viernes, 26 de agosto de 2011

AMOR IMPOSIBLE

José MourinhoImage via Wikipedia

La empecé a amar enseguida. Un ridículo flechazo. Aguantó mi mirada de permanente pescador y, una sirena, ella fue quien me pescó a mí. Antes de que se acabara la pieza de Tony Bennet en el ambiente sonoro de la whiskería ya la tenía tan cerca que nuestros olores eran uno. Dos gintonics después,  una visita alternativa al tocador y el amanecer, a la hora que fuera, juntos devenía inevitable, una conjunción astral prevista por los astrónomos más reputados. La sincronización de sus caderas con mis deseos cuando emergíamos del local me llegaba a asustar en el estómago. En el camino al taxi nos besamos lo suficiente para comprobar que el horno estaba para todos los bollos, así que le acompañé para que se proveyera de tabaco en el único bar que vimos abierto –ése que está camino de un puerto o de un muelle o de un colchón-, mientras ella se hacía con un par de paquetes –yo sigo sin fumar a pesar de todo-, mi ojillo derecho se desvió a la tele encendida en el inexorable realmadridismo permanente de este estado español, antes España, que nos rodea y en un entrenador portugués de mirada gilipollas. Catástrofe. Ella también miraba y sonreía, sonrisa arrobada. Una simple pregunta mía derribó el erecto castillo a los bárbaros abismos de la desolación una vez más. Le gustaba el Madrid.  Así que la dejé en el taxi y le prometí con toda falsedad que le llamaría. No me tiré al puerto porque no sé nadar pero era lo único que me podía tirar con ganas esa noche.


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sábado, 20 de agosto de 2011

NIÑO ASESINO

KindergardenImage by Vlad B. via FlickrA los siete años, Cayetano era tan bajo y menudo que parecía un niño de cuatro. Le llamaban con gracia argentina el Petiso Orejudo. A los ocho añitos, el Petiso Orejudo tomó de la mano a un niño que apenas empezaba a caminar con  21 meses -como aquellos otros asesinos de Liverpool, creo-. El Petiso Orejudo lo llevó a un terreno baldío y a pedradas en la cabeza, intentaba matarlo por lapidación. Alguien intervino y fue detenido por primera vez. A partir de entonces tuvo más cuidado y consiguió matar a media docena de niños sin ser descubierto. Se hizo una película en su país Argentina sobre ello hace unos años: "El niño de barro" con Maribel Verdú de madre.
Un chaval de 17 años se sale un poco del cuadro de los niños asesinos que conocemos hasta ahora pero no es una figura extraña siquiera en Gipuzkoa. Seguro que repasando en la memoria encontramos alguno. Sólo hay que preguntar a las abuelas, mirar en la historia de ETA o rastrear en Google pero ¿Cómo estará la madre de Ander?
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martes, 16 de agosto de 2011

MEMORIAL IÑAKI ARANA TORNEO DE RUGBY EN LA PLAYA


Diario Vasco

Hay que felicitar a los que han tomado la iniciativa, lo han organizado, lo han realizado y lo han animado hasta la extenuación.
Es una semilla que va a germinar y que va a redundar en beneficio del BERA BERA y del rugby guipuzcoano.
El rugby playero en todas sus modalidades –contacto, tocata, tag rugby...-, en nuestros marcos incomparables es puro marketing del rugby por un lado pero también marketing de los clubes participantes y sobre todo una afirmación de un Club, BERA BERA, cuyo capital humano es tan envidiable como envidiado.