viernes, 6 de noviembre de 2009

HOY EN LA PRENSA

Mi columna semanal sobre el rugby de aquí y el de allí:

www.noticiasdegipuzkoa.com/2009/11/06/deportes/rugby-vasco

Hace 50 años en La Voz de España se decía del rugby que era un deporte muy apropiado para "la raza vasca" según recuerdo, algunos pioneros de aquellos tiempos se asoman a las columnas del Noticias:

www.noticiasdegipuzkoa.com/2009/11/06/deportes/medio-siglo-de-rugby-guipuzcoano

miércoles, 4 de noviembre de 2009

TRY

MIGUEL ALONSO y LUISA ETXENIKE
Ambos han sido recompensados recientemente con distinciones y premios, uno por su ejercicio profesional de abogado criminalista y la otra por su ejercicio profesional de escritora.
En sus campos los dos se están mereciendo el reconocimiento social y me alegro. Me alegro porque también he compartido con ellos momentos que han pasado mucho peores y los dos son personas que han cogido las manos que se les han tendido en demanda de que compartieran sus emociones con quien lo necesitaba, me consta.
Hace un tiempo escribí un texto rugbístico que supongo que no es muy original y que además lo he dejado sin completar y que puede servir al respecto para ambos:


- El ensayo es la culminación de una labor de equipo. Me gusta el jugador que no lo celebra desmesuradamente, el que sobriamente se alegra de haber posado el balón y da la mano al que le ha dado el pase anterior como mucho.
Cuando un jugador es reconocido por el público o por uno de esos premios que se otorgan más o menos innecesariamente –que premien por hacer lo que gusta no es necesario-, me alegro. Mi ego también existe y que alimenten su gula es un placer para mí que no he sabido ocultar, o sea que comparto la alegría de un compañero cuando le alcanza un reconocimiento.
Pero lo importante sigue siendo el ensayo en cada partido y el poder compartir todos y cada uno de los tres tiempos del rugby y de la vida.

lunes, 2 de noviembre de 2009

AJEDREZ COLECTIVO

En aquel tiempo estaba un ala aburrido porque no le llegaba nunca el balón y se le ocurrió suprimir la delantera del rugby, así quizá nació el rugby a 7. Y resulta que esta modalidad del rugby ha conseguido el reconocimiento olímpico, porque el rugby a 15 no cabe en la duración normal de unos Juegos Olímpicos, al menos con una participación de equipos comparable a la de otros deportes.

He comparado en alguna columna anterior el rugby con el ajedrez tanto por las diferentes funciones de cada pieza como por la inteligencia que requiere su práctica: “Un deporte de brutos que los brutos no pueden jugar”. La inteligencia del rugby es una inteligencia colectiva, dinámica y emocional. No basta con la del entrenador o la del capitán, sino que cada jugador debe combinar la suya con la de los demás porque en el rugby el que lleva el balón es en ese momento “el capitán” y de su decisión depende la continuidad del juego. Igualmente el equipo que defiende tiene que actuar colectivamente con inteligencia para recuperar el balón.

El espectador que llegue al rugby por la nueva modalidad olímpica va a contemplar un juego de continuos movimientos de jugadores y de balón con unos arbitrajes que cooperan enormemente a que no existan tiempos muertos en que el balón desaparece de la vista. Hay el riesgo de que este rugby espectacular mate a su padre, a no ser que el rugby grande aprenda y evolucione a partir de lo que resulte de esta nueva etapa. Por de pronto a no aburrir a los espectadores, sobre todo si éstos son escasos.

viernes, 30 de octubre de 2009

HOY EN EL DIARIO VASCO

Simpática reseña de Joti Diaz sobre los actos de la sección de Hockey de la Real Sociedad como motivo de los 100 años del Club. Aunque no pude jugar, al menos pude cenar.

www.diariovasco.com/20091030/san-sebastian/cien-anos-hockey-hierba-20091030.html

viernes, 23 de octubre de 2009

LA ESCOPETA NACIONAL

La Federación Española de Rugby está experimentando con la participación de una selección en la Amlin Challenge Cup de esta temporada bajo la denominación de Olympus XV. Ese equipo que ocupa la plaza del pasado campeón de liga está cosechando derrotas bastante abultadas frente a sus rivales europeos, similares a los que se han cosechado en temporadas pasadas por nuestros clubes en el nivel europeo.Cualquier otro resultado no sería lógico según lo que se piensa en nuestro rugby.

Aunque este equipo ha surgido de forma improvisada y su preparación para el torneo se puede calificar de caótica ofrece una oportunidad para desarrollar precisamente “un equipo”. Los jugadores participantes están sufriendo de la chapuza nacional simultáneamente a tener la posibilidad de competir contra profesionales irlandeses, ingleses y franceses que han nacido en culturas de rugby arraigado y donde se han desarrollado como jugadores, lo que conlleva un esfuerzo técnico individual para superar las limitaciones inherentes a nuestro rugby y también les permite asomarse a otros mercados. Los técnicos responsables pueden probar un juego colectivo más creativo que el que machaconamente imponen a la selección española siempre necesitada de resultados por penurias clasificatorias, ya que casi nadie les puede exigir otra cosa en esta Copa.

Los clubes que ceden los jugadores corren evidentes riesgos con el incremento de partidos y de lesiones que toda competición acarrea aunque a más largo plazo les revierta, si se consigue, aquella mejoría del juego. Además de padecer una vez más el calendario sincopado y anticomercial que conllevan estas convocatorias federativas.

También puede salir damnificado el patrocinador de la Selección Española, porque una cosa es invertir en “la roja” que tiene una imagen definida y gana algunos encuentros internacionales dentro de sus límites y otra cosa es unir su marca a una camiseta desdibujada, condenada a formar el pasillo del equipo vencedor en cada encuentro. Ojalá esta escopeta nacional acierte en alguna diana.