



miércoles, 27 de abril de 2022

INJUSTICIA


- El folletín de la calificación para el Mundial en Francia que la Selección Española de Rugby ganó en el terreno de juego con esfuerzo y trabajo prosigue a estas horas en los despachos de World Rugby, sin embargo, los presagios son negros y la gran cagada burocrática del equipo federativo ha quedado ya al descubierto, salvo milagros… Rouet nunca jugará un mundial.


Manu Majors coge la cerveza que le ha pasado Aristide Labarthe desde el otro lado del mostrador de la sociedad gastronómica de Baiona y le da un sorbo. Aristide está poniendo finas tajadas de jamón en un gran cucurucho de papel de estraza, el jamón local tiene un perfume de prado salado que abre el apetito de ambos amigos.


- Acaba la cerveza y vamos a la calle un rato que hay mucho ambiente y además tenemos que oír cantar al coro de mis colegas del liceo – dice Aristide y pone el botellín vacío en un cubo amarillo enorme y casi lleno que prácticamente impide el paso a la cocina -.


Comiendo lonchas, los dos amigos salen a las calles viejas, Domingo de Resurrección y final de la Feria del Jamón en Baiona, hay demasiada gente en todos los sitios pero pueden llegar a los tenderetes agrícolas del otro lado del río donde esperan las mujeres haciendo compras para la despensa familiar.


- La equidad deportiva debiera prevalecer en estos casos en que el infractor no saca ventaja de la falta cometida pero tanto los jueces deportivos como los otros tienden a ser implacables con los débiles y aplicarles a ellos estricto reglamento que no aplican a los fuertes ni se aplican a sí mismos.


 Concluye el tema deportivo el abogado bilbaíno y pasa el cucurucho de jamón a su mujer mientras se hace cargo de los tarros de miel, los quesos y los embutidos que Lin Chi-Ling ha acumulado en dos bolsas de supermercado.


- Habrá que llevarse una caja de Irouleguy para ayudar en la digestión de todo esto.