Querido Cándido:
Volviendo a los rollos que nos soltábamos en aquellas reuniones inacabables, alcoholizadas con vino de garrafa y ahumadas con “celtas”, me sale de los h. esta carta.
El capitalismo nos genera problemas para luego vendernos sus soluciones a sus precios. Llevamos años de recortes del estado de bienestar, se deteriora la enseñanza pública, se deteriora el sistema de sanidad pública, desaparecen servicios básicos para las poblaciones rurales… la enseñanza deviene privada en manos de sectas religiosas y de empresarios que buscan mayores ingresos a menores gastos, la sanidad va a manos de compañías con fin de lucro, lo que no es rentable para la iniciativa privada se déjà sin cubrir por la administración. Los ricos no quieren pagar impuestos y obtienen ventajas fiscales por todos los medios. No hay dinero pero se ayuda financieramente a empresas para que no quiebren por el COVID o por las guerras de Putin y Trump. La deuda pública crece mientras las desigualdades sociales aumentan...
Este párrafo, escrito a vuela pluma, no es solo una radiografía de malestar social; es una acusación al modelo de gestión de las últimas décadas en Europa. Nos sitúa ante un dilema de cara a los próximos procesos electorales en España y Francia: ¿estamos sufriendo una más de las crisis recurrentes del capitalismo o asistimos a un cambio de época sin precedentes?
1. El desarrollo de la contradicción: Privatización de lo público y socialización de pérdidas
La idea central de texto expone una doble dinámica perversa: la creación de la necesidad y su posterior mercantilización.
• El desmantelamiento por desgaste: Durante años, bajo el dogma de la austeridad y la ortodoxia presupuestaria, hemos presenciado el debilitamiento sistemático de los pilares del Estado de bienestar (sanidad, educación, servicios rurales).
• La transferencia de riqueza: Cuando lo público retrocede, el espacio no queda vacío; es ocupado por lógicas de mercado (fondos de inversión en la sanidad, enseñanza concertada o privada).
• El socialismo para los ricos: la contradicción de las grandes crisis recientes (financiera, pandémica, geopolítica). Mientras se recorta en gasto social bajo el argumento de que "no hay dinero", se movilizan recursos públicos masivos para rescatar a grandes corporaciones, alimentando una deuda soberana que luego sirve como gran coartada para nuevos recortes.
2. Análisis crítico: ¿Crisis cíclica o mutación estructural?
La perspectiva cíclica: Desde el marxismo clásico y la economía heterodoxa, el capitalismo es intrínsecamente inestable y se nutre de crisis periódicas de acumulación. Las guerras, las pandemias y las burbujas financieras actúan como mecanismos de destrucción creativa para recomponer las tasas de ganancia del capital. Bajo esta lente, lo que vivimos hoy no es nuevo en su esencia, sino la repetición a escala global de contradicciones ya conocidas.
El factor sin precedentes (La mutación): Sin embargo, se sugiere que nos encontramos ante una crisis como nunca antes. ¿Por qué?
A.- Crisis ecológica y energética: A diferencia de crisis anteriores, el modelo productivo choca contra límites planetarios físicos insalvables.
B.- La financiarización global: El capital ya no busca tanto la producción industrial como la extracción de rentas de bienes básicos (vivienda, salud, agua, datos) mediante operaciones meramente de especulación, profundamente egoístas de los « p. amos del mundo »
C.- La crisis democrática: La incapacidad « voluntaria » de los Estados individualmente y en sus uniones para regular a los gigantes tecnológicos y financieros globales vacía de contenido real la soberanía popular, alimentando la polarización y el auge de opciones autoritarias que veremos en las urnas de España y Francia próximamente.
3. Desafíos para el ciclo electoral en España y Francia
En vísperas de este crucial ciclo electoral, este diagnóstico nos deja tres advertencias y preguntas para el debate político:
• ¿Es sostenible competir electoralmente prometiendo más de lo mismo dentro del marco actual? La fatiga democrática demuestra que los votantes perciben que las instituciones ya no protegen a las mayorías.
• El dilema fiscal: Si la riqueza se concentra y las grandes fortunas eluden la tributación, la reconstrucción del pacto social exige una reforma fiscal profunda que trascienda las fronteras nacionales.
• La alternativa: El riesgo de no ofrecer respuestas estructurales a este malestar no es la continuidad, sino la deriva hacia un autoritarismo de mercado o nacionalismos excluyentes que instrumentalizan el descontento social, que es muy fácil de manipular porque la opinión "publicada" está en manos de los mismos p. amos.
• ¿Cuál debe ser la primera línea de actuación de una alternativa política viable en el próximo ciclo electoral europeo?
Pues eso, querido Cándido, hay noches en que no se puede dormir ni nada, ni nada de nada.
Un abrazo
PD: carta escrita con ayuda de Google e IAs varias, lógicamente, como se nota.

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