martes, 2 de junio de 2026

DIARIOS VASCOS O ASÍ

 - Mierda –.

Jon Galtzagorri lo dijo a las 14,13 del lunes, leyendo el diario donostiarra. No lo dijo expresivamente, lo dijo como dando una evidencia de lo que era un objeto. Pero no se refería a una cosa material sino a un titular de una noticia en el periódico.

- Es lo que, jurídicamente hablando, solo se puede calificar de mierda – se dijo a sí mismo -.

La prensa donostiarra es diversa, se compone de un diario del grupo Vocento y de un diario del grupo « fontaneros del PNV ». No se diferencian en mucho ni en el fondo ni en la forma. La edición de papel de ambos es un muerto mal enterrado que se lee en bares y poco más. El de Vocento tiene esquelas y Real Sociedad, el otro también pero en menos cantidad. El tradicional mercado guipuzcoano ofrece objetivamente una mayor distribución al más antiguo de los dos, el del mismo grupo que el bilbaíno Correo o el ABC de la corte madrileña, esto es, El Diario Vasco.

Por razones diversas, Galtzagorri lee la edición telemática de ambos diariamente, busca las opiniones de los Albertos Moyano y Surio, de Begoña del Teso o de Mitxel Ezquiaga y poco más por un lado y la de Juanma Molinero y nada más por el otro lado. La edición de papel solo en bares, siempre le ha interesado la maquetación de la prensa, esa selección de emplazamientos que tanta importancia tuvo en el pasado pero que la informática, incluso antes de la inteligencia artificial, se ha cargado como ciencia.

- La maquetación es una mierda – Galtzagorri dice al gato de la cafetería que le mira desde debajo de una silla -.

Ambos periódicos son sectarios, la derecha española de toda la vida controla férreamente el grupo Vocento y su obsesión morbosa con el timorato partido socialista ha puesto a este periódico local en unos niveles ínfimos de periodismo, si es que alguna vez ha existido el periodismo en nuestras españas, dando lugar a titulares pavorosos y a redacciones de artículos que provocan enfermedades oculares a los amantes de la literatura, la gramática, la ortografía y la filología, como le pasa a Galtzagorri.

- Una mierda de titular para una redacción de noticia de mierda – Galtzagorri dice a la gaviota que se asoma al umbral de la puerta persiguiendo una pelota de servilleta de papel empapada en ketchup -.

El obtuso, difuso y confuso partido vizcaíno debe estar orgulloso de mantener vivo a la otra agonía de diario y los demás zombis que son sus hermanos por los otros territorios forales pero, aparte de Galtzagorri, no creo que nadie lo lea, siquiera en los bares, y Jon Galtzagorri es más un personaje de ficción que otra cosa.

- Salir en las esquelas, eso sí que es una mierda.

(Foto mía, volviendo del Antxoa Egune de Ondárroa)

Galtzagorri pliega los periódicos, uno encima del otro, y sorbe la lágrima que se le ha caído del ojo derecho a la comisura del labio.

- Una verdadera mierda.