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jueves, 6 de agosto de 2026

MENTIROSO

Imagen generada por Nano Banana 2


Dicen que a mi edad las viejas amistades  se reencuentran en los funerales solamente, pero a mí el funeral del viernes pasado me sirvió para resucitar un insulto que lleva diez años aquí dentro.

No sé por dónde empezar. Ver brevemente a la hija de X el pasado viernes – un funeral, a mi edad los reencuentros son en funerales -,  me ha recordado esta historia, o historieta más bien. 

Era una comida con un matrimonio de  amigos, no los veía mucho, vivíamos en ciudades próximas pero a unos pocos kilómetros de distancia, sus ocupaciones de abuelos no les dejaban libres los fines de semana y yo no tenía muchas oportunidades de liberarme en días laborables. Así que la comida nos permitió ponernos al día mutuamente de nuestras peripecias. Al finalizar, me hablaron de una amiga común, viuda reciente de un buen amigo, X, me afearon de que, sabiendo sus problemas financieros por la herencia magra del difunto, yo no le llamase ni hiciese nada por ayudarle. No era cierto, les dije, yo había puesto mi esfuerzo y había conseguido que un profesional preparado se encargase de liquidar correctamente el negocio ruinoso que milagrosamente sostenía el muerto – posiblemente arrastrado a la tumba por el esfuerzo sobrehumano de mantener en pie su actividad, pedaleaba a tope en una bicicleta sin cadena, decía -, además yo sabía que ella hablaba mal de mi en círculos comunes, no comprendiendo ni queriendo comprender cuál era la realidad que la enfermedad y muerte le habían revelado, así que tenía que obligarme a mi mismo para velar por unos intereses ajenos y que yo sabía que no me lo iba nadie a agradecer. Por fin, les confesé mi derrota en aquel momento ante el mutismo total de la desolada viuda que no me descolgaba mis llamadas ni atendía los mensajes que yo le dejaba en el contestador automático, buzón de voz, del teléfono móvil.

- Mentiroso – me dijo la sicóloga de la esposa -, ella no tiene contestador en su teléfono.

Jamás olvidaré la injuria. Me dejó herido. Y han pasado diez años o así.

(Los soliloquios de Manu Majors)


miércoles, 29 de julio de 2026

LA PELÏCULA DE ZAPATERO

(Ilustración de Nano Banana 2)


Miércoles caluroso de julio en Bilbao, son las 9 de la mañana, Jon Galtzagorri con una camisa blanca, las mangas recogidas a la altura del codo, una corbata chillona en el bolsillo superior de la camisa, espera tomando un cortado a Manu Majors en el Café Iruña. El abogado bilbaíno llega impecable, traje de verano confeccionado a medida.

- Buenos días, camarada ¿Nos han suspendido ya la vista o hay que esperar a que Su Señoría llegue a sala?

- No me han dicho nada, estoy esperando que la procuradora nos diga algo y aprovecho para leer lo de la zapatera prodigiosa y sus joyas en la prensa local.

- Feo asunto, tan feo como alguna procuradora que yo me sé.

Begoña P. Garmendia, conocida como la cucaracha, procuradora de los tribunales, aparece en ese momento por la puerta del café.

- Que nos la vuelven a señalar y ya nos dirán en septiembre para cuándo -dice la profesional de los recados jurídicos con su desafinada voz matutina- ¿Motivos de la suspensión? Que al juez suplente le parecía muy gordo el asunto pero nos dirán cualquier cosa de defecto de notificaciones o yo qué sé…

Y se va como ha llegado, sin decir nada más, como una blattodea sorprendida por la luz de una cocina en la madrugada.

- Pues se me ha ocurrido un guion de cine – dice Galtzagorri dejando la prensa a un lado – y como tenemos tiempo te lo resumo:  Durante la visita de una delegación comercial china a Euskadi, Jet Chan (alto cargo chino) entrega en depósito unas valiosas joyas al reputado abogado bilbaíno Manu Majors. La operación se gesta en un céntrico restaurante de Bilbao regentado por Leung Li, hombre de rostro amable, gracias a los lazos familiares de la esposa de Majors, Lin Chi-Ling. Sin embargo, el joven y perverso juez Fernando Acedo, que tú conoces, investiga un supuesto fraude en ayudas de la SPRI a una empresa guipuzcoana cliente de Majors y de su socio donostiarra, Jon Galtzagorri. Acedo ordena un registro policial en el despacho de Majors, donde la Ertzaintza, brigada central operativa, halla las joyas en la caja fuerte. Amparándose en el secreto profesional para proteger la vida de Jet Chan, Majors se niega a revelar el origen de las joyas. La prensa destroza la reputación de los abogados. Agentes del gobierno chino y la mafia persiguen las joyas con tiroteos en puntos icónicos de Bilbao y San Sebastián. La magistrada Zulema Agorría, cegada por un viejo resentimiento amoroso con Majors, presiona para su encarcelamiento y expulsión del colegio de abogados. Galtzagorri, fuera de sí y ahogado en alcohol, amenaza públicamente a los jueces con destapar trapos sucios, poniendo en peligro su propio nombre. Cuando la soga aprieta el cuello de los protagonistas, el mafioso Leung Li entra en juego: chantajea al juez Acedo mostrándole una grabación comprometedora de sus orgías clandestinas junto a la jueza Agorría. Simultáneamente, un recadista entrega a Galtzagorri un documento "oficial" desde Hong-Kong con traducción jurada, acreditando que las joyas pertenecen por herencia a la madre de Lin Chi-Ling. Ante la presión del chantaje y la coartada legal impecable, el juez Acedo sobresee la causa y limpia el nombre de los letrados. Celebrando la victoria en el restaurante de Leung Li, Majors le enseña orgulloso a su esposa el documento original en chino que les ha salvado del presidio... Lin Chi-Ling lo mira con una sonrisa irónica y le confiesa la verdad: el ostentoso documento traducido "oficialmente" no es más que la antigua receta imperial del pato laqueado… Y fin de la historia. ¿Qué te parece?

- ¿Tú eres amigo de Zapatero y Sánchez?

- Sabes que ninguno de los dos me parece de fiar desde el principio de los tiempos, pero que se deje gobernar el país por el partido judicial es de ignorantes.

- Pásame a limpio esa idea, que mi mujer conoce a un productor chino de la televisión británica.


viernes, 17 de julio de 2026

LO QUE DICE LA POLICÍA COMO PRUEBA ANTE LOS TRIBUNALES

 1. El atestado como mera denuncia

Históricamente, el punto de partida normativo lo hallamos en la Ley de Enjuiciamiento Criminal que establece con claridad que los atestados redactados y las manifestaciones hechas por los funcionarios de la Policía Judicial “consideraránse como denuncias para los efectos legales”.

Bajo esta premisa y en base a la Constitución, la regla general ha sido que el atestado no es, por sí mismo, prueba de cargo. La actividad policial se incardina en la fase de instrucción o investigación; por tanto, para que los hechos recogidos en el atestado tengan virtualidad probatoria y puedan desvirtuar la presunción de inocencia, deben ser introducidos en el juicio oral mediante la declaración testifical de los agentes firmantes, bajo los principios de inmediación, contradicción y oralidad.

2. La evolución jurisprudencial.

La jurisprudencia del Tribunal Supremo y del Tribunal Constitucional  empezó a diferenciar a partir de 1981  nítidamente entre varios componentes del atestado:

* Hechos de constatación objetiva y percepción directa: Aquellos elementos del atestado que no son meras opiniones, sino realidades verificadas por los agentes (por ejemplo, el resultado de un test de alcoholemia, un croquis de un accidente de tráfico, la aprehensión de droga o fotografías del estado de un lugar).

* Las manifestaciones de terceros: Las declaraciones de testigos o del propio investigado en sede policial siguen manteniendo el valor de mera denuncia o de sospecha, careciendo de valor probatorio por sí mismas si no son ratificadas en el juicio oral.

A partir de esta distinción, la jurisprudencia consolidó que los datos objetivos e irreproducibles contenidos en el atestado pueden adquirir el rango de prueba documental o “prueba pericial institucional”, siempre que se incorporen al juicio mediante su lectura o mediante la ratificación de los agentes, permitiendo, en todo caso, la contradicción de las partes. Pero los tribunales, como hemos advertido en otras publicaciones, se olvidan de que los policías son humanos y tienden a considerarlos “objetivos” siempre, lo que nos parece excesivo.

3. La situación actual en 2026.

Las fuerzas y cuerpos de seguridad (Policía Nacional, Guardia Civil y policías autonómicas/locales) cuentan con unidades altamente especializadas (Policía Científica, Información, Delincuencia Tecnológica, etc.) que no se limitan a constatar hechos, sino que elaboran verdaderos “informes técnicos y periciales” incluso en materias reservadas hasta ahora a los propios jueces de instrucción y que son publicadas de forma inmediata en determinados medios, portavoces acríticos de contenidos siempre reservados a las partes del proceso.

Actualmente, el valor probatorio de estas actuaciones en nuestros tribunales se puede decir que se “estructura”  de este modo:

A) Distinción entre Dictamen Pericial y Atestado Común

El Tribunal Supremo de nuestras españas y de sus componentes españoles y muy españoles distingue entre el contenido ordinario de un atestado y los informes técnicos: cuando la policía actúa en funciones científico-periciales (análisis químicos de sustancias, informes balísticos, análisis informáticos forenses de discos duros o informes dactiloscópicos), estas actuaciones no son meras "denuncias" sino “auténticas pruebas periciales”. Efectivamente, pruebas periciales, que se basan en la suposición de que quienes las elaboran, las redactan y las firman son expertos objetivos en la materia en cuestión… y que no tienen un sesgo previo en favor o en contra de las partes.

B) La dispensa de ratificación en el procedimiento abreviado:

 Los informes emitidos por laboratorios oficiales u organismos públicos sobre la naturaleza o cantidad de sustancias estupefacientes, alcohol en sangre, etc., tendrán el valor de “prueba pericial documental”, y no será obligatoria la comparecencia de los peritos en el juicio oral, salvo que el tribunal juzgador lo considere necesario o que alguna de las partes lo solicite de manera fundada motivando la necesidad de su tacha o contradicción.

C) ¿Pueden los jueces fundamentar sentencias exclusivamente en informes policiales?

Un tribunal solo puede legalmente fundamentar una sentencia condenatoria en un informe policial si este reúne los requisitos de una prueba pericial o documental legítima:

1. Que el informe verse sobre materias que exijan conocimientos científicos o técnicos especiales, por tanto que quienes lo hayan elaborado, dado forma y firmado sean verdaderamente expertos en la materia del informe.

2. Que se haya garantizado el derecho de defensa (permitiendo a la defensa impugnar el informe en todos sus elementos subjetivos y objetivos, proponer contrapericiales de expertos en las mismas materiaso solicitar la citación de todos los agentes intervinientes al juicio para ser interrogados).

Por lo demás, los hechos aportados como tales hechos por los policías (p. ej.: una transferencia bancaria entre dos cuentas) en sus informes requieren que el tribunal los examine con la misma objetividad crítica que los demás testimonios, no son hechos fehacientes de por sí. Pero quizá la valoración crítica sea pedir mucho a nuestros tribunales desbordados y sometidos a jornadas laborales fuera de lo común.

(Elaborado con ayuda de la IA que me ha hecho la ilustración también)

 


domingo, 12 de julio de 2026

KAIXO


(Ilustración de Nano Bananas)

 - Kaixo !

- ¿Qué es eso de la UCO ? ¿La Unión Carpetovetónica Occidental ? ¿Unidad Cristiana Opresora? ¿Unión Confederal de Obsesos ? Lo que no creo es que sea la Unidad Central Operativa de la policía militarizada al servicio del bien público, cada vez que se puede leer uno de sus informes lo que trasciende es un sesgo neo-falangista preocupante para preparar a la sociedad para la toma del poder por los putos amos de España de nuevo….

El Barón de la Florida, con el aperol casi terminado, recibe a Jon Galtzagorri con un rosario de preguntas que se autorresponden mientras que la gaviotas de la Zurriola rebuscan entre las sillas de la terraza sin ningún temor a los olorosos pies de los clientes. Esa especie de Venecia Beach entre Sagüés y el Urumea está llena de corredores y corredoras al anochecer, la canícula es más soportable, pero también estos deportistas urbanos tendrían problemas para no dar positivo de productos estimulantes en un análisis serio, no de los que se hacen en el Tour de France, sino de los que hacían nuestras madres cuando nos esperaban despiertas a que regresáremos después de dar una vuelta con la cuadrilla.

- ¿No les llamaban los pata negra a estos guardias civiles ? Pues son la pata más negra de ese siniestro diplopodos que es la parásita justicia hispana…

- Estás muy cabreado con la benemérita esta noche. Pero no hay motivos, los servidores verdes del Estado siempre han sido iguales, todo por la patria es su lema, pero la patria de la españa eterna, imperial e inquisitorial, de los militares señoritos y de los señoritos militares, negada a la reconciliación y al abrazo, dispuesta a hacer un nuevo democidio para acabar con los enemigos internos de quienes verdaderamente merecen tener la sartén por el mango y que impidieron la depuración de los aparatos del movimiento nacional en su momento. Es la guardia civil que tenemos y nosotros desapareceremos y la guardia civil allí seguirá.

- Después de haber leído en mi juventud aquel borrador del informe « navajas » que me enseñaste, tuve pesadillas una semana, y cada vez que leo el diario y veo esos titulares…

-  Inexactos, escritos para confundir a sus escasos lectores y llevarlos al matadero de librepensadores…

- Esos titulares redactados por cucos y colaboradores del imperio del mal y que son asumidos por los abundantes nostálgicos del pardo pasado, que siempre han tenido miedo a la libertad de pensar, que añoran el sacrificio impuesto por los dictadores españoles y son acríticos, irreflexivos, egoístas y gregarios en su manada de lobos aullantes.  

- Yo también echo de menos al jubilado cronista de los tribunales, aquella pluma magistral de Soraluze, pero es lo que hay. Ahora te encuentras publicadas entrevistas a jueces locales y todo, que no son más que « pregúntames » repugnantes.

- ¿Por eso me has saludado con esa « vizcainada » de « kaixo » ?

sábado, 27 de junio de 2026

REFORMAS CANICULARES DEL CÓDIGO PENAL


(Ilustración de Nano Bananas 2)


 Bajo el sol provenzal de las 3 de la tarde, en plena canícula, los cuatro curas de la izquierda avanzaban, vestidos con sotanas negras preconciliares, cubiertos por sombreros de teja y portando mochilas oscuras, eran jóvenes, Galtzagorri había visto sus caras cuando pasaron cerca de la piscina del hotel rural por la mañana, cuando la temperatura ya era alta pero soportable dentro del agua. Ahora se dirigían claramente, entre campos amarillos y rojizos, hacia un gran edificio eclesiástico, una basílica posiblemente, que destacaba en el horizonte hacia la derecha. Desde el ventanal del salón climatizado del establecimiento rural, la imagen le parecía un cuadro de Van Gogh no catalogado.

- Deben ser de alguna corriente integrista – dijo Coro, levantando los ojos del libro de Jan Patocka que se había traído para combatir los insomnios que no tenía, tomó un trago del agua “pedorretas” que le habían servido -, habrán hecho un voto a la santa virgen mariana de morir deshidratados todos juntos… que los cuervos alimenten a los cuervos.

- ¡Cómo eres, mujer!

Jon Galtzagorri leía las noticias en su teléfono, cabeceando de vez en cuando, ni el fútbol conseguía apartar de los titulares las intimidades diarias del tal “zapatero” de la tierra de la cecina de vaca. La escapada romántica, para jugar al golf por el sur francés, habíase quedado en romántica por los calores despiadados de aquellos días. La climatización excelente de su habitación permitía a la pareja encontrarse en juegos de adolescentes, juegos que nunca se olvidan.

- ¡ Debían de reformar el código penal español y también la ley de enjuiciamiento criminal de una vez. No se puede seguir así, sin actualizar la legislación española!

- ¿Qué le pasa al veterano profesor? - Coro interrumpió su somnolienta lectura.

- Hay que incluir en las circunstancias del delito, la circunstancia agravante de ser demócrata y la circunstancia condenatoria de ser de izquierdas… retirar de la ley de procedimiento todos los derechos a quienes tengan esas circunstancias congénitas o sean parientes de quienes las tengan. También hay que incluir la eximente total o parcial de ser falangista o de un partido político derivado de aquel movimiento nacional para investigaciones y condenas sobre mangancias cometidas y negligencias criminales de la gente de bien de toda la vida.

- Estamos de vacaciones, deberías desconectar de la hispanidad y de los jueces de tus pesadillas.

- Es que el juez es la voz de la ley y con las leyes actuales tienen, los jodidos, que prevaricar mucho para poder hacer lo que realmente quieren.

- ¿ Te pido otra “pedorretas” con hielo, cariño?


lunes, 22 de junio de 2026

ZP Y MI DELITO

Llevarse bien con la gente es importante, abre puertas. Conocer a autoridades y que reciban a las personas que necesitan ser oídas por quien puede resolver alguno de sus problemas – casi siempre tienen más problemas que soluciones -, es una de las herramientas que los abogados utilizamos. No se nos paga por llevarnos bien con jueces y fiscales en sala o en las diligencias judiciales, momentos y lugares que requieren enfrentarse a su autoridad. Pero estos enfrentamientos pueden provocar un “tercer tiempo” en el que basar una buena relación. Aunque después de más de 50 años de ejercicio profesional es inevitable que también se cosechen odiadores y odiadoras dentro del sistema judicial, como es mi caso con media docena de operadores jurídicos, quizá solo sean cinco… 

(Ilustración de Nano Banana 2)

En las distintas administraciones que tenemos, estatales, autonómicas, provinciales, municipales y asimiladas, también creo que he conseguido que se me abren puertas con una sonrisa y así abrírselas a mis clientes. Haber pasado 36 años en la ESTE (Universidad de Deusto, campus donostiarra) con más de 4.000 alumnos míos que se han ido incrustando en los engranajes del poder, no solo en las empresas, pues me ha dado impulsos positivos en muchos asuntos, algunos francamente complejos.

Y he cobrado honorarios por usar mi agenda de contactos, directa o indirectamente he cobrado por usar y quizás abusar de las relaciones con autoridades, funcionarios, políticos, dirigentes, empresarios y un largo etcétera.

En el despacho profesional de abogados que fundé se fueron incorporando miembros cuyo mérito jurídico principal o único era ser “hacedores de lluvia”, facilitadores con su directorio de contactos de que se nos regara con asuntos desde diferentes ámbitos. En algún caso, sin mi aprobación e, incluso con mi inútil oposición. En su momento tuve la sensación de que estas incorporaciones, sumadas a algunos contactos francamente al margen de toda ética que se fomentaron por quienes se hicieron con el poder de la firma, yo no las podía soportar en mi relación con aquel grupo. Los valores son los valores y el nivel de porquería puede alcanzar límites insoportables de altura. Pero yo debía estar equivocado porque el despacho ha sobrevivido 20 años desde mi salida y, hasta su fusión por absorción con otra entidad, nadie ha ido al infierno, al contrario, algunos disfrutan de un cielo azul y blanco o txuriurdiñ, como se dice por aquí.

O sea que, no estando libre ni liebre de pecado, no puedo echar piedra alguna a la zapatera prodigiosa, ZP para los tribuletes, por haber abierto puertas y haber recibido retribución a cambio pero no veo en su conducta delito alguno. Creo que un expresidente de gobierno tiene menos influencia sobre un actual funcionario ministerial, aunque le conozca de toda la vida, que un abogado ejerciente pero magistrado en excedencia, siempre temporal, sobre un antiguo colaborador o subordinado (el 90% de la justicia no es función de los jueces) , así que esto debiera quedarse en aguas sucias de borrajas fétidas.

jueves, 21 de mayo de 2026

TRÁFICOS DE INFLUENCIAS QUE NUNCA SON DELICTIVOS

El delito de tráfico de influencias es el que realiza quien ( por ejemplo : un juez que está en excedencia ejerciendo de abogado) influye en una autoridad o funcionario público (por ejemplo : un juez en activo) prevaliéndose de su posición (por ejemplo : de juez de la misma asociación profesional o de su relación jerárquica anterior), para lograr una resolución o una decisión beneficiosa para sí o para un tercero, o quien trafica ( por ejemplo : un juez que está en excedencia ejerciendo de abogado) con dichas influencias, ofreciéndolas a cambio de honorarios, dádiva, remuneración o promesa.

Una justicia que está gangrenada por la corrupción, el amiguismo, el nepotismo y el opus dei persigue implacablemente el amiguismo de un antiguo presidente de gobierno, pero acepta la presencia de abogados que siguen siendo jueces aunque estén en excedencia y que siguen manteniendo su red de influencias dentro del aparato judicial.

Hay algo que choca en esto.

Sin hablar de generales en la reserva o exministros de defensa que aconsejan a industriales armeros que se forran con contratos públicos que se les adjudican por el glorioso ejército precisamente.

Hace unos años escribí unas breves escenas teatrales que la inculpación a la zapatera prodigiosa me ha recordado.LLAMADAS INEXISTENTES

Con la ayuda de la IA las he actualizado.

1)

INT. DESPACHO DE ABOGADOS - TARDE

Un despacho de diseño en un polígono empresarial donostiarra. Minimalista, pantallas curvas, archivadores retroiluminados. Gran ventanal (con grandes viales de autovía, luces de la ciudad y lluvia tras el cristal).

SERGIO (48) está de pie junto a la ventana. Entra ZULEMA (50) cerrando la puerta de un portazo seco. Viene de la calle, quitándose los guantes de piel.

ZULEMA

Cierra con llave.

SERGIO

(Calmado, sonriendo)

Tranquila, cariño. Los de Compliance ya se han ido y mi socio está en la notaría elevando una escritura. Aquí no hay micrófonos.

ZULEMA

Tu socio es un bocazas y el país entero está obsesionado con las filtraciones a la prensa ¡Vamos rápido !

Zulema se quita la gabardina, la tira sobre una silla de diseño y saca de su bolso Chanel, adquirido en la nueva boutique de la firma en Biarritz, un teléfono móvil "limpio" (antiguo, sin internet). Se sienta en una de las sillas de confidente y marca.

Sergio la observa desde su sillón de cuero, fascinado. Se inclina e intenta acariciarle la mano. Zulema le da un manotazo sin mirarle, esperando el tono.

ZULEMA

(Al teléfono, cambiando instantáneamente a una voz dulce y profesional)

¿Cosme? Hola, compañero... Sí, soy Zulema ¡Cuánto tiempo !

PLANO CORTO DE SERGIO sonriendo con suficiencia.

ZULEMA (CONT'D)

(Al teléfono)

Pues aquí, con el temporal, ya sabes... No te quejes, que en Cáceres tampoco os libráis. A ver cuándo te dejas caer por el marco incomparable, te llevaré a un restaurante con estrella que han abierto, no lo conoce nadie... Eso, hecho.

Zulema cambia el tono, poniéndose más al grano, pero manteniendo la ligereza.

ZULEMA (CONT'D)

Oye, te llamaba de pasada por el asunto de mi amigo Victorio, el tema del macro-hotel del valle. Sí, el recurso contencioso.

Sergio se inclina hacia delante, apoyando los codos en la mesa.

ZULEMA (CONT'D)

Tiene los fondos de inversión extranjeros apretándole el cuello para la inauguración y la Consejería de Turismo tiene la licencia paralizada hasta que tú resuelvas. Sé que me dijiste que meter unas cautelarísimas era demasiado descarado de cara a la opinión pública, pero... Claro... Ajá... ¿Ah, sí?

Zulema mira a Sergio y levanta el pulgar hacia arriba. Sergio da un puñetazo al aire, celebrando en silencio.

ZULEMA (CONT'D)

(Sonriendo)

Perfecto, Cosme. Inadmitir el recurso de la asociación ecologista por falta de legitimación activa... Impecable. Así la Consejería no tiene donde rascar. Eres un hacha. No te invito a la 'VIP preview' del hotel porque con los de la inspección de tribunales invitados  sería un cante, pero mi marido y yo te debemos una cena de tres tenedores. Un beso fuerte a la familia. Chao.

Zulema cuelga. El tono dulce desaparece en un milisegundo. Se levanta y coge su gabardina.

ZULEMA

Ya le puedes decir a tu amiguito que su hotel se abre. Y que los honorarios de éxito de este mes me van a financiar un viaje a las Maldivas, por lo menos.

SERGIO

Eres una diosa, Zule. Quédate a cenar, pido algo por Glovo y lo celebramos en el sofá del despacho...

ZULEMA

(Caminando hacia la puerta sin mirarlo)

Tengo tres sentencias de urbanismo en el maletín que tengo que firmar digitalmente antes de las doce si no quiero que el CGPJ me meta un paquete por retrasos. Cenarás solo. Si dejas los platos en el lavavajillas, ponle pastilla, que siempre se te olvida.

Zulema sale del despacho y pega un portazo.

Sergio se queda solo. Sonríe, saca su iPhone de última generación y abre la aplicación Signal. Teclea rápido mientras se sienta en su sillón.

SERGIO

(Al teléfono, voz de negocios)

¿Victorio? Descorcha el champagne. Está hecho. Mañana tienes la resolución en el BOE o en primera página del diario.

FUNDIDO A NEGRO.

(Eurovisión 2026, maternité palestinienne. Ilustración propia)


2)

INT. JUZGADO DE INSTRUCCIÓN - TARDE

Un despacho institucional claustrofóbico, típico de los Juzgados de cualquier capital de provincia. Las paredes están forradas de estanterías metálicas dobladas por el peso de cientos de cajas de archivo y legajos atados con gomas elásticas. En la pared, un retrato descolorido del Rey Felipe VI y una bandera de España un poco arrugada en una esquina, una ikurriña pequeña se ha caído de la mesa al suelo con su pequeño pedestal y todo hace un un año. La mesa está sepultada bajo montañas de expedientes criminales. Solo queda libre la pantalla de un ordenador con el sistema de gestión procesal abierto y parpadeando.

La JUEZ MARA (33) está repantigada en su sillón ergonómico gastado, con los pies apoyados sobre una caja de folios. Habla por el teléfono fijo, con el manos libres puesto (pero volumen bajo).

JUEZ MARA

¡Es que flipo, tía! ¡Flipo en colores! ¡Qué nivel de sinvergüenza!

INTERLOCUTOR (V.O.)

(Se oye un murmullo lejano de mujer al otro lado del teléfono)

JUEZ MARA

A ver, que me di cuenta en cuanto le tomé declaración el martes. Lo que tú me dijiste: una cazafortunas de manual, pero de las malas. ¿Qué se creía la tía? ¿Que conseguir una indemnización por daños morales en este país es como si te tocara el bote de Pasapalabra? ¡Que doble el lomo o que se ponga a estudiar judicaturas, no te jode!

Mara gesticula con un bolígrafo Bic.

JUEZ MARA (CONT'D)

Que sí, que el investigado es un baboso y seguro que la intentó toquetear, no te digo que no... Pero vamos a ver, si vas de "influencer" buscando un reservado VIP con artistas, futbolistas y empresarios, ya sabes a lo que juegas. En ese ambiente, la que algo quiere, algo le cuesta... o se acuesta, las cosas como son.

INTERLOCUTOR (V.O.)

(Murmullo aprobatorio)

JUEZ MARA

Tú dile a tu contacto que se relaje. Su colega puede dormir tranquilo. Todo el mundo en el Palacio de Justicia me ha hablado maravillas de él. No solo tú —que al fin y al cabo te debo el estar en esta plaza por el empujón en las listas de asociados—, es que ayer la de la sección penal de la Audiencia y la Fiscal sustituta me dijeron lo mismo. ¡Con lo puritana que parece la Fiscal! También le conoce... ¿De qué? Yo qué sé, tía, este pueblo es un pañuelo.

INTERLOCUTOR (V.O.)

(Murmullo)

JUEZ MARA

No, su abogado no me ha llamado. Sé que tuvo un cargo gordo en los noventa, pero no hace falta que venga a presionar. Yo me fío de tu criterio. Mañana entro de guardia, un horror... Para no pegarme un tiro entre los robos con fuerza y los controles de alcoholemia, me escapo a media tarde y nos tomamos un café.

Mara mira el reloj.

JUEZ MARA (CONT'D)

Venga, a las cuatro en la cafetería de la esquina de enfrente de los juzgados. Muxu bat, bero-bero. Chao.

Mara cuelga el fijo. Suspira con hastío.

En ese momento, dan dos golpes rápidos en la puerta de madera. Sin esperar respuesta, la puerta se abre. Entra PACO (55), el tramitador procesal, arrastrando los pies y con cara de querer jubilarse mañana. Trae una pila de carpetas rojas.

PACO

Buenas tardes, Señoría. Traigo la firma de los autos de prisión de los del alijo de ayer.

JUEZ MARA

Déjalos por ahí, Paco, donde quepan.

Paco mira la mesa sepultada de papeles, resopla y deja las carpetas en el suelo, apoyadas contra la bandera de España.

PACO

Ah, y ha entrado por el cacharro de la euskojustizia el nuevo escrito de la víctima de la agresión sexual de la semana pasada. El Fiscal ya ha emitido el informe... ¡Sorpresa! Esta vez viene favorable a las medidas de alejamiento. ¿Le preparo el auto denegando la orden de protección?

JUEZ MARA

(Sin mirar, tecleando en el ordenador)

Pásaselo al Letrado de la Administración de Justicia para que verifique las notificaciones, y ya lo miraré cuando acabe la guardia. No me da la vida, Paco.

Paco asiente con apatía, coge el expediente de la chica, se pone de puntillas y lo encaja a presión en la balda más alta de la estantería, sepultándolo detrás de unas cajas de mudanza viejas.

PACO

Entendido. Hasta mañana, Señoría.

Paco sale y cierra la puerta. La Juez Mara se queda mirando fijamente la pantalla del ordenador, aburrida, y saca su móvil personal para mirar Instagram antes de concentrarse en TikTok.

CORTAR A NEGRO.



domingo, 17 de mayo de 2026

MÁS SOBRE EL SECRETO PROFESIONAL

En 2019 escribí un artículo, a raíz de la revelación sesgada y tendenciosa por parte de una persona, que tenía el título de derecho y estaba colegiado, de una conversación entre ambos LAS CONVERSACIONES ENTRE ABOGADOS artículo que hoy me comunica Google que está recibiendo muchas visitas, lo que me ha hecho releerlo años después.
(Mi mujer hace escultura en su jubilación y me ha hecho este abogado francés)

Que un aparente colega de profesión rompa el sigilo deontológico —y además de forma tendenciosa— no solo es una profunda deslealtad personal, sino un ataque directo a la línea de flotación de nuestra profesión: la confianza mutua. Sin esa red de seguridad, el ejercicio de la defensa se vuelve impracticable.

Para actualizar mi texto de 2019, he introducido  modificaciones normativas  y he enriquecido el enfoque con los argumentos que las nuevas herramientas como la IA nos aportan y con mis lecturas de artículos franceses varios y eso me reafirma en una convicción :  el secreto profesional no es un "privilegio" del abogado, sino una garantía institucional del derecho de defensa y un pilar del orden público.

Cuando los profesionales del Derecho se encuentran, es natural que compartan impresiones sobre su día a día. A menudo, estas conversaciones versan sobre asuntos en marcha y, en ocasiones, se bordea la ligereza con comentarios que rozan la infracción del deber de secreto. Si bien el ámbito estrictamente restringido en el que se producen suele amortiguar su trascendencia, la prudencia obliga a omitir cualquier dato que permita identificar la realidad del asunto. El riesgo de que la información sea recibida, directa o indirectamente, por terceros ajenos a la relación profesional exige un rigor extremo.

Sin embargo, el objeto de estas líneas no son las charlas banales "iocandi gratia" al calor de una barra, sino un asunto de una gravedad deontológica y jurídica mayúscula: las consultas estrictamente profesionales que se realizan los abogados entre sí, ya sea para solicitar el criterio de un colega o en el marco de negociaciones y estrategias de asuntos compartidos o contrapuestos.

La doctrina jurídica más autorizada ha insistido en que el secreto profesional no es un privilegio corporativo ni un derecho disponible de los letrados, sino una garantía institucional del derecho de defensa (artículo 24 de la Constitución Española) y un pilar de orden público.

Nuestra legislación procesal y orgánica es tajante. El artículo 542.3 de la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ) establece:
"Los abogados deberán guardar secreto de todos los hechos o noticias de que conozcan por razón de cualquiera de las modalidades de su actuación profesional, no pudiendo ser obligados a declarar sobre los mismos". 

Una consulta entre letrados es, indudablemente, una modalidad de actuación profesional. Por tanto, ambos interlocutores quedan indisolublemente vinculados por el deber de reserva sobre lo allí tratado. Ello no impide que la información legítimamente obtenida por otras fuentes pueda ser empleada en beneficio del cliente, pero obliga a salvaguardar el origen de la confidencia e, incluso, la mera existencia de la consulta.

El marco deontológico se ha renovado sustancialmente desde la redacción original de aquellas reflexiones. Hoy debemos remitirnos al Estatuto General de la Abogacía Española (EGAE), aprobado por el Real Decreto 135/2021, de 2 de marzo, y al Código Deontológico de la Abogacía Española aprobado en 2019.
    • El artículo 21 del vigente Estatuto de 2021 eleva el secreto profesional a la categoría de deber y derecho primordial e inherente al ejercicio de la Abogacía, vertebrador del derecho a la tutela judicial efectiva.
    • Por su parte, el artículo 5 del Código Deontológico de 2019 ratifica de forma nítida que la confidencialidad ampara no solo las confidencias del cliente, sino de forma expresa "las del adversario, las de los compañeros y todos los hechos y documentos de que haya tenido noticia [...]".

Los juristas especializados en ordenación profesional coinciden en que la confidencialidad de las comunicaciones entre compañeros es la regla de oro que permite la negociación y la resolución extrajudicial de conflictos. Su quiebra unilateral por parte de un letrado —especialmente si se hace de forma pública y sesgada— constituye una infracción deontológica grave que altera las reglas del juego limpio y de la lealtad que debe presidir la toga.

¿Qué ocurre con el entorno más íntimo del abogado? Es frecuente que en el ámbito familiar o sentimental se compartan cuitas profesionales. El consenso jurídico actual determina que el secreto profesional se extiende objetivamente a los socios, colaboradores y empleados de la firma (artículo 22.2 del EGAE 2021).

Sin embargo, respecto a terceras personas sin vinculación laboral o corporativa  -como la pareja o familiares -, la jurisprudencia penal es sumamente restrictiva. El artículo 199 del Código Penal castiga la revelación de secretos por razón de "oficio o relaciones laborales", o al profesional que incumpla su obligación de sigilo. Quien recibe la confidencia en un ámbito estrictamente doméstico o sentimental no comete, por lo general, el delito específico del artículo 199, quedando su conducta circunscrita, en su caso, al ámbito de la responsabilidad civil por intromisión en la intimidad o al mero reproche moral. Ello traslada una responsabilidad patrimonial y penal redoblada al propio abogado, quien debe extremar la cautela incluso en la almohada.

La doctrina y la norma recuerdan que el secreto profesional no es absoluto, pero sus excepciones son taxativas y restrictivas. El consentimiento del cliente, por sí solo, no excusa al abogado de la preservación del secreto frente a las confidencias hechas por un compañero (artículo 5.4 del Código Deontológico).
Solo en supuestos excepcionales de suma gravedad, donde el mantenimiento del secreto pueda causar perjuicios irreparables o flagrantes injusticias, el abogado podrá solicitar la dispensa del Decano del Colegio de la Abogacía. Será la Junta de Gobierno o el Decano quien, ponderando los bienes jurídicos en conflicto, oriente o autorice la revelación. La revelación unilateral, extemporánea y con fines espurios queda extramuros de cualquier amparo legal.

La inexperiencia nunca puede ser el salvoconducto de la deslealtad. Los profesionales del Derecho debemos ser firmes en la distinción: una cosa son los "cuentos de cazadores" o chismes de barra que nutren la ligereza de ciertos círculos, y otra muy distinta las informaciones y consultas compartidas en el ejercicio de nuestra función social. Romper el secreto entre compañeros de forma tendenciosa no es solo una falta de madurez profesional; es quebrar el pacto de confianza sobre el que se edifica la Justicia.

miércoles, 6 de mayo de 2026

MÁS SOBRE LA ÉTICA DE LA TOGA

A veces uno tiene ganas de llamar a la otra parte en un conflicto, prescindiendo del enfrontamiento y de las posturas que nos separan, para transmitir lo que su postura en el proceso transmite a su vez a quien tiene enfrente al margen del  proceso. No sé si me explico bien. La utilización de argucias procesales para dilatar el procedimiento hasta que la otra parte litigante desista parcial o totalmente  de su reclamación es muy habitual por parte de deudores, con independencia de que su deuda haya nacido de un contrato, de un hecho no contractual o de una infracción del código penal… este abuso puede provocar, y lo he visto en mi vida profesional  como abogado, que la víctima o el acreedor se aparte de la legalidad y acuda a la venganza, al castigo privado, se olvide de la justicia y el derecho… 

He consultado la IA sobre este tema para pedirle un  storytelling. Y ésta, con algunas correciones personales inevitables, es esencialmente la respuesta.

Es una reflexión muy profunda y, lamentablemente, muy real en el ejercicio de la abogacía. Lo que planteas es el « invierno del Derecho »: ese punto donde la técnica procesal deja de ser una garantía para convertirse en un arma de desgaste, y cómo ese abuso puede terminar por deshumanizar tanto al acreedor que este acaba buscando fuera de la ley lo que la ley le prometió pero no le entrega.

Aquí tienes una propuesta de storytelling titulada "El eco del mazo vacío" :

El Escenario

Inazio no es un gran empresario; es un hombre que puso los ahorros de su vida en una reforma para su pequeño local. El contratista cobró, dejó la obra a la mitad y desapareció. Inazio demanda. Tiene razón, tiene pruebas y tiene un contrato firmado.

En el otro lado está el letrado de la parte deudora. Un estratega impecable. No niega la deuda (sería torpe), simplemente hace que el tiempo se detenga.

El Nudo: La "Estrategia del Desgaste"

Pasan dos, tres, cuatro o más... años. El abogado del deudor utiliza todo el catálogo que el Derecho Procesal le permite:

- Excepciones dilatorias sin fundamento real pero que requieren resolución.

-Incomparecencias injustificadas, forzando suspensiones.

-Recursos  contra resoluciones  de trámite, sabiendo que serán desestimados, pero ganando otros seis meses de oxígeno.

Para el abogado del deudor, esto es una "victoria técnica". Para Inazio, cada notificación es una bofetada. Su local sigue cerrado, las deudas crecen y su fe en el sistema se desmorona.

El Punto de Quiebra: El "Abismo"

Un día, tras la tercera suspensión de una ejecución de bienes, Inazio llama a su abogado. Pero ya no pregunta por la fecha del siguiente trámite. Su voz es distinta. Está fría. Dice algo que debería helarnos la sangre:

"Ya no quiero que me devuelva el dinero, letrado. Ya no me importa el local. Solo quiero que él sienta el mismo miedo que siento yo cuando abro el buzón."

Inazio ha dejado de ver al deudor como un "sujeto procesal" y ha empezado a verlo como una presa. Ha decidido que si la justicia es lenta hasta la inexistencia, la venganza es, al menos, puntual.

El Cierre: La Lección

Como abogados, tenemos una herramienta poderosa: la Ley. Pero la ley sin ética es solo un manual de instrucciones para el caos.

Cuando abusamos de las argucias para dilatar lo inevitable, no solo estamos "defendiendo a nuestro cliente". Estamos:

1.  Envenenando la paz social.

2.  Empujando a ciudadanos honestos hacia la autotutela (el castigo privado).

3.  Desvirtuando nuestra profesión, convirtiéndonos en cómplices de una injusticia.

El concepto del "Abuso del Derecho": el artículo 7.2 del Código Civil no es adorno; es una frontera ética y legal.

La Responsabilidad Social: "¿Vale la pena ganar un honorario extra por dilatar un proceso si el precio es que una persona pierda la fe en la civilización?"

El éxito de un abogado no debería medirse por cuántos años logra retrasar una ejecución, sino por cuántas soluciones reales es capaz de construir sin que nadie tenga que tomarse la justicia por su mano.


viernes, 20 de marzo de 2026

GABON ZURIAK

Ilustración, pintura inacabada.


ESCENA... : HABITACIÓN DEL HOSPITAL (NOCHE)

CONTEXTO: ANTTON (75, débil, abogado veterano), postrado en la cama del hospital, tubos y monitores cerca. NEKANE (55, elegante, su secretaria y amante) está sentada junto a él, sosteniendo su mano. La luz es tenue y dramática.

ANTTON,"(Con voz fatigada, pero firme) Nekane... tengo que contarte algo sobre Pelayo. Antes de que sea demasiado tarde."

NEKANE,"(Acaricia su mano) Lo sé, Antton. No te esfuerces."

ANTTON,"Es mi deber. Durante más de cincuenta años de abogado, jueces, fiscales... otros colegas, me han pedido consejo. Siempre he colaborado. Siempre."

ANTTON,"Pero esa colaboración, Nekane... ese opinar, se hizo bajo el más estricto secreto profesional. Es la piedra angular de esto."

NEKANE,Por supuesto. Nunca revelaste nada.

ANTTON,"Jamás. Revelar el contenido de una conversación profesional... puede ser delito. Y siempre es una infracción de las normas de la abogacía en España. Lo que hablamos, las notas que se toman... todo es parte de ese secreto."

ANTTON,El secreto profesional no es un privilegio. Es un deber.

ANTTON,"Y ahora... hay versiones publicadas. De mi reunión con Pelayo, en mi despacho, en el verano de 2017. Él era el abogado de aquellas víctimas."

NEKANE,"El gurú, el fotógrafo... el abogado improvisado."

ANTTON,"Eso es. Y mira lo que ha pasado. Se ha presentado una nota, supuestamente de mis apuntes, pero escrita por el puño y letra de Pelayo. ¡Como si fuera mía!"

ANTTON,"Esa nota... esa misma nota, la ha metido en autos judiciales donde comparecí como testigo. Yo no soy el autor de esa nota. Yo no la presenté en el proceso. Yo no la difundí. Mi ética, la deontología, el Código Penal... me lo impiden."

NEKANE,Te utilizaron.

ANTTON,"Al atender a Pelayo, yo no estaba haciendo una obra de misericordia. Estaba cumpliendo con mi deber de abogado y con mi conciencia."

ANTTON,"La reparación del daño a esas víctimas... un daño que se agravó por cómo actuaron luego los agentes de justicia, los medios... Mi empatía me impulsó desde 2016, cuando supe que la denuncia de una de ellas estaba atascada."

ANTTON,"(Pausa, un suspiro difícil) Pero mi último contacto con Covadonga fue el 1 de febrero de 2019. Salvo error."

ANTTON,"Y luego, fui llamado a declarar. He cumplido con mi deber ciudadano. Fui como testigo cuando me citaron."

ANTTON,Pero la citación fue sin previo aviso. Sin mi consentimiento. Me pusieron la etiqueta injustificada de testigo protegido... ¡A la que renuncié en el acto! Y para responder a preguntas admitidas por el Juez de Instrucción.

ANTTON,"Evacuar una consulta nunca me convierte en testigo. Ni en perito. Ni en protegido. Pero Pelayo, el Fiscal y el Juez... decidieron por mí."

NEKANE,"Están jugando sucio.

ANTTON(Niega lentamente con la cabeza) Y ahora esto... El documental.

 NEKANE Sí. El que ha producido su amigo Flechilla.

ANTTON,Me negué expresamente a colaborar. No lo he visto. Pero me han dicho que recogen mis imágenes y mis palabras de esa comparecencia judicial.

ANTTON,"No han pedido mi consentimiento para su difusión pública. No hay acuerdo. No hay acuerdo tácito. Es una grabación de una diligencia judicial, sin relación con mis actividades públicas."

ANTTON,La usan fuera de su contexto. Están violando mis derechos constitucionales de intimidad. ¡Y los de otras personas!

ANTTON,Me pregunto qué pensarán el Juez y el Fiscal de esta difusión. También les afecta a ellos.

ANTTON,(Nekane se inclina y le besa la frente. Cierra los ojos. Su respiración se hace más pausada)